Naturaleza
Qué tiempo hará en España el sábado 18 de julio: calor y tormentas
España afronta un sábado de calor intenso, noches sofocantes y tormentas con granizo en el este, mientras el norte respira mucho más fresco.

España afronta este sábado 18 de julio una jornada de calor intenso, cielos despejados en buena parte del territorio y un foco de inestabilidad en el este peninsular. Las temperaturas volverán a acercarse a los 40 grados en áreas de Andalucía, Murcia y Baleares, mientras las tormentas podrán descargar con fuerza y granizo en el interior de la Comunidad Valenciana, el este de Castilla-La Mancha y puntos de la Región de Murcia.
No será, por tanto, un día uniforme. El norte cantábrico conservará más nubes, algunas lluvias débiles y temperaturas bastante más llevaderas; Canarias quedará al margen del horno peninsular. En el centro y el sur dominará el sol, con avisos por altas temperaturas y máximas que alcanzarán los 40 grados en la campiña cordobesa. El verano, que nunca ha sido precisamente un ejercicio de moderación, vuelve a apretar las tuercas.
El elemento común será la sensación de pleno verano: muchas horas de sol, calor acumulado en ciudades y noches que refrescarán poco en el Mediterráneo y el sur. La excepción aparecerá allí donde crezcan tormentas vespertinas, capaces de cambiar el paisaje en pocos minutos, con viento fuerte, granizo y aguaceros breves pero intensos.
Un sábado de calor intenso, pero no uniforme
La estabilidad atmosférica dominará en la mayor parte de España, con cielos poco nubosos o despejados y algunos velos de nubes altas. Las temperaturas máximas subirán especialmente en zonas de la mitad norte y del interior, mientras que en parte de la fachada mediterránea podrán bajar ligeramente respecto a la jornada anterior. Ese descenso, pequeño y algo engañoso, no eliminará el bochorno cerca del mar.
El calor más severo se concentrará durante las horas centrales y primeras de la tarde. Los avisos permanecerán activos aproximadamente entre el mediodía y las nueve de la noche en numerosas comarcas del centro, el sur, el este y Baleares. No todas alcanzarán los mismos valores: el nivel de riesgo depende también de los umbrales climáticos propios de cada zona, no solo del número que aparezca en el termómetro.
En amplias áreas de Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Madrid, Aragón, Murcia y Baleares, salir a primera hora de la tarde equivaldrá a abrir la puerta de un horno. El asfalto devolverá el calor, las fachadas lo conservarán durante horas y la sombra, escasa en demasiadas plazas españolas, volverá a convertirse en un pequeño bien público.
Las zonas que rozarán los 40 grados
La campiña cordobesa estará entre los puntos más calurosos del país, con máximas previstas de alrededor de 40 grados. En la campiña sevillana se esperan valores cercanos a los 39, una cifra similar a la prevista en la Vega del Segura y en algunos sectores interiores de Murcia, donde localmente podrían alcanzarse los 40. Algunas zonas de Jaén también se moverán cerca de ese umbral.
Madrid alcanzará aproximadamente los 37 grados en el área metropolitana y el corredor del Henares. Zaragoza se situará en torno a los 36 en la ribera del Ebro, mientras el sur de Mallorca podrá llegar a 38. Son cifras altas, aunque el episodio más duro todavía no habrá alcanzado su techo: el sábado funcionará, en buena medida, como la puerta de entrada a varios días de temperaturas muy elevadas.
En el interior peninsular habrá una amplitud térmica más acusada, con mañanas relativamente soportables y tardes abrasadoras. Esa tregua temprana durará poco. Desde el mediodía, la combinación de radiación solar, aire seco y ausencia de nubosidad disparará rápidamente los termómetros, sobre todo en valles, campiñas y depresiones.
El Mediterráneo: menos temperatura, más bochorno
En ciudades costeras como Valencia, Barcelona o Palma, el termómetro podrá quedar por debajo de las máximas del interior, pero la humedad elevada hará que el ambiente resulte pesado. Valencia comenzará la madrugada con valores muy altos y Barcelona apenas conseguirá bajar de una franja claramente tropical, con un descenso nocturno lento, casi perezoso. Murcia también mantendrá temperaturas elevadas antes de que el calor diurno vuelva a levantar el vuelo.
Estas noches tropicales, aquellas en las que la mínima no baja de 20 grados, y las noches tórridas, por encima de 25, reducen la capacidad de los edificios y del cuerpo para perder el calor acumulado. La costa puede registrar máximas menos llamativas que Córdoba o Sevilla, sí, pero dormir con las ventanas abiertas, el aire inmóvil y las paredes todavía calientes tiene su propia literatura del sufrimiento.
El viento marítimo aliviará parcialmente el ambiente en algunos tramos del litoral, aunque traerá consigo más humedad. Aparece entonces esa sensación pegajosa tan conocida en las ciudades mediterráneas: el termómetro no parece escandaloso, pero el cuerpo discrepa. El bochorno se queda adherido a la piel como una camisa mojada.
Tormentas fuertes y granizo en el este
La principal excepción al dominio del sol aparecerá por la tarde en el este y sureste peninsular. El calentamiento del suelo favorecerá el crecimiento rápido de nubes de evolución, esas torres blancas que en cuestión de minutos adquieren una base oscura y convierten una tarde luminosa en un escenario bastante menos amable.
Los chubascos más intensos podrán afectar al interior de Valencia y Castellón, al este de Castilla-La Mancha y a zonas interiores de Murcia. La previsión contempla precipitaciones localmente fuertes, granizo y rachas de viento muy intensas. En algunos puntos podría acumularse una cantidad considerable de agua en poco tiempo, aunque las tormentas tendrán un reparto irregular.
No se espera una lluvia extensa y continua, sino tormentas muy localizadas. Una localidad puede recibir un aguacero acompañado de granizo mientras, unos kilómetros más allá, apenas caen cuatro gotas. Esa naturaleza caprichosa complica la fotografía general: predominio del calor y del sol, pero con sobresaltos meteorológicos serios allí donde la convección consiga organizarse.
La tormenta también puede generar reventones, descensos bruscos de aire que producen rachas violentas al llegar al suelo. En un contexto de vegetación seca y temperaturas altas, el viento importa casi tanto como la lluvia. Más todavía cuando algunas células dejan muchos rayos y poca agua, una combinación que al monte le sienta como una cerilla cerca de un bidón.
El granizo, aunque aparezca de forma puntual, puede causar daños en cultivos, vehículos y mobiliario urbano. No hace falta una tormenta larga: bastan unos minutos de piedras de tamaño apreciable y viento cruzado para convertir una carretera tranquila en una superficie resbaladiza, cubierta de hojas, ramas y agua.
El norte y Canarias se salen del horno
Galicia y la cornisa cantábrica ofrecerán una versión bastante más suave del sábado. En A Coruña las temperaturas se moverán durante la mañana alrededor de los veinte grados, con intervalos nubosos. Bilbao rondará la mitad de la veintena y podrá registrar algunos chubascos, bajo un cielo más cerrado que el de la Meseta. La diferencia con el valle del Guadalquivir superará holgadamente los 15 grados. Dos países meteorológicos bajo una misma matrícula.
Las precipitaciones del extremo norte serán, en general, débiles y ocasionales, aunque podrían aparecer de forma algo más activa durante algunos momentos. No alterarán el patrón nacional de tiempo seco, pero sí dejarán una mañana gris en áreas cantábricas, con temperaturas mucho más cómodas que las del centro y el sur.
El ambiente también será más fresco en zonas altas de la Cordillera Cantábrica y los Pirineos, donde la nubosidad y el relieve frenarán el ascenso térmico. En áreas pirenaicas no se descarta algún chubasco aislado. Nada parecido al calor seco de las mesetas ni al bochorno del Mediterráneo: aquí el verano tendrá una voz más baja.
Canarias conservará un tiempo más templado, con nubes y claros en las zonas bajas orientadas al norte y cielos más abiertos hacia el sur. Las Palmas de Gran Canaria se moverá en una franja agradable durante buena parte de la jornada. En las islas de mayor relieve aparecerán intervalos nubosos en cotas bajas del norte y el este, donde podría escaparse alguna llovizna.
Los alisios contribuirán a mantener el ambiente soportable en buena parte del archipiélago. Las temperaturas podrán subir en medianías y vertientes resguardadas, pero Canarias seguirá lejos de los valores extremos previstos en el interior peninsular. Mientras Córdoba mire de frente a los 40 grados, buena parte de las islas vivirá un verano bastante más civilizado.
El calor que viene será más persistente
El episodio que comienza a consolidarse este sábado puede convertirse en la tercera ola de calor del verano, aunque esa clasificación todavía dependerá de su duración, extensión e intensidad. No basta con que una ciudad marque 40 grados durante una tarde, por muy memorable que resulte la factura del aire acondicionado: el episodio debe afectar durante varios días a una parte significativa de las estaciones de referencia.
El ascenso más generalizado llegará desde el lunes. Una masa de aire muy cálido procedente del norte de África, combinada con las altas presiones y una atmósfera estable, favorecerá temperaturas persistentemente elevadas en la Península y Baleares. El momento más duro podría producirse entre el martes y el miércoles, cuando algunos valles de Andalucía y Castilla-La Mancha podrían alcanzar entre 42 y 44 grados.
El sábado será, por tanto, el primer peldaño de una escalera térmica que continuará durante los días siguientes. El domingo aumentará el calor en más zonas y, al comenzar la semana, los valores muy altos se extenderán por amplias áreas del país. Las noches apenas darán descanso en el sur y el Mediterráneo, donde las mínimas elevadas amplificarán el desgaste.
La diferencia importante no estará solo en las máximas, sino en la duración. Una tarde de calor extremo resulta exigente; varias jornadas consecutivas, con noches que apenas refrescan, multiplican el impacto sobre las ciudades, los cultivos, los ecosistemas y el riesgo de incendios. El sábado será caluroso. Lo verdaderamente relevante es que no parece un episodio de paso rápido.
La persistencia también importa en las viviendas. Los edificios acumulan energía durante el día y la liberan lentamente cuando cae el sol; después de varias jornadas, paredes, tejados y patios funcionan como una batería térmica. La noche llega, pero el calor no se ha marchado. Solo ha cambiado de habitación.
España, entre el sol fijo y la tormenta súbita
El 18 de julio dejará una España partida entre el calor muy intenso del centro, el sur y Baleares; las tormentas potencialmente fuertes del este; y el ambiente más fresco y nuboso del Cantábrico y Canarias. Córdoba rondará los 40 grados, Madrid los 37 y el sur de Mallorca los 38, mientras Bilbao permanecerá en valores mucho más suaves.
Será un sábado de pleno verano, con mucho sol y pocas concesiones, pero no completamente estable. En el este, el cielo podrá cambiar de humor en pocos minutos; en Andalucía, la sombra volverá a cotizar al alza; junto al Mediterráneo, la noche llegará sin llevarse del todo el calor. Sol, bochorno y tormentas: tres versiones distintas de una misma jornada.
Detrás de este día asoma un episodio más largo y probablemente más intenso, que mantendrá a buena parte del país bajo una campana de aire caliente durante la próxima semana. El sábado todavía dejará contrastes y algunas treguas regionales. Después, el mapa térmico tenderá a teñirse casi por completo con los colores más duros del verano.

ActualidadTerremotos en Venezuela: último balance actualizado del 18 de julio
Naturaleza¿Qué incendios siguen activos este 18 de julio y qué zonas están en riesgo?
Más preguntas¿Quién ganó Tu cara me suena 13? Así fue la gran final
ActualidadTerremoto en México: ¿dónde fue, hay heridos y siguen las réplicas?
Actualidad¿Por qué investigan a un alcalde de Vox por el incendio de La Mierla?
Ciencia¿Está relacionado el terremoto de México con los sismos de Venezuela?
Historia¿Qué pasó un 18 de julio? Los hechos que cambiaron España y el mundo
Viajes¿Por qué Joan Capdevila no puede entrar en EE. UU. para la final?
Tecnología¿Cómo conseguir el MoonSwatch Mission to the Moon 1969 por 600 euros?
Historia¿Por qué las carreteras españolas se llaman A AP y N? La verdad detrás
NaturalezaIncendio en Madrid: ¿qué se sabe del fuego forestal de Lozoyuela?
Más preguntas¿Dónde ver el Tour de Francia hoy 18 de julio? Etapa 14





















