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Temporal Marta en España: lluvia, nieve, viento y avisos

El temporal combina lluvias abundantes y viento con crecidas, nevadas y complicaciones en las carreteras.

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El tiempo en España hoy 7 de febrero

La borrasca Marta atraviesa España este sábado, 7 de febrero de 2026, con lluvias abundantes, rachas muy fuertes, nevadas en cotas medias y temporal marítimo en varios litorales. El episodio llega después de días de precipitaciones en el sur, donde el terreno ya está empapado y los ríos mantienen niveles elevados. Por eso, el pronóstico no se limita a describir el cielo: también refleja un escenario de carreteras cortadas, desalojos preventivos y vigilancia de cauces.

Los avisos de la Agencia Estatal de Meteorología abarcan fenómenos distintos y se extienden por buena parte del país: hay niveles naranjas por lluvia, viento, nieve u oleaje en varias comunidades, junto a numerosos avisos amarillos. Andalucía y Extremadura concentran algunos de los acumulados más importantes, mientras la nieve amenaza zonas de montaña del centro y el norte y el mar se levanta en las costas expuestas. La situación se entiende mejor como la suma de varios riesgos que como un único frente de lluvia: el agua caída antes de Marta condiciona lo que puede ocurrir hoy.

Un temporal que encuentra el suelo saturado

En puntos de Andalucía y Extremadura se prevén acumulaciones que pueden superar los 80 litros por metro cuadrado en 12 horas, con cantidades mayores en áreas especialmente expuestas. El dato adquiere otro significado cuando el suelo ya ha recibido lluvia durante varios días: pierde capacidad para absorber nuevos aportes y el agua circula con rapidez hacia arroyos, ramblas y ríos. En esas condiciones pueden producirse crecidas repentinas, inundaciones y desprendimientos, incluso cuando la precipitación afloja durante un intervalo.

La distribución de los avisos varía según el fenómeno y la zona. Cinco comunidades comienzan la jornada con nivel naranja por lluvia, viento, nieve u oleaje, y en muchas otras hay alertas amarillas por precipitaciones intensas, rachas fuertes, nevadas o mala mar. El mapa cambia conforme avanzan las bandas de lluvia y el viento desplaza sus efectos: el oeste y el sur quedan especialmente expuestos, pero las costas y otros corredores geográficos también reciben el impacto. Un aviso describe un riesgo previsto para un área, no garantiza que el fenómeno afecte por igual a cada localidad.

La nieve añade una dificultad distinta a la lluvia. La cota puede situarse alrededor de los 900 metros al comienzo de la jornada y subir después hasta entre 1.300 y 1.500 metros, según la zona y el momento. Esa variación permite que la precipitación cambie de forma en pocos kilómetros: nieve en un puerto de montaña y lluvia en el valle, con calzada mojada, barro y posibles placas en los tramos más fríos. Es uno de los motivos por los que una previsión general no basta para describir las condiciones de cada carretera.

Andalucía afronta el nuevo episodio tras Leonardo

El impacto de Marta en Andalucía está condicionado por la borrasca Leonardo, que dejó lluvias persistentes y daños durante la semana anterior. Los suelos saturados, los cauces crecidos y las infraestructuras afectadas reducen el margen para absorber otra tanda de precipitaciones. En Córdoba, la crecida del Guadalquivir afecta a zonas como Alcolea y el entorno del aeropuerto, mientras se siguen los niveles de los ríos y los embalses. La lluvia, en este contexto, no termina cuando deja de caer: el agua acumulada puede continuar desplazándose hacia los puntos bajos.

La prevención ha incluido el desalojo de más de 11.000 personas en distintos puntos de Andalucía ante el riesgo de inundaciones y corrimientos de tierra. La movilidad también sufre: se han contabilizado 169 carreteras cerradas en el conjunto del país, 132 de ellas en Andalucía, con afecciones en vías de distinta importancia. El servicio ferroviario se ha visto muy limitado y se mantienen operativos solo algunos enlaces concretos, entre ellos una línea de cercanías en Málaga y el AVE entre Madrid y Villanueva de Córdoba. Los cortes responden tanto al peligro meteorológico inmediato como a los daños y obstáculos que deja el agua.

Las consecuencias económicas empiezan a dibujarse mientras continúan las labores de emergencia. El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ha situado por encima de los 500 millones de euros las pérdidas en la red viaria autonómica y ha señalado que el impacto agrícola en Jaén podría acercarse a los 200 millones. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado un plan de reconstrucción para las zonas afectadas. Son estimaciones y anuncios formulados durante un episodio aún abierto; la prioridad sobre el terreno sigue siendo atender los riesgos presentes y evaluar los daños.

El pronóstico meteorológico ayuda a explicar por qué la situación exige seguimiento local. En la Campiña sevillana se ha activado el aviso naranja por viento, con rachas que pueden alcanzar los 90 km/h de componente oeste. En zonas señaladas también se esperan precipitaciones con umbrales de 15 milímetros en una hora y 40 milímetros en 12 horas, además de tormentas. La previsión contempla la posibilidad de tornados o mangas marinas en condiciones favorables, un riesgo puntual que no implica que vayan a formarse, pero sí indica una atmósfera capaz de producir fenómenos intensos y localizados.

El área del Estrecho y la provincia de Cádiz combinan lluvia y viento fuerte. Las rachas pueden acercarse a los 100 km/h en algunos intervalos del Estrecho, mientras comarcas como Grazalema figuran entre las zonas expuestas a precipitaciones importantes. El relieve de la sierra favorece que las borrascas atlánticas descarguen con intensidad, y el agua puede bajar con fuerza por laderas y carreteras secundarias. Cuando coinciden viento y lluvia, aumentan también las incidencias por ramas, objetos desplazados, barro y escorrentías. La intensidad local puede ser muy distinta de la que sugiere el parte para toda una provincia.

Ronda y Benaoján, bajo vigilancia por la lluvia

La comarca de Ronda reúne varios de los ingredientes más delicados del episodio: aviso naranja por lluvia intensa, rachas próximas a los 90 km/h y posibilidad de acumular hasta 100 litros por metro cuadrado en un terreno ya castigado. Se han registrado centenares de incidencias, cortes de carreteras y afecciones a infraestructuras, además de interrupciones ferroviarias en distintos tramos. En este paisaje, la previsión deja de ser una cifra abstracta: una carretera anegada o un desprendimiento pueden separar dos localidades aunque el tiempo parezca distinto a pocos kilómetros.

En Benaoján, el desalojo preventivo de unas 200 personas de la Estación se relaciona con el riesgo asociado a la presa de Montejaque. El embalse está fuera de servicio desde 1924 debido a filtraciones, y las lluvias persistentes han devuelto la atención a su comportamiento. La mayoría de las personas desalojadas se ha alojado con familiares o amigos, mientras una parte menor ha sido trasladada a instalaciones municipales. La medida busca anticiparse a una posible complicación, no describe por sí sola que se haya producido una rotura o un fallo de la presa.

La geología de la zona también forma parte de la evaluación. El terreno calizo y su sistema kárstico permiten que el agua circule por el subsuelo, se filtre y aparezca en puntos distintos de aquellos donde cayó. Equipos de investigación del CSIC han analizado el estado del terreno en zonas sensibles, porque las cavidades y las vías subterráneas influyen en la presión del agua y en la estabilidad de algunas laderas. En un paisaje kárstico, la lluvia puede cambiar el subsuelo sin que el proceso sea visible desde la superficie.

Extremadura y el oeste reciben más agua y viento

Extremadura afronta el temporal con avisos extendidos y un problema de fondo parecido al andaluz: parte de la lluvia cae sobre suelos húmedos y cauces que ya llevan un caudal elevado. Las precipitaciones abundantes y el viento pueden causar anegamientos, arrastres de barro y cortes de vías secundarias. El riesgo no desaparece necesariamente durante una pausa entre frentes, porque el agua que ya ha llegado a la cuenca continúa moviéndose y puede alcanzar ríos o zonas bajas horas después.

La situación del tráfico muestra cómo se materializan esos efectos. La Dirección General de Tráfico ha pedido prudencia en Andalucía y Extremadura y ha advertido del peligro de atravesar zonas inundables, aunque en ese momento no esté lloviendo. Durante el episodio se han comunicado cierres por inundaciones y desprendimientos, incluidos tramos de vías relevantes como la A-5 en el entorno de Talavera la Real, en Badajoz. La ausencia de lluvia sobre la carretera no significa que el cauce o la escorrentía hayan dejado de ser peligrosos.

El avance de Marta puede modificar la situación de una ruta en poco tiempo, tanto por acumulación de agua como por barro o desprendimientos. Además, el viento puede afectar a la conducción y a la estabilidad de árboles y elementos expuestos. Las incidencias no se reparten de manera uniforme: dependen del relieve, del estado previo del terreno y de la intensidad concreta de cada banda de precipitación. Por eso los cortes comunicados durante la jornada son una fotografía cambiante del episodio, no un inventario definitivo de todos los puntos afectados.

La nieve obliga a activar medios de vialidad invernal

El aire más frío que acompaña a las precipitaciones permite que la nieve aparezca en cotas relativamente bajas para un episodio invernal. Con una cota que puede partir de unos 900 metros y ascender después, el límite entre nieve y lluvia se desplaza durante el día. La variación complica la previsión en puertos, sierras y carreteras que conectan zonas altas con valles, donde el estado de la calzada puede cambiar incluso dentro de un mismo trayecto.

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha activado un dispositivo para atender las nevadas previstas en Castilla y León y la Comunidad de Madrid: 639 máquinas quitanieves y 114.089 toneladas de fundentes. La dimensión del despliegue responde a la posibilidad de afecciones en la red viaria, no a que todas las carreteras vayan a quedar cubiertas por nieve. Los equipos se distribuyen para mantener transitables los principales corredores y actuar donde las condiciones lo requieran.

En la Comunidad de Madrid se prevén acumulaciones de unos 2 centímetros en 24 horas en sectores concretos, especialmente al norte de un eje que incluye municipios como Alcobendas y Majadahonda, además del Corredor del Henares. Para la capital se espera una máxima próxima a los 6 grados y un ambiente frío y húmedo, con chubascos durante la tarde. Una cantidad modesta de nieve puede bastar para complicar algunos desplazamientos si coincide con temperaturas bajas o con tramos elevados, de modo que el efecto en la circulación no depende solo del espesor acumulado.

La cota de nieve es una referencia meteorológica, no una frontera fija dibujada sobre el mapa. Puede variar por la intensidad de la precipitación, la temperatura y las características del terreno. A medida que sube durante el día, algunos lugares pueden pasar de nieve a lluvia; otros, por su altitud o exposición, pueden mantener condiciones invernales. El dato útil para cada municipio depende de su localización y no únicamente de la predicción provincial.

El oleaje extiende el temporal a las costas

En Galicia, el aviso naranja por fenómenos costeros afecta a tramos expuestos como A Mariña, en Lugo, y las Rías Baixas, en Pontevedra. Se prevé mar combinada del oeste con olas de entre 5 y 7 metros, y los avisos alcanzan también la franja del Miño pontevedrés y buena parte de la costa coruñesa. La altura prevista describe un mar peligroso en zonas expuestas: las olas pueden alcanzar paseos, rocas y espigones con una fuerza que no siempre resulta evidente desde tierra.

La mala mar no se limita al litoral atlántico. También se esperan condiciones adversas en el mar de Alborán, Baleares y el Estrecho, donde el viento del oeste contribuye a agitar el agua. En la costa, el peligro no depende solo de la altura de una ola aislada: influyen la exposición del tramo, la sucesión de las olas y la posibilidad de que el agua alcance zonas normalmente transitables. El temporal puede convertir un paseo marítimo tranquilo en un espacio expuesto, incluso cuando desde una distancia corta el oleaje parece controlado.

En el sureste peninsular hay avisos de viento para zonas litorales como el Campo de Cartagena y Mazarrón, con rachas en torno a los 70 km/h. El foco de la noticia puede estar en las lluvias del sur atlántico, pero el viento afecta también a otras áreas y se hace notar allí donde encuentra corredores abiertos. El temporal marítimo y el terrestre son partes del mismo episodio, aunque sus efectos se manifiesten de formas distintas.

El este y los archipiélagos, con condiciones menos severas

La vertiente mediterránea presenta un panorama comparativamente más benigno que el oeste y el sur, aunque eso no significa que el tiempo sea idéntico en toda la costa. En Barcelona se espera una jornada parcialmente soleada, con máximas cercanas a los 16 grados y algo de brisa. Valencia ronda los 15 grados, con nubosidad en aumento. Son condiciones más tranquilas que las de Andalucía occidental o Extremadura, pero la evolución de los frentes puede introducir cambios a lo largo del día.

En Baleares, Palma tiene una previsión de bastante sol y una máxima cercana a los 17 grados, con brisa. Para el domingo se contempla más nubosidad y algún chubasco breve en determinados momentos. La situación no se equipara a la del sur peninsular, donde la lluvia acumulada y la saturación del terreno elevan el riesgo de crecidas, pero el archipiélago tampoco queda completamente al margen de la inestabilidad asociada al episodio.

Canarias mantiene un escenario más estable en comparación con las zonas peninsulares afectadas por Marta. En Las Palmas de Gran Canaria se esperan nubes y claros y una máxima de unos 21 grados. Esa diferencia entre territorios recuerda que una borrasca puede desencadenar riesgos muy desiguales: la posición respecto a sus frentes, el relieve y la exposición al viento determinan el tiempo de cada comunidad. Una previsión nacional resume tendencias, pero no sustituye al detalle local.

La mejora puede tardar más que el final de la lluvia

El sábado concentra una parte importante del impacto, pero la previsión no da por terminado el episodio al acabar la jornada. El domingo puede bajar la intensidad en algunas áreas, especialmente en el nordeste y zonas mediterráneas, aunque se esperan precipitaciones en numerosos lugares y viento fuerte en puntos del norte y el este. El oleaje también puede continuar en tramos costeros expuestos. Una pausa o una lluvia más débil no equivale necesariamente a una recuperación inmediata de las zonas afectadas.

Los efectos hidrológicos llevan otro ritmo. El agua que cae en una cuenca puede tardar en llegar a los cauces principales, y los suelos reblandecidos siguen siendo vulnerables a nuevos desprendimientos. En Andalucía, la lluvia de Marta se suma a la de Leonardo, de modo que el riesgo depende tanto de lo que precipite hoy como del agua acumulada durante la semana. Esa memoria del terreno explica por qué los equipos de emergencia mantienen la vigilancia cuando el frente ya ha pasado por una localidad.

La previsión apunta a que las lluvias podrían prolongarse al menos hasta mediados de la semana siguiente, aunque el final del episodio no aparece definido con la misma claridad en todas las regiones. Cada nueva banda puede encontrar condiciones diferentes: un suelo que ya no absorbe, un río con el nivel alto o una carretera con daños previos. El temporal se mide también por la duración y por la capacidad del territorio para recuperarse entre una tanda de lluvia y la siguiente.

Marta deja, así, un mapa de impactos muy desigual: acumulados elevados y crecidas en el sur y el oeste, nieve en zonas de montaña, viento en corredores expuestos y olas peligrosas en varios litorales. El dato central de este sábado no es solo cuánta lluvia puede caer, sino dónde cae y qué encuentra a su paso. En las áreas afectadas por Leonardo, la misma precipitación que en otro contexto sería manejable puede convertirse en una amenaza mayor cuando llega sobre un terreno saturado y una red de comunicaciones ya tocada.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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