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¿Qué pasó cuando Letizia volvió a su colegio de infancia en Oviedo?
Letizia vuelve a La Gesta de Oviedo, abraza su infancia, se reencuentra con sus profesoras y recibe una sorpresa de los alumnos por su cumpleaños.

Imagen: Facebook.
Resumen
- Letizia regresa a La Gesta de Oviedo, donde estudió durante siete cursos
- Alumnos y antiguas profesoras la reciben con cartas, dibujos y emoción
- El colegio le canta cumpleaños feliz tras cumplir 54 años esta semana
La reina Letizia ha regresado este jueves, 17 de septiembre, al Colegio Público Gesta de Oviedo, el centro en el que estudió durante buena parte de su infancia, para inaugurar oficialmente el curso escolar 2026-2027. Una visita institucional, sí, pero bastante menos fría de lo habitual: hubo abrazos con antiguas profesoras, conversaciones con los niños, cartas, dibujos y hasta un multitudinario «cumpleaños feliz» en el patio.
Letizia estudió en La Gesta durante siete cursos, entre 1980 y 1986, desde segundo hasta octavo de la antigua EGB. Cuatro décadas después de abandonar aquellas aulas como alumna, volvió como reina y recorrió un colegio bastante distinto del que recordaba. No era, en cualquier caso, su primera visita desde entonces: ya había regresado oficialmente en 2008 junto a Felipe, entonces príncipe de Asturias, con motivo del 50.º aniversario del centro.
Letizia vuelve al colegio donde estudió de niña
La llegada se produjo alrededor del mediodía. A las puertas del centro esperaba numeroso público y, dentro, una comunidad educativa que llevaba tiempo preparando una jornada poco corriente. La acompañaron la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, y el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, además de otras autoridades.
Pero el protocolo duró lo justo. Una vez cruzada la puerta aparecieron los recuerdos, los pasillos conocidos y, sobre todo, los alumnos. El colegio cuenta este curso con 308 estudiantes, 95 de Infantil y 213 de Primaria. A ellos se suma la nueva escuela de 0 a 3 años Los Pericos, con 39 plazas repartidas en tres unidades.
La visita tenía un componente personal difícil de esconder. La Gesta fue uno de los escenarios cotidianos de la infancia de Letizia Ortiz en Oviedo, mucho antes de la televisión, de su carrera periodística y, desde luego, de Zarzuela. Allí pasó siete años decisivos. Volver cuarenta años después tiene algo de viaje en el tiempo: cambian las pizarras, cambian los métodos, cambian incluso las palabras con las que llamamos a los cursos. Los pasillos, quizá, engañan menos.
Del aula de los años ochenta a hologramas y proyectos 3D
Uno de los primeros espacios visitados fue el llamado Aula del Futuro, donde alumnos de sexto de Primaria trabajan con herramientas digitales. El profesor Guillermo Rico mostró a la reina cómo los estudiantes desarrollan elementos en tres dimensiones mediante aplicaciones y después los proyectan utilizando ordenadores con tecnología holográfica.
El contraste era curioso. Letizia había estudiado allí entre 1980 y 1986; ahora regresaba a un aula donde los escolares manejan diseños 3D. Cuarenta años caben, a veces, en la distancia entre una libreta cuadriculada y un holograma.
Después entró en una clase de Infantil. Los pequeños trabajaban en actividades de estimulación del lenguaje y prevención de dificultades en la expresión oral y escrita. Habían preparado cartulinas con vocales y entregaron a la reina un cuento ilustrado por ellos mismos, titulado Pequeño azul, pequeño rojo. Letizia se sentó junto a los alumnos y conversó con ellos sin demasiada ceremonia.
Preguntas sobre sus hijas, su comida favorita y su trabajo
En segundo de Primaria la escena fue aún más espontánea. Los alumnos estaban trabajando contenidos sobre alimentación saludable dentro de una asignatura bilingüe de Ciencias Sociales y aprovecharon la presencia de la reina para cambiar durante unos minutos el programa previsto.
Le preguntaron por sus hijas, su trabajo y su comida favorita. En algún momento, incluso hablaron con ella en inglés. Uno de los niños contó después a los periodistas que nunca había sentido tanta emoción.
Los escolares también habían preparado una caja con cartas, felicitaciones y dibujos por el reciente cumpleaños de Letizia, que cumplió 54 años el martes 15 de septiembre. Era un regalo sencillo, muy de colegio, y probablemente por eso encajaba mejor que cualquier ceremonia excesivamente calculada.
La visita permitió también mostrar algunos de los proyectos que actualmente desarrolla La Gesta. En el gimnasio, varios alumnos participaban en una sesión vinculada a Gesta Inspira, un programa de bienestar emocional que ofrece actividades como yoga, mindfulness y lectura como alternativas al recreo convencional.
Letizia observó los ejercicios y pidió a los estudiantes que realizaran la postura del árbol. Ellos obedecieron. La reina elogió cómo lo hacían. Una escena casi doméstica dentro de una agenda institucional que, durante buena parte de la mañana, se pareció más a una jornada escolar abierta que a un acto de Casa Real.
La educación fue, de hecho, el verdadero telón de fondo de la visita. Asturias ha iniciado el curso con 96.858 estudiantes de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, mientras que en el conjunto de España la previsión para las enseñanzas no universitarias de régimen general es de 8.204.237 alumnos, unos 44.900 menos que el curso anterior. El sistema cuenta con 28.762 centros y más de 806.000 docentes.
El inesperado «cumpleaños feliz» de todo el colegio
Uno de los momentos más llamativos llegó en el patio. Después del recorrido por las aulas, Letizia posó junto a una placa conmemorativa y se hizo una fotografía con los alumnos del centro. Entonces comenzaron los gritos de «Letizia, Letizia» y, casi inmediatamente, los niños empezaron a cantarle el «cumpleaños feliz».
La fecha tenía su pequeña oportunidad narrativa: la reina acababa de cumplir 54 años dos días antes. Y los alumnos la aprovecharon. Entre cartas, felicitaciones y canción coral, el cumpleaños terminó colándose en una inauguración de curso que sobre el papel parecía bastante más solemne.
Después llegó uno de los momentos más personales de la jornada: el encuentro con algunas de sus antiguas profesoras. María Julia Díaz, que había sido su tutora en octavo de EGB, recordó a Letizia como una alumna muy participativa y destacó la cercanía del reencuentro. La reina, contó la docente, incluso les pidió que dejaran de tratarla de usted.
Cómo recuerdan sus profesoras a Letizia de niña
No es la primera vez que quienes fueron sus maestras hablan de aquella alumna que todavía no podía imaginar el itinerario bastante improbable que acabaría recorriendo. Desde el colegio la han descrito como una niña brillante, activa, inquieta y con sentido crítico. Seis antiguas profesoras participaron en el reencuentro con la reina.
Hay otro detalle especialmente llamativo: la radio. El colegio mantiene actualmente un proyecto radiofónico y ya existía una emisora cuando Letizia estudiaba allí. Sus antiguas docentes recuerdan que mostraba interés por ella. Con los años acabaría estudiando Periodismo y trabajando en prensa escrita, radio y televisión antes de incorporarse a la Casa Real.
La anécdota puede parecer fabricada a posteriori —la infancia de las personas conocidas suele adquirir una sospechosa capacidad profética—, pero en este caso forma parte del recuerdo de sus propias profesoras. En aquellas aulas de Oviedo empezaba a asomar una inclinación por la comunicación que después marcaría su vida profesional.
El precedente de 2008 y un colegio ligado a su biografía
Letizia ya había regresado a La Gesta el 23 de octubre de 2008, cuando todavía era princesa de Asturias. Entonces acudió junto a Felipe con motivo del 50.º aniversario del colegio y volvió a encontrarse con antiguos docentes y compañeras.
Aquella visita también estuvo cargada de memoria. Los entonces príncipes recorrieron las instalaciones durante alrededor de una hora y media, entraron en varias aulas y firmaron en el libro de honor. Letizia dejó escrito que regresar a su colegio había supuesto para ella una alegría. Dieciocho años después, el escenario se ha repetido, aunque su posición institucional sea otra.
El centro también ha cambiado. La educación es mixta, los métodos docentes han incorporado tecnología y programas de bienestar emocional y las aulas poco tienen que ver con las de principios de los ochenta. Sigue siendo, sin embargo, un colegio público en el centro de Oviedo y uno de los lugares más reconocibles de la biografía temprana de la reina.
Una inauguración escolar con memoria propia
La apertura oficial del curso escolar es una cita habitual de la agenda de la reina, celebrada cada año en un centro distinto. En esta ocasión había algo que no podía repetirse en ningún otro colegio: Letizia conocía aquellas aulas desde el otro lado del pupitre.
Por eso la jornada terminó desbordando ligeramente el molde institucional. Hubo tecnología educativa, proyectos lingüísticos, alimentación saludable y bienestar emocional, pero también antiguas maestras, recuerdos de EGB y niños preguntando sin demasiados filtros, además de un patio entero cantando por sorpresa.
La imagen que deja la visita es bastante sencilla: cuarenta años después de terminar allí sus estudios, Letizia volvió a La Gesta y encontró otro colegio sobre el mismo mapa de su infancia. Las aulas habían cambiado. Quienes la recordaban, no tanto.












