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¿Por qué las apps piden tantos permisos y cuáles importan de verdad?

Qué permisos pide cada app, cuáles ponen en riesgo vuestra privacidad y cómo revisar el móvil para conservar el control sobre vuestros datos.

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Por qué las apps piden tantos permisos

Foto de Solen Feyissa en Unsplash

Cada vez que instaláis una aplicación, el móvil os hace la misma pregunta: ¿le dais acceso a la cámara, a la ubicación, a los contactos o al micrófono? La mayoría de la gente pulsa «Permitir» sin mirar, y ahí es donde se juega buena parte de su privacidad. Saber qué pide cada app, y para qué, es la manera más sencilla de no acabar regalando vuestros datos.

¿Qué significan realmente los permisos que aceptáis?

Android separa los permisos en dos grupos desde la versión 6.0. Los normales, como el acceso a internet, se conceden solos al instalar porque apenas tocan vuestra privacidad.

Los otros, los que Android llama peligrosos, son otra historia. Se piden en el momento en que la app va a usarlos y necesitan vuestro visto bueno expreso, y en esa categoría entran la ubicación, el micrófono, la cámara o la agenda, según la propia documentación para desarrolladores de Android. iOS funciona parecido: enseña casi todas las autorizaciones cuando hacen falta, no antes de descargar nada.

¿Por qué las apps que manejan dinero piden más comprobaciones?

No todo permiso de más es un abuso. Hay servicios a los que la ley obliga a saber quién está al otro lado, y ahí las comprobaciones se disparan con motivo.

Vuestro banco confirma quién sois antes de mover un euro, y con los operadores de juego con licencia en España ocurre lo mismo. Quien compara opciones y consulta una guía de mejores casinos online en España topa enseguida con una verificación de edad e identidad que no puede saltarse. La normativa que supervisa la Dirección General de Ordenación del Juego exige comprobar que el usuario es mayor de edad y que sus datos cuadran con los de su documento antes de abrir la cuenta. Aquí, pedir más información responde a una obligación legal pensada para protegeros.

¿Cuáles son los permisos que conviene vigilar?

No todos los accesos pesan igual. La ubicación basta para reconstruir por dónde os movéis cada día, y el micrófono o la cámara se convierten en un problema serio si terminan en las manos equivocadas. A ellos se suman las fotos, el almacenamiento y, sobre todo, los permisos de teléfono y SMS, que están entre los más sensibles.

La OSI, que depende del INCIBE, lo explica con un ejemplo que se entiende a la primera en su artículo ¿Por qué piden tantos permisos las apps?: no tiene sentido que una aplicación de actividad física quiera leer vuestros SMS o vuestras llamadas. Vale la misma lógica para todo lo demás. Si una linterna os pide la agenda, o una calculadora reclama el micrófono, hay razones para desconfiar.

¿Cómo controla iOS el rastreo y la ubicación?

Apple ha reforzado sus defensas año tras año. Desde iOS 14.5, que llegó el 26 de abril de 2021, ninguna app puede seguir vuestra actividad en otras aplicaciones y webs sin preguntar antes: es la función App Tracking Transparency, y basta con elegir «Pedir a la app que no rastree».

La ubicación tiene sus propios matices. Podéis darla solo mientras usáis la app y, si apagáis «Ubicación precisa», el sistema revela únicamente una zona aproximada, a nivel de barrio. Los puntos de colores de la barra superior avisan en directo: naranja cuando algo usa el micrófono, verde cuando es la cámara. Y en la ficha de cada aplicación, la App Store resume qué datos recopila antes incluso de instalarla.

¿Qué hábitos reducen de verdad los riesgos?

La idea de fondo es fácil: conceder lo justo y retirar lo que sobra. Y sobra bastante. Un estudio de NordVPN de 2023 encontró que el 87 % de las apps de Android y el 60 % de las de iOS pedían permisos que no necesitaban para funcionar, con una media de cuatro accesos de más sobre diecinueve peticiones en Android. Revisar esa lista de vez en cuando compensa.

Fuera de eso, conviene descargar solo desde tiendas oficiales, echar un ojo a quién firma la app y a cuánta gente la usa, y borrar lo que ya no abrís. El mismo cuidado vale para los ajustes de privacidad de cada aplicación, sobre todo en redes sociales, donde merece la pena comprobar quién puede ver vuestra información. A veces cuesta más de lo previsto, y quien haya intentado restringir un perfil de Facebook sabe que los menús cambian de sitio cada dos por tres.

¿Qué podéis revisar hoy mismo en el móvil?

Si queréis empezar por algo hoy, entrad en los ajustes de privacidad y mirad qué apps tienen acceso a la ubicación, la cámara, el micrófono y la agenda. Quitad los permisos que no encajen con lo que hace cada aplicación y dejad la localización en «solo al usar la app» siempre que se pueda.

Repetid ese repaso cada pocos meses, y también cada vez que instaléis algo nuevo. Es la forma más directa de seguir decidiendo vosotros qué sabe vuestro móvil.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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