Síguenos

Naturaleza

Previsión del tiempo en España para el 5 de febrero

Una jornada mayoritariamente despejada deja nieblas al amanecer, heladas en el interior y algunas lluvias dispersas.

Publicado

el

El tiempo por comunidades 5 de febrero

El anticiclón marca este 5 de febrero en buena parte de la Península y Baleares, con cielos despejados o poco nubosos y precipitaciones poco probables en la mayoría de las regiones. Un frente débil deja abierta la posibilidad de lluvia dispersa en el norte de Galicia y el Cantábrico; en Melilla tampoco se descarta algún chubasco ocasional. Canarias sigue otro patrón: nubes en el norte de las islas montañosas, calima en las orientales y alisio con fuerza en las zonas más expuestas.

El sol no cuenta toda la historia. Las nieblas y las heladas serán los fenómenos más relevantes al amanecer en amplias zonas del interior, mientras que el viento se hará notar en el valle del Ebro, el Ampurdán y el Estrecho. Las máximas bajarán en el Cantábrico oriental, los Pirineos y el sistema Ibérico, frente al ascenso previsto en Galicia. En el resto predominarán los cambios leves: una jornada estable, sí, pero con diferencias apreciables entre un valle cubierto de niebla, una montaña helada y una costa despejada.

Un anticiclón que no borra las señales del invierno

La influencia de las altas presiones reduce la probabilidad de lluvia, aunque no deja el mismo cielo en todas partes. El frente poco activo que afecta al norte puede aportar nubes y algunas precipitaciones débiles y aisladas al norte gallego y al área cantábrica, sin configurar un episodio de lluvia generalizada. En el resto de la Península y Baleares prevalece el tiempo seco. Melilla constituye otra excepción posible, limitada a algún chubasco ocasional; tampoco allí se espera una jornada de precipitaciones continuas.

La estabilidad favorece asimismo la aparición de brumas y bancos de niebla durante las primeras horas. El Cantábrico oriental, la meseta norte y el valle del Ebro figuran entre las áreas más propensas, junto con depresiones del nordeste y algunos valles de la meseta sur. También pueden formarse bancos aislados en el interior gallego. Allí donde sean espesos, la visibilidad y la sensación del tiempo serán muy distintas de las que sugieren los mapas de cielos despejados; en algunos puntos, la niebla podría tardar parte de la mañana en levantarse.

El frío nocturno mantiene las heladas en buena parte del interior de la mitad norte, en zonas montañosas del sureste y en el este de la meseta sur. Podrán ser moderadas en la cordillera Cantábrica, los Pirineos, el sistema Ibérico y determinados sectores de la meseta norte. Mallorca tampoco queda al margen de la posibilidad de alguna helada débil y localizada. Las mínimas subirán en sectores del noroeste gallego, el Ebro, los Pirineos y el Estrecho, pero descenderán en tramos del litoral del sureste: el comportamiento térmico cambia de una comarca a otra incluso bajo el mismo anticiclón.

Galicia y la cornisa cantábrica, entre nubes y claros

Galicia concentra una de las pocas posibilidades de lluvia del día. En la mitad norte predominarán los cielos poco nubosos, aunque habrá nubes bajas al principio y al final de la jornada. El sur también disfrutará de amplios claros, con nubes altas por la tarde. Se esperan brumas y nieblas dispersas en el interior de la mitad oriental, sobre todo a primera y última hora. Alguna precipitación débil y ocasional podría alcanzar el litoral al norte de Finisterre, con mayor probabilidad en A Mariña de Lugo, sin alterar el carácter mayoritariamente estable del pronóstico.

En la comunidad gallega, las mínimas subirán en el extremo noroeste y las máximas ascenderán de forma más acusada en la mitad occidental. Esa evolución contrasta con el descenso previsto en otras áreas del norte peninsular. Las montañas del sureste aún pueden registrar heladas débiles. En el litoral situado al norte de Finisterre soplará viento del este y nordeste, flojo o con intervalos moderados; en el resto será flojo y variable. La presencia cercana del frente se notará más en las nubes y en la posibilidad de unas gotas que en un cambio general del tiempo.

Asturias tendrá intervalos nubosos y brumas o nieblas dispersas en el interior al comienzo y al final del día. Si aparecen precipitaciones en el sector cantábrico, serán débiles y aisladas, no lluvia continua. Las temperaturas apenas variarán, aunque las mínimas tenderán a subir y las máximas a bajar. En el interior se esperan heladas débiles, localmente moderadas en las cumbres de la cordillera. El viento será flojo y variable, con tendencia a componente este en el litoral. La diferencia entre costa y montaña seguirá siendo notable al amanecer.

En Cantabria, los intervalos nubosos se concentrarán al principio y al final de la jornada, mientras que los claros ganarán terreno durante buena parte del día. La cordillera puede registrar brumas y nieblas dispersas, especialmente a primera hora. Habrá pocos cambios térmicos, con tendencia al ascenso de las mínimas, y heladas débiles en el suroeste, localmente moderadas en las cumbres. El viento será flojo y variable y tenderá a soplar del este en la costa. La nubosidad asociada al frente no apunta aquí a precipitaciones generalizadas.

El País Vasco presentará intervalos de nubes y probables nieblas dispersas en el interior al principio y al final del día. Los restos del frente pueden mantener un cielo más cubierto que en el centro y el sur, pero tampoco se prevé lluvia generalizada. Las mínimas subirán, especialmente en el litoral, mientras que las máximas bajarán. En la costa, el viento flojo y variable tenderá a este y nordeste. La combinación de una tarde algo más fresca y de bancos de niebla en zonas interiores distinguirá su jornada de la gallega, marcada por el ascenso de las máximas.

El Ebro y el nordeste: nieblas en los valles, heladas en altura

Navarra tendrá cielos poco nubosos, con intervalos al principio y al final del día. En las zonas altas de la mitad norte se esperan brumas y son probables las nieblas dispersas. Las mínimas subirán, pero las máximas descenderán en la mitad norte; en el resto habrá cambios ligeros, con predominio de los ascensos en el área de Tudela. El Pirineo registrará heladas débiles, localmente moderadas en las cumbres. Soplará viento del norte y noroeste, en general flojo, aunque podrá alcanzar intervalos moderados.

En La Rioja predominarán los cielos poco nubosos y el tiempo seco. No se descarta alguna bruma o niebla matinal dispersa en el valle, un fenómeno que puede reducir la visibilidad antes de que se impongan los claros. Las mínimas subirán ligeramente en la mitad oriental y las máximas bajarán de forma leve. Las heladas débiles afectarán principalmente a las cotas altas. El viento del norte y noroeste será flojo, con posibilidad de intervalos moderados en La Rioja Baja: valle y montaña compartirán estabilidad, pero no las mismas condiciones al comenzar el día.

Aragón tendrá un cielo despejado que puede quedar oculto a primera hora en el sur de Huesca por brumas y bancos de niebla, algunos engelantes. La niebla engelante forma depósitos de hielo al entrar en contacto con superficies frías. También existe una posibilidad menor de niebla en otros puntos de la depresión del Ebro y en depresiones del sistema Ibérico. Las mínimas cambiarán poco, salvo por un ascenso en el sur del valle del Ebro; las máximas bajarán ligeramente en la depresión del Ebro y en el sistema Ibérico de Zaragoza.

En el resto de Aragón las máximas apenas variarán. Se esperan heladas moderadas en el Pirineo y el sistema Ibérico, y otras más débiles y localizadas en el tercio norte. El cierzo soplará moderado del noroeste en el valle del Ebro, frente al viento flojo y variable de otras zonas. Cataluña también tendrá cielos despejados, con brumas y nieblas matinales en la depresión central de Lleida, donde podrán ser localmente frías. Las temperaturas cambiarán poco; habrá heladas moderadas en el Pirineo y débiles en la depresión central, con posibilidad de registros débiles y aislados en el litoral y prelitoral de Girona.

El viento añadirá otro contraste dentro de Cataluña: tramontana moderada en el norte del Ampurdán y viento moderado del noroeste en el sur de Tarragona durante la mañana, con tendencia a amainar por la tarde. En el resto soplará flojo y variable. Así, mientras una parte del nordeste notará el aire en los lugares más expuestos, las depresiones interiores empezarán el día bajo la posible niebla. El cielo despejado no impedirá que el frío nocturno siga presente allí donde la temperatura haya descendido lo suficiente para formar heladas.

La Meseta y el oeste conservan el frío de primera hora

Castilla y León ofrece uno de los ejemplos más claros de la diferencia entre estabilidad y ausencia de obstáculos meteorológicos. Habrá cielos despejados, con algunas nubes altas, pero la meseta puede amanecer con nieblas persistentes. Algunas serán engelantes, de modo que a la visibilidad reducida podría sumarse hielo en superficies frías. Fuera de los bancos de niebla dominará el tiempo seco. Las temperaturas experimentarán cambios ligeros y habrá heladas débiles generalizadas, moderadas en valles de montaña. El viento será flojo y variable, con tendencia a componente noreste.

La Comunidad de Madrid tendrá cielos poco nubosos, sin precipitaciones previstas en la descripción general. Las mínimas se mantendrán y las máximas subirán ligeramente durante una jornada estable. Se esperan heladas débiles, que podrán alcanzar intensidad moderada en la Sierra, donde el frío de primera hora será más marcado que en el resto de la región. El viento flojo y variable no alterará de forma apreciable el panorama. El contraste principal, por tanto, no estará en las nubes, sino entre las temperaturas del amanecer y las de las horas centrales.

En Castilla-La Mancha también dominarán los cielos poco nubosos. Las mínimas apenas cambiarán y las máximas subirán ligeramente, con un ascenso más acusado en el sur de Albacete. Las heladas débiles serán generalizadas en el cuadrante nordeste y aparecerán de forma dispersa en el resto; en la Serranía de Cuenca podrán ser localmente moderadas. Soplará viento flojo y variable. Como en otras zonas del interior, la estabilidad permite que el enfriamiento nocturno mantenga el riesgo de hielo en los puntos más fríos, aunque después el día transcurra sin cambios bruscos.

Extremadura se mantendrá bajo cielos despejados y sin precipitaciones previstas. Las mínimas tendrán cambios ligeros y las máximas subirán de manera moderada, con viento flojo y variable de predominio nordeste. Su evolución térmica se aparta de la de algunos sectores del norte, donde las máximas descenderán. En el oeste peninsular, la diferencia más perceptible se establecerá entre una madrugada todavía fría y unas horas centrales más templadas; no se espera que la nubosidad introduzca grandes diferencias entre unas comarcas y otras de la comunidad.

El sur, el litoral mediterráneo y Baleares, con amplios claros

Andalucía tendrá cielos poco nubosos o despejados en general, salvo por nubes bajas en el litoral mediterráneo a primera y última hora. Las mínimas no registrarán cambios importantes y las máximas subirán ligeramente. En el interior oriental y en sierras de otras zonas persistirá la posibilidad de heladas débiles, especialmente en los lugares más fríos. El viento será flojo y variable, con predominio del este, mientras que en el Estrecho soplará levante moderado. El cielo despejado permitirá apreciar el contraste entre el frío del amanecer en el interior y el ambiente de las horas centrales.

La Comunidad Valenciana disfrutará de cielos despejados y temperaturas con pocos cambios. Las heladas débiles quedarán ligadas principalmente al interior, lejos de la influencia del litoral, y no se prevén precipitaciones. El viento será flojo y variable en la mayor parte del territorio, pero en zonas expuestas del norte de Castellón soplará moderado del noroeste antes de amainar por la tarde. La estabilidad abarcará tanto la costa como las comarcas interiores, aunque estas últimas conservarán una diferencia térmica más acusada entre la noche y el tramo central del día.

En la Región de Murcia predominarán los cielos despejados, con la salvedad de algunas nubes bajas matinales en el Campo de Cartagena. Las mínimas descenderán en el litoral, mientras que las máximas subirán en el interior. También aquí el mismo cielo estable acompañará evoluciones térmicas distintas según la zona. Se esperan heladas débiles en el Noroeste y el Altiplano, y vientos flojos y variables en el conjunto de la región. La nubosidad cercana a Cartagena será una excepción localizada, sin que el pronóstico señale precipitaciones.

En Ceuta dominarán los cielos despejados, aunque podrá aparecer algún intervalo de nubes bajas. Las temperaturas subirán ligeramente y soplará levante moderado, sin que se prevea un episodio de lluvia generalizada. Melilla empezará con intervalos de nubes bajas y tenderá después a quedar poco nubosa; allí las temperaturas apenas cambiarán y los vientos de componente este serán flojos. No se descarta algún chubasco ocasional. La diferencia entre ambas ciudades autónomas estará, sobre todo, en la evolución de las nubes y en esa posibilidad aislada de precipitación en Melilla.

Baleares tendrá cielos poco nubosos y pocos cambios en las temperaturas, aunque las nocturnas bajarán ligeramente. Existe una probabilidad baja de heladas débiles y locales, especialmente en áreas interiores de Mallorca; no se espera un episodio de precipitaciones. El viento será inicialmente variable, flojo o en calma, y aumentará por la mañana hasta flojo o moderado en Menorca y la mitad este de Mallorca. La jornada combinará así amplios claros con frío nocturno puntual, sin variaciones térmicas destacables en el conjunto del archipiélago.

Canarias mantiene su propio mapa de nubes, calima y alisio

El archipiélago canario se aparta del patrón de cielos mayoritariamente despejados de la Península. En las islas montañosas se esperan cielos nubosos en las vertientes del norte, con una probabilidad baja de precipitaciones débiles y ocasionales. En el resto de esas islas habrá pocas nubes. Lanzarote y Fuerteventura también presentarán cielos poco nubosos, aunque durante la mañana podrán cruzar intervalos nubosos. Las temperaturas permanecerán sin grandes cambios.

La calima afectará a las islas orientales, mientras que el viento moderado del nordeste será fuerte en vertientes y extremos noroeste y sureste de las islas montañosas. No se descarta alguna racha muy fuerte en las cumbres de La Gomera y La Palma durante la segunda mitad del día. El alisio seguirá siendo, por tanto, el elemento más constante del tiempo canario: donde el relieve se interpone a su paso, las nubes se concentran en las vertientes norte y el viento gana presencia en las áreas expuestas.

La distribución de la nubosidad dentro de una misma isla explica por qué el norte y el resto del territorio pueden ofrecer panoramas distintos sin que cambie la previsión general. Las posibles lluvias serán débiles y ocasionales, no un episodio extendido. En las islas orientales, los intervalos nubosos matinales convivirán con la calima; en las montañosas, el viento será más perceptible en vertientes, extremos y cumbres. Son diferencias locales decisivas en un archipiélago donde el relieve condiciona de forma visible el cielo de cada zona.

El sol de febrero no elimina los contrastes

La imagen dominante de este 5 de febrero será la de un país bajo la estabilidad, pero las excepciones se reparten por todo el mapa. El frente debilitado conserva la posibilidad de lluvia débil en el norte de Galicia y el Cantábrico; Melilla puede registrar un chubasco ocasional. En Canarias, las nubes del norte de las islas montañosas, la calima oriental y el alisio dibujan una situación diferente de la peninsular. Incluso entre regiones despejadas, las máximas no evolucionarán igual: ascenderán en Galicia y bajarán en el Cantábrico oriental, los Pirineos y el sistema Ibérico.

El rasgo más propiamente invernal se encontrará a menudo antes de que avance el día. Nieblas con visibilidad reducida, heladas y viento en zonas expuestas pueden tener más protagonismo que la escasa lluvia prevista. En la meseta norte y algunos valles, el sol deberá imponerse primero a los bancos de niebla; en la montaña, el frío seguirá presente aunque el cielo esté limpio. La calma atmosférica ofrece amplios claros, pero no convierte febrero en una jornada uniforme: basta pasar de un valle a una cumbre, o de una costa a su interior, para encontrar otra cara del mismo tiempo.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído