Ocio
¿Quién es Inés de Ramón y por qué su look con Brad Pitt da que hablar?
Inés de Ramón reaparece junto a Brad Pitt con un romántico vestido de Chloé y consolida una imagen propia entre la moda, la joyería y Hollywood.

Resumen
- Inés de Ramón reaparece junto a Brad Pitt con un vestido romántico de Chloé
- Su estilo gana peso propio más allá de su relación con la estrella de Hollywood
- La ejecutiva de joyería afianza una presencia pública cada vez más reconocible
Inés de Ramón vuelve a colocarse bajo los focos junto a Brad Pitt, pero esta vez la conversación no gira únicamente alrededor del actor. La ejecutiva de joyería apareció con él en el estreno mundial de Heart of the Beast —En el corazón de la bestia en España— celebrado el 16 de septiembre en Franklin, Tennessee, y convirtió la alfombra roja en un curioso duelo de estilos: romanticismo vaporoso frente a camuflaje militar.
Ella eligió un vestido de Chloé, semitransparente, delicado y de aire bohemio, mientras Pitt apareció vestido con estampado de camuflaje. Dos códigos prácticamente opuestos, sin el habitual intento de coordinar colores o tejidos que tantas parejas famosas practican ante las cámaras. El resultado funcionó precisamente por eso: cada uno parecía haberse vestido para una película distinta y, curiosamente, juntos encajaban.
El vestido de Inés de Ramón que ha vuelto a ponerla en el foco
El diseño escogido por De Ramón estaba confeccionado en un tono rosa palo próximo al nude y construido mediante capas ligeras que llegaban hasta el suelo. El escote pronunciado en V, los detalles de encaje, el cuerpo ligeramente fruncido y la blonda del bajo reforzaban esa estética romántica que Chloé ha recuperado con fuerza en los últimos tiempos.
No era un vestido concebido para impresionar a base de lentejuelas, volumen monumental o arquitectura imposible. Más bien lo contrario. Tela ligera, transparencias contenidas y movimiento. Ese tipo de prenda que parece sencilla hasta que empieza a caminar. De Ramón completó el estilismo con la melena larga suelta, ondas naturales y parte de los mechones delanteros recogidos, mientras un labial marrón cálido aportaba algo de contraste.
La elección tampoco aparece de la nada. Chloé se está convirtiendo en una presencia recurrente dentro de su armario público. Apenas unos días antes, durante el US Open, había llevado una blusa de inspiración bohemia de la misma firma acompañada por un pequeño bolso con forma de cisne. Es decir, empieza a dibujarse una estética reconocible: tejidos fluidos, bordados, referencias setenteras y un lujo que intenta parecer poco esforzado.
Brad Pitt escogió justo el camino contrario
A pocos centímetros estaba Brad Pitt, pero visualmente a kilómetros. El actor acudió al estreno con un conjunto de camuflaje, camiseta verde oliva y gafas de aviador. Frente al rosa empolvado, verde militar; frente al encaje, estampado de campaña. La coordinación cromática de pareja, esa pequeña industria paralela de las alfombras rojas, quedó aparcada.
Y probablemente ahí estuvo buena parte del atractivo de las imágenes. No parecían dos personas vestidas por un mismo departamento de marketing. De Ramón mantuvo su registro y Pitt hizo lo propio, incluso aunque el contraste fuese casi cómico sobre el papel.
La aparición tuvo lugar durante la presentación mundial de Heart of the Beast, la nueva película protagonizada por Pitt y dirigida por David Ayer, responsable también de Fury. El reparto incluye a J.K. Simmons y Anna Lambe, y la historia sigue a un antiguo miembro de las Fuerzas Especiales atrapado en la naturaleza salvaje de Alaska junto a su perro de combate después de un accidente aéreo. En España, la película figura con una duración de 101 minutos y calificación para mayores de 12 años.
Quién es realmente Inés de Ramón
La enorme exposición mediática de Brad Pitt puede hacer pensar que De Ramón procede también del cine o la televisión, pero su carrera está en otro mundo. Inés de Ramón trabaja en la industria de la joyería y ha desarrollado buena parte de su trayectoria profesional lejos de las cámaras.
Nacida en Nueva Jersey y criada en el entorno de Ginebra, con raíces familiares españolas, estudió Administración de Empresas en la Universidad de Ginebra antes de trabajar en firmas relacionadas con las subastas y la alta joyería. Ha desarrollado posteriormente su carrera en Estados Unidos y ocupa un puesto ejecutivo en Anita Ko, firma de joyería con sede en Los Ángeles.
No es, por tanto, una recién llegada al universo de la moda y el lujo. Conoce ese ecosistema desde dentro: materiales, firmas, diseño, clientes y códigos de una industria donde un pendiente diminuto puede costar lo mismo que un coche. Esa experiencia ayuda a explicar por qué sus apariciones públicas suelen resultar bastante medidas sin parecer excesivamente construidas.
Su matrimonio con Paul Wesley antes de conocer a Pitt
Antes de comenzar su relación con Brad Pitt, De Ramón estuvo casada con Paul Wesley, actor conocido especialmente por interpretar a Stefan Salvatore en Crónicas vampíricas. La pareja se separó en 2022 y el divorcio quedó formalizado en febrero de 2024. No tuvieron hijos.
Su relación con Pitt comenzó a conocerse públicamente después de aquella separación. Desde entonces la pareja ha ido aumentando poco a poco la exposición conjunta, aunque sin convertir cada aparición en un comunicado sentimental. Su estreno formal sobre una gran alfombra roja llegó en 2024 durante el Festival de Venecia, y desde entonces De Ramón ha aparecido cada vez con mayor frecuencia junto al actor.
Ese cambio también explica por qué su nombre genera ahora bastante más interés que hace unos años. Ya no aparece únicamente descrita como “la novia de Brad Pitt”. Su estilo, su trabajo en la joyería y sus propias elecciones empiezan a ocupar espacio independiente.
De Venecia al US Open: una presencia pública cada vez mayor
La presentación de Heart of the Beast no ha sido una aparición aislada. De Ramón y Pitt vienen encadenando actos públicos, acontecimientos deportivos y alfombras rojas con una naturalidad bastante mayor que durante los primeros años de su relación.
Solo unos días antes del estreno habían sido fotografiados en el US Open de Nueva York. Allí De Ramón volvió a llamar la atención por sus estilismos, primero mediante prendas de aire romántico y también recurriendo a piezas mucho más reconocibles, como un vestido con estampado de periódico asociado a la estética de John Galliano.
La diferencia respecto a etapas anteriores resulta visible: hay más apariciones y menos sensación de excepcionalidad. De Ramón se ha incorporado poco a poco al paisaje público que rodea a Pitt, pero sin adoptar el uniforme habitual de “acompañante de estrella”. Tiene una estética propia y, cosa bastante menos frecuente de lo que parece en Hollywood, no intenta competir con cada alfombra roja.
Su último vestido de Chloé resume bien esa fórmula. Llamaba la atención, sí, pero no gritaba.
El momento de Inés de Ramón va más allá de un vestido
Que su nombre haya vuelto a crecer en las búsquedas después del estreno responde al efecto inmediato de unas fotografías llamativas, pero también a un proceso más largo. Inés de Ramón ha pasado de ser una figura prácticamente desconocida para el gran público a convertirse en una presencia habitual junto a uno de los actores más reconocibles de Hollywood.
Y aun así conserva una peculiar ventaja mediática: todavía queda bastante por conocer de ella. No tiene décadas de entrevistas archivadas, personajes cinematográficos con los que identificarla ni una vida entera documentada ante las cámaras. Su biografía pública es relativamente corta.
Mientras tanto, En el corazón de la bestia llevará de nuevo a Pitt al centro de la actualidad cinematográfica. La película, dirigida por David Ayer y protagonizada también por J.K. Simmons y Anna Lambe, llegará a los cines españoles el 25 de septiembre de 2026.
Una imagen propia empieza a imponerse
Para De Ramón, sin embargo, la fotografía que deja este estreno cuenta otra historia. Vestido rosa, encaje, Chloé y una pareja vestida sin hacer juego. Nada revolucionario, desde luego. Pero en un universo donde hasta la aparente espontaneidad suele venir planchada y preparada desde casa, tener un estilo propio empieza a resultar bastante llamativo.












