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¿Qué se vota del 14 al 18? Congreso, Gobierno y partidos en España
Del 14 al 18 de septiembre, Congreso y Senado afrontan votaciones sobre vivienda, Ceuta, Defensa, lobbies y dependencia, con Sánchez bajo presión.

Foto: Ministerio de la Presidencia. Gobierno de España / Wikimedia Commons — licencia de atribución.
Resumen
- Congreso votará sobre vivienda, Ceuta, lobbies, Defensa y dependencia
- Sánchez afrontará otra sesión de control frente a Feijóo y sus socios
- El Gobierno necesita convalidar dos decretos clave para mantenerlos vigentes
La política española entra en la semana del 14 al 18 de septiembre con un calendario bastante más cargado de lo que sugieren sus apenas dos grandes jornadas de pleno. El Congreso concentrará entre el martes y el miércoles votaciones sobre vivienda, Defensa Nacional, Ceuta, grupos de interés, discapacidad y dependencia, además de una nueva sesión de control al Gobierno con Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo frente a frente.
El núcleo de la semana está bastante claro. El Gobierno necesita que el Congreso convalide dos reales decretos-leyes, uno sobre transparencia de los grupos de interés y otro con medidas económicas y sociales para Ceuta; Sumar llevará a votación una propuesta que pretende restringir la compra de viviendas residenciales por personas jurídicas; Vox intentará modificar la Ley de Defensa Nacional para ampliar el papel de las Fuerzas Armadas ante la inmigración irregular; y el proyecto de reforma de las leyes de discapacidad y dependencia afrontará su último trámite parlamentario. No figura, en cambio, ninguna votación presupuestaria en el orden del día.
El lunes abre la semana con el apagón y la regularización migratoria
El lunes 14 no habrá pleno del Congreso, aunque llamar al día tranquilo sería exagerar bastante. La actividad comienza con dos asuntos que llevan meses atravesando el debate político: la investigación del apagón eléctrico del 28 de abril de 2025 y la política migratoria.
La comisión que investiga la interrupción del suministro eléctrico escuchará por la tarde a Concepción Sánchez Pérez, directora general de Operaciones de Red Eléctrica y responsable de Operación de Redeia, y posteriormente a José Donoso, director general de la Unión Española Fotovoltaica. El martes comparecerá además Joan Groizard, secretario de Estado de Energía. La investigación entra así en una fase especialmente técnica, pero también política: se trata de reconstruir qué ocurrió en el sistema eléctrico y dónde estaban los mecanismos capaces de contener la caída.
También el lunes se reúne la ponencia que estudia, desde la perspectiva de la Seguridad Nacional, el proceso de regularización extraordinaria de extranjeros impulsado por el Gobierno. Comparecerán un representante de la abogacía especializada en extranjería y el secretario general de JUPOL. Parte de la reunión se celebrará a puerta cerrada. Inmigración y seguridad, dos palabras que hace unos meses ya encendían los debates, llegan ahora cubiertas por la enorme sombra de Ceuta.
Ese contexto importa. El Ejecutivo viene de adoptar medidas específicas para la ciudad autónoma y de desclasificar información sobre la entrada masiva de migrantes, mientras el asunto continúa alimentando la ofensiva del PP y de Vox. Ceuta no será simplemente otro punto en el orden del día: será el hilo político que atraviese casi toda la semana.
El martes llegan las primeras votaciones: vivienda frente a Defensa
El pleno del Congreso comenzará el martes 15 a las 15:00 horas con dos iniciativas que difícilmente podrían representar mejor la distancia ideológica entre los distintos bloques.
Vox defenderá una reforma de la Ley Orgánica de la Defensa Nacional. Su propuesta parte de considerar los flujos migratorios irregulares un problema relacionado con la seguridad nacional y pretende adaptar las funciones de las Fuerzas Armadas a lo que el partido denomina nuevos riesgos y amenazas. En el clima creado por la crisis de Ceuta, una iniciativa registrada originalmente en 2023 adquiere ahora otra temperatura política.
Sumar llevará después una reforma de la Ley de Vivienda con una consecuencia mucho más tangible para el mercado inmobiliario. El texto plantea que, a partir de su entrada en vigor, las viviendas en uso solo puedan transmitirse —mediante compraventa o incluso gratuitamente— a personas físicas, con determinadas excepciones para asociaciones, entidades sin ánimo de lucro, organizaciones sociales, religiosas o dedicadas a actividades asistenciales. La idea de fondo es sacar parte de la vivienda residencial de la lógica puramente inversora y limitar la adquisición por sociedades mercantiles. Primero, claro, el Congreso debe aceptar tramitar la propuesta. El martes no se aprobará todavía esa reforma como ley.
Después llegará la política no legislativa, que no cambia una ley pero sí dibuja con bastante nitidez dónde quiere colocarse cada partido. Vox llevará al hemiciclo el acuerdo entre España y Marruecos sobre menores extranjeros no acompañados y rechazará su reparto por otras partes del territorio; Sumar planteará una iniciativa contra las medidas de coerción de Estados Unidos sobre Cuba. Podemos, a través de Ione Belarra, pondrá sobre la mesa el encarecimiento de la vida












