Síguenos

Naturaleza

El tiempo en España hoy 5 de marzo: previsión detallada

Publicado

el

El tiempo en España hoy 5 de marzo

España afronta este 5 de marzo con lluvias más persistentes en el este peninsular y Baleares, chubascos que se extienden por otras regiones y avisos por precipitaciones intensas, acumulados y oleaje. Cataluña y la Comunitat Valenciana concentran parte de la atención por la posibilidad de tormentas; en Asturias y el sistema Ibérico turolense preocupa la lluvia que puede sumarse durante varias horas. La nieve queda principalmente para cotas medias y altas, mientras Canarias sigue pendiente del viento y del estado de la mar.

No será una jornada de lluvia uniforme. En una misma región pueden alternarse claros, chaparrones y varias horas de cielo cerrado; incluso dos localidades cercanas pueden terminar el día con cantidades muy distintas de agua. Los avisos amarillos por lluvia incluyen umbrales de 20 milímetros en una hora en varios sectores mediterráneos y de entre 40 y 60 milímetros en 12 horas en otras zonas. Son cifras que explican por qué importa tanto la intensidad del aguacero como la duración del episodio.

La borrasca Regina explica un mapa de contrastes

La inestabilidad está asociada a la borrasca Regina, que favorece la llegada de humedad y mantiene las nubes sobre buena parte de la Península y los archipiélagos. Su efecto no es idéntico en todas partes: cerca del Mediterráneo hay más opciones de precipitación frecuente, mientras el oeste y amplias áreas del interior conservan intervalos de calma. Allí, una apertura de sol no garantiza que la tarde vaya a seguir seca.

El aire húmedo procedente del mar y las condiciones atmosféricas en altura favorecen chubascos localizados, algunos con tormenta. Una descarga puede dejar charcos considerables en una zona y apenas mojar otra a pocos kilómetros. En puntos del este y del sur no se descarta granizo, aunque eso no convierte las tormentas en un fenómeno generalizado. El cielo, además, puede enturbiarse por polvo en suspensión: si coincide con la lluvia, las gotas arrastran partículas y dejan barro sobre coches y cristales.

Ese reparto irregular obliga a leer el parte con dos escalas a la vez. La previsión regional muestra dónde será más probable la lluvia, pero la evolución por horas determina el momento de mayor exposición en cada localidad. Al final del día, el norte y el oeste tienden a ganar humedad; en la costa mediterránea, en cambio, el episodio puede hacerse notar desde mucho antes y prolongarse hasta la noche.

Los avisos por lluvia ponen el foco en la intensidad y la duración

La Agencia Estatal de Meteorología mantiene avisos en zonas donde el agua puede caer deprisa o acumularse durante horas. Un umbral de 20 milímetros en una hora equivale a 20 litros por metro cuadrado: suficiente para alterar el tráfico o anegar puntos con mal drenaje si el chubasco se concentra. Los avisos por 12 horas describen otro riesgo, más ligado a la persistencia de la lluvia y a cómo responden cauces, barrancos y terrenos ya mojados.

Cataluña: de los aguaceros costeros al acumulado en Girona

El litoral de Barcelona tiene aviso por 20 milímetros en una hora, con posibilidad de tormenta y una ventana que comienza hacia media mañana y se prolonga hasta el final del día. En Barcelona capital, la previsión apunta también a lluvia persistente durante el tramo central de la jornada. No toda la precipitación tendrá forma de chaparrón breve: puede haber horas seguidas de calles mojadas y visibilidad reducida en los desplazamientos.

En el prelitoral de Girona coinciden el umbral de 20 milímetros en una hora y el de 60 milímetros en 12 horas. La atención se extiende al conjunto del episodio: en 48 horas podrían superarse localmente los 150 milímetros en el prelitoral y el Pirineo gerundenses si las bandas de lluvia se encadenan. Esa cifra es una posibilidad localizada, no una previsión uniforme para toda la provincia. Girona capital alternará nubosidad y chubascos desde la mañana, con una noche que puede resultar más lluviosa.

También el litoral norte de Tarragona presenta aviso por 20 milímetros en una hora y posibles tormentas. En Tarragona capital se esperan chubascos repetidos bajo un cielo difícil de despejar. La combinación de precipitaciones frecuentes y picos intensos explica por qué el impacto puede variar tanto entre las zonas costeras como entre estas y el interior de Cataluña.

Comunitat Valenciana y Baleares: atención a las franjas costeras

El aviso en el litoral norte de Valencia establece un umbral de 20 milímetros en una hora y contempla tormentas hasta la tarde-noche. Valencia capital comienza con lluvia débil y mantiene nubes y episodios de precipitación durante buena parte del día. Las pausas no significan necesariamente una mejoría duradera: el patrón previsto alterna ratos de lluvia más clara con otros de menor intensidad.

En el litoral sur de Castellón se combinan dos umbrales: 20 milímetros en una hora y 60 milímetros en 12 horas. El segundo recuerda que el problema no depende solo del chaparrón más fuerte, sino también de cuánto llueve antes y después. Castelló de la Plana presenta una tarde lluviosa y una noche en la que la precipitación vuelve a ganar presencia. Más al sur, Alicante espera chubascos desde la mañana, aunque sin el mismo reparto de avisos descrito para las áreas anteriores.

En Baleares, el sur de Mallorca tiene aviso por 20 milímetros en una hora. Palma permanecerá bajo nubosidad abundante y los chubascos tenderán a hacerse más presentes por la tarde. La temperatura suave no impedirá que la humedad y las descargas puntuales dejen una sensación de día desapacible, especialmente en los momentos de lluvia más intensa.

Asturias y Aragón: lluvia que suma durante doce horas

Los avisos amarillos de 40 milímetros en 12 horas afectan en Asturias a áreas como Central y Valles Mineros y el litoral oriental. Aquí la mirada está puesta en la lluvia acumulada y en la posibilidad de que la precipitación continúe más allá de esta jornada. Oviedo apunta a un empeoramiento por la tarde y una noche húmeda; Gijón aguanta más tiempo antes de entrar en un tramo de lluvia más continuo.

En Aragón, el mismo umbral de 40 milímetros en 12 horas aparece en sectores del sistema Ibérico, entre ellos Gúdar y Maestrazgo. La montaña turolense puede recibir precipitaciones persistentes y, en las cotas más elevadas, la temperatura decidirá si caen como lluvia o nieve. Teruel capital mantendrá abundante nubosidad y chubascos intermitentes, con un ambiente fresco propio de su altitud.

Cómo se reparte la lluvia por la Península y las islas

El corredor mediterráneo reúne algunos de los episodios más insistentes, pero no concentra toda la precipitación del día. El interior y el oeste alternarán pausas con chubascos, mientras en el norte aumentará la humedad, sobre todo durante la segunda mitad de la jornada. Esta diferencia de horarios explica por qué el cielo puede parecer tranquilo a mediodía en una capital y terminar completamente cubierto unas horas después.

Del nordeste al sureste: lluvia frecuente, con pausas desiguales

Girona, Barcelona y Tarragona comparten nubosidad y chubascos, aunque no con la misma continuidad. La lluvia puede mantenerse durante horas en Barcelona, mientras en otras localidades catalanas alternará con pausas y descargas más marcadas. Donde aparezca una tormenta, la intensidad puede cambiar bruscamente: el agua corre por la calzada durante unos minutos y después apenas queda una llovizna.

La Comunitat Valenciana presenta un comportamiento parecido, con lluvia desde primera hora en Valencia, mayor insistencia durante la tarde en Castelló de la Plana y chubascos en Alicante. Más al sur, Murcia capital tendrá muchas horas de cielo cubierto, pero los chubascos se perfilan especialmente para la tarde y la noche. En el litoral del sureste, el viento añade incomodidad a una jornada que no necesita lluvias constantes para sentirse húmeda y gris.

Andalucía y las ciudades autónomas: un sur sin pronóstico único

En Andalucía, el panorama cambia de una provincia a otra. Sevilla tendrá lluvia en distintos momentos de la mañana y el tramo central, además de posibles chubascos nocturnos. Córdoba presenta nubosidad variable y una subida moderada de la temperatura, mientras Jaén concentra uno de sus chaparrones en torno al mediodía y después alterna nubes y claros. Granada comienza con niebla y frío, pero la previsión de la ciudad no dibuja una lluvia constante.

La costa mediterránea andaluza muestra otros contrastes. Málaga tendrá más sol durante el día y chubascos hacia el final; Almería empieza con lluvia débil y chubascos matinales, antes de una mejoría gradual. En el litoral atlántico, Cádiz se mantiene relativamente estable y con nubosidad, mientras Huelva puede recibir chubascos por la tarde tras un mediodía cubierto.

El área del Estrecho combina cambios rápidos de cielo con la presencia del viento. Ceuta alternará claros y chubascos a lo largo de la jornada; Melilla, en cambio, queda mucho más al margen de la lluvia, con predominio del sol. Son dos ejemplos cercanos de cómo la misma situación atmosférica no produce idéntico tiempo a ambos lados del mar de Alborán.

Madrid, las mesetas y Extremadura: calma relativa antes de la tarde

En Madrid capital dominarán las nubes, con algunas aperturas durante las horas centrales y más opciones de lluvia hacia la noche. Castilla-La Mancha tampoco tendrá un comportamiento uniforme: Toledo combina nubes y claros, un mediodía más suave y un final más cubierto; Cuenca comienza con lluvia débil y conserva un perfil más húmedo, con chubascos vespertinos y precipitación de nuevo al anochecer.

En Extremadura, la mañana puede estar marcada por niebla o bruma. Badajoz empieza con visibilidad reducida y después mantiene las nubes; Mérida tendrá chubascos al mediodía y durante la tarde-noche, mientras Cáceres arranca con más sol antes de recibirlos en el tramo central. La evolución importa tanto como la cantidad de lluvia: primero condiciona la visibilidad y más tarde puede cambiar el estado de las carreteras.

Castilla y León conserva algunos ratos luminosos por la mañana, pero varias capitales se complicarán conforme avance el día. Valladolid alcanza temperaturas relativamente suaves antes de la lluvia final; León empieza frío y despejado, y termina con chubascos y lluvia nocturna. En Ávila y Segovia, las nubes y los claros dan paso a chubascos durante la tarde. El interior, por tanto, tendrá menos continuidad de lluvia que el Mediterráneo, no necesariamente un día seco.

Galicia y la cornisa cantábrica: el cambio llega desde la tarde

Galicia ofrece una mañana de nubosidad y nieblas en puntos como Santiago y A Coruña. La precipitación gana terreno por la tarde y puede hacerse más continua en algunas zonas. Lugo, Ourense y Pontevedra alternarán nubes y lluvia, con ese cielo bajo que reduce la luz incluso cuando no está lloviendo. La humedad persistirá como rasgo común de la jornada atlántica.

Cantabria presenta una evolución distinta: Santander puede comenzar con más sol y mantenerse relativamente al margen de la lluvia, aunque las nubes aumentarán después. Asturias, en cambio, se humedece con más claridad al final del día y tiene avisos por acumulados. La diferencia entre ambas comunidades muestra que el norte no constituye una sola franja lluviosa, pese a compartir costa y ambiente húmedo.

En el País Vasco también habrá contrastes térmicos y de cielo. Bilbao puede rozar los 20 grados en el momento más templado, antes de perder temperatura y recibir chubascos; Donostia mantiene un cielo más cerrado y lluvia débil, mientras Vitoria comienza con mayor claridad y entra en un tramo de chubascos desde media tarde. El cambio de tiempo se notará especialmente donde el mediodía haya dejado una impresión casi primaveral.

Navarra y La Rioja: un final de jornada más húmedo

Pamplona tendrá un ascenso notable de temperatura hacia el mediodía, seguido de chubascos durante la tarde y lluvia más clara en el tramo final. No se trata de un empeoramiento idéntico en todo momento: puede haber horas relativamente agradables antes de que el cielo se cierre y cambie la sensación en la calle.

En La Rioja, Logroño alternará nubes y claros y reservará los chubascos para la noche. Esa secuencia se repite, con matices, en otras zonas del interior norte: la parte más templada del día precede a la llegada de la lluvia. Por eso, las máximas previstas no describen por sí solas cómo se sentirá la jornada cuando avance la tarde.

La nieve queda en cotas medias y altas

La nieve no aparece como protagonista en las capitales. Su presencia dependerá de que coincidan precipitación y temperaturas suficientemente bajas en montaña. En el Pirineo, la cota se sitúa de manera aproximada entre 1.400 y 1.900 metros, con variaciones según el valle, la orientación y el momento del episodio. No es una línea fija sobre el mapa: puede bajar si entra aire más frío o subir cuando cambian las condiciones.

En el Pirineo de Girona, la distinción entre lluvia y nieve tiene consecuencias más allá del paisaje. Si parte de la precipitación queda retenida en las zonas altas como nieve, no toda el agua llega de inmediato a los cauces; si cae como lluvia, la respuesta de ríos y barrancos puede ser más rápida. Esa relación explica por qué la cota de nieve importa durante un episodio de acumulados elevados, incluso cuando el aviso principal se refiere a la lluvia.

La Cordillera Cantábrica y el sistema Ibérico pueden registrar nieve en las cotas más altas, especialmente allí donde la precipitación gane continuidad. En la montaña turolense, el aviso por lluvia acumulada convive con la posibilidad de un ambiente más invernal en las sierras. Viento, precipitación y baja visibilidad pueden coincidir en los puertos, aunque las ciudades próximas mantengan temperaturas por encima de las propias de una nevada.

En Sierra Nevada hay frío suficiente en altura para que la nieve sea posible si llegan bandas de precipitación, pero la previsión descrita para Granada capital no señala un episodio lluvioso continuo. La diferencia entre la ciudad y la montaña vuelve a ser decisiva: unos cientos de metros de altitud cambian el tipo de precipitación y también la visibilidad, sin necesidad de que la nieve se convierta en el titular del día para toda Andalucía.

Viento y oleaje: el temporal se nota especialmente en Canarias

En la costa mediterránea, el viento acompaña a las nubes y la lluvia y puede hacer que algunos chubascos resulten más molestos. La franja valenciana y castellonense presenta ese ambiente áspero en el que mar, brisa y precipitación se suman, aunque el riesgo por lluvia no sea igual en todos los tramos de costa. El estado de la mar añade otra dimensión a un parte que no se entiende mirando solo al cielo.

Canarias concentra la mayor atención por viento y temporal marítimo asociados al episodio de Regina. En zonas expuestas, las rachas pueden rondar los 70 kilómetros por hora. También hay avisos por oleaje, con especial vigilancia en costas abiertas a la componente norte y noroeste; en islas como Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura se han señalado avisos naranja en el marco del episodio. La altura de las olas no es uniforme alrededor de cada isla, pues depende de la orientación de la costa y de su exposición.

El archipiélago conserva, al mismo tiempo, temperaturas mucho más suaves que las del interior peninsular. Esa aparente contradicción es importante: un ambiente templado no implica un mar tranquilo. En Las Palmas se esperan nubes y claros y algún chubasco matinal en Gran Canaria, mientras el viento y el oleaje pueden condicionar con más fuerza las áreas expuestas.

En torno al Estrecho, la combinación de brisa y chubascos puede cambiar deprisa la sensación, especialmente en Ceuta. Algunos avisos por viento se proyectan ya hacia el viernes, pero el foco de este jueves se mantiene en la lluvia intensa localizada y el mar alterado en los sectores señalados. La situación exige distinguir los avisos vigentes hoy de los que corresponden al siguiente tramo del episodio.

Temperaturas previstas: diferencias entre interior, costa e islas

El termómetro no dibuja un episodio de extremos generalizados. La historia está en el contraste entre una mañana fría en el interior, un mediodía más templado en ciertos valles y la sensación más fresca que deja la lluvia. Los valores son aproximados y pueden variar con la nubosidad y la hora a la que entre cada chubasco.

En Madrid se espera un rango cercano a 10-17 grados. Toledo puede alcanzar unos 18 grados tras moverse en torno a 10-12 en las horas más frescas; Cuenca, más fría y húmeda, parte de unos 7 y se queda cerca de 11-12 de máxima. La diferencia ayuda a explicar por qué Castilla-La Mancha no tendrá una misma sensación térmica de norte a sur, incluso antes de contar con la lluvia.

Castilla y León mostrará mañanas frescas y máximas moderadas. León comienza cerca de 4 grados y puede llegar a 14-15; Ávila se sitúa aproximadamente entre 5-6 y 13, y Segovia entre 7 y 13. Valladolid, después de arrancar más fría, puede subir a 16-17 grados. El ascenso diurno perderá protagonismo allí donde los chubascos entren durante la tarde.

Galicia tendrá registros más contenidos, acompañados de humedad. Santiago rondará 7-10 grados y comenzará con niebla; A Coruña se moverá alrededor de 10-12, sin una subida marcada. Lugo puede oscilar entre 5-6 y 11-12 antes de enfriarse de nuevo, mientras Pontevedra y Ourense mantendrán máximas moderadas. No se esperan extremos de frío, pero el cielo bajo y la lluvia prolongan la sensación fresca.

En Cantabria, Santander se moverá aproximadamente entre 10 y 15 grados, con ratos de mayor claridad. Oviedo rondará 8-13 y quedará más expuesta a la lluvia de tarde y noche. El contraste más llamativo del norte aparece en el País Vasco: Bilbao puede acercarse a 20 grados antes de bajar hacia 12-13 por la tarde, mientras Vitoria pasa de unos 9-10 a 16-17. Donostia tendrá un ambiente más templado que frío, aunque bajo nubosidad persistente.

Pamplona se situará alrededor de 9-10 grados al inicio y 16-18 de máxima, antes del empeoramiento vespertino. Logroño parte de unos 7 y puede alcanzar 17; Zaragoza se moverá en torno a 12-14, con muchas nubes, y Teruel quedará más fresca. En estas zonas, el descenso posterior a las horas centrales será tan perceptible como la subida previa.

En Cataluña, Barcelona rondará 14-16 grados, aunque la lluvia sostenida puede hacer que parezca una jornada menos templada. Girona se moverá cerca de 12-15 y Tarragona de 13-16. En la Comunitat Valenciana, Valencia rondará 13-16; Castelló de la Plana quedará aproximadamente en 11-13, con lluvia insistente, y Alicante oscilará entre 11 y 15. La Región de Murcia presenta valores más suaves en su capital, desde unos 11-12 hasta cerca de 17 grados.

Extremadura empezará con frío moderado en las zonas de niebla: Badajoz ronda 6-7 grados por la mañana y puede alcanzar 16-17; Mérida tendrá un comportamiento parecido, con chubascos a distintas horas. Andalucía abre más el abanico. Sevilla puede pasar de 11-12 a 19 grados; Córdoba rondará una máxima de 17, y Málaga se moverá aproximadamente entre 10 y 18. Granada comenzará cerca de 4-5 y llegará a 13-14; Almería rondará 11-18, Cádiz 10-16 y Huelva puede alcanzar 18 tras un inicio fresco.

En Baleares, Palma tendrá valores aproximados de 14 a 17 grados, compatibles con la nubosidad y los chubascos de la tarde. Canarias conserva el ambiente más cálido: Santa Cruz de Tenerife puede moverse entre 16 y 22 grados y Las Palmas entre 16 y 21. Ceuta rondará 11-15, con precipitación intermitente, mientras Melilla se situará cerca de 12-17 y disfrutará de un cielo más despejado.

Un mismo episodio, impactos distintos según la hora y el lugar

La borrasca deja una lección visible en el mapa de este jueves: la cantidad de lluvia no cuenta toda la historia. En Barcelona o Valencia importan los aguaceros breves y sus efectos inmediatos; en Girona, Castellón, Asturias y la montaña turolense también pesa lo que se acumula durante horas. En Canarias, el protagonismo pasa al viento y al oleaje, aunque el ambiente sea templado.

Los claros del interior, las temperaturas suaves de Bilbao o el sol de Melilla no contradicen el carácter inestable de la jornada. Muestran su reparto desigual. Entre la calma del mediodía y la lluvia de la noche puede mediar solo un cambio de nubes; entre una costa resguardada y otra abierta al oleaje, unas pocas curvas del litoral. Ese mosaico, más que una única cifra nacional, define el tiempo de hoy en España.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído