Ocio
¿Cómo suena Foreign Tongues, el nuevo álbum de los Rolling Stones?
Foreign Tongues devuelve a los Rolling Stones al blues y los riffs, con McCartney, Robert Smith y Charlie Watts en un disco lleno de nervio.

Resumen
- Foreign Tongues llegará el 10 de julio con 14 canciones nuevas
- McCartney, Robert Smith y Steve Winwood participan como invitados
- Charlie Watts reaparece en una grabación recuperada para el álbum
Los Rolling Stones publicarán Foreign Tongues el 10 de julio de 2026, apenas dos semanas después de presentar sus últimos adelantos y dos días antes de que se cumplan 64 años de su primer concierto en el Marquee Club de Londres. Será su vigesimoquinto álbum de estudio, tendrá 14 canciones y prolongará el inesperado impulso creativo de Hackney Diamonds, el disco de 2023 que terminó ganando el Grammy al mejor álbum de rock.
No parece un lanzamiento construido para administrar la nostalgia ni para embalsamar el repertorio clásico con terciopelo de lujo. Lo que se conoce del álbum apunta hacia otra parte: blues de Chicago, rock de guitarras, country, soul, funk, baladas y algún latigazo punk, todo sometido a ese ritmo ligeramente ladeado que permite reconocer a los Stones antes de que Mick Jagger haya terminado la primera frase. La edad aparece en los documentos de identidad; en las canciones, bastante menos.
El disco vuelve a reunir a Jagger, Keith Richards y Ronnie Wood con el productor Andrew Watt, responsable también de Hackney Diamonds. A su alrededor aparecen Darryl Jones, Steve Jordan y Matt Clifford, junto a invitados como Paul McCartney, Steve Winwood, Robert Smith, líder de The Cure, y Chad Smith, batería de Red Hot Chili Peppers. También se ha recuperado una de las últimas grabaciones de Charlie Watts, fallecido en 2021. No es un detalle ornamental. Su forma de tocar, seca y elegante como un traje oscuro, sigue siendo una parte esencial del idioma de la banda.
Un disco nacido deprisa, no a la carrera
Foreign Tongues tomó forma en menos de un mes en los Metropolis Studios del oeste de Londres. La banda entró con varias composiciones que habían quedado fuera de Hackney Diamonds, añadió material nuevo y trabajó con una disciplina poco asociada al tópico del viejo rockero encerrado durante meses entre humo, botellas y facturas astronómicas.
Jagger ha explicado que llegaron a grabar tres o cuatro temas diarios durante unas sesiones concentradas de poco más de tres semanas. Watt ejerció como productor, músico y árbitro, empujando al grupo a decidir rápido y a evitar esa enfermedad tan común en los estudios caros: tocar una canción hasta dejarla perfectamente muerta.
La conexión con Hackney Diamonds existe, pero Foreign Tongues no funciona como un álbum de descartes. Algunas piezas proceden de aquellas sesiones, aunque buena parte del repertorio nació después. Richards reconoció que al principio no tenía claro si aquel conjunto de canciones formaba realmente un disco; cuando las piezas encajaron, dejó de haber dudas. El material tenía continuidad, carácter y, sobre todo, pulso.
Esa urgencia se escucha en los adelantos. Las guitarras conservan pequeñas asperezas, la sección rítmica avanza sin barnices innecesarios y la voz de Jagger alterna su registro más bronco con falsetes que remiten a la etapa de Some Girls y Emotional Rescue. No intentan sonar jóvenes —eso suele acabar en tragedia—, sino sonar vivos.
El blues vuelve a abrir la puerta
La primera pista llegó bajo una máscara. Rough and Twisted apareció inicialmente en una edición limitada de vinilo firmada por The Cockroaches, seudónimo utilizado para alimentar el misterio antes del anuncio oficial del álbum. El truco tenía algo de broma privada y algo de arqueología rockera, pero la música iba en serio: un blues sucio, eléctrico y musculoso, alimentado por el legado de Muddy Waters y Elmore James.
Ese corte devuelve a los Stones al territorio donde aprendieron a caminar. Antes de convertirse en una maquinaria de estadios, fueron jóvenes británicos obsesionados con discos estadounidenses que llegaban a Londres como mensajes clandestinos. Seis décadas después, siguen entrando al blues por la puerta principal, sin tratarlo como una reliquia académica. La armónica muerde, las guitarras resbalan y la batería empuja. Nada especialmente revolucionario. Tampoco necesita serlo.
In the Stars, presentado el 5 de mayo, ofrece una cara más abierta y pegadiza. Se sostiene sobre grandes riffs, coros en falsete y la base formada por Darryl Jones al bajo y Steve Jordan a la batería. La canción posee ese movimiento reconocible de los Stones, una especie de balanceo irregular que parece a punto de tropezar, aunque nunca cae.
Cuatro adelantos y cuatro maneras de seguir siendo los Stones
El 26 de junio llegó Jealous Lover, tercer sencillo oficial y uno de los cortes más bailables del proyecto. La canción mezcla disco, soul y rhythm and blues, con Jagger recuperando el falsete y lanzando una letra cargada de celos, sospechas y humor ácido. Steve Winwood toca el piano eléctrico Rhodes y el órgano, mientras Richards y Wood colocan guitarras menos exhibicionistas que precisas, pequeñas navajas dentro del ritmo.
El vídeo, protagonizado por Anya Taylor-Joy y Charles Melton, traslada esa tensión sentimental a un motel de estética turbia, con sospechas de infidelidad, discusiones y una protagonista literalmente verde de envidia. Al final aparece también un fragmento de Mr. Charm, otra de las canciones inéditas del álbum.
La cara B de este lanzamiento es Divine Intervention, grabada con Robert Smith. La colaboración surgió casi por accidente: Jagger encontró al líder de The Cure trabajando en el mismo estudio y le propuso participar. Smith añadió guitarra y voces a un tema de rock rodante, sostenido por un ritmo que mira hacia Chuck Berry pero pasa por un filtro más sombrío y contemporáneo.
Smith interviene también en Never Wanna Lose You. Su presencia no convierte a los Stones en The Cure ni introduce una capa gótica de alquiler. Funciona más bien como una sombra distinta dentro de una casa conocida, un invitado que cambia la temperatura de la habitación sin mover los muebles.
Charlie Watts, McCartney y una reunión improbable
Uno de los momentos de mayor carga emocional será Hit Me in the Head, una canción rápida, áspera y cercana al punk que incluye batería grabada por Charlie Watts durante una de sus últimas sesiones con el grupo. La tecnología ha permitido recuperar y completar aquella interpretación, aunque el atractivo no reside en el procedimiento técnico. Lo importante es el golpe: la economía rítmica de Watts, su manera de dejar aire donde otros baterías llenarían cada hueco.
Steve Jordan ocupa desde hace años una posición difícil, quizá imposible: tocar después de Charlie sin imitarlo y sin romper el equilibrio de la banda. Su trabajo en los nuevos adelantos mantiene esa tensión. Jordan aporta potencia, pero comprende que los Stones necesitan espacio entre los golpes, ese segundo de vacío donde Richards coloca un acorde torcido y Jagger encuentra sitio para respirar.
Paul McCartney toca el bajo en Covered in You, después de haber participado también en Bite My Head Off, incluida en Hackney Diamonds. La colaboración encierra una simetría histórica deliciosa. En 1963, John Lennon y McCartney entregaron a los Stones I Wanna Be Your Man, una de las primeras canciones originales publicadas por la banda. Más de seis décadas después, McCartney vuelve a entrar en su estudio, ya no como joven compositor que presta una pieza, sino como músico invitado en el disco de unos viejos compañeros de viaje.
La supuesta rivalidad entre Beatles y Stones fue siempre más rentable para la prensa que incómoda para los protagonistas. Aquí queda reducida a lo que probablemente fue casi siempre: competencia, amistad, admiración y buenos músicos deseando tocar juntos. El rock también envejece; a veces incluso madura.
Un repertorio amplio sin convertirse en un catálogo
Steve Winwood aparece de manera destacada a lo largo del álbum, aportando órgano, piano y teclados. Chad Smith se suma a unas sesiones en las que también participan los colaboradores habituales de la banda. No se trata, en principio, de un desfile de celebridades pegadas con cinta adhesiva al envoltorio. Los invitados ocupan lugares concretos y trabajan dentro del sonido de los Stones, no por encima de él.
Some of Us estará cantada por Keith Richards, dueño de una voz limitada en extensión pero rica en cicatrices. Esa fragilidad siempre ha sido una de sus mejores armas. Cuando Richards canta, no parece interpretar una canción: parece recordar algo que quizá ocurrió, quizá no, durante una madrugada remota.
Ringing Hollow se acerca al country y a la tradición de Hank Williams; Side Effects gira alrededor de un riff irregular; Back in Your Life adopta forma de gran balada, con protagonismo para la guitarra de Ronnie Wood. Mr. Charm recupera el groove rocoso, la caja a negras y los cruces de guitarras que han definido buena parte del estilo del grupo. Cambian los paisajes, pero el acento sigue siendo inequívocamente Stones.
Amy Winehouse y Chuck Berry cierran el círculo
El álbum incorpora una versión de You Know I’m No Good, la canción que Amy Winehouse publicó en Back to Black en 2006. Jagger y Richards admiraban a la cantante británica y habían contemplado la posibilidad de trabajar con ella, un encuentro que nunca llegó a materializarse antes de su muerte en 2011.
La elección tiene lógica. Winehouse bebió del soul, el jazz y el rhythm and blues con la misma falta de reverencia con la que los Stones se apropiaron del blues estadounidense en los años sesenta. Versionarla no supone colocar flores sobre una fotografía, sino devolver una de sus canciones al circuito musical del que nació.
El último tema, Beautiful Delilah, regresa todavía más atrás. Es una composición de Chuck Berry, figura decisiva para la forma de tocar de Keith Richards y para el nacimiento mismo del grupo. El álbum termina así mirando hacia los primeros días, cuando aquellos músicos apenas querían tocar blues y rock and roll en clubes pequeños. Después llegaron los estadios, los escándalos, las fortunas, las pérdidas y una cantidad desconsiderada de aniversarios. El riff, sin embargo, continúa en el mismo sitio.
La lengua todavía tiene filo
Foreign Tongues llegará el 10 de julio, dos días antes del 64.º aniversario del debut de los Rolling Stones como banda en el Marquee Club. El dato invita a la solemnidad, pero su nueva música parece huir de ella. No es un monumento funerario ni un álbum diseñado para justificar otra gira de grandes éxitos. Al menos por lo escuchado, tiene canciones capaces de defenderse sin apoyarse continuamente en Satisfaction, Gimme Shelter o Start Me Up.
Las primeras críticas publicadas a partir de escuchas anticipadas hablan de uno de los mejores trabajos tardíos del grupo, aunque también señalan una producción a veces demasiado gruesa. Conviene conservar cierta prudencia hasta que el disco esté disponible completo. Los adelantos permiten reconocer energía, variedad y oficio; decidir si alcanza la altura de sus grandes obras exige algo más que cuatro canciones y el comprensible entusiasmo de la víspera.
Tampoco hay una gira confirmada para 2026. Jagger ha mostrado deseos de volver a los escenarios, mientras Richards contempla formatos menos agotadores que una larga gira mundial, como residencias en varias ciudades. La carretera pesa más cuando se han superado los 80, por mucho que el rock haya vendido durante décadas la fantasía de la inmortalidad.
Lo realmente extraordinario es otra cosa. Los Rolling Stones podrían limitarse a conservar su catálogo, contar billetes y aparecer cada cierto tiempo para recibir homenajes. Han elegido seguir entrando en un estudio, discutir arreglos, buscar riffs y terminar canciones. Foreign Tongues no demuestra que sean eternos, porque nadie lo es. Demuestra algo más terrenal y, quizá, más difícil: todavía tienen curiosidad. Y aún suenan condenadamente a los Rolling Stones.

Actualidad¿Qué se sabe hoy de los terremotos de Venezuela y cómo sigue el país?
Salud¿Por qué me duelen las piernas por dentro? Causas, síntomas y alertas
Naturaleza¿Dónde siguen activos los incendios en España este 28 de septiembre?
Actualidad¿Qué pasó con el terremoto de Colombia? Balance, víctimas y réplicas
Economía¿Cómo funciona la nueva cuenta de Revolut al 3,51% TAE en España?
ActualidadSan Miguel 2026: fecha, día de la semana y santoral
Actualidad¿Cuánto cuesta el desfile de la Fiesta Nacional en Madrid en 2026?
Economía¿Cuándo llega Kaufland a España y qué ciudades tendrán compra online?
Ocio¿Cuándo es Halloween 2026 en España y qué día se celebra este año?
ActualidadCalendario laboral 2026: ¿cuántos días festivos tendrás en España?
Salud¿Por qué mi sudor huele mal y antes no? Causas y cuándo preocuparse
Ocio¿Cómo queda la Liga Endesa? Fichajes, bajas y renovaciones 2026-27









