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¿Por qué El Tiempo de Windows 11 puede consumir hasta 1,6 GB de RAM?

El Tiempo de Windows 11 puede alcanzar 1,6 GB de RAM por WebView2, mapas y contenido web, un consumo llamativo para equipos con poca memoria.

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chico enfadado con su PC

Consultar si mañana lloverá, mirar la temperatura o abrir el mapa de precipitaciones no parece una tarea capaz de poner a trabajar medio ordenador. Sin embargo, la aplicación El Tiempo de Windows 11 ha registrado consumos superiores a 1 GB de memoria RAM y, durante determinadas interacciones, picos cercanos a 1,6 GB. No se trata de una cifra teórica: distintas pruebas realizadas durante los últimos días han reproducido un comportamiento parecido, aunque con resultados variables.

La explicación está menos en la meteorología que en la arquitectura de la aplicación. El Tiempo no funciona simplemente como un pequeño programa nativo encargado de pintar unos grados y cuatro nubes. Buena parte de su contenido procede de MSN Weather y se representa mediante Microsoft Edge WebView2, una tecnología que permite incrustar páginas y componentes web dentro de una aplicación de Windows utilizando el motor de Edge, basado en Chromium. Dicho de manera menos técnica: bajo el icono del sol hay algo bastante parecido a un navegador trabajando.

Los 1,6 GB son un pico, no el consumo constante

Conviene afinar el dato porque aquí unos cientos de megabytes cambian bastante la historia. Algunas pruebas han observado que El Tiempo superaba 1,2 GB de RAM incluso sin apenas interacción. Al desplegar el proceso en el Administrador de tareas aparecían nueve subprocesos relacionados con Chromium. Otras mediciones han registrado aproximadamente 1,1 GB en condiciones similares.

Las mediciones dibujan, además, un comportamiento cambiante. Al abrir la aplicación, el uso de memoria puede rondar inicialmente 1 GB; después puede descender hacia los 500 o 600 MB mientras permanece prácticamente inactiva. El salto llega al manipular mapas o desplazarse por el contenido: alrededor de 1,5 GB y breves picos de hasta 1,6 GB. No significa, por tanto, que todos los usuarios de Windows 11 vayan a encontrar exactamente esa cifra ni que la aplicación reserve permanentemente semejante cantidad.

Y aun con esa precisión, el dato chirría. Mucho.

Microsoft mantiene 4 GB de RAM como requisito mínimo oficial de Windows 11. Un pico de 1,6 GB equivaldría al 40% de toda la memoria física de un ordenador situado justo en ese mínimo; en un equipo con 8 GB representa alrededor de una quinta parte. En la práctica Windows administra, comprime y pagina memoria, de modo que esas proporciones no equivalen automáticamente a memoria perdida o bloqueada, pero explican por qué el fenómeno resulta especialmente incómodo en ordenadores modestos.

WebView2 convierte una aplicación sencilla en algo bastante mayor

Qué hace realmente WebView2

WebView2 no es un navegador abierto con su ventana tradicional, aunque por debajo comparte el motor de Microsoft Edge. Su misión consiste precisamente en permitir que los desarrolladores introduzcan HTML, CSS, JavaScript y servicios web dentro de programas aparentemente convencionales. Es una solución cómoda: una empresa puede reutilizar interfaces y contenidos de internet sin reconstruirlos desde cero para Windows.

El precio es que una aplicación de aspecto pequeño puede arrastrar una maquinaria bastante más pesada. Procesos de renderizado, ejecución de JavaScript, gráficos, mapas interactivos, publicidad, comunicaciones de red… La inocente ventanita meteorológica empieza a parecerse menos a un termómetro digital y más a una pestaña de navegador con abrigo de aplicación.

Eso no permite concluir que WebView2, por sí mismo, sea culpable de cualquier consumo elevado. La propia documentación técnica de Microsoft explica que la eficiencia depende también del contenido cargado y recomienda limitar JavaScript pesado, vigilar procesos y analizar crecimientos anormales de memoria. Incluso señala que un aumento inusual puede ser indicio de una fuga de memoria que debería investigarse. En las pruebas difundidas sobre El Tiempo no se ha demostrado públicamente que exista una fuga concreta; lo comprobado es el consumo elevado. Son cosas distintas.

Mapas, datos y publicidad también ocupan memoria

El Tiempo actual tampoco se limita a mostrar máximas y mínimas. Integra radar, precipitaciones, viento, calidad del aire, alertas, previsiones horarias y otros módulos procedentes de los servicios meteorológicos de Microsoft. A eso se añaden contenidos patrocinados y publicidad insertados en la propia interfaz. Cuanto más compleja sea la página que WebView2 debe representar, más recursos puede necesitar.

Ese detalle ayuda a entender el contraste entre lo que ve el usuario y lo que ocurre detrás. En pantalla quizá haya unas nubes, una gráfica y el mapa. En memoria están funcionando varios procesos de una plataforma web completa. El envoltorio importa.

La comparación con macOS deja mal parada a Microsoft

Una de las imágenes que más ha alimentado la polémica procede de las comparaciones realizadas con ordenadores de Apple. En uno de esos escenarios, Tiempo de macOS utilizaba unos 246,7 MB, frente a más de 1,2 GB observados en la aplicación de Windows 11. Aproximadamente cinco veces menos en aquella medición.

La comparación merece cierta cautela. Windows y macOS no contabilizan necesariamente cada categoría de memoria de manera idéntica, las aplicaciones están construidas con tecnologías distintas y una captura aislada no constituye un estudio científico de rendimiento. Aun así, la diferencia es lo bastante grande como para señalar un problema de eficiencia. Sobre todo porque una aplicación meteorológica es precisamente el tipo de software que debería abrirse, informar y desaparecer sin dejar demasiadas huellas sobre la mesa.

La ironía tampoco necesita demasiado aderezo. Consultar si hacen 32 grados no debería exigir más de 1 GB de memoria ni competir en recursos con aplicaciones de productividad bastante más complejas.

El problema se nota especialmente en ordenadores con 8 GB

Con 16 o 32 GB de RAM, gastar ocasionalmente un gigabyte adicional puede pasar inadvertido. El sistema dispone de margen y normalmente reasigna memoria cuando otras aplicaciones la necesitan. En un portátil con 8 GB, la película cambia: Windows, el navegador, mensajería, antivirus, servicios en segundo plano y unas cuantas pestañas ya compiten por un espacio mucho más estrecho.

Cuando la memoria física escasea, Windows puede recurrir con mayor intensidad al archivo de paginación almacenado en la unidad SSD. Eso evita que el sistema se quede simplemente sin memoria, pero el almacenamiento es mucho más lento que la RAM. El efecto puede aparecer en forma de aplicaciones que tardan en recuperar el foco, pestañas que se recargan, pequeños tirones o una sensación general de ordenador perezoso.

Precisamente por eso el momento resulta incómodo para Microsoft. El 31 de julio de 2026, la compañía explicó que estaba trabajando en reducir la huella de memoria de Windows, con especial atención a equipos de 8 GB en adelante. También citó expresamente mejoras de eficiencia en Chromium y WebView2 cuando estos componentes aparecen dentro del sistema operativo. La intención oficial y el comportamiento observado en El Tiempo han terminado cruzándose con una puntualidad casi cómica.

Microsoft sabe que WebView2 necesita adelgazar

La documentación publicada por la propia compañía durante 2026 dedica un apartado específico a mejorar el rendimiento de aplicaciones basadas en WebView2. Microsoft recomienda analizar memoria, CPU y procesos, mantener actualizado el runtime y comprobar posibles cuellos de botella del contenido web. También ha introducido herramientas para identificar qué partes concretas de una aplicación WebView2 están consumiendo recursos.

Esto importa porque desplaza el debate desde el habitual «Windows usa mucha RAM» hacia algo más concreto. La RAM libre no es un objetivo en sí mismo: los sistemas modernos utilizan memoria disponible para acelerar tareas y la liberan cuando hace falta. Un número elevado en el Administrador de tareas tampoco demuestra automáticamente un fallo.

El problema aparece cuando una aplicación relativamente sencilla necesita una cantidad desproporcionada de memoria respecto a su función, especialmente si esa demanda puede contribuir a la presión de memoria en ordenadores con poca capacidad. Ahí la discusión deja de ser estética. Es rendimiento.

Se puede reducir el impacto sin desmontar Windows

Cerrar El Tiempo después de consultarlo libera la mayor parte de sus recursos, y evitar que permanezca trabajando en segundo plano puede reducir su impacto en equipos con memoria limitada. También es posible consultar la previsión desde un navegador que ya esté abierto, evitando mantener otro conjunto de procesos exclusivamente para la aplicación.

No tendría demasiado sentido, en cambio, intentar eliminar WebView2 a martillazos del sistema. Es un componente utilizado por diferentes programas de Windows y aplicaciones de terceros. El remedio podría terminar rompiendo más cosas de las que arregla. Microsoft concibió WebView2 como una plataforma compartida precisamente para integrar contenido web dentro del software de escritorio.

El verdadero arreglo está en otro sitio: optimizar el contenido cargado, reducir procesos innecesarios y conseguir que una consulta meteorológica vuelva a tener dimensiones de consulta meteorológica.

Cuando mirar si llueve pesa como una aplicación entera

El episodio de El Tiempo es pequeño comparado con los grandes problemas que puede afrontar un sistema operativo, pero resulta revelador. Windows 11 vive rodeado de funciones web, feeds, widgets y servicios que deben convivir con ordenadores de capacidades muy distintas. Cada uno parece ligero por separado. Juntos, pesan.

Los 1,6 GB de RAM representan el extremo observado durante determinadas interacciones, no una cantidad fija que la aplicación consuma siempre. Pero los más de 1 GB registrados en distintas pruebas y el medio gigabyte largo incluso en estados de relativa calma muestran que no estamos ante una simple captura extravagante.

Microsoft asegura que está trabajando precisamente en hacer Windows 11 más eficiente, incluida la memoria utilizada por Chromium y WebView2. El Tiempo se ha convertido, casi por accidente, en una prueba muy visible de por qué ese trabajo hace falta. Porque entre nubes, mapas, scripts y anuncios, saber si hace falta paraguas ha terminado necesitando una cantidad de RAM que hace unos años habría bastado para mover medio escritorio.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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