Actualidad
La Oreja de Van Gogh: qué ha cambiado y qué se sabe de su regreso
El regreso de Amaia reabre la historia del grupo, mientras Leire y Pablo emprenden caminos distintos.

La Oreja de Van Gogh ha abierto una nueva etapa con Amaia Montero de vuelta como vocalista, después de la salida de Leire Martínez, y con Pablo Benegas apartado temporalmente de los conciertos. La banda ha retomado los ensayos, trabaja en canciones nuevas y ha anunciado una gira para 2026; el regreso ya ha tenido su primera gran cita en Bilbao, con Amaia otra vez al frente de los clásicos del grupo.
El cambio reúne tres historias distintas que a menudo se mezclan en los titulares: la despedida de Leire, el regreso de Amaia y la pausa de Benegas. Lo confirmado no demuestra por sí solo que hubiera una pelea entre las cantantes ni que el guitarrista haya abandonado definitivamente la formación. La fotografía actual es más concreta que los rumores: Amaia, Álvaro Fuentes, Haritz Garde y Xabi San Martín han firmado el anuncio de esta etapa, mientras Pablo no participa en sus primeros conciertos.
El grupo cambia de voz y vuelve a sus orígenes
Amaia Montero regresa a la banda con la que alcanzó la fama tras casi dos décadas fuera de ella. La cantante dejó La Oreja de Van Gogh en 2007 y emprendió una carrera en solitario; en 2008, Leire Martínez tomó el relevo. Desde entonces, el grupo publicó discos y giró con una voz distinta, pero mantuvo el nombre y una parte esencial de su sonido pop. El retorno, por tanto, no borra esa etapa: añade un nuevo capítulo a una historia con dos vocalistas muy reconocibles.
El anuncio llegó después de meses de especulaciones y de señales que alimentaron la expectativa, entre ellas una publicación de la banda con el lema Solo juntos tiene sentido. La confirmación formal despejó lo principal: Amaia vuelve, los músicos han estado ensayando y escribiendo material, y habrá actuaciones en directo. La banda presentó la noticia como el comienzo de otra etapa, no como una mera reunión para interpretar canciones antiguas. Aun así, la nostalgia es parte central del atractivo: el regreso conecta a quienes descubrieron al grupo en sus primeros discos con quienes siguieron su trayectoria posterior.
La coincidencia con el 30º aniversario también da contexto al movimiento. La Oreja recordó que llevaba tres décadas desde sus primeras actuaciones y explicó que había dedicado los meses previos a recuperar canciones y crear otras nuevas. En ese marco, volver con la cantante de los primeros éxitos tiene una lógica simbólica y musical; no significa, sin embargo, que la banda haya regresado exactamente al punto en que se separó. Los miembros han cambiado de vida y de experiencia, y el repertorio tendrá que convivir con esa distancia de casi veinte años.
Qué pasó con Leire Martínez
Leire Martínez dejó La Oreja de Van Gogh en octubre de 2024, después de cerca de 17 años como vocalista. Había llegado para sustituir a Amaia y afrontó desde el principio una comparación constante con su antecesora. La noticia de su salida sorprendió porque su etapa no fue breve ni secundaria: durante casi dos décadas prestó su voz a discos, giras y canciones que se incorporaron al repertorio del grupo. Su marcha cerró una etapa completa, no un breve paréntesis entre dos versiones de la misma banda.
En una conversación con el pianista James Rhodes para el pódcast de Cadena SER En clave de Rhodes, Martínez describió el proceso como doloroso y dijo que todavía había aspectos que le costaba digerir. También explicó que, en lo práctico, había intentado seguir adelante sin dejarse arrastrar por aquello que no podía controlar. La cantante contó que protegió su bienestar evitando leer comentarios en redes sociales y que necesitó ayuda para atravesar el cambio. Sus palabras ofrecen una imagen de la dimensión personal de la ruptura profesional, aunque no detallan por sí solas todos los motivos internos de la decisión.
Martínez ha hablado también de las comparaciones con Amaia. Dijo que no son amigas y que apenas han coincidido, y rechazó la idea de que exista una obligación de que ambas mantengan una relación o conversen por el hecho de haber ocupado el mismo puesto. Esa precisión ayuda a separar dos planos que suelen confundirse: el relevo artístico y la relación personal entre las cantantes. No hay base para presentar una enemistad entre ellas como un hecho confirmado; lo que sí ha explicado Leire es que la comparación permanente no facilitó su experiencia.
La cantante ha iniciado una carrera en solitario y ha hablado de la necesidad de confiar en sus propias capacidades después de la salida. Su trayectoria dentro del grupo, por tanto, no se reduce a haber ocupado el lugar de Amaia: también construyó un periodo propio, con sus canciones y su público. El retorno de la vocalista original puede dominar ahora la conversación, pero no convierte los años de Leire en un episodio prescindible. La historia reciente de la banda incluye las dos etapas, aunque el foco de la nueva gira recaiga en la formación que vuelve a reunirse.
El regreso de Amaia ya ha llegado al escenario
La vuelta no se ha quedado en un comunicado o en un vídeo de ensayo. Amaia reapareció en directo con el grupo en Bilbao, en el Bizkaia Arena, ante un público que, según la crónica de esa actuación, llenó el recinto con unas 15.000 personas. La banda ofreció dos conciertos en la ciudad, y el primero sirvió para comprobar cómo encajaba la cantante otra vez en el repertorio. El retorno dejó de ser una posibilidad y se convirtió en una actuación real, con el peso emocional que implica cantar frente a varias generaciones de seguidores.
El concierto se abrió con 20 de enero y recorrió canciones asociadas a los primeros años del grupo, como El 28, Rosas, Pop, Soledad, Muñeca de trapo y Puedes contar conmigo. También incluyó temas de la etapa de Leire, entre ellos El último vals y La niña que llora en tus fiestas. Esa selección importa porque responde a una cuestión que el anuncio inicial dejaba abierta: cómo podía regresar Amaia sin convertir la historia posterior de la banda en un paréntesis invisible. La presencia de canciones de ambas épocas reconoce que el catálogo no pertenece a una sola voz.
La interpretación de canciones que no formaban parte de la etapa original de Amaia añadió un reto distinto al de recuperar sus clásicos. En esos momentos, el público escucha no solo la melodía, sino también el contraste con la versión que quedó asociada a Leire. La crónica del concierto describió una recepción desigual en algunos pasajes, algo esperable en una primera actuación y en un repertorio que atraviesa épocas diferentes. No permite anticipar cómo evolucionarán los siguientes conciertos, pero sí muestra que la adaptación artística se verá canción a canción, no solo a través de la imagen del reencuentro.
En el escenario, Amaia habló de su regreso como una vuelta que durante un tiempo creyó imposible y aludió a una etapa personal oscura. Sus palabras dieron al concierto una dimensión que iba más allá de la nostalgia musical. Conviene mantener el contexto: se trata de una vivencia expresada por la propia cantante en público, no de una explicación exhaustiva de su salud ni de los motivos de su ausencia. Lo verificable es que ha vuelto a actuar con el grupo y que el reencuentro se produjo después de un largo periodo fuera de la banda.
Pablo Benegas no toca en esta etapa, pero no ha anunciado una salida definitiva
La otra gran modificación afecta a Pablo Benegas, guitarrista y miembro fundador. El comunicado del grupo señaló que se retiraría durante una temporada para dedicar más tiempo a su familia y explorar otros retos profesionales. También aclaró que sigue formando parte de la banda, aunque no subirá al escenario en esta etapa. El propio músico precisó que no dejaba el grupo, pero que no acompañaría a sus compañeros en los próximos movimientos. La distinción entre una pausa y una ruptura definitiva está expresada de forma explícita.
Su ausencia tiene relevancia porque Benegas no ha sido únicamente uno de los guitarristas de la formación. Junto a Xabi San Martín ha participado en la composición de buena parte de las canciones más conocidas, entre ellas Rosas, La playa y Puedes contar conmigo. Eso no permite concluir que dejará de trabajar en material futuro, ni que todas las decisiones creativas vayan a recaer ahora en San Martín: el anuncio no desarrolla ese reparto. Sí implica que los conciertos de esta etapa se harán sin uno de los integrantes históricos y que la banda deberá resolver en directo las partes instrumentales que él interpretaba. La pausa altera la formación sobre el escenario y deja abierto el alcance de su papel creativo.
La banda comunicó que el regreso se presenta con Amaia, Álvaro Fuentes, Haritz Garde y Xabi San Martín. No anunció en la información disponible quién ocuparía el puesto de guitarrista en los conciertos ni si habrá un músico de apoyo. Por eso, hablar de un sustituto estable sería adelantarse a lo confirmado. La ausencia de Benegas puede modificar los arreglos o la distribución de instrumentos, pero el resultado concreto dependerá de cómo se resuelva cada actuación. Lo seguro es que no participa en la gira anunciada; lo demás requiere una confirmación.
El tono del comunicado fue de reconocimiento y buenos deseos, y presentó la decisión como una pausa personal tras muchos años de carretera. No hay elementos suficientes para afirmar que detrás exista un conflicto interno. Eso no demuestra que todos los detalles de la relación entre los músicos sean públicos; simplemente marca el límite entre información confirmada y conjetura. En una noticia dominada por las interpretaciones, ese matiz importa: una ausencia temporal no equivale, según el grupo, a una ruptura definitiva.
La nueva música existe, pero no hay un disco anunciado
La Oreja de Van Gogh comunicó que había pasado meses escribiendo nuevas canciones y difundió imágenes de los ensayos con Amaia. Entre ellas apareció un fragmento de un tema inédito identificado como Inspiración. El vídeo mostró al grupo trabajando en el local, una señal concreta de actividad musical y no solo una reunión para posar ante las cámaras. Sin embargo, un adelanto breve no confirma por sí mismo una fecha de publicación, el formato del lanzamiento ni el contenido de un álbum. Hay material nuevo en preparación, pero no un calendario discográfico confirmado.
La información anunciada sitúa la gira de 2026 en el centro de los planes públicos. La banda no confirmó entonces un nuevo disco ni detalló cuándo podrían llegar más canciones. Por eso, conviene distinguir entre escribir y ensayar temas, grabarlos y publicarlos: son fases distintas, y el anuncio solo permite asegurar las primeras. Tampoco se puede dar por hecho que Inspiración vaya a convertirse en un sencillo disponible o que el resto del material forme parte de un álbum. La existencia de canciones en proceso no equivale a un lanzamiento inminente.
La decisión de volver al directo con un repertorio conocido y canciones nuevas en desarrollo permite observar cómo responde la formación antes de fijar una hoja de ruta discográfica más amplia. Esa lectura es una posibilidad, no una explicación atribuida oficialmente al grupo. En cualquier caso, el catálogo acumulado ofrece espacio para que el público reconozca enseguida el sonido de la banda, mientras las piezas inéditas pueden señalar hacia dónde quiere avanzar. El equilibrio será delicado: vivir del recuerdo no basta para definir una etapa nueva, pero romper con él tampoco parece el propósito del regreso.
Por qué la noticia ha reabierto las comparaciones
El regreso de Amaia se produce después de la salida de Leire y reactiva una comparación que acompañó a esta última durante buena parte de su carrera en el grupo. La secuencia temporal puede hacer parecer que una decisión se tomó para sustituir de inmediato a la otra, pero los datos disponibles no permiten atribuir ese motivo a la banda ni a sus integrantes. Lo que está confirmado es que Leire se desvinculó en octubre de 2024 y que, tras un periodo de especulaciones, el grupo anunció la vuelta de Amaia. La cronología explica el debate, pero no demuestra una causa oculta.
También se han mezclado en la conversación las palabras de Leire sobre su experiencia y la ausencia de Benegas. Son cuestiones relacionadas con el futuro del grupo, pero no son el mismo asunto. Martínez ha explicado que el final de su etapa le resultó doloroso y que las comparaciones con Amaia no ayudaron; Benegas, por su parte, ha presentado su pausa como una decisión personal y profesional. No hay en esas declaraciones una versión conjunta que permita reconstruir todos los desacuerdos que pudieron existir. La prudencia consiste en no convertir los silencios en pruebas de un enfrentamiento.
En el plano musical, las dos voces están asociadas a periodos diferentes del repertorio. Amaia interpretó los primeros éxitos y Leire puso voz a los años posteriores, de modo que el regreso genera una pregunta artística además de mediática: cómo convivirán ambas etapas en el escenario. La inclusión de canciones de la época de Leire en el concierto de Bilbao apunta a que el repertorio no se limitará a la primera discografía, aunque una actuación no fija por sí sola el setlist de toda la gira. La memoria del grupo se ha construido con más de una vocalista, y esa realidad condicionará la recepción del regreso.
Una nueva etapa con certezas y asuntos abiertos
El balance confirmado es claro: Amaia Montero ha vuelto a cantar con La Oreja de Van Gogh, la banda ha actuado en Bilbao y tiene anunciada una gira para 2026. El grupo también ha explicado que trabaja en nuevas canciones, mientras Pablo Benegas se mantiene vinculado a la formación pero no participa en esta etapa. Leire Martínez ha seguido su camino en solitario y ha descrito el coste emocional de una salida que no vivió como un trámite sencillo. Son hechos que dibujan un cambio profundo, aunque no expliquen cada detalle de puertas adentro.
Quedan cuestiones sin respuesta pública: cómo se cubrirá la guitarra de Benegas en todos los conciertos, qué forma tendrán las canciones nuevas y si habrá un álbum. Tampoco se ha fijado una duración para la pausa del músico. La falta de confirmación no debe rellenarse con predicciones; esas decisiones pueden conocerse más adelante, pero por ahora forman parte de lo que permanece abierto. La gira permitirá ver cómo suena la formación actual, mientras el futuro discográfico y el papel de Benegas dependen de anuncios que todavía no se han hecho.
La noticia, en definitiva, no es que la banda haya recuperado intacto su pasado, sino que ha elegido volver a partir de él con una alineación distinta y con el peso de dos décadas de cambios. Amaia aporta el vínculo con los primeros años; el repertorio de Leire recuerda que el grupo siguió avanzando sin ella; y la pausa de Benegas introduce una incógnita musical y personal que el comunicado no cierra. La nueva etapa se medirá tanto por lo que conserva como por lo que consiga transformar: ahí está la diferencia entre una reunión nostálgica y una banda que todavía tiene historias nuevas que contar.

Actualidad¿Qué se sabe hoy de los terremotos de Venezuela y cómo sigue el país?
Salud¿Por qué me duelen las piernas por dentro? Causas, síntomas y alertas
Naturaleza¿Dónde siguen activos los incendios en España este 28 de septiembre?
Actualidad¿Qué pasó con el terremoto de Colombia? Balance, víctimas y réplicas
Economía¿Cómo funciona la nueva cuenta de Revolut al 3,51% TAE en España?
ActualidadSan Miguel 2026: fecha, día de la semana y santoral
Actualidad¿Cuánto cuesta el desfile de la Fiesta Nacional en Madrid en 2026?
Economía¿Cuándo llega Kaufland a España y qué ciudades tendrán compra online?
Ocio¿Cuándo es Halloween 2026 en España y qué día se celebra este año?
ActualidadCalendario laboral 2026: ¿cuántos días festivos tendrás en España?
Salud¿Por qué mi sudor huele mal y antes no? Causas y cuándo preocuparse
Ocio¿Cómo queda la Liga Endesa? Fichajes, bajas y renovaciones 2026-27









