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Atropella a seis ciclistas y da la vuelta para arrollarlos otra vez

Un conductor atropelló dos veces a seis ciclistas en Italia tras una discusión. Cuatro resultaron heridos, dos de ellos con lesiones graves.

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Atropello de un ciclista

Un conductor de 73 años está acusado de embestir deliberadamente dos veces a un grupo de seis ciclistas en Lanzo Torinese, en la provincia italiana de Turín, después de una discusión nacida durante un adelantamiento. Cuatro miembros del grupo resultaron heridos y dos de ellos sufrieron lesiones graves, aunque las últimas informaciones disponibles indican que sus vidas no corren peligro.

El episodio ocurrió durante la mañana del sábado 8 de agosto en la carretera que asciende desde Lanzo Torinese hacia Coassolo, en los Valles de Lanzo. Según la reconstrucción de los carabineros y los testimonios recogidos en Italia, todo empezó con algo tan cotidiano como desagradable: un adelantamiento acompañado de insistentes bocinazos. Uno de los ciclistas levantó un brazo en señal de protesta. Segundos después, la situación había dejado de ser una discusión de tráfico para convertirse en una presunta agresión con un automóvil.

Del claxon a la primera embestida

Los seis aficionados al ciclismo habían salido desde localidades del área de Turín —entre ellas San Mauro, Settimo Torinese y San Raffaele Cimena— para realizar una excursión por los Valles de Lanzo. Circulaban juntos y, según uno de los integrantes de la comitiva, Piercarlo Lagna, avanzaban a una velocidad tranquila cuando el coche comenzó a reclamarles paso con el claxon y las luces.

Tras completar el adelantamiento, uno de los ciclistas expresó su malestar levantando el brazo. La reconstrucción preliminar sostiene que el conductor frenó poco después y metió la marcha atrás, dirigiéndose contra el grupo.

No fue un roce ni la consecuencia de una maniobra mal calculada, según la hipótesis que manejan los investigadores. Los testimonios apuntan a una acción voluntaria. Uno de los ciclistas habría salido despedido varios metros tras el primer impacto, mientras los demás trataban de entender qué acababa de suceder y auxiliar a los compañeros que habían caído sobre el asfalto.

El conductor volvió después de intentar marcharse

Ahí aparece el elemento que ha convertido el caso en algo mucho más grave que un accidente de circulación. Después de la primera embestida, el automovilista habría tratado de alejarse. Algunos miembros de la comitiva intentaron seguirlo o identificar la matrícula.

El conductor realizó entonces un cambio de sentido y regresó hacia los ciclistas. De acuerdo con las primeras investigaciones, volvió a dirigir el vehículo contra quienes permanecían en la carretera, incluidos algunos que estaban atendiendo al compañero alcanzado inicialmente. La segunda embestida dejó varias bicicletas destrozadas y nuevos heridos.

Uno de los supervivientes relató que intentó apartarse cuando vio regresar el coche y consiguió evitar el impacto lanzándose fuera de la calzada. Otros no tuvieron esa posibilidad. Es precisamente esa segunda maniobra, junto con los testimonios recogidos, uno de los elementos centrales de la investigación abierta por la Fiscalía de Ivrea.

Cuatro heridos y dos hospitalizados con lesiones graves

Aunque el grupo estaba compuesto por seis ciclistas, el balance confirmado es de cuatro heridos. Dos fueron trasladados en helicóptero al CTO de Turín y otros dos al hospital San Giovanni Bosco de la misma ciudad.

Entre los pacientes más graves figura un hombre de 60 años que permanecía consciente y presentaba una fractura de fémur, una fractura abierta en la pierna izquierda que requería intervención quirúrgica y traumatismos en el rostro y el tórax. Las primeras estimaciones médicas apuntaban a una recuperación que podría prolongarse alrededor de 90 días.

Otro ciclista, de 68 años, sufrió un fuerte traumatismo en el hombro izquierdo y lesiones en la pelvis, con una previsión inicial cercana a los 60 días. Pese a la dureza de los golpes, las informaciones difundidas durante la noche señalaban que los dos heridos de mayor gravedad no estaban en peligro de muerte.

Quién es el conductor detenido en Lanzo Torinese

El hombre investigado es Giuseppe Campagna, de 73 años y vecino de Coassolo, la localidad hacia la que se dirigía cuando se produjo el enfrentamiento. Después de abandonar el lugar, se presentó voluntariamente ante los carabineros.

Tras varias horas de diligencias fue detenido por orden de la Fiscalía de Ivrea y quedó bajo arresto domiciliario acusado de tentativa de homicidio, a disposición de la autoridad judicial. La imputación deberá pasar todavía por las distintas fases del procedimiento penal; la reconstrucción definitiva de los hechos corresponde a los investigadores y, en su caso, a los tribunales.

El resultado del alcoholímetro fue negativo. Los investigadores aguardaban, en cambio, los análisis toxicológicos destinados a determinar si había consumido alguna sustancia que pudiera haber influido en su comportamiento. Ese dato seguía pendiente en la última actualización disponible.

La prensa italiana también ha recogido unas primeras palabras atribuidas al detenido en las que habría asegurado que no sabía qué le había ocurrido y que, durante aquellos instantes, se le había “nublado” la mente. Es una explicación del propio investigado, no una conclusión policial ni médica sobre las causas de la conducta.

Una investigación que va más allá de un accidente de tráfico

La diferencia jurídica y factual es sustancial. Aquí no se investiga únicamente si un conductor cometió una imprudencia, calculó mal una distancia o perdió accidentalmente el control del vehículo. La hipótesis que ha llevado al arresto parte de la existencia de maniobras intencionadas realizadas después de una disputa.

Los carabineros deberán reconstruir con precisión la trayectoria del coche, la posición de los ciclistas, la secuencia entre el primer impacto y el segundo, las declaraciones de todos los presentes y cualquier elemento material disponible. Las palabras pronunciadas antes y después del atropello también pueden adquirir importancia a la hora de determinar la intención.

Conviene, precisamente por la gravedad del episodio, separar lo conocido de lo que todavía debe probarse. Existe un detenido y una acusación de tentativa de homicidio; no existe todavía una sentencia. Los testimonios y la reconstrucción inicial dibujan un comportamiento deliberado, pero será el procedimiento judicial el que establezca responsabilidades penales definitivas.

La vulnerabilidad de los ciclistas vuelve al centro del debate italiano

El episodio de Lanzo Torinese llega en un momento especialmente delicado para la seguridad ciclista en Italia. Los datos oficiales más recientes, correspondientes a 2025, registraron 177.207 accidentes de tráfico con víctimas, 237.822 heridos y 2.868 fallecidos en las carreteras italianas. Aunque el número general de muertos bajó un 5,3%, la evolución entre los usuarios de bicicleta fue en sentido contrario.

En 2025 murieron 198 ciclistas en bicicletas convencionales, un 20% más que el año anterior, y otras 30 personas que utilizaban bicicletas eléctricas, un incremento del 50%. En conjunto se contabilizaron 253 fallecidos entre movilidad activa y micromovilidad. No son cifras directamente comparables con lo sucedido en Lanzo Torinese —aquí se investiga una presunta acción deliberada—, pero explican por qué cualquier episodio de violencia vial contra ciclistas encuentra en Italia un terreno especialmente sensible.

La bicicleta ocupa cada vez más espacio en la movilidad italiana y, al mismo tiempo, permanece físicamente expuesta frente a vehículos de una tonelada o más. Esa desigualdad física convierte un gesto de impaciencia al volante en algo potencialmente devastador cuando desaparece el autocontrol. El coche deja de ser entonces simple transporte. Puede convertirse, literalmente, en una masa lanzada contra una persona sin carrocería alrededor.

Una discusión de segundos que acabó ante la Fiscalía

La secuencia investigada en Lanzo Torinese resulta brutal precisamente por su origen diminuto. Un adelantamiento. Un claxon. Un brazo levantado como protesta. Y después, según la reconstrucción de los carabineros, marcha atrás, atropello, intento de huida, cambio de sentido y una segunda embestida.

Cuatro ciclistas terminaron en el hospital; dos sufrieron lesiones graves. El conductor se entregó posteriormente y permanece bajo arresto domiciliario mientras la Fiscalía de Ivrea investiga el caso como tentativa de homicidio. Los análisis toxicológicos y las diligencias judiciales deberán completar todavía una historia cuya parte esencial, sin embargo, está bastante clara: aquello que empezó como una disputa banal en una carretera piamontesa estuvo a pocos segundos y pocos centímetros de terminar en una tragedia mucho mayor.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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