Economía
Qué es la EPA y por qué sus datos marcan la temperatura del empleo en España
El INE publica hoy la EPA del 3T tras un trimestre récord de 22,78 millones de ocupados. Qué mide de verdad esta encuesta y por qué importa.

Resumen
- El INE publica este martes la EPA del tercer trimestre: la anterior cerró con el récord histórico de 22.779.000 ocupados tras sumar 486.000 en un trimestre.
- La EPA es una encuesta a unos 65.000 hogares, no un registro administrativo: mide lo que la gente contesta, no los contratos firmados en el SEPE.
- Su tasa de paro es la referencia internacional: es la que compara a España con Europa y la que mira Bruselas, no el paro registrado.
Cada tres meses, el mismo ritual: a las nueve de la mañana el INE publica un PDF, los teletipos echan humo, el Gobierno celebra y la oposición matiza. Hoy martes 27 de octubre le toca al tercer trimestre de la Encuesta de Población Activa (EPA), y llega con expectación: el trimestre anterior dejó la cifra récord de 22.779.000 personas trabajando tras sumar 486.000 ocupados. Emiliano García-Page ya se ha aventurado a pronosticar «récord» para Castilla-La Mancha. Pero, ¿qué mide exactamente esta encuesta y por qué medio país contiene la respiración con ella?
Una encuesta, no un registro: de dónde salen los números
La EPA es, como su nombre indica, una encuesta. El INE interroga cada trimestre a unos 65.000 hogares —unas 180.000 personas— repartidos por toda España, y extrapola sus respuestas al conjunto de la población. Lleva haciéndolo desde 1964, con una metodología armonizada con Eurostat para que los datos sean comparables entre países europeos.
Ese origen encuesta explica sus virtudes y sus defectos. Ventaja: capta el empleo que no aparece en ningún registro oficial, incluida la economía sumergida —quien trabaja sin contrato también contesta que trabaja— y a quien busca empleo sin estar apuntado al paro. Desventaja: depende de la memoria y la sinceridad de los entrevistados, y tiene margen de error estadístico. De ahí que las cifras se revisen y que, a veces, la EPA y otros indicadores parezcan contradecirse.
EPA y paro registrado: por qué dan cifras distintas (y las dos valen)
La confusión más habitual en España es mezclar los dos termómetros del empleo. No miden lo mismo:
| EPA (INE) | Paro registrado (SEPE) | Afiliación (Seg. Social) | |
|---|---|---|---|
| Qué es | Encuesta a hogares | Apuntados en las oficinas de empleo | Altas efectivas en el sistema |
| Frecuencia | Trimestral | Mensual | Mensual (e incluso diaria) |
| Cuenta economía sumergida | Sí | No | No |
| Comparable en la UE | Sí (estándar Eurostat) | No | No |
| Definición de parado | Busca empleo y está disponible, se apunte o no | Solo quien se inscribe (excluye fijos-discontinuos no demandantes) | — |
Fuente: elaboración propia a partir de la metodología del INE y el Ministerio de Trabajo
Por eso un mismo mes puede titular «el paro baja» según el SEPE y «el paro sube» según la EPA sin que nadie mienta: cambian la fuente y la definición. La EPA clasifica a la población de 16 años o más en tres cajones —ocupados, parados (buscan y están disponibles) e inactivos— y de ahí salen la tasa de paro y la tasa de actividad, los dos números que salen en todos los telediarios.
Cómo acaba un hogar cualquiera dentro de la estadística
El funcionamiento interno de la EPA es más artesanal de lo que sugieren los titulares. Los hogares entran en la muestra por sorteo a partir de las secciones censales y permanecen en ella seis trimestres seguidos: así el INE puede seguir la trayectoria de las mismas personas —quién encontró trabajo, quién lo perdió, quién pasó a la inactividad— y no solo fotografiar un instante. Cada trimestre se renueva una sexta parte de la muestra, de forma que siempre hay hogares veteranos y recién llegados.
Las entrevistas las hacen entrevistadores formados del INE, por teléfono o presenciales, con un cuestionario largo: situación laboral de la semana anterior, búsqueda de empleo, disponibilidad para trabajar, estudios, tipo de jornada. La «semana de referencia» es clave: la EPA no pregunta «¿tiene usted trabajo en general?», sino qué hizo esa persona concreta en una semana determinada. Un estudiante que repartió pizzas diez horas esa semana cuenta como ocupado; un prejubilado que no busca empleo, como inactivo.
Esa precisión metodológica es también la fuente de las sorpresas. Como la encuesta pregunta y no registra, detecta cambios antes que las bases administrativas —por ejemplo, el auge de los fijos-discontinuos tras la reforma laboral de 2021— pero también arrastra sesgos: los hogares más difíciles de localizar (jóvenes, inmigrantes recientes) suelen contestar menos, y el INE corrige esas brechas con ponderaciones que, de tanto en tanto, hay que revisar.
Qué se espera del dato de hoy
La publicación del tercer trimestre llega en un contexto peculiar. Por un lado, el empleo viene de máximos: el segundo trimestre sumó 486.000 ocupados y dejó el total en 22.779.000, la mayor cifra de la serie histórica. Por otro, la afiliación a la Seguridad Social se ha acelerado —130.000 altas desestacionalizadas entre mediados de septiembre y la primera quincena de octubre, frente a las 108.000 de septiembre—, en buena parte por el efecto de la regularización extraordinaria de trabajadores migrantes, que viene empujando los datos desde junio.
Ese efecto tiene truco estadístico: quien se regulariza y cotiza entra en la afiliación, pero la EPA puede reflejarlo de forma distinta porque ya trabajaba antes sin contrato. Los analistas del Banco de España llevan meses advirtiendo de que es «complicado hacer previsiones» de empleo mientras no se delimite bien el impacto de la regularización. Su escenario: el empleo crecerá un 2% en 2026 y un 1,8% en 2027, y la tasa de paro bajará despacio, hasta el 9,7% dentro de dos años.
- ✓Qué mirar hoy: la variación trimestral de ocupados (el 3T es estacionalmente bueno por el turismo), la tasa de paro y su evolución interanual.
- ✓El matiz de los activos: si entra mucha población activa nueva (inmigración regularizada), el paro puede subir en personas aunque se cree empleo.
- ✓El calendario: tras la EPA de hoy, el jueves 30 llega el avance del PIB del 3T (el anterior, 2,6% interanual) y el dato adelantado del IPC de octubre (el último, 4,9%).
Por qué un PDF del INE mueve mercados y campañas
La EPA no es solo periodismo de datos: alimenta decisiones reales. Bruselas la usa en sus recomendaciones a España, el Banco de España calibra con ella su política macroprudencial, los sindicatos la llevan a la mesa de negociación salarial y los partidos construyen con ella media campaña electoral —de hecho, el dato de hoy cae en plena precampaña del 29-N, con el empleo convertido en argumento de ida y vuelta.
El efecto acumulado es que pocas cifras tienen tanto peso institucional en España. Cuando Bruselas calcula si nuestro mercado laboral converge con Europa, mira la EPA. Cuando el Banco de España decide si activa colchones anticíclicos para la banca, mira la EPA. Y cuando el Gobierno presume de récord —o la oposición de precariedad—, ambos beben de la misma fuente: la encuesta que hoy publica el INE.
También tiene sus críticos: se cuestiona el tratamiento de los fijos-discontinuos, la comparabilidad tras cada revisión y el propio diseño muestral en un mercado laboral que cambia rápido. Pero no existe en España ningún otro instrumento que mida el mercado de trabajo completo, con la misma metodología que nuestros vecinos y cada tres meses como un reloj.
A las nueve de la mañana de este martes, el PDF saldrá. Y durante unas horas, 65.000 hogares anónimos que contestaron una encuesta volverán a decidir el titular económico del día. Esa es, exactamente, la temperatura que marca la EPA.












