Síguenos

Más preguntas

¿Cuándo juegan Paraguay vs Francia y cómo será el cruce de octavos?

Paraguay desafía a Francia en octavos del Mundial 2026 con aroma de sorpresa, Mbappé al acecho y una Albirroja crecida ante la gran favorita.

Publicado

el

Mbappé ya gana el Pichichi en enero

Resumen

Paraguay y Francia se enfrentan este sábado 4 de julio en los octavos de final del Mundial 2026, con el partido previsto a las 23:00, hora peninsular española, en el Philadelphia Stadium, denominación FIFA del Lincoln Financial Field de Filadelfia. No es un cruce cualquiera: la Albirroja llega con el perfume, algo salvaje, de haber eliminado a Alemania en los penaltis, mientras Francia entra en escena con la etiqueta de favorita y ese aire de superioridad tranquila que tanto incomoda cuando enfrente hay un equipo que ya ha aprendido a sufrir.

El ganador estará en cuartos de final. Así de simple, así de brutal. Francia aparece por plantilla, forma y pegada como el rival a batir, pero Paraguay ha construido su Mundial desde el borde del precipicio: perdió feo ante Estados Unidos, se recompuso, resistió, pasó como pudo y luego mandó a casa a una Alemania que todavía estará mirando la tanda como quien revisa un recibo mal cobrado. El partido se verá en España por La 1 de RTVE, RTVE Play, DAZN y DAZN Mundial.

Un cruce con favorito claro, pero no cómodo

Francia llega a Filadelfia con el traje planchado. Ha ganado todo lo que debía ganar, cerró la fase de grupos con pleno y despachó a Suecia por 3-0 en la ronda anterior, con dos goles de Kylian Mbappé y otro de Bradley Barcola. El equipo de Didier Deschamps no necesita demasiadas florituras para intimidar: acelera, muerde, cambia de ritmo y, cuando el partido se abre, parece una puerta automática en un aeropuerto. Entra todo el mundo.

Paraguay, en cambio, viene de otro idioma futbolístico. Más áspero. Más de barro. La selección de Gustavo Alfaro eliminó a Alemania tras un 1-1 en 120 minutos y una tanda resuelta por 4-3, un golpe de los que no caben del todo en la estadística porque tienen algo de novela nacional. Julio Enciso marcó el gol paraguayo, Kai Havertz empató para los alemanes y Orlando Gill terminó convertido en uno de esos porteros que crecen justo cuando el balón pesa como una piedra mojada.

Paraguay, la sorpresa que aprendió a no pedir permiso

La Albirroja no ha llegado hasta aquí por estética. Tampoco por casualidad pura, aunque algo de accidente siempre hay en un Mundial, faltaría más. Su torneo empezó con una derrota dura ante Estados Unidos, siguió con una victoria de enorme valor ante Turquía pese a jugar con diez durante buena parte del encuentro y encontró aire competitivo hasta colarse en las eliminatorias. Después vino Alemania. Y ahí Paraguay cambió de tamaño.

Alfaro, técnico argentino de verbo barroco y libreta de supervivencia, ha ordenado a Paraguay alrededor de una idea muy reconocible: bloque bajo cuando toca, ayudas constantes, paciencia en la espera y salida vertical cuando el rival deja un pasillo. No suena glamuroso. Tampoco lo pretende. La selección paraguaya es ese invitado que llega con la camisa arrugada, no habla demasiado y al final se queda con la última empanada. Contra Francia necesitará algo más que orgullo, pero el orgullo, en este tipo de partidos, no es decorado: es combustible.

Francia, mucho colmillo y una baja que altera el centro

La gran novedad en Francia está en el mediocampo. Aurélien Tchouaméni, titular en tres de los cuatro partidos anteriores de los franceses, apunta a baja por una lesión muscular en el muslo. Manu Koné aparece como su sustituto más probable, una modificación relevante porque Tchouaméni no solo limpia jugadas: también tapa incendios antes de que parezcan incendios.

Arriba, Francia conserva dinamita suficiente para pedir licencia de obra. Mbappé llega lanzado tras su doblete ante Suecia, Barcola atraviesa un momento de confianza y Ousmane Dembélé sigue siendo ese futbolista que puede convertir una jugada torcida en una postal luminosa. Michael Olise, con su pie fino y su lectura entre líneas, añade pausa a una selección que a veces corre tanto que parece perseguida por su propia sombra. La Francia de Deschamps no es solo velocidad; también tiene oficio, jerarquía y banquillo. Lo indecente, casi siempre, es la abundancia.

El partido táctico: paciencia paraguaya contra vértigo francés

El primer pulso estará en los costados. Paraguay tendrá que protegerse de los arranques de Mbappé y Dembélé sin hundirse tanto como para convertir el área en un frontón. Si la Albirroja se queda demasiado atrás, Francia acumulará centros, rechaces y segundas jugadas hasta que el partido empiece a oler a gol inevitable. Si sale a presionar sin coordinación, puede abrir el campo como quien descose una chaqueta vieja.

La opción paraguaya pasa por resistir con orden, incomodar la recepción de Olise, forzar a Francia a circular por fuera y castigar cada pérdida con Enciso, Miguel Almirón o Gabriel Ávalos. Ahí está el hilo fino: sobrevivir sin renunciar. Porque encerrarse ante Francia puede parecer sensato durante diez minutos y suicida durante 90. Y porque Mbappé no necesita una autopista; le basta un carril bici.

Posibles alineaciones del Paraguay-Francia

Paraguay podría mantener una base reconocible con Orlando Gill en la portería; Juan Cáceres, Gustavo Gómez, José Canale y Júnior Alonso en defensa; Miguel Almirón, Damián Bobadilla, Andrés Cubas y Matías Galarza en la zona media; y Julio Enciso junto a Gabriel Ávalos como principales amenazas ofensivas. Es un once preparado para competir más que para presumir, con Gustavo Gómez como jefe de aduanas y Enciso como chispa cerca del área.

Francia, con la duda resuelta en torno a Tchouaméni solo cuando salga el acta oficial, apunta a Mike Maignan; Jules Koundé, Dayot Upamecano, William Saliba y Lucas Digne; Koné y Adrien Rabiot en el doble pivote si se confirma la baja del madridista; Dembélé, Olise y Barcola por detrás o alrededor de Mbappé. El dibujo puede cambiar, pero el mensaje no: Francia quiere mandar con balón, correr cuando pueda y evitar una noche larga, de esas que en los Mundiales empiezan con paciencia y acaban en taquicardia.

Hora, estadio, árbitro y dónde ver el partido

El Paraguay-Francia se disputa este sábado 4 de julio a las 23:00 en España, 17:00 en Filadelfia y 18:00 en Paraguay. La FIFA sitúa el encuentro en el Philadelphia Stadium y designa como árbitro a Ilgiz Tantashev. El escenario no es menor: Filadelfia, Día de la Independencia en Estados Unidos, un Mundial ampliado a 48 selecciones y una eliminatoria que mezcla historia europea, resistencia sudamericana y un calendario que no deja respirar.

En televisión, el partido podrá seguirse en abierto por La 1, además de RTVE Play. DAZN también ofrece el encuentro mediante su cobertura mundialista y su canal DAZN Mundial. Para el aficionado español, el horario es amable: noche de sábado, octavos de final y un duelo con suficiente tensión como para que el sofá parezca grada.

El partido que separa la épica de la costumbre

Francia tiene mejores jugadores, más soluciones y una maquinaria ofensiva capaz de triturar partidos en diez minutos. Paraguay tiene menos brillo, sí, pero viene de tocar una fibra peligrosa: la del equipo que ya no se conforma con haber sorprendido. Ahí está el veneno de estos cruces. Para Francia, ganar entra dentro de lo normal; para Paraguay, competir de verdad ya sería una declaración de independencia futbolística, justo en Filadelfia, justo el 4 de julio. Hay ironías que el calendario sirve en bandeja.

La lógica apunta a Francia. El fútbol, ese viejo liberal desordenado, a veces vota otra cosa. Si Paraguay mantiene el partido cerrado hasta la segunda parte, si Gill vuelve a agrandarse, si Enciso encuentra una grieta y si el mediocampo francés acusa la ausencia de Tchouaméni, habrá eliminatoria. No una fantasía. Una eliminatoria real, áspera, sudada. De las que no se ganan con nombre, sino con pulso.

Gracias por leerme y por pasarte por Don Porqué. Si te apetece seguir curioseando, arriba tienes la lupa para buscar más temas. Y si esto te ha gustado, compártelo: así la historia llegará un poco más lejos.

Lo más leído