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La DGT retira la homologación a estas cuatro balizas: ¿puedes usarlas?

Cuatro balizas V16 salen del listado vigente de la DGT: modelos afectados, uso permitido y claves para evitar compras poco fiables en España.

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la dgt retira la homologación a estas cuatro balizas

Resumen

  • La DGT saca cuatro balizas V16 del listado vigente, pero no las prohíbe
  • Quien las compró antes puede usarlas hasta el final de su vida útil
  • Para comprar una nueva, debe figurar como vigente en el listado oficial

La DGT ha retirado la homologación a cuatro balizas V16 que hasta hace poco aparecían como modelos certificados, pero el matiz es importante, casi quirúrgico: no quedan prohibidas para quienes ya las habían comprado. Los modelos afectados son Don Feliz V16IoT, The Boutique For Your Car V16IoT, Ikrea V16IoT y Call SOS XL-HZ-001-VC, todos movidos al apartado de certificados con vigencia finalizada.

La noticia ha generado ruido porque la palabra homologación suena a sentencia, a sello rojo, a aparato inútil en la guantera. No es exactamente así. La retirada afecta a la comercialización de esos modelos, no convierte automáticamente al conductor en infractor por llevar una unidad comprada de buena fe. En la práctica, Tráfico distingue entre balizas vigentes para la venta y balizas cuyo certificado ha caducado, pero que pueden seguir utilizándose hasta el final de su vida útil si fueron adquiridas antes del cambio. Una diferencia pequeña en apariencia. En carretera, no tanto.

Las cuatro balizas V16 que salen del listado vigente

El primer bloque de modelos afectados está formado por tres dispositivos vinculados a Ledel Solutions: Don Feliz V16IoT, con certificado IDIADA PC24020028; The Boutique For Your Car V16IoT, con certificado IDIADA PC25020290; e Ikrea V16IoT, con certificado IDIADA PC25060006. A ellas se suma Call SOS XL-HZ-001-VC, de Ditraimon S.L., con certificado LCOE 2024060583G1.

La DGT mantiene estos modelos visibles en su tabla de certificados finalizados para evitar el agujero negro habitual: que nadie sepa si su luz sirve, no sirve o se ha convertido en un pisapapeles con imán y destello ámbar. FACUA ya alertó de este movimiento y señaló esos mismos cuatro modelos como afectados por motivos administrativos, recalcando un punto central: quienes los habían comprado previamente podían seguir usándolos.

Conviene no mezclar planos. Una cosa es que un certificado deje de estar vigente para nuevas ventas y otra, bastante distinta, que el usuario tenga que salir corriendo a comprar otra baliza. En este caso, la retirada de homologación no implica una prohibición inmediata para el conductor que adquirió una unidad cuando el modelo figuraba como certificado.

Puedes usarlas, pero no deberías comprarlas nuevas

Quien ya compró una de estas cuatro balizas puede seguir llevándola en el coche hasta el final de su vida útil. Esa es la parte tranquila. La parte menos amable empieza en el escaparate: quien vaya a comprar una baliza V16 conectada no debería elegir un modelo con certificado finalizado, aunque el precio parezca goloso y el embalaje prometa más seguridad que un ministro en campaña.

Desde el 1 de enero de 2026, la baliza V16 conectada es el sistema legal de preseñalización de peligro para vehículos inmovilizados en España. Debe emitir una señal luminosa visible, estar incluida en el listado oficial de la DGT y enviar la ubicación del vehículo a la plataforma DGT 3.0 cuando se activa. No basta con que ponga “homologada” en letras grandes. El papel, ya se sabe, aguanta demasiadas fantasías.

El embalaje puede engañar más que la luz

Antes de pagar, hay que mirar el modelo exacto, la marca comercial y el número de certificado. La palabra V16 por sí sola no garantiza nada. Tampoco la frase “conectada con la DGT”, que algunas tiendas han usado con una alegría decorativa, como si bastara imprimirla para que el aparato entrara en la legalidad por ósmosis.

El dispositivo válido debe figurar en la tabla de modelos certificados de Tráfico. Si aparece solo en el apartado de vigencia finalizada, la lectura cambia: sirve para quien lo compró antes, pero no debería venderse como opción plenamente vigente para nuevas compras. Ahí está el punto que muchos titulares borran por prisa, por descuido o por hambre de clic.

El problema no es solo la baliza: es la conexión

La baliza V16 no es una linterna glorificada para colocar sobre el techo. Su función es doble. Por un lado, emite una señal luminosa de color ámbar para avisar al resto de conductores. Por otro, al activarse, transmite la posición del vehículo inmovilizado a la plataforma DGT 3.0, de modo que esa incidencia pueda llegar a navegadores, aplicaciones de movilidad, ordenadores de a bordo o paneles de mensaje variable.

No llama sola a emergencias, no sustituye al 112 y no abre una línea mágica con la grúa. Hace otra cosa, más seca y más útil: coloca un punto de aviso en el mapa. En una autovía de noche, con lluvia fina y camiones pasando cerca, ese punto puede valer bastante más que una caja de plástico guardada bajo el maletero.

Datos personales, seguimiento y otros fantasmas

La DGT sostiene que la baliza solo transmite la posición cuando el conductor la activa y que no comunica datos personales ni datos del vehículo. Tampoco permite conocer la velocidad, reconstruir trayectos ni seguir al conductor como si el aparato fuera un detective privado de bolsillo. Es decir, no funciona como un rastreador permanente escondido en la guantera.

Eso no elimina todas las dudas razonables sobre la gestión tecnológica del sistema, pero rebaja parte del ruido. La conectividad de la V16 está pensada para alertar de una incidencia en carretera, no para vigilar la vida del conductor. Otra cosa es que la comunicación institucional haya sido mejorable. Y lo ha sido. Entre etiquetas, anuncios comerciales y cambios de listado, el ciudadano ha tenido que hacer demasiada arqueología administrativa.

La multa no es una leyenda de taller

No llevar una baliza V16 conectada y homologada, o circular con una unidad que no cumple los requisitos exigidos, puede acabar en sanción. La referencia más repetida es una multa de 80 euros, sin pérdida de puntos, en línea con la antigua obligación de llevar triángulos de preseñalización.

La diferencia está en el caso concreto. Una cosa es tener una Don Feliz V16IoT, una The Boutique For Your Car V16IoT, una Ikrea V16IoT o una Call SOS XL-HZ-001-VC comprada antes de que su certificado pasara a vigencia finalizada. Otra cosa es circular sin baliza válida, llevar una unidad no conectada como si fuera apta en 2026 o comprar un modelo que ya no figura entre los certificados vigentes. El matiz, aquí, no es un lujo jurídico. Es la frontera entre la calma y el resbalón.

Después llegaron más modelos con certificado finalizado

La historia no se quedó necesariamente en esas cuatro balizas. En el listado oficial han aparecido también otros modelos con certificados de vigencia finalizada, como V16eurolight, Swiss Drive V16, Dunlop V16, Safety Light 2 de ISSE Safety Light y Safety Light de ISSE, todos vinculados a certificados IDIADA y a Trafic Safety S.L.

Esto explica por qué algunos titulares hablan de cuatro balizas y otros de cinco o de varias retiradas. No siempre se contradicen; a menudo miran momentos distintos del mismo expediente. Primero saltaron las cuatro de Don Feliz, The Boutique For Your Car, Ikrea y Call SOS. Después, el listado fue incorporando otros modelos con certificado finalizado. Para el conductor, la fotografía útil es más simple: hay que comprobar el modelo exacto antes de comprar o antes de confiarse.

El nombre comercial ayuda, pero no siempre basta. Un fabricante puede tener varias referencias, una marca puede vender variantes distintas y una tienda puede arrastrar fichas antiguas durante semanas. El certificado, el modelo y la presencia en el listado vigente son las tres piezas que hay que mirar. No hace falta un máster en ingeniería. Solo paciencia y algo de desconfianza sana.

Triángulos fuera, V16 conectada dentro

La obligación de la V16 conectada sustituye a los triángulos de preseñalización en España desde el 1 de enero de 2026. El argumento oficial es la seguridad: con los triángulos, el conductor tenía que bajarse, caminar por el arcén o incluso por la calzada y colocarlos a distancia. Una escena de chaleco reflectante, nervios, coches demasiado cerca y ese aire frío de las averías que siempre llegan en el peor sitio.

La baliza busca reducir ese riesgo porque puede colocarse en la parte más alta posible del vehículo, preferiblemente en el techo, sin alejarse del habitáculo cuando la situación lo permita. La idea, sobre el papel, tiene lógica. Menos paseo por el arcén, más aviso inmediato, más visibilidad. El problema aparece cuando el mercado se llena de modelos, sellos, certificados, promesas y letras pequeñas. Ahí el conductor deja de comprar seguridad y empieza a comprar interpretación administrativa.

Lo que conviene mirar antes de guardar la baliza

El asunto no va de tirar a la basura una baliza por leer un titular alarmista. Va de mirar bien qué se tiene en la guantera. Si el conductor compró una Don Feliz V16IoT, The Boutique For Your Car V16IoT, Ikrea V16IoT o Call SOS XL-HZ-001-VC antes de que su certificado pasara a vigencia finalizada, puede seguir usándola hasta el final de su vida útil. Si va a comprar una nueva, debe buscar un modelo vigente en el listado oficial.

La DGT ha creado una categoría incómoda pero útil: certificados finalizados que ya no sirven para vender nuevas unidades, aunque sí protegen a quien compró antes. Es una solución administrativa con sabor a parche, cierto, pero evita castigar al conductor que hizo lo que se le pidió cuando se le pidió. En una normativa nacida para no bajarse del coche en mitad de la carretera, tampoco estaría mal que la información pública no obligara a hacer eslalon entre titulares, etiquetas y medias verdades.

Gracias por leerme y por pasarte por Don Porqué. Si te apetece seguir curioseando, arriba tienes la lupa para buscar más temas. Y si esto te ha gustado, compártelo: así la historia llegará un poco más lejos.

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