Ciencia
¿Por qué ha aparecido un enorme decágono en el polo sur de Saturno?
Un enorme decágono ha aparecido en el polo sur de Saturno. Hubble sigue una onda atmosférica reciente que no estaba allí en tiempos de Cassini.

Resumen
- Hubble ha confirmado un enorme decágono en el polo sur de Saturno
- La estructura parece reciente y no fue observada por la misión Cassini
- Es una onda atmosférica de diez lados dentro de una potente corriente en chorro
Saturno acaba de añadir otra rareza geométrica a un planeta que, francamente, ya iba bastante bien servido de ellas. El telescopio espacial Hubble ha confirmado una gigantesca onda atmosférica de diez lados alrededor del polo sur, una estructura decagonal que se extiende a través de varias capas de la atmósfera y que no había sido detectada durante décadas de observaciones anteriores. No es una superficie, tampoco una muralla de nubes rígida: es un patrón creado por el movimiento de la atmósfera dentro de una poderosa corriente en chorro.
El descubrimiento resulta especialmente llamativo porque Saturno ya posee en el extremo opuesto su famoso hexágono del polo norte, observado desde las misiones Voyager de comienzos de los años 80 y mantenido durante más de cuatro décadas. En el sur, sin embargo, no aparecía nada comparable. Ni las observaciones terrestres ni la misión Cassini, que estudió el planeta entre 2004 y 2017, habían mostrado una estructura semejante. El nuevo decágono parece, por tanto, relativamente reciente. Y ahí empieza la parte realmente interesante.
Un decágono gigantesco flotando en la atmósfera de Saturno
La estructura se encuentra aproximadamente entre los 58 y 63 grados de latitud sur. Sus dimensiones son difíciles de trasladar a una escala cotidiana: cada uno de sus diez lados ronda los 16.800 kilómetros, una longitud superior al diámetro de la Tierra. Un solo segmento del dibujo saturniano bastaría para cruzar nuestro planeta de lado a lado y todavía sobraría espacio.
Eso no significa que haya diez enormes paredes perfectamente rectas suspendidas sobre Saturno. La geometría aparece porque una corriente atmosférica empieza a ondular de manera organizada y genera vértices y tramos casi rectilíneos. Desde lejos, el resultado parece trazado con regla. Desde el punto de vista físico, es meteorología extrema a escala planetaria.
El decágono está incrustado en una corriente en chorro que alcanza alrededor de 116 metros por segundo, unos 418 kilómetros por hora. Sin embargo, el patrón completo avanza hacia el este mucho más despacio, aproximadamente a 2,5 metros por segundo, cerca de 9 kilómetros por hora. El río atmosférico corre a gran velocidad mientras la figura que produce se desplaza con una parsimonia casi absurda.
Hubble llevaba viendo sus primeras huellas desde 2023
La historia no comenzó con una única fotografía espectacular. Los investigadores reconstruyeron el fenómeno examinando observaciones de varios años. Las imágenes de Hubble tomadas en 2023 y 2024 ya contenían vértices débiles y algunos segmentos lineales, aunque la figura todavía resultaba mucho menos evidente. En 2025 el patrón apareció bastante más definido.
Las primeras pistas también llegaron de observaciones realizadas desde Tierra. El equipo encabezado por Agustín Sánchez-Lavega, investigador de la Universidad del País Vasco, analizó imágenes recopiladas durante diferentes campañas de observación. Astrónomos profesionales y observadores aficionados comenzaron a distinguir una banda ondulada en las regiones australes antes de que la resolución de Hubble permitiera reconocer con mayor claridad una estructura de diez lados.
Hay aquí un detalle decisivo. Debido a la inclinación de Saturno y a sus largas estaciones, su polo sur pasó años en una orientación poco favorable para observarlo desde la Tierra. Cuando volvió progresivamente a quedar expuesto, la atmósfera había cambiado.
Por qué los científicos creen que el decágono es reciente
El dato más desconcertante no consiste en que exista un polígono en Saturno. El planeta ya había enseñado ese truco en el norte. Lo extraño es que durante décadas se buscó una figura equivalente en el hemisferio sur y no apareció.
Cassini tuvo un asiento de primera fila. La nave orbitó Saturno durante trece años y proporcionó una visión excepcional de su atmósfera, sus anillos y sus polos. Nada indicaba entonces la existencia de un decágono austral duradero. Las observaciones posteriores de Hubble permiten rastrear con claridad el fenómeno desde 2023, pero no mucho más atrás. De ahí que los investigadores consideren plausible que se formara durante el intervalo en el que aquella región resultaba difícil de observar desde la Tierra.
Amy Simon, investigadora del Goddard Space Flight Center de la NASA y responsable científica del programa OPAL de Hubble, ha destacado precisamente esa circunstancia: el patrón parece estar fortaleciéndose ante los telescopios. No se está estudiando únicamente una formación antigua cuya procedencia se perdió en el tiempo; existe la posibilidad de observar prácticamente en directo la evolución de una gran estructura atmosférica planetaria.
Eso convierte al decágono en algo bastante más valioso que una bonita extravagancia geométrica.
El parecido con el hexágono del norte tiene límites
La comparación es inevitable. El hexágono del polo norte de Saturno es uno de los fenómenos atmosféricos más famosos del Sistema Solar. Fue identificado en imágenes tomadas por las Voyager en 1980 y 1981 y ha sobrevivido desde entonces, prácticamente estacionario alrededor de una intensa corriente en chorro.
El decágono del sur juega otra partida. Tiene diez lados, deriva lentamente hacia el este y sus vértices no permanecen completamente inmóviles. Los análisis detectan incluso oscilaciones en sus posiciones con un periodo aproximado de 32 días. Todo indica que el patrón austral sigue evolucionando y todavía no sabemos si acabará estabilizándose durante décadas o si desaparecerá después de unos años.
Hay otra diferencia. La estructura septentrional ha demostrado una longevidad extraordinaria; la austral prácticamente acaba de entrar en escena. Saturno permite así comparar dos enormes ondas atmosféricas poligonales en condiciones distintas. Una veterana, otra recién llegada.
No es simplemente una marca dibujada sobre las nubes
Hubble ha observado Saturno utilizando distintas longitudes de onda, capaces de revelar diferentes alturas atmosféricas. El decágono aparece en varios niveles de la atmósfera, lo que indica que no estamos ante una pequeña anomalía superficial pintada sobre la capa superior de nubes.
La onda tiene extensión vertical. Su posición aparente cambia ligeramente cuando se observa a distintas longitudes de onda precisamente porque cada filtro examina alturas diferentes. Esta característica ofrece a los investigadores una especie de tomografía de la atmósfera y puede ayudar a reconstruir qué está ocurriendo debajo de las nubes visibles.
Qué puede estar formando los diez lados
Todavía no existe una explicación definitiva. El trabajo dirigido por Sánchez-Lavega considera que el decágono podría ser una onda atmosférica de gran escala, atrapada verticalmente y confinada por la curvatura de la intensa corriente en chorro que atraviesa aquella latitud. Dicho de una manera menos académica: el aire circula tan rápido y bajo unas condiciones dinámicas tan particulares que su trayectoria puede ondular hasta organizarse en un enorme polígono.
Los modelos utilizados por los investigadores apuntan a varios posibles detonantes. Una perturbación periódica dentro de la propia corriente podría haber generado el patrón. Otra posibilidad es la influencia de un vórtice anticiclónico oscuro situado inmediatamente al norte del decágono. Por el momento son hipótesis físicas compatibles con las observaciones, no una causa demostrada.
Y precisamente esa incertidumbre impide saber todavía por qué apareció en este momento de la historia atmosférica de Saturno y no antes.
Las estaciones de Saturno podrían desempeñar algún papel, aunque habrá que comprobarlo. Un año saturniano dura aproximadamente 29 años terrestres, de modo que sus ciclos estacionales avanzan con una lentitud desesperante para quien pretenda estudiarlos durante una carrera científica. Perder unos pocos años de observaciones puede significar perder una parte considerable de la película.
Saturno vuelve a convertir la meteorología en geometría
En todos los planetas con atmósfera aparecen ondas, corrientes, ciclones y turbulencias. Lo extraordinario de Saturno es su capacidad para llevar algunos de esos movimientos hacia formas poligonales regulares, algo mucho menos habitual de lo que su famoso hexágono había acabado haciéndonos creer.
El nuevo descubrimiento incluso obliga a rebajar un poco la supuesta excepcionalidad de aquel hexágono septentrional. Si Saturno puede producir también una onda de diez lados en el sur, los polígonos quizá no sean accidentes irrepetibles, sino una consecuencia posible de determinadas combinaciones de velocidad, rotación planetaria y estabilidad atmosférica.
Hubble seguirá siendo una pieza importante para observar cómo cambia el fenómeno y esas mediciones podrán complementarse con otros telescopios y con nuevos modelos informáticos. Lo que interesa saber es si el decágono terminará estabilizándose como su hermano del norte, cuánto profundiza realmente en la atmósfera y qué mecanismo consiguió ponerlo en marcha.
Un laboratorio de diez lados a 1.400 millones de kilómetros
El decágono de Saturno no anuncia ningún cambio peligroso para el Sistema Solar ni es una misteriosa construcción escondida entre las nubes. Es algo bastante más interesante: un fenómeno natural que todavía no entendemos del todo y que parece haberse formado mientras los astrónomos tenían limitada la visión de aquella región del planeta.
La casualidad científica es magnífica. Durante más de cuarenta años miramos el hexágono del norte como una extravagancia prácticamente única. Saturno, sin demasiado respeto por nuestras categorías, acaba de responder desde el otro polo con diez lados.
Y esta vez los telescopios han llegado cuando la historia quizá acaba de empezar.












