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Naturaleza

¿Qué tiempo hará hoy en España? La previsión del viernes 28 de agosto

España afronta un 28 de agosto con lluvias al norte, calor moderado, viento en Canarias y contrastes térmicos marcados durante este viernes.

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la lluvia todavía se resiste

El tiempo en España este viernes 28 de agosto de 2026 deja una fotografía bastante partida: la lluvia todavía se resiste a abandonar el noroeste, especialmente Galicia y durante parte del día Asturias, mientras buena parte del centro y del sur recupera cielos más tranquilos. En el Mediterráneo la estabilidad no termina de imponerse, con nubosidad y precipitaciones débiles en algunas zonas, y Canarias mantiene el patrón clásico del alisio, con más nubes al norte de las islas montañosas.

La otra noticia está en los termómetros. Agosto sigue siendo agosto, claro, pero la madrugada puede parecer de otro mes en algunos puntos de la Meseta norte: León puede bajar hasta los 6 grados, mientras Sevilla rondará los 32 y Baleares podrá alcanzar también esa cifra. Entre ambos extremos queda buena parte de España, con máximas bastante más llevaderas que durante los episodios de calor de las últimas semanas.

Un país entre la chaqueta y los 30 grados

El viernes llega después de un cambio de masas de aire que ha refrescado sobre todo la mitad norte. No estamos ante una irrupción fría extraordinaria ni, desde luego, ante el final anticipado del verano. Es más sencillo: las noches largas empiezan a notarse y, cuando el cielo se limpia y el viento afloja, el suelo pierde calor con rapidez. En determinados valles y zonas interiores, el termómetro lo acusa.

El ejemplo más llamativo está en León. La previsión sitúa la mínima de la capital en apenas 6 grados, frente a una máxima cercana a 21. Soria puede quedarse alrededor de los 8 grados durante la madrugada. Una diferencia considerable para finales de agosto y la típica jornada en la que la chaqueta parece una idea magnífica a las siete de la mañana y un objeto bastante absurdo unas horas después.

Más al sur, el ambiente cambia. Castilla-La Mancha tendrá en general cielos poco nubosos, con algunas nubes de evolución en el sistema Central y más nubosidad media y alta hacia Albacete y el sureste de Cuenca. Las máximas previstas se quedan en unos 25 grados en Guadalajara, 26 en Cuenca, 27 en Toledo y Albacete y 28 en Ciudad Real. Valores plenamente veraniegos, pero sin el martillazo térmico de otras jornadas de agosto.

La lluvia no se ha ido del noroeste

El paraguas seguirá teniendo trabajo en Galicia, sobre todo en las áreas más expuestas a la entrada atlántica. El cielo permanecerá bastante cubierto en diferentes momentos del día y las precipitaciones todavía pueden aparecer con cierta persistencia en puntos occidentales. No será, por tanto, el viernes más propicio para confiar en ese extraño optimismo meteorológico gallego de salir de casa porque “parece que abre”.

Asturias afrontará una evolución algo distinta. El cielo pasará pronto de poco nuboso a nuboso o cubierto, con lluvias débiles y algunos chubascos, pero las precipitaciones tenderán a desaparecer al final de la tarde y volverán a abrirse claros. También pueden formarse brumas y nieblas en las cumbres durante la madrugada.

Asturias mejora por la tarde

El cambio será visible también en las temperaturas asturianas. Oviedo se moverá entre 10 y 26 grados, Gijón entre 14 y 26 y Avilés entre 13 y 25. Las máximas subirán de forma generalizada y el aumento puede ser notable en algunos puntos del interior central. En la costa habrá que prestar más atención al viento, que soplará del sur y suroeste antes de girar al oeste, con intervalos fuertes durante las horas centrales.

El resultado es un Cantábrico todavía variable, pero con una tendencia más amable conforme avance el viernes. La mañana puede tener bastante cara de otoño en determinadas comarcas; la tarde, en cambio, recuperará algo de luz y unas temperaturas suaves. Ni verano pleno ni cambio de estación: una de esas jornadas septentrionales que caben perfectamente en agosto aunque el calendario turístico insista en otra cosa.

Centro y sur recuperan el sol

En buena parte del interior peninsular, el protagonista será precisamente lo que no suceda: poca lluvia, menos nubosidad y temperaturas moderadas. Castilla-La Mancha ofrece una buena referencia. Toledo tendrá unos 14 grados de mínima y 27 de máxima; Ciudad Real, aproximadamente 14 y 28. Cuenca amanecerá incluso cerca de los 12 grados. El calor queda contenido durante las horas centrales y las noches recuperan algo de respiración.

Andalucía presenta una cara más claramente veraniega. En la provincia de Sevilla se esperan cielos poco nubosos o despejados y máximas de 32 grados en Sevilla y Écija, 31 en Lebrija y 30 en Morón de la Frontera. Las mínimas rondarán los 15 grados en varias de estas localidades, de modo que la diferencia entre el amanecer y la tarde será considerable.

No será todavía una jornada de calor extremo en el valle del Guadalquivir. El viernes funciona más bien como una rampa: fresco relativo de madrugada, sol abundante y un mercurio que empieza a recuperar terreno antes de un fin de semana más cálido.

Baleares y Valencia, la excepción mediterránea

La fachada mediterránea tiene más matices. La Comunidad Valenciana afronta una jornada sin avisos meteorológicos generalizados, aunque eso no equivale a cielo completamente limpio. En la mitad sur aparecerán nubes medias y altas y no se descartan precipitaciones débiles; hacia el norte predominarán los cielos poco nubosos con intervalos de nubes altas. Las temperaturas máximas bajarán.

Baleares estará bastante más revuelta. Se esperan cielos nubosos o cubiertos, precipitaciones generalmente débiles que pueden ir acompañadas de barro por el polvo en suspensión y alguna tormenta ocasional. El mercurio, sin embargo, seguirá hablando el idioma del verano: mínimas alrededor de 24 grados y máximas de hasta 32.

En Menorca hay además un elemento específico: el episodio de rissagas, oscilaciones rápidas del nivel del mar capaces de provocar problemas especialmente en puertos y zonas costeras bajas. El fenómeno puede perder protagonismo conforme avance la mañana, pero conviene no confundir ausencia de una gran tormenta con ausencia de riesgo. El Mediterráneo también tiene sus maneras discretas de complicar el día.

Canarias: alisio, nubes al norte y viento

Canarias conserva un escenario bastante reconocible para estas fechas. En el norte de las islas de mayor relieve habrá abundante nubosidad y puede caer alguna lluvia débil y ocasional, sobre todo en medianías durante la primera mitad del día. En el resto dominarán los intervalos nubosos por la mañana antes de abrirse claros.

El viento alisio será uno de los elementos más perceptibles. Soplará moderado y podrá presentar intervalos fuertes en las vertientes habitualmente expuestas, mientras las zonas protegidas del suroeste tendrán un ambiente más tranquilo y régimen de brisas. Las temperaturas experimentarán pocos cambios.

Que el ambiente resulte menos sofocante no debe engañar con el sol. A finales de agosto la radiación ultravioleta continúa siendo elevada en amplias zonas de España y especialmente intensa en Canarias. La sensación térmica puede resultar agradable bajo una brisa, pero la piel no lleva incorporado ese termómetro psicológico: el índice UV sigue siendo propio del verano.

El eclipse también se juega entre las nubes

La meteorología tiene esta madrugada un invitado poco habitual. España podrá observar un eclipse parcial de Luna durante las primeras horas del viernes. La fase parcial comienza a las 04:34, alcanza su máximo alrededor de las 06:12 y termina cerca de las 07:52. No requiere protección ocular ni instrumental especial para contemplarlo.

El problema, como casi siempre que el cielo prepara espectáculo, serán las nubes. El oeste gallego, sectores del Cantábrico y Baleares parten con más posibilidades de encontrarse obstáculos. Las zonas interiores con cielos más despejados tendrán un escenario meteorológico más favorable, aunque en el centro y este peninsular la Luna se pondrá antes de que concluya completamente la fase parcial. Canarias y buena parte del oeste dispondrán de algo más de margen.

Y hay otro pequeño contraste de este 28 de agosto: mientras alguien mire la Luna de madrugada con seis o siete grados en el interior norte, unas horas después habrá playas mediterráneas acercándose de nuevo a los treinta. España, meteorológicamente hablando, nunca ha tenido demasiado interés por la uniformidad.

El respiro térmico será breve

El viernes ofrece una tregua térmica bastante clara en buena parte del interior, pero no inaugura un otoño prematuro. Durante el fin de semana las temperaturas volverán a subir en numerosas zonas. Sevilla, por ejemplo, pasará de unos 32 grados este viernes a valores claramente superiores durante el sábado y el domingo, mientras el valle del Guadalquivir recuperará progresivamente el ambiente más caluroso.

En la Comunidad Valenciana también se espera una progresiva recuperación de la estabilidad, con más claros y un repunte de las máximas en áreas interiores durante el fin de semana. El tiempo más estable irá ganando terreno allí donde el viernes todavía quedan nubes y alguna precipitación débil.

Así queda el tiempo en España este 28 de agosto: lluvia todavía en el noroeste, Baleares inestable, viento en Canarias y una extensa franja central y meridional con ambiente más tranquilo. La imagen más gráfica está, quizá, en el termómetro: 6 grados posibles en León al amanecer frente a unos 32 en Sevilla o Baleares. Un viernes de contrastes, con algo de chaqueta a primera hora y bastante verano esperando detrás.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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