Síguenos

Actualidad

¿Por qué investigan a un alcalde de Vox por el incendio de La Mierla?

La Guardia Civil investiga al alcalde de Robledillo por el incendio de La Mierla, que supera 5.400 hectáreas y obliga a evacuar doce pueblos.

Publicado

el

dedos cerilla bosque

La Guardia Civil investiga a Rubén Marchamalo, alcalde de Robledillo de Mohernando por Vox y agricultor de profesión, por su posible relación con el origen del incendio de La Mierla, declarado mientras se realizaban labores de cosecha en una parcela de la Sierra Norte de Guadalajara. La investigación continúa abierta y deberá establecer cómo comenzó el fuego, qué medidas preventivas se habían adoptado y si existió alguna responsabilidad. No hay una conclusión judicial ni una culpabilidad acreditada.

Entretanto, el incendio ha rebasado las 5.400 hectáreas, permanece lejos de ser controlado y ha obligado a evacuar 12 localidades, con unas 600 personas desplazadas. La última evacuación ordenada ha sido la de Monasterio, mientras que los vecinos de Veguillas, una pedanía de Cogolludo, decidieron abandonar sus casas voluntariamente. El viento vuelve a ser el gran adversario: invisible, cambiante y con esa desagradable costumbre de desbaratar en minutos el trabajo de toda una noche.

El incendio de La Mierla supera las 5.400 hectáreas

El fuego comenzó a las 13.55 horas del jueves 16 de julio en una zona agrícola próxima a La Mierla. Las primeras llamas saltaron rápidamente desde el terreno de cultivo hacia la masa forestal, empujadas por el viento, la baja humedad y unas temperaturas que habían dejado el monte seco, crujiente, dispuesto a arder como una caja de cerillas.

El avance fue muy rápido. Durante algunos momentos llegó a estimarse una propagación de unas 50 hectáreas por hora, con carreras de fuego capaces de alcanzar las copas de los árboles. El incendio entró en el Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara y obligó al dispositivo a concentrar buena parte de sus recursos en proteger pueblos, carreteras y explotaciones ganaderas, incluso por delante del cierre completo del perímetro.

La superficie estimada ha ido creciendo con cada revisión aérea: primero cientos de hectáreas, después más de 2.000, luego cerca de 3.500 y finalmente 5.400 hectáreas afectadas en la actualización difundida durante la mañana del sábado. La cifra continúa siendo provisional. En un incendio activo, medir el terreno quemado es casi fotografiar una ola mientras rompe.

Doce localidades evacuadas y unas 600 personas desplazadas

La evolución de las llamas ha obligado a desalojar progresivamente 12 núcleos de población de la Sierra Norte. Entre las localidades afectadas están La Mierla, Muriel, Umbralejo, Almiruete, Palancares, Semillas, La Nava de Jadraque, Navas de Jadraque, El Ordial, Zarzuela de Jadraque y Arroyo de las Fraguas. La incorporación más reciente ha sido Monasterio, donde viven entre 20 y 30 personas y también había ocupantes en una casa rural.

Unas 600 personas han tenido que abandonar sus viviendas. La mayoría ha encontrado alojamiento con familiares o conocidos, mientras que 31 permanecían atendidas en el polideportivo de Humanes durante la última actualización. Entre los primeros evacuados estaban también los 47 menores de un campamento de Umbralejo, trasladados de manera preventiva.

En Veguillas, pedanía de Cogolludo, alrededor de 40 vecinos decidieron marcharse por iniciativa propia ante la evolución del incendio. No se trata, de momento, de una evacuación ordenada dentro del recuento oficial de 12 localidades, pero muestra hasta qué punto la incertidumbre se ha extendido por la comarca. Cuando el horizonte se vuelve marrón y empieza a llover ceniza, esperar una orden administrativa puede parecer un lujo extraño.

El humo alcanza el Corredor del Henares

El incendio también se ha dejado sentir a decenas de kilómetros del frente. Una espesa nube de humo cubrió durante la mañana del sábado distintas zonas del Corredor del Henares, con presencia visible en Cabanillas del Campo, Alovera, Azuqueca de Henares y Alcalá de Henares.

La columna fue transportada por el viento desde la Sierra Norte y dejó un ambiente turbio, olor a madera quemada y una visibilidad reducida en algunos puntos. El humo, en definitiva, convirtió un incendio inicialmente localizado en una emergencia perceptible desde buena parte del eje urbano e industrial que une Guadalajara con el este de Madrid.

Por qué la Guardia Civil investiga a Rubén Marchamalo

La investigación se centra en una cosechadora que trabajaba en una parcela agrícola cuando comenzó el incendio. Fuentes conocedoras de las diligencias han identificado como investigado a Rubén Marchamalo, alcalde de Vox en Robledillo de Mohernando, una pequeña localidad situada en la misma provincia.

La Junta de Castilla-La Mancha sostiene que sus primeras averiguaciones señalan a la maquinaria agrícola como posible punto de inicio. La Guardia Civil ha tomado declaración a distintas personas y analiza tanto la cosechadora como las circunstancias concretas en las que se desarrollaban los trabajos. Será ese procedimiento, y no la velocidad de las redes sociales, el que determine si el fuego puede imputarse a alguien.

Marchamalo es agricultor y se encontraba cosechando cereal. Su condición de alcalde y su afiliación a Vox han colocado el caso inmediatamente en el centro del debate político, aunque esos elementos no determinan la responsabilidad material del incendio. La condición de investigado no equivale a ser culpable, ni permite afirmar que existiera intención de provocar el fuego.

La cosecha estaba permitida, pero con condiciones preventivas

En el momento en que comenzó el incendio, el Índice de Propagación Potencial se encontraba en nivel muy alto, no extremo. Esta clasificación permitía realizar determinadas labores de cosecha, aunque sometidas a restricciones horarias y medidas destinadas a evitar que una chispa, una pieza recalentada o el contacto de la maquinaria con una piedra originaran un incendio.

El fuego fue detectado alrededor de las 13.55 horas. La normativa autonómica establecía para esa situación determinadas limitaciones durante las horas centrales del día, junto con obligaciones preventivas que dependen del tipo de maquinaria y de los medios disponibles en la explotación. La investigación deberá aclarar qué equipo estaba trabajando, a qué hora exacta comenzó la combustión y qué precauciones se habían adoptado.

Vox sostiene que Marchamalo cumplía la legalidad y que llevaba una cuba de agua, una manguera y un extintor. Las organizaciones agrarias también han defendido que la cosecha estaba permitida y han rechazado que se criminalice al conjunto del sector primario. El propio alcalde ha agradecido el apoyo recibido y ha afirmado que los agricultores y ganaderos no son delincuentes.

La existencia de medios preventivos, sin embargo, tampoco resuelve por sí sola la investigación. Habrá que determinar si eran suficientes, si podían utilizarse con rapidez y si se respetaron todas las condiciones aplicables. Entre la fatalidad y la negligencia existe un terreno jurídico lleno de detalles: horarios, temperatura de la maquinaria, viento, mantenimiento, distancia al monte, reacción inicial. Ahí trabajarán los agentes y los técnicos.

Un operativo reforzado ante otra jornada de viento

El incendio continúa en situación operativa de nivel 2, lo que permite integrar recursos estatales y de otras comunidades autónomas. En las labores participan efectivos del Plan Infocam, la Unidad Militar de Emergencias, medios del Ministerio para la Transición Ecológica, Guardia Civil, Cruz Roja y equipos desplazados desde la Comunidad de Madrid.

La UME ha reforzado el dispositivo con otros 100 efectivos y maquinaria pesada. Madrid aportó durante la noche un camión nodriza y tres autobombas, empleados en uno de los flancos. Los medios aéreos regresaron al amanecer después de que los equipos terrestres utilizaran fuego técnico durante la madrugada para eliminar vegetación y dificultar el avance de las llamas.

Los trabajos nocturnos permitieron actuar sobre el flanco que avanzaba hacia el río Sorbe y consolidar parcialmente esa zona. No basta. Los responsables de la emergencia advierten de que el incendio sigue lejos de estar controlado y que el aumento del viento previsto puede reactivar puntos calientes o empujar las llamas hacia sectores todavía vulnerables.

La prioridad continúa siendo la defensa de los núcleos habitados. Varias carreteras de la zona permanecen cortadas o sometidas a restricciones para facilitar el paso de los servicios de emergencia. La Junta también ha enviado mensajes ES-Alert para comunicar las evacuaciones y pedir a la población que no se acerque al perímetro, una petición elemental que algunos curiosos siguen interpretando como una sugerencia decorativa.

Dos frentes abiertos: apagar el fuego y esclarecer su origen

El incendio de La Mierla deja, por el momento, 5.400 hectáreas afectadas, 12 localidades evacuadas y unas 600 personas fuera de sus casas. Ha alcanzado un espacio natural de enorme valor, ha llenado de humo el Corredor del Henares y sigue condicionado por un viento difícil de anticipar. La emergencia no está resuelta.

Tampoco lo está la investigación. La Guardia Civil trata de determinar si el incendio comenzó en la cosechadora vinculada al alcalde Rubén Marchamalo y si durante las labores se cumplieron todas las obligaciones preventivas. El Gobierno de Castilla-La Mancha ha anunciado que ejercerá acciones judiciales si las diligencias revelan responsabilidades personales.

Conviene mantener ambas realidades separadas. El fuego exige medios, disciplina y protección para los vecinos; la investigación exige pruebas, prudencia y presunción de inocencia. Convertir un incendio forestal en una pelea automática entre partidos o entre agricultores y administraciones puede dar titulares rápidos, pero no apaga una sola llama. La Sierra Norte, mientras tanto, sigue ardiendo.

Gracias por leerme y por pasarte por Don Porqué. Si te apetece seguir curioseando, arriba tienes la lupa para buscar más temas. Y si esto te ha gustado, compártelo: así la historia llegará un poco más lejos.

Lo más leído