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¿Por qué la dana Adam ha dejado lluvias históricas en el litoral mediterráneo?
713 litros por m² en L’Atzúvia y seis muertos: las claves de la dana Adam, el episodio de lluvia más intenso en décadas en el litoral mediterráneo.

Resumen
- La dana Adam dejó seis muertos y registros históricos: 713 l/m² en L’Atzúbia y 632 litros en Pego en solo 36 horas.
- El mar actuó como pantalla: olas de cuatro metros impidieron que el agua drenara y provocaron inundaciones por acumulación.
- Las alertas masivas Es-Alert, inexistentes antes de la dana de 2024, se multiplicaron por cinco y marcaron la diferencia.
713 litros por metro cuadrado. Es lo que llovió en L’Atzúbia, un municipio de la Marina Alta alicantina, durante el paso de la dana Adam. El registro más alto de un episodio que la Aemet calificó de «excepcional» y que entre el 16 y el 20 de octubre dejó seis personas fallecidas, más de 2.100 evacuados y calles anegadas en Valencia, Alicante, Cataluña y Baleares.
Las imágenes recordaron inevitablemente a las de la dana de 2024, pero con una diferencia de fondo: esta vez llovió sobre el litoral y no tierra adentro, las alertas al móvil funcionaron y el balance humano, sin dejar de ser trágico, no tiene nada que ver. ¿Por qué llovió tanto precisamente ahí? ¿Por qué el agua no tragaba en pueblos pegados al mar como Oliva o Piles? Vamos con los datos.
Un récord de lluvia que mira de reojo a 1987
El episodio se movió en cifras que solo aparecen en los libros de meteorología. En Pego cayeron 632 litros en 36 horas, de los cuales 430 se concentraron en apenas seis horas. En Oliva, la localidad valenciana más golpeada, se rozaron los 600 litros en 24 horas. Y en Formentera, el agua dejó 203 litros y desbordó varios torrentes.
Con todo, el récord absoluto resistió. Oliva sigue ostentando la mayor acumulación registrada en España en 24 horas: los 817 litros del 3 de noviembre de 1987. La dana de 2024, con sus 772 litros en Turís, también queda por delante. Adam entra en el podio triste de los episodios más intensos del último medio siglo.
| Registro | Acumulación | Contexto |
|---|---|---|
| L’Atzúbia (Alicante), dana Adam 2026 | 713 l/m² | Récord del episodio |
| Pego (Alicante), dana Adam 2026 | 632 l/m² en 36 h | 430 litros en solo 6 horas |
| Oliva (Valencia), dana Adam 2026 | ~600 l/m² en 24 h | Zona cero del temporal |
| Formentera, dana Adam 2026 | 203 l/m² en 24 h | Torrentes desbordados |
| Turís (Valencia), dana de 2024 | 772 l/m² | Comparativa reciente |
| Oliva (Valencia), 1987 | 817 l/m² en 24 h | Récord histórico en España |
Fuente: Aemet y RTVE · Datos del episodio 16–20 de octubre de 2026
Por qué el agua no drenaba: el efecto pantalla del mar
Aquí está la clave que explica las inundaciones. Adam descargó casi con la misma intensidad que la dana de 2024 —cerca de 700 litros por metro cuadrado en 24 horas—, pero no sobre el interior, sino sobre el litoral. Y cuando llueve así junto al mar, el mar deja de ser la salida y se convierte en un tapón.
El temporal marítimo llegó con olas de cuatro metros que actuaron como pantalla e impidieron que el agua de lluvia desembocara con rapidez. El resultado: los ríos Girona y Vernisa y el barranco de Beniopa se desbordaron, la AP-7 quedó cortada entre los kilómetros 770 y 774 y el agua se acumuló en calles y plantas bajas. Fuentes de la Generalitat y del Gobierno coinciden en el diagnóstico: las inundaciones se debieron sobre todo a la acumulación de agua, no a la acción devastadora de una barrancada como la del Poyo en 2024.
La Generalitat Valenciana llegó a confinar el lunes 145 municipios de Valencia y Alicante, con clases suspendidas para más de 100.000 alumnos. En Ibiza se contabilizaron más de 130 incidencias, incluidas caídas de árboles y problemas en los accesos al aeropuerto. En Cataluña, los bomberos atendieron más de un centenar de avisos, la mayoría por árboles caídos y vehículos bloqueados, y el río Gaià superó el umbral de alerta en Vilabella (Tarragona).
Las alertas Es-Alert: la lección de 2024 que salvó vidas
El 29 de octubre de 2024 no sonó ningún móvil antes de la tragedia. Aquella dana se cobró más de 220 vidas y dejó una lección grabada a fuego: la prevención y las alertas masivas salvan vidas. Dos años después, los números del cambio son elocuentes.
- ✓Antes del 29-O de 2024: cero alertas Es-Alert enviadas por la Generalitat Valenciana.
- ✓Desde entonces: 30 envíos masivos solo en la Comunitat Valenciana y hasta 214 en toda España hasta febrero de 2026.
- ✓A nivel nacional: los envíos masivos a móviles se han multiplicado por cinco tras la dana de Valencia.
- ✓Mensajes más precisos: no cruzar zonas inundables, respetar cortes de tráfico, no acercarse a cauces ni paseos marítimos y buscar plantas superiores en zonas inundables.
El aviso llegó, además, con margen: los primeros efectos del temporal se notaron dos días después de que se declarara el episodio. El balance humano —seis fallecidos— sigue siendo inaceptable, pero las circunstancias de cada muerte ilustran lo difícil que es blindarse del todo: dos personas que se bañaban en el mar con alerta activa (una en Sagunto y otra en Menorca), una mujer de 79 años con movilidad reducida sorprendida en la planta baja de su casa en Oliva, un hombre que sufrió un infarto en un camping inundado también en Oliva, una mujer arrastrada por una riera en Cabrera de Mar (Barcelona) cuando cruzaba con su familia, y un conductor fallecido por el desprendimiento de una roca en Benaoján (Málaga).
La investigación apunta, además, a una grave imprudencia en el caso de Sagunto: la mujer de 55 años y el hombre de 71 que la acompañaba se metieron en el mar con olas de más de tres metros, posiblemente bajo los efectos de alguna sustancia. Él logró salir; ella no.
Y ahora qué: la zona cero hace balance
Este martes, la dana fue reabsorbida por una vaguada y el litoral amaneció despejado. En Piles, al sur de la provincia de Valencia, se pasó de tener toda la playa anegada a solo dos calles por desaguar tras acumular unos 650 litros por metro cuadrado, según su alcaldesa, Cristina Fornet. El Centro de Coordinación de Emergencias dio por finalizadas las alertas hidrológicas en las zonas de Pego-Girona-Gorgos y Algar-Alicantí, y Protección Civil desactivó el plan Inuncat en Cataluña, aunque varias carreteras seguían cortadas.
Queda lo más lento: contar los daños, restablecer suministros como agua potable y electricidad, y decidir qué hacer con un territorio que encadena episodio tras episodio. Un dato incómodo sobre la mesa: la dana no ha mejorado la situación de los embalses, porque la lluvia cayó demasiado rápido y demasiado concentrada. Y un debate que vuelve con cada gota: el presidente del Gobierno ha planteado un pacto de Estado climático centrado en prevención e infraestructuras resistentes. Con las elecciones del 29 de noviembre a la vuelta de la esquina, veremos si el pacto sobrevive a la campaña.












