Síguenos

Actualidad

Andalucía convoca 4.375 plazas de Secundaria en 2026

La convocatoria andaluza reúne miles de plazas docentes y ya ha superado el plazo de solicitudes.

Publicado

el

oposiciones Secundaria Andalucía 2026

La convocatoria docente de Andalucía para 2026 ya no es una previsión: la Orden de 20 de febrero se publicó en el BOJA el 25 de febrero y abrió un proceso con 4.375 plazas de ingreso en el Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria. La oferta también incluye plazas de Formación Profesional y de Música y Artes Escénicas, por lo que el total supera ampliamente el correspondiente solo a Secundaria.

El plazo para presentar solicitudes transcurrió del 26 de febrero al 18 de marzo de 2026 y la tramitación se realizó por vía telemática. La convocatoria contempla pruebas selectivas, valoración de méritos y requisitos de titulación específicos; por eso, el número de vacantes es solo una parte de la información necesaria para entender el proceso. Las fechas y condiciones definitivas son las fijadas en la orden publicada, no las estimaciones difundidas antes de su aprobación.

Qué plazas incluye la convocatoria andaluza

La convocatoria suma 5.047 plazas en total: 5.015 corresponden a nuevo ingreso y otras 32 proceden de la reserva de discapacidad pendiente de procesos selectivos anteriores. Dentro de esa oferta, 4.375 plazas son del cuerpo de Secundaria, 440 del de Profesores Especialistas en Sectores Singulares de Formación Profesional y 200 del cuerpo de Profesores de Música y Artes Escénicas.

Es importante separar estas cifras. Las 5.047 plazas no son todas de Secundaria ni equivalen íntegramente a puestos de nuevo ingreso de esta convocatoria: la cifra incorpora plazas reservadas procedentes de procedimientos anteriores. Para quien se presenta a una especialidad concreta, el dato determinante es el reparto publicado para ese cuerpo y esa especialidad en los anexos oficiales.

Antes de la publicación definitiva circularon cifras negociadas para especialidades como Educación Física, FOL, Orientación Educativa, Tecnología y Matemáticas. En aquellas previsiones aparecían, respectivamente, 500, 390, 350, 300 y 250 plazas. Esas cantidades previas no deben confundirse con el dato vinculante de la convocatoria: cualquier cambio entre negociación y publicación se resuelve atendiendo al anexo oficial, no a una tabla difundida durante la fase preparatoria.

La amplitud de la oferta abre posibilidades en materias de ESO y Bachillerato y en distintas especialidades vinculadas a la Formación Profesional. Sin embargo, una cifra elevada no permite deducir por sí sola que haya poca competencia ni que resulte más fácil obtener plaza. El número de aspirantes, su preparación, las plazas de cada especialidad y el desempeño ante el tribunal también influyen; sin datos definitivos de inscritos por especialidad, una ratio anticipada sería especulativa.

Cómo se organiza el concurso-oposición

El procedimiento combina una fase de oposición con otra de concurso. En el sistema general descrito para estos procesos, la primera representa dos tercios de la puntuación final y la valoración de méritos, un tercio. La fase de concurso no sustituye a las pruebas: los méritos se valoran de acuerdo con las bases y solo tienen efecto en los términos previstos para quienes hayan superado la fase de oposición.

La oposición suele articularse en dos pruebas eliminatorias. La primera reúne el desarrollo escrito de un tema y un ejercicio práctico relacionado con la especialidad; la segunda evalúa la aptitud pedagógica mediante la programación didáctica y su defensa, junto con la exposición de una unidad o situación de aprendizaje. El orden, los criterios y las condiciones concretas se rigen por la convocatoria de 2026, de modo que la estructura general no debe reemplazar la lectura de sus bases.

El sorteo de temas también responde a una regla cuantitativa. Según la información de la convocatoria recogida para este proceso, se extraen dos bolas cuando el temario tiene hasta 25 temas, tres si contiene entre 26 y 50 y cuatro cuando supera los 50. El aspirante elige uno de los temas ofrecidos para desarrollarlo por escrito. En especialidades con temarios extensos, disponer de cuatro opciones modifica las posibilidades del sorteo, pero no elimina la necesidad de conocer con solidez el programa.

En la fase de méritos se tienen en cuenta aspectos como la experiencia docente previa, la formación académica y otros méritos admitidos por las bases. No existe una puntuación universal que pueda darse por válida al margen de la convocatoria: los máximos, los documentos justificativos y la forma de presentación dependen de los criterios establecidos para cada procedimiento. En 2026, la documentación de méritos debía tramitarse electrónicamente cuando la Consejería habilitara el periodo correspondiente, en lugar de entregarse necesariamente en papel al tribunal el día de presentación.

Especialidades y temarios: qué cambia de una a otra

El cuerpo de Secundaria abarca perfiles muy distintos, desde materias comunes hasta áreas técnicas y profesionales. Los temarios también varían: los datos de referencia sitúan Matemáticas en 71 temas, Física y Química e Informática en 75 y Educación Física en 65. Estas diferencias importan no solo por el volumen de estudio, sino porque cada especialidad plantea ejercicios prácticos y necesidades de preparación diferentes.

En Matemáticas, el programa recorre ámbitos como álgebra, geometría, análisis y estadística, y la parte práctica puede exigir resolución razonada de problemas. Física y Química combina contenidos de ambas disciplinas, desde conceptos de mecánica y electromagnetismo hasta química general y orgánica. En Informática, el temario comprende áreas como sistemas, programación, redes y bases de datos; en Educación Física, incluye fundamentos del movimiento, actividad física, deportes y aspectos didácticos.

La Formación y Orientación Laboral, por su parte, conecta contenidos laborales, prevención y orientación profesional con la enseñanza en Formación Profesional. Orientación Educativa y otras especialidades tienen perfiles propios, tanto en el temario como en el tipo de práctica que puede plantearse. Elegir una especialidad exige mirar la titulación admitida, el contenido oficial y el formato de las pruebas, no solo el número de plazas anunciado.

El temario oficial se establece para cada especialidad y no conviene dar por hecho que una cifra preliminar de vacantes representa el reparto final. También hay que distinguir entre el programa de conocimientos y la normativa que condiciona la programación didáctica. La LOMLOE, Ley Orgánica 3/2020, y su desarrollo normativo en Andalucía son referencias relevantes para diseñar propuestas educativas ajustadas al currículo vigente.

La programación didáctica y la defensa ante el tribunal

La programación no es un apéndice decorativo del temario. Forma parte de la evaluación pedagógica y permite mostrar cómo se trasladan los conocimientos de una especialidad a la enseñanza en un curso concreto. Su coherencia depende de que objetivos, competencias, contenidos, actividades y evaluación formen un conjunto comprensible, en vez de aparecer como apartados separados para cumplir un trámite.

El marco vigente incorpora competencias clave y situaciones de aprendizaje, y demanda atender a la diversidad del alumnado. El Diseño Universal para el Aprendizaje puede servir de referencia para prever distintas formas de participación y acceso a los contenidos; la evaluación, a su vez, debe guardar relación con los criterios curriculares. La normativa autonómica complementa el marco estatal, por lo que una propuesta elaborada sin revisar el currículo andaluz puede quedarse incompleta.

La exposición oral añade otra dimensión: el tribunal no evalúa únicamente la información escrita, sino también la capacidad de organizarla y defender decisiones didácticas con claridad. Una programación sólida puede perder fuerza si no se explica con orden, del mismo modo que una presentación fluida no compensa un planteamiento pedagógico inconsistente. Preparar ambas partes en paralelo reduce el riesgo de llegar al tramo oral con materiales sin revisar o poco conectados entre sí.

Quién puede presentarse y qué títulos se exigen

Para Secundaria y para el cuerpo de Profesores Especialistas en Sectores Singulares de Formación Profesional, la referencia general es contar con la titulación universitaria exigida y con la formación pedagógica y didáctica correspondiente, habitualmente el Máster de Formación del Profesorado. La convocatoria contempla equivalencias y supuestos que pueden dispensar de ese requisito, entre ellos determinados casos vinculados al CAP, al TED, a experiencia docente o a formación reconocida. La aplicación de cada excepción depende de las condiciones concretas fijadas en las bases.

El requisito no es idéntico para todos los cuerpos. En el de Profesores de Música y Artes Escénicas, la información de la convocatoria indica que no se exige el Máster del Profesorado en los mismos términos que para Secundaria y los sectores singulares de FP. Por eso, no es prudente extrapolar la regla de un cuerpo a otro: la especialidad elegida y el cuerpo al que pertenece determinan qué titulación y acreditación pedagógica se deben justificar.

También hay límites para algunas titulaciones técnicas. Los ingenieros técnicos, diplomados y arquitectos técnicos no pueden acceder automáticamente a todas las especialidades del cuerpo de Secundaria por disponer de un certificado de correspondencia de nivel. La convocatoria remite a las especialidades admitidas en el anexo V del Real Decreto 276/2007. La correspondencia académica no equivale por sí sola a habilitación para cualquier especialidad, una distinción importante para evitar presentar una solicitud que no cumpla el requisito de titulación.

Solicitud, tasas y plazos ya transcurridos

La inscripción se realizó en línea a través del portal de la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional. El plazo comenzó el 26 de febrero y terminó el 18 de marzo de 2026, durante los 15 días hábiles establecidos tras la publicación de la orden en el BOJA. La solicitud generaba un identificador y un justificante digital, documentos que acreditan la presentación y que era importante conservar.

En el formulario había que distinguir entre ingreso y acceso. El ingreso corresponde, en términos generales, a quienes optan a una plaza mediante el procedimiento ordinario; el acceso se dirige a personal funcionario de carrera que reúne las condiciones para acceder desde otro cuerpo. También se diferenciaba el acceso para personal docente de Andalucía y para personal externo, según la relación previa del aspirante con la Administración educativa autonómica. Elegir la opción incorrecta puede afectar a la tramitación, por lo que las instrucciones de la propia plataforma y las bases eran decisivas.

La tasa de derechos de examen indicada para estos procedimientos se situaba entre 45,54 y 57,76 euros, según el caso. Se aplicaba una reducción del 10% al pagar por medios electrónicos, mientras que estaban exentas determinadas personas con discapacidad, integrantes de familias numerosas, víctimas de terrorismo o violencia de género y beneficiarios del ingreso mínimo vital o de la renta mínima de inserción social de Andalucía. Estar en situación de desempleo, por sí solo, no eximía del pago, según las condiciones descritas para esta convocatoria.

La publicación de las listas provisionales abrió otra fase administrativa. La información difundida sobre el proceso fijó del 30 de marzo al 14 de abril el plazo de alegaciones a las listas de admitidos y excluidos, y del 30 de marzo al 7 de abril el correspondiente a las adaptaciones. Las alegaciones debían firmarse y registrarse telemáticamente para surtir efecto. A fecha de esta convocatoria, esos plazos también han quedado atrás; los datos disponibles aquí no permiten afirmar cuál fue el resultado definitivo de cada solicitud.

Fechas del proceso y situación de las bolsas

Antes de conocerse la convocatoria se manejaron estimaciones de publicación entre febrero y marzo y de celebración de las pruebas en junio o julio. La publicación del 25 de febrero confirmó la primera parte de ese calendario, pero las previsiones previas sobre el examen no deben presentarse como fechas oficiales. La fecha efectiva de las pruebas y las comunicaciones posteriores deben distinguirse de cualquier cálculo basado en convocatorias anteriores.

La misma cautela se aplica a la fase de méritos. La información disponible anticipaba que la documentación se subiría en línea una vez publicada la lista definitiva de admitidos y excluidos, con una estimación inicial de mediados de mayo. Esa previsión no equivale a una fecha confirmada para todos los trámites. En un proceso ya iniciado, cada anuncio oficial posterior puede modificar o precisar el calendario, por lo que los hitos de febrero, marzo y abril deben leerse como fechas concretas de inscripción y alegaciones, no como una agenda futura.

Quienes ya forman parte de una bolsa docente andaluza no tienen, según la información de referencia, que presentarse a esta convocatoria para permanecer en ella, ni se les expulsa automáticamente por no superar una prueba. Eso no significa que la participación carezca de cualquier efecto en la posición o funcionamiento de la bolsa: las consecuencias pueden depender de la situación y de las reglas aplicables. Conviene diferenciar la permanencia en una bolsa de los efectos sobre el orden o la adjudicación de puestos, cuestiones que no son equivalentes.

Una plaza no se mide solo por el volumen de la oferta

La convocatoria de 2026 destaca por el número de plazas y por abarcar varios cuerpos docentes, pero el tamaño total no resuelve por sí solo las decisiones más importantes del proceso. La elegibilidad depende de la titulación y de la especialidad; la calificación combina pruebas y méritos; y el calendario administrativo exige distinguir los plazos ya vencidos de las fases posteriores. La información más útil es la que separa los datos definitivos de las previsiones que circularon antes de la publicación oficial.

En el caso de Secundaria, las 4.375 plazas constituyen el dato central, pero cada aspirante compite dentro de una especialidad concreta y debe prepararse para un examen que combina dominio disciplinar y capacidad pedagógica. La oferta abre una oportunidad, no garantiza un resultado: el conocimiento del temario, la resolución de la parte práctica y la defensa de una programación coherente son piezas distintas de una misma selección. Entender cómo encajan permite leer la convocatoria sin confundir una cifra llamativa con una plaza asegurada.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído