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Historia

¿Quién era Manel Dueso, el actor y dramaturgo que ha muerto a los 73?

El actor y dramaturgo Manel Dueso ha muerto a los 73 años tras una larga enfermedad, dejando una carrera ligada al teatro, cine y televisión.

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Manel Dueso

Foto: Instagram.

Resumen

  • Manel Dueso ha muerto a los 73 años tras una larga enfermedad
  • Fue actor, dramaturgo, director, poeta y cofundador de la Sala Beckett
  • Trabajó en teatro, cine y televisión durante varias décadas

El actor, director, dramaturgo y poeta catalán Manel Dueso ha muerto a los 73 años después de una larga enfermedad. El intérprete falleció el martes 8 de septiembre por la tarde en Barcelona, en el Hospital de Sant Pau, dejando atrás una trayectoria de décadas construida entre escenarios, platós, aulas y páginas escritas.

Nacido en Sabadell en 1953, Dueso fue uno de esos profesionales que difícilmente caben bajo una sola etiqueta. Actor, director, autor teatral, profesor y poeta, acumuló una carrera que pasó por más de un centenar de montajes teatrales, películas conocidas y numerosas series de televisión. También fue cofundador de la Sala Beckett, uno de los espacios decisivos para entender la dramaturgia contemporánea en Barcelona.

Su nombre puede resultar especialmente reconocible para el gran público por películas como Contratiempo, El cuerpo, Mientras duermes o Salvador, y por series como Cuéntame, Isabel, La Riera, Nit i dia o El comisario. Pero su casa, en realidad, siempre fue el escenario. Allí interpretaba, escribía, dirigía y enseñaba. Todo a la vez, casi.

Manel Dueso murió tras una larga enfermedad

La información conocida tras su fallecimiento señala que Manel Dueso padecía una larga enfermedad, aunque no se ha hecho público un diagnóstico concreto. Murió en Barcelona a los 73 años, apenas algo más de un mes después de haber cumplido años: había nacido el 2 de agosto de 1953.

Conviene detenerse en ese detalle porque alrededor de las muertes de figuras conocidas suele aparecer rápidamente una segunda capa de rumores y diagnósticos improvisados. En este caso, la información disponible es más sobria: la enfermedad fue prolongada, pero su naturaleza concreta no ha trascendido públicamente.

Y, aun así, Dueso había continuado trabajando. Durante la temporada 2025-2026 estrenó en el Teatre Nacional de Catalunya una de sus últimas obras, Jambo Bwana, escrita por él y representada en la Sala Petita entre diciembre de 2025 y enero de 2026.

El dato retrata bastante bien su relación con el oficio: incluso durante la última etapa de su vida seguía vinculado a la escritura teatral, los actores y el escenario. Una profesión que, en su caso, nunca pareció tener interruptor.

De un almacén textil de Sabadell al Institut del Teatre

La carrera de Dueso no comenzó precisamente entre focos y alfombras rojas. Antes de dedicarse profesionalmente a la interpretación trabajó como encargado en un almacén textil de lanas del barrio sabadellense de Can Feu. Sus primeros pasos sobre las tablas llegaron en el Centre Parroquial Sant Vicenç, en la Creu Alta.

Después del servicio militar entró en el Institut del Teatre de Barcelona, donde estudió interpretación. Su formación incluyó el contacto con nombres como Carlos Gandolfo, Pierre Chabert y José Sanchis Sinisterra, una influencia especialmente importante en su evolución como dramaturgo.

No tardó en ampliar el campo. Interpretar parecía quedársele pequeño. Dueso comenzó a dirigir, adaptar y escribir, una combinación bastante característica de una generación teatral acostumbrada a construir los espectáculos desde dentro, sin esa compartimentación casi industrial que separa al autor del director y al director del intérprete.

Más de cien montajes y una debilidad por Chéjov y Beckett

Como actor y director trabajó sobre textos de Shakespeare, Molière, Chéjov, Tennessee Williams, Samuel Beckett, Fassbinder, Genet, Goldoni, O’Neill o Sanchis Sinisterra, entre otros muchos autores. Su trayectoria escénica superó el centenar de montajes, una cifra que ayuda a situar la dimensión de una carrera difícil de resumir únicamente con sus apariciones en cine.

Chéjov ocupó un lugar especialmente importante en su universo teatral, aunque su trayectoria también estuvo muy marcada por Beckett y el teatro contemporáneo. Dueso pertenecía a una tradición escénica poco amiga de la comodidad: el escenario debía inquietar, remover, dejar alguna astilla. No limitarse a entretener bajo una luz agradable.

Fue, además, cofundador de la Sala Beckett, institución fundamental en el desarrollo y difusión de la dramaturgia contemporánea catalana. Su recorrido profesional pasó igualmente por algunos de los principales espacios teatrales de Barcelona y por proyectos muy distintos entre sí.

Actor, director y también maestro de actores

Su influencia tampoco terminó frente al público. Dueso ejerció como profesor de interpretación y dirección de actores y estuvo vinculado al Institut del Teatre y a la ESCAC. También trabajó específicamente como director de actores en producciones cinematográficas y televisivas.

A lo largo de su carrera colaboró con intérpretes de perfiles y generaciones muy distintas. Entre ellos aparecen nombres como Blanca Portillo, Javier Cámara, Daniel Brühl, Emma Vilarasau, Julieta Serrano, Mercè Sampietro, Leonardo Sbaraglia, Tristán Ulloa, Montse Germán o Pablo Derqui.

Era otra forma de estar en una película sin necesidad de aparecer en primer plano. Un trabajo menos visible para el espectador, pero esencial cuando una escena funciona y nadie se pregunta demasiado por qué funciona.

Sus películas y series más conocidas

Aunque el teatro explica mejor quién fue Manel Dueso, el cine y la televisión hicieron que su rostro llegara a un público mucho más amplio. De ahí que muchos espectadores reconozcan inmediatamente su cara aunque no relacionaran hasta entonces el personaje con su nombre.

Participó en Mientras duermes, dirigida por Jaume Balagueró; en El cuerpo y Contratiempo, de Oriol Paulo; en Salvador, de Manuel Huerga, y en títulos como El bosque, Eva o Fumata blanca. En Contratiempo, uno de los thrillers españoles con mayor recorrido internacional de los últimos años, interpretó al inspector Milán.

La televisión amplió todavía más ese escaparate. Apareció en producciones como La Riera, Laberint d’ombres, Nit i dia, Pulsaciones, Cuéntame, Isabel, El cor de la ciutat, Hay alguien ahí, Vis a vis y El comisario.

En Isabel interpretó a Tomás de Torquemada, mientras que los espectadores de TV3 pudieron reconocerlo durante años por diferentes trabajos en la ficción catalana. Nunca fue el típico actor construido alrededor de un único personaje y quizá por eso su nombre podía sonar menos que su cara. Viejo fenómeno del oficio: intérpretes vistos mil veces a los que el espectador reconoce medio segundo antes de recordar cómo se llaman.

La escritura, la poesía y una última etapa especialmente activa

Dueso escribió más de veinte obras teatrales y nunca separó del todo la dramaturgia de la poesía. Esa mezcla se hizo todavía más visible durante sus últimos años, cuando volvió a reunir en distintos proyectos la palabra escrita, el recital y el escenario.

En 2023 obtuvo el Premio Eduard Escalante de Teatro de los Premios Literarios Ciutat de València por L’encant de les nenes. Publicó también Mata’m y, en 2026, el poemario Som cavalls d’escuma en camps de menta.

No era una incursión tardía y decorativa en la poesía. Dueso escribía versos desde la adolescencia y entendía ambos géneros como territorios comunicados: la poesía entraba en sus personajes, mientras el teatro prestaba voces, cuerpos y ritmo a sus poemas.

Esa última etapa tuvo algo de concentración de toda su carrera. Libros, recitales, escritura y escenario volvieron a encontrarse. Jambo Bwana, estrenada en el Teatre Nacional de Catalunya durante la temporada 2025-2026, fue uno de los ejemplos más claros de ese regreso constante al lugar donde había empezado todo.

Una vida atravesada por el escenario

La muerte de Manel Dueso deja una trayectoria mucho más extensa de lo que podría sugerir una filmografía repasada a toda velocidad. Actor, dramaturgo, director, poeta y docente, perteneció a una clase de creador escénico que se mueve entre disciplinas sin pedir permiso a las fronteras profesionales.

Había empezado haciendo teatro en su Sabadell natal y terminó acumulando décadas de trabajo entre escenarios, rodajes, aulas y páginas escritas. La Sala Beckett forma parte de ese legado, como también sus montajes, sus personajes de cine y televisión y los actores a los que ayudó a dirigir.

Su obra teatral más reciente había llegado al TNC pocos meses antes de su muerte y su último poemario se publicó en 2026. No parece una mala imagen para despedirlo: Manel Dueso siguió creando prácticamente hasta el final, todavía con textos escritos, actores alrededor y el escenario muy cerca.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.