Economía
¿Con 35 años cotizados puedes jubilarte dos años antes en España?
Tener 35 años cotizados permite acceder a la jubilación anticipada voluntaria, pero la edad mínima y el recorte final dependen de cada caso concreto.

Resumen
- Con 35 años cotizados puedes acceder a la jubilación anticipada voluntaria
- En 2026, la edad mínima puede ser de 63 o de 64 años y 10 meses
- Adelantar 24 meses puede reducir la pensión hasta un 21%
Sí. Con 35 años cotizados es posible acceder a la jubilación anticipada voluntaria y adelantar el retiro hasta dos años respecto a la edad ordinaria que corresponda. Pero hay una precisión bastante importante: esos dos años no se restan automáticamente de los 65. La edad ordinaria depende de la carrera de cotización y, por tanto, también cambia la edad mínima a la que puede solicitarse la pensión anticipada.
En 2026, un trabajador con menos de 38 años y tres meses cotizados tiene fijada, con carácter general, la jubilación ordinaria en 66 años y 10 meses. Su retiro voluntario anticipado puede comenzar, como máximo, a los 64 años y 10 meses. Quien alcance al menos esos 38 años y tres meses puede jubilarse ordinariamente a los 65 y anticipar el retiro hasta los 63. Es justo aquí donde la frase del funcionario de la Seguridad Social Alfonso Muñoz necesita contexto: tener 35 años cotizados abre la puerta, sí; no entrega automáticamente un billete para marcharse a los 63.
Los 35 años abren la puerta, pero no fijan la edad
La jubilación anticipada voluntaria exige acreditar un mínimo de 35 años de cotización efectiva. Al menos dos de ellos deben estar comprendidos dentro de los 15 años anteriores al momento de acceder a esta modalidad. Para completar ese periodo mínimo puede computarse, con un máximo de un año, el servicio militar obligatorio, la prestación social sustitutoria o el antiguo servicio social femenino.
Hay más letra pequeña. El trabajador debe encontrarse en alta o en una situación asimilada al alta y, una vez practicados los correspondientes recortes, la pensión resultante tiene que superar la pensión mínima que le correspondería por su situación familiar al llegar a la edad ordinaria. Si no alcanza ese suelo, no puede acogerse a la jubilación anticipada voluntaria. La ley, como suele ocurrir con las pensiones, permite abrir la puerta pero antes cuenta hasta los tornillos de la bisagra.
Por eso, cuando Muñoz explica que con 35 años cotizados se puede adelantar la jubilación dos años, la palabra decisiva es “hasta”. Dos años constituyen el máximo. Un trabajador puede anticiparla 24 meses, 18, 12, seis o incluso un solo mes, siempre que reúna los requisitos aplicables a su caso.
En 2026 puedes jubilarte a los 63… o tener que esperar más
La fotografía de 2026 tiene dos edades distintas. Quienes acrediten 38 años y tres meses o más pueden acceder a la jubilación ordinaria a los 65 años y, en consecuencia, a la voluntaria anticipada desde los 63 años.
Para quienes no alcancen esa cotización, la edad ordinaria se sitúa en 66 años y 10 meses. La edad mínima de jubilación anticipada voluntaria pasa entonces a 64 años y 10 meses.
Esto cambia bastante el significado práctico de tener 35 años trabajados. Pensemos en alguien que llega a esa cifra y supone que ya puede retirarse a los 63 porque ha leído que la jubilación puede adelantarse dos años. No necesariamente. Con una carrera de cotización de ese tamaño, la referencia ordinaria de 2026 no son los 65 años, sino los 66 años y 10 meses.
El error de coger los 65 años y restar dos
Alfonso Muñoz ha insistido precisamente en esta confusión, muy extendida. La cuenta 65 menos dos igual a 63 resulta cómoda, casi escolar, pero la Seguridad Social no funciona así.
Primero hay que determinar cuál es la edad ordinaria personal que corresponde según el periodo cotizado. Solo entonces se calcula cuánto puede adelantarse el retiro. Unos meses de cotización, por tanto, pueden mover de forma considerable la frontera.
Y todavía falta la segunda mitad de la operación: saber cuánto dinero se pierde por marcharse antes.
Adelantar dos años puede recortar la pensión hasta un 21%
La jubilación anticipada voluntaria no consiste simplemente en empezar a cobrar antes. Se aplican coeficientes reductores mensuales sobre la pensión y el porcentaje depende tanto de los meses de anticipación como de los años cotizados.
Para una persona con menos de 38 años y seis meses cotizados, adelantar el retiro los 24 meses completos implica una reducción del 21%. Si el adelanto es de 12 meses, el recorte es del 5,50%; con seis meses, del 4%; y con un solo mes, del 3,26%.
La penalización disminuye para carreras más largas. Con 44 años y seis meses o más cotizados, retirarse 24 meses antes supone un coeficiente del 13%; doce meses, un 4,75%; y un mes, un 2,81%. Curiosamente, salir solo unas semanas antes puede resultar proporcionalmente bastante caro. El calendario de la jubilación tiene esas pequeñas ironías burocráticas.
Un trabajador que se jubile en 2026 con exactamente 35 años cotizados todavía no alcanza el 100% de su base reguladora. Con ese periodo le corresponde aproximadamente el 96,58%.
Si su base reguladora fuese de 1.800 euros, antes de aplicar la anticipación estaríamos hablando de unos 1.738 euros mensuales. Si adelantara el retiro los 24 meses completos y le correspondiera el coeficiente del 21%, la cantidad descendería aproximadamente hasta 1.373 euros, sin entrar en topes, complementos u otras circunstancias personales.
No es una pérdida de un par de mensualidades mientras llega la edad ordinaria. El coeficiente reductor se incorpora al cálculo de la pensión. El recorte es permanente. De ahí que poder jubilarse antes y que económicamente compense hacerlo sean dos asuntos bastante distintos.
En 2027 cambia otra vez el mapa de la jubilación
El 1 de enero de 2027 culminará el largo periodo transitorio de elevación de la edad ordinaria. Desde entonces, podrán jubilarse a los 65 años quienes acrediten al menos 38 años y seis meses cotizados. Quienes no alcancen esa cifra tendrán como edad ordinaria los 67 años.
Eso desplaza también la jubilación anticipada. Con una carrera suficientemente larga para tener los 65 años como edad ordinaria, será posible anticiparla hasta los 63 años. Quienes estén por debajo de los 38 años y seis meses tendrán, con carácter general, los 67 como referencia y podrán anticiparla como máximo hasta los 65 años.
Los 35 años seguirán siendo el requisito mínimo para acceder a la jubilación anticipada voluntaria, pero no deben confundirse con otra cifra que también cobra importancia en 2027: harán falta 37 años cotizados para alcanzar el 100% de la base reguladora. Son dos umbrales distintos. Uno permite acceder a una modalidad de jubilación; el otro determina qué porcentaje de la base reguladora corresponde. Mezclarlos produce titulares sencillos y cálculos bastante malos.
También seguirá desplegándose el nuevo sistema de cálculo de la base reguladora. En 2027 se tomarán las 304 bases de cotización más altas dentro de los 308 meses anteriores, con la fórmula prevista por la reforma. Durante el periodo transitorio continuará comparándose con el sistema anterior cuando este resulte más favorable para el pensionista.
Ni siquiera 40 años cotizados borran automáticamente el recorte
Aquí aparece uno de los debates más ásperos del sistema. Una persona puede acumular 40, 45 o más años cotizados y seguir sufriendo coeficientes reductores si decide jubilarse anticipadamente.
Muñoz, funcionario del Instituto Nacional de la Seguridad Social y asesor técnico de la asociación Asjubi40, ha criticado precisamente este punto. El colectivo reclama que las llamadas largas carreras de cotización queden exentas de penalización o reciban un tratamiento diferente. La reivindicación ha llegado al debate parlamentario, pero no equivale a una modificación de la normativa vigente: actualmente, acumular 40 años por sí solo no elimina los coeficientes reductores.
La paradoja se entiende bien. El sistema premia una trayectoria larga aplicando coeficientes menos severos, pero mantiene una reducción si el trabajador adelanta su jubilación. Puede haber trabajado desde muy joven, superar holgadamente los años necesarios para cobrar el 100% y, aun así, recibir una pensión recortada por retirarse antes de su edad legal.
La fecha de jubilación vale mucho más de lo que parece
La cifra de 35 años cotizados es, en definitiva, un requisito esencial, no una edad mágica. En 2026 permite entrar en la jubilación anticipada voluntaria, pero quien tenga esa carrera de cotización no podrá normalmente marcharse a los 63: su referencia es una edad ordinaria de 66 años y 10 meses y el anticipo máximo conduce a los 64 años y 10 meses.
A partir de 2027 la frontera se hará todavía más nítida. Con menos de 38 años y seis meses cotizados, la edad ordinaria será 67 años y la jubilación anticipada voluntaria podrá comenzar, como máximo, a los 65. Y junto a la edad aparece la otra cifra que manda silenciosamente: el dinero. Adelantar 24 meses puede representar un recorte de hasta el 21%, incorporado a la pensión de forma permanente.
Dos trabajadores nacidos el mismo día pueden, así, tener calendarios de jubilación muy distintos por unos meses de cotización. Es el rasgo menos intuitivo del sistema español: el cumpleaños importa, claro, pero la vida laboral escrita detrás pesa todavía más.












