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¿Qué hija de Rania de Jordania espera su segundo hijo con Jameel?

Rania de Jordania será abuela otra vez: la princesa Iman espera su segundo hijo con Jameel Thermiotis y agranda el álbum familiar hachemita.

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Rania de Jordania

Resumen

  • Rania de Jordania volverá a ser abuela por tercera vez
  • La princesa Iman espera su segundo hijo con Jameel Thermiotis
  • El embarazo refuerza el relevo familiar de la Casa Hachemí

La reina Rania de Jordania volverá a ser abuela. Su hija, la princesa Iman, está embarazada de su segundo hijo junto a Jameel Alexander Thermiotis, con quien ya tuvo a Amina en febrero de 2025. La noticia convierte de nuevo a la familia hachemita en territorio de felicitaciones, posados tiernos y esa liturgia blanda de las monarquías modernas: menos cetros, más carrito de bebé.

El nuevo nacimiento será el tercer nieto para Rania y el rey Abdalá II. El anuncio, difundido por la propia reina en Instagram, llegó acompañado de una imagen familiar de Iman, Jameel y su hija Amina. Una foto sencilla, casi doméstica, aunque en estas casas nada es del todo doméstico: hasta una cuna termina teniendo algo de asunto de Estado, aunque sea solo por la atención que despierta.

Rania de Jordania anuncia otro embarazo en la familia real

Rania comunicó la noticia con un mensaje breve, cálido y calculado con esa precisión que las casas reales manejan desde hace años en redes sociales. Habló de una nueva alegría en camino y celebró que el club de los nietos sigue creciendo. La fórmula es ligera, casi de abuela orgullosa en grupo familiar de WhatsApp, pero el efecto es global: la Casa Real jordana vuelve a colocarse en el escaparate internacional por una noticia amable, de las que no exigen comunicado diplomático ni gesto grave ante las cámaras.

La protagonista es Iman bint Abdullah II, hija del rey Abdalá II y de Rania. La princesa ya es madre de Amina, nacida el 16 de febrero de 2025 en el hospital Príncipe Hashem bin Abdullah II de Aqaba. Ahora, Amina pasará a ser hermana mayor. Y sí, la velocidad familiar impresiona un poco: boda en 2023, primera hija en 2025, segundo bebé en camino en 2026. Hay dinastías que se mueven despacio en política, pero en la foto familiar han metido la directa.

Iman y Jameel Thermiotis, una familia que crece rápido

La princesa Iman y Jameel Alexander Thermiotis se casaron el 12 de marzo de 2023 en el palacio Beit Al Urdun, en las afueras de Amán. Fue una boda de manual regio contemporáneo: tradición, diseño, herencias familiares y una puesta en escena elegante sin caer en el exceso barroco. Iman lució un vestido blanco de Dior y una tiara vinculada a la familia real. Lo justo para recordar que la sencillez, cuando la firma Dior, sigue siendo sencillez con guardaespaldas.

Thermiotis, nacido en Caracas y de origen griego, ha estado vinculado al mundo financiero en Nueva York. Su perfil encaja con una nueva generación de matrimonios reales donde las fronteras familiares son menos rígidas y más cosmopolitas. Jordania, Venezuela, Grecia, Estados Unidos, Amán. Un mapa pequeño metido en una sola biografía.

Quién es la princesa Iman, la hija de Rania que vuelve a ser madre

Iman es la segunda hija de Abdalá II y Rania, y una de las figuras más discretas de la familia real jordana. No tiene el foco institucional de su hermano mayor, el príncipe heredero Hussein, pero sí ocupa un lugar reconocible en el relato público de la reina: hija, novia, madre. Rania ha sabido convertir esos hitos familiares en imágenes de continuidad, afecto y estabilidad. Una política de la ternura, podríamos decir, aunque sin cursilería obligatoria.

La noticia del embarazo no altera el tablero sucesorio jordano, pero sí refuerza una idea que la Casa Hachemí cultiva con cuidado: la de una familia real joven, visible, conectada con su tiempo y capaz de proyectar normalidad. La normalidad, en una monarquía, es siempre un animal raro. Se parece a la nuestra, pero lleva protocolo.

El tercer nieto de Abdalá II y Rania

El bebé que espera Iman será el tercer nieto de los reyes de Jordania. La primera llegó el 3 de agosto de 2024: la princesa Iman bint Al Hussein, hija del príncipe heredero Hussein y de la princesa Rajwa. Después nació Amina, hija de Iman y Jameel, en febrero de 2025. Ahora la familia espera un nuevo miembro, todavía sin nombre público, sin sexo anunciado y sin fecha de nacimiento comunicada oficialmente.

Ese detalle importa. Por ahora, lo confirmado es el embarazo de la princesa Iman y el hecho de que Rania y Abdalá II serán abuelos por tercera vez. No hay que decorar más el dato. La noticia cabe en una frase, aunque arrastre detrás un árbol genealógico entero y media hemeroteca de bodas reales.

Amina, la hermana mayor que acaba de llegar

Amina nació hace poco más de un año y ya se prepara, sin saberlo, para dejar de ser la pequeña de casa. Su nacimiento fue anunciado por la Corte Real Hachemí y celebrado por Rania con imágenes familiares desde el hospital. Hubo abrazos, mantas blancas, sonrisas medidas y ese brillo de las habitaciones de maternidad donde todo parece limpio, nuevo, casi suspendido.

La llegada del nuevo bebé añadirá otra pieza a una generación de primos muy próxima en edad. La hija del príncipe Hussein y la princesa Rajwa nació en agosto de 2024; Amina, en febrero de 2025. La familia real jordana, acostumbrada a la solemnidad institucional, vive ahora un tramo de calendario marcado por nacimientos. No es mal material para una monarquía que también necesita humanidad, no solo banderas.

Por qué esta noticia interesa fuera de Jordania

Rania de Jordania es una de las reinas más reconocibles del panorama internacional. Su presencia pública mezcla elegancia, defensa de la educación, actividad institucional y una habilidad notable para manejar la imagen sin parecer una estatua de museo. Por eso, cualquier movimiento familiar suyo viaja rápido. No solo por morbo cortesano, aunque también —no seamos ingenuos—, sino porque la reina ha construido una figura global que funciona más allá del protocolo jordano.

El embarazo de Iman entra en ese territorio donde la información de familia real se cruza con cultura popular, redes sociales y diplomacia blanda. No cambia una ley ni decide una cumbre, pero sí alimenta la narrativa de continuidad de la monarquía hachemita. Las casas reales viven de símbolos; algunos pesan toneladas, otros caben en una ecografía no enseñada.

La Casa Hachemí cambia de álbum

La familia real jordana atraviesa una etapa de renovación generacional visible. En apenas tres años, la boda de Iman, la boda del príncipe heredero Hussein con Rajwa, el nacimiento de la primera nieta de Rania y Abdalá II, la llegada de Amina y ahora este nuevo embarazo han cambiado el tono del álbum oficial. Donde antes dominaban actos, audiencias y recepciones, ahora también aparecen bebés, primos, abuelos y escenas de hospital.

No conviene confundir ternura con irrelevancia. En las monarquías, la continuidad se cuenta con ceremonias, pero también con cunas. Rania lo sabe, y por eso administra estas noticias con una mezcla eficaz de cercanía y control. El resultado es una imagen de familia viva, moderna, reconocible. Una dinastía con pañales nuevos. Y, por una vez, la corona no parece el objeto más importante de la habitación.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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