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¿Qué hicieron cuatro jóvenes en la Mezquita de Córdoba y qué ocurrió?

La Policía Local identificó a cuatro jóvenes por subirse a los postes de mármol de la Mezquita-Catedral de Córdoba y los propuso para sanción.

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la Mezquita de Córdoba

Por Toni Castillo Quero - Flickr, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons.

Resumen

  • Cuatro jóvenes fueron identificados junto a la Mezquita-Catedral
  • Se subieron a postes de mármol frente a la Puerta del Perdón
  • El expediente puede derivar en una sanción de hasta 3.000 euros

Cuatro jóvenes han sido identificados por la Policía Local de Córdoba después de subirse a los postes de mármol situados frente a la Puerta del Perdón de la Mezquita-Catedral, una conducta por la que han sido propuestos para sanción. La intervención se produjo este domingo, 6 de septiembre, después de que varios ciudadanos alertaran de lo que estaba ocurriendo en pleno centro histórico.

Los agentes localizaron e identificaron a los cuatro implicados en cuestión de minutos, dentro del dispositivo habitual de vigilancia desplegado en una de las zonas más sensibles y concurridas de Córdoba. No se ha comunicado por el momento la imposición de una multa concreta: la propuesta deberá ser examinada por los técnicos municipales, que determinarán la gravedad de los hechos y si existen circunstancias adicionales que puedan influir en la sanción.

Cuatro jóvenes subidos a los postes de la Puerta del Perdón

El episodio ocurrió ante la Puerta del Perdón, uno de los accesos más reconocibles del conjunto monumental. Los jóvenes se encaramaron a los elementos de mármol instalados en el exterior, una escena especialmente llamativa por producirse a plena luz del día y en un espacio por el que pasan continuamente vecinos y visitantes.

Fueron precisamente varios ciudadanos quienes avisaron a las autoridades. La Policía Local inició entonces las labores de localización y acabó identificando a las cuatro personas presuntamente implicadas.

El Ayuntamiento encuadra el comportamiento dentro de las conductas que pretende perseguir su nueva Ordenanza Municipal de Convivencia Ciudadana, que protege tanto el espacio público como los elementos que forman parte del patrimonio artístico y monumental de Córdoba.

No hace falta romper una pieza a martillazos para que una conducta entre en ese terreno. La normativa contempla la manipulación, alteración o deterioro de monumentos y edificios públicos, pero también menciona expresamente elementos como basamentos, pedestales, columnas, cruces o azulejos conmemorativos.

¿A cuánto puede ascender la sanción?

La identificación policial no significa que los cuatro jóvenes vayan a recibir automáticamente la sanción máxima. El procedimiento entra ahora en una segunda fase: los técnicos municipales deberán valorar la gravedad concreta de la infracción y comprobar, entre otras cuestiones, si existe reiteración de conductas vandálicas.

Las sanciones previstas por la ordenanza pueden alcanzar los 3.000 euros en los supuestos más graves. La cuantía aplicable en este caso, sin embargo, todavía no ha sido determinada.

Ese matiz importa. Hablar ya de una multa de 3.000 euros sería adelantarse al expediente. Lo confirmado es que los cuatro identificados han sido propuestos para sanción y que será la valoración administrativa posterior la que establezca las consecuencias.

También existe una cuestión distinta de la multa: cuando una conducta provoca daños materiales, el Ayuntamiento ha defendido que puede reclamarse al responsable el coste de los desperfectos. De momento, en este episodio no se ha informado oficialmente de daños concretos en los postes de mármol.

La nueva ordenanza de Córdoba ya está en fase sancionadora

El incidente llega apenas unos días después de un cambio relevante. Desde el 1 de septiembre, la Policía Local ha activado la fase sancionadora de la Ordenanza de Convivencia Ciudadana después de una campaña previa de información y concienciación durante julio y agosto.

La norma nació para responder a conductas muy distintas que afectan al uso del espacio público: desde determinados actos vandálicos y daños en el mobiliario urbano hasta comportamientos que deterioran parques, jardines o elementos patrimoniales.

Durante la fase informativa, los agentes explicaron las nuevas prohibiciones y repartieron material bajo el lema municipal “Córdoba, Patrimonio de la Humanidad los 365 días del año”. Terminada esa especie de periodo pedagógico, las advertencias han dejado paso a los expedientes sancionadores.

Y el escenario elegido por los cuatro jóvenes difícilmente podía ser más simbólico. Córdoba concentra en su casco histórico buena parte de su imagen internacional; la Mezquita-Catedral no es precisamente una farola cualquiera ni un rincón anónimo donde hacer equilibrios para alimentar el móvil.

Policía Local y Cabildo coordinaron la actuación

La Delegación de Seguridad y Vía Pública mantuvo comunicación con el Cabildo Catedral de Córdoba, responsable de la gestión del monumento, durante la actuación.

El delegado municipal de Seguridad, Jesús Coca, ha destacado la utilidad de la ordenanza para actuar frente a comportamientos incívicos que perjudican tanto a los barrios como a la imagen de Córdoba como ciudad patrimonial.

También puso el foco en un elemento bastante menos espectacular, aunque decisivo: los avisos ciudadanos. Sin ellos, localizar a los implicados podría haber resultado más complicado. En este caso permitieron que la Policía Local reaccionara rápidamente e identificara a los cuatro jóvenes.

El dispositivo tampoco aparece de la nada. La Policía Local cuenta con unidades específicamente destinadas al entorno de la Mezquita y al casco histórico, precisamente por la enorme concentración de patrimonio, visitantes y actividad turística que soporta esta zona de la ciudad.

La Mezquita-Catedral, mucho más que un decorado turístico

El episodio tiene una dimensión pequeña en términos materiales, al menos con la información disponible, pero toca una cuestión bastante mayor: la relación cotidiana con un patrimonio que a veces parece tan integrado en el paisaje urbano que corre el riesgo de convertirse en simple atrezo.

La Mezquita-Catedral de Córdoba forma parte de uno de los espacios históricos más reconocibles de España y constituye una pieza central del atractivo cultural y turístico de la ciudad. Sus accesos, fachadas y elementos exteriores forman parte de un conjunto sometido a una atención especialmente intensa.

De ahí que conductas que en otro lugar podrían parecer una gamberrada menor adquieran aquí otra lectura. Subirse a un elemento monumental no equivale necesariamente a dañarlo, pero tampoco convierte el mármol histórico en mobiliario para hacer acrobacias. Entre ambas cosas existe precisamente el terreno que intenta ordenar la normativa municipal.

Córdoba vive de su patrimonio, pero sobre todo vive con él. Esa diferencia explica que el Ayuntamiento haya reforzado la protección del casco histórico y que la Policía disponga de vigilancia específica en el entorno monumental.

Una gamberrada que puede acabar en expediente

Los hechos conocidos dejan, por ahora, una secuencia bastante clara: varios ciudadanos alertaron de la presencia de cuatro jóvenes subidos a los postes de mármol de la Puerta del Perdón; la Policía Local los localizó rápidamente, los identificó y propuso su sanción conforme a la Ordenanza de Convivencia.

Falta conocer qué calificación recibirán los hechos y cuál será, en su caso, la cuantía final. La horquilla puede llegar a los 3.000 euros para las infracciones más graves, pero esa cifra no puede atribuirse automáticamente a este episodio.

La escena duró poco. El expediente, probablemente, bastante más. Y queda una imagen incómoda: mientras miles de personas llegan a Córdoba para contemplar uno de sus grandes monumentos, otros parecen haber confundido durante unos minutos patrimonio histórico con parque de aventuras.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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