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Samsung retrasa One UI 8.5: el S25 Ultra recibe otra beta

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Samsung retrasa One UI 8.5

Samsung alarga la espera de One UI 8.5 en el S25 Ultra, mientras abre la beta a Fold 7 y Flip 7 y prepara la estable.

Samsung ha vuelto a mover la portería en One UI 8.5. Cuando buena parte del ecosistema Galaxy daba por hecho que la serie Galaxy S25, incluido el S25 Ultra, estaba a un paso de recibir la versión estable, la compañía ha liberado una séptima beta para esos móviles y, al mismo tiempo, ha empezado a abrir el programa de pruebas a sus plegables más recientes. La foto del momento es bastante nítida: la actualización existe, ya funciona en la gama Galaxy S26 y sigue puliéndose en los terminales que deberían ser los siguientes en la fila.

Eso coloca al Galaxy S25 Ultra en una situación peculiar, casi de escaparate y taller a la vez. Por un lado, Samsung ya ha enseñado al mercado qué es One UI 8.5 al lanzar los Galaxy S26, S26+ y S26 Ultra con esa versión de fábrica. Por otro, los dueños del S25 Ultra continúan en un ciclo beta más largo de lo esperado, con un paquete de casi 966 MB, parche de seguridad de febrero de 2026 y una lista amplia de correcciones que suena menos a estreno y más a remate fino, ese momento en que una marca revisa tornillos antes de abrir la puerta al público general.

La beta de los Galaxy S25 se alarga más de la cuenta

La noticia central no es tanto que haya una beta nueva, sino que siga habiéndola. Samsung lanzó el programa beta de One UI 8.5 para la serie Galaxy S25 el 8 de diciembre de 2025 en mercados seleccionados como Alemania, India, Corea del Sur, Polonia, Reino Unido y Estados Unidos. Han pasado más de tres meses desde entonces y la compañía acaba de empujar la beta 7, una cifra poco habitual para un despliegue que, a estas alturas, muchos esperaban ver convertido ya en versión final.

El movimiento tiene lectura técnica y lectura comercial. La técnica dice que Samsung no da por cerrado el trabajo y que siguen apareciendo ajustes suficientes como para justificar otro paquete de pruebas. La comercial dice algo más incómodo: la marca ya vende móviles con One UI 8.5 de serie, pero todavía no ha cerrado la actualización para la generación inmediatamente anterior, la que hasta hace nada era su gran punta de lanza. No es un drama, pero tampoco es el tipo de sincronía que deja una sensación impecable.

En esa beta 7, además, hay un detalle que no ha pasado desapercibido: el Galaxy S25, S25+ y S25 Ultra reciben un firmware terminado en ZZC7 y mantienen el parche de febrero de 2026, no el de marzo. Es decir, la nueva compilación mejora estabilidad y corrige fallos, sí, pero no llega todavía con la combinación que muchos daban por segura para la versión definitiva. Esa ausencia refuerza la idea de que Samsung sigue en fase de ajuste, aunque esté ya en la última curva.

Qué está corrigiendo Samsung antes del salto final

El registro de cambios de esta séptima beta ayuda a entender por qué el lanzamiento estable se ha retrasado unas semanas más. Samsung ha corregido un fallo por el que una llamada de voz podía pasar de forma inesperada a videollamada, otro que impedía aplicar bien la paleta de color de Google Mobile Services en Work Profile o Carpeta Segura, y también problemas de visibilidad en la caja de búsqueda de Gmail con el modo oscuro activado. No son fuegos artificiales; son errores molestos, de esos que erosionan la experiencia diaria y convierten una actualización brillante sobre el papel en una fuente de pequeñas rabias domésticas.

La lista sigue con fallos bastante más terrenales que cualquier promesa de IA. Había cierres forzosos al crear proyectos nuevos en Galería, fotos de álbumes privados que no se exportaban, notificaciones tipo toast que no aparecían durante episodios de sobrecalentamiento con DeX, recortes raros de información en el widget del tiempo cuando se mostraban temperaturas en Fahrenheit, un problema puntual de recuperación de Wi-Fi en ciertas exploraciones con MBSSID, tirones al entrar en la bandeja de mensajes no leídos de Samsung Messages y casos en que las notificaciones, sin más, no se mostraban bajo determinadas condiciones. Dicho de otro modo: el corazón del sistema ya está, pero Samsung sigue cepillando aristas.

Ese tipo de correcciones explica bastante mejor la situación que cualquier titular ruidoso. One UI 8.5 no está paralizada ni mucho menos; al contrario, se está moviendo rápido en términos de ingeniería. Lo que ocurre es que la compañía parece haber preferido una salida más conservadora para la serie S25, quizá porque la versión estable ya convive en la calle con los Galaxy S26 y el margen para meter la pata se reduce. Un error serio en una actualización masiva de un flagship de 2025 sería bastante más caro que unos días extra de espera. Esa es la parte poco épica y bastante sensata del asunto.

Los plegables nuevos entran por fin en el programa

Mientras el S25 Ultra recibe otra beta, Samsung ha empezado a mover ficha con sus plegables. El Galaxy Z Fold 7 ya ha entrado en el programa de One UI 8.5 beta en India y Corea del Sur, con firmware F966NKSU8ZZC5 en el mercado coreano, tamaño de descarga cercano a 4,2 GB y parche de febrero de 2026. En paralelo, el Galaxy Z Flip 7 también ha empezado a recibir la beta en India, Corea del Sur y Reino Unido, con compilaciones F766NKSU8ZZC5 para Corea y F766BXXU8ZZC5 para mercados globales.

Ese doble movimiento encaja con el calendario habitual de Samsung, aunque con matices. La marca suele probar primero en la familia Galaxy S y luego extender el programa a sus plegables premium. La novedad ahora es el ritmo: el mismo día en que el S25 suma su séptima beta, los Fold 7 y Flip 7 se suben al tren de pruebas. El mensaje es claro: Samsung no ha frenado One UI 8.5; simplemente está escalonando el despliegue. Y ese escalonamiento, a veces, se parece mucho a un atasco aunque por debajo haya bastante actividad.

Para los plegables, además, la actualización tiene un peso específico especial. No solo por tratarse de hardware caro y muy visible, sino porque Samsung lleva años usando esa familia como campo de demostración de su software más ambicioso. Un Fold o un Flip no viven solo de la ficha técnica; dependen mucho de que la interfaz, la multitarea, las transiciones y la gestión de ventanas estén afinadas. Por eso el salto a One UI 8.5 en estos modelos importa más que un simple cambio de numeración: es también una puesta a punto de la experiencia premium con pantallas flexibles.

Qué trae One UI 8.5 más allá del número

Conviene aclarar algo que a veces se pierde entre filtraciones, nombres internos y marketing. One UI 8.5 está ligado a Android 16 y, en el caso de estas betas recientes para los plegables, Samsung trabaja sobre la base de Android 16 QPR2, una de las actualizaciones trimestrales de la plataforma de Google. La documentación oficial de Android describe QPR2 como una evolución del propio Android 16 con cambios de sistema, compatibilidad y seguridad; Samsung, sobre esa base, añade su propia capa de diseño, funciones Galaxy y herramientas de IA. No es una revolución total del sistema operativo, pero tampoco un parche cosmético.

La propia Samsung ha descrito One UI 8.5 como una versión centrada en productividad, privacidad, rendimiento y continuidad entre dispositivos. En diciembre, cuando abrió la beta de la serie S25, explicó que la nueva versión permitía editar imágenes de forma continua con Photo Assist, sin necesidad de guardar cada iteración antes de seguir probando cambios. También anunció mejoras en Quick Share, capaz de reconocer a las personas presentes en una foto y sugerir el envío directo a esos contactos, así como funciones de conectividad como Audio Broadcast con Auracast y Storage Share, que muestra archivos de otros Galaxy en la app Mis archivos y facilita el acceso cruzado entre móvil, tableta, PC o incluso televisor.

IA, interfaz y seguridad: los tres frentes de Samsung

La parte más visible para muchos usuarios estará en la mezcla entre Galaxy AI, diseño más limpio y seguridad más dura. En la web oficial de One UI, Samsung presenta una interfaz con barras de navegación y elementos superiores más integrados en pantalla, una experiencia más fluida al desplazarse por las apps y un Panel rápido mucho más personalizable, hasta el punto de permitir añadir, quitar, mover y redimensionar elementos. También habla de un ajuste más inteligente del fondo de pantalla en la pantalla de bloqueo para evitar que el reloj o los widgets tapen justo lo importante de la imagen. Traducido: menos rigidez, más control visual, un punto más de orden en esa jungla diaria del móvil.

En inteligencia artificial, Samsung empuja varias piezas a la vez. La más llamativa en su comunicación reciente es el nuevo Bixby, presentado como un agente conversacional del dispositivo capaz de entender lenguaje natural para navegar por ajustes y ejecutar acciones sin exigir nombres exactos ni comandos de memoria militar. A eso se suma Photo Assist, que permite editar fotos describiendo lo que se quiere hacer, y Now Nudge, una función que, según la compañía, utiliza reconocimiento de pantalla en tiempo real y datos personalizados para sugerir información o el siguiente paso dentro del uso cotidiano del teléfono. Samsung también subraya que la disponibilidad de ciertas funciones de IA puede variar por modelo, idioma o región, un aviso muy importante cuando la publicidad corre más deprisa que la realidad.

La seguridad, mientras tanto, gana protagonismo con un tono bastante menos vistoso y bastante más útil. Samsung anunció medidas como Theft Protection, el bloqueo automático tras demasiados intentos fallidos de autenticación y una ampliación del control sobre ajustes sensibles mediante comprobaciones adicionales de identidad. En la documentación pública de One UI también insiste en el papel de Knox y en opciones de control sobre dónde se procesan ciertas funciones de IA, ya sea en el dispositivo o en la nube. No llena titulares como una función fotográfica con IA, pero suele ser la parte que más peso tiene cuando el teléfono se pierde, lo roban o alguien intenta entrar donde no debe.

Cuándo puede llegar la versión estable al S25 Ultra

A falta de un anuncio oficial con fecha cerrada, lo más sólido ahora mismo es esto: Samsung parece cerca de liberar la estable para la serie Galaxy S25, pero todavía no ha pulsado el botón. La pista más clara es que la compañía ha cargado en sus servidores una compilación estable identificada como S93xBXXU8CZC9, asociada al parche de marzo de 2026. Ese firmware, según la información publicada este 12 de marzo, podría ser la base del lanzamiento final para Galaxy S25, S25+ y S25 Ultra, aunque no hay garantía de que sea exactamente la versión que termine llegando a los móviles si durante las pruebas aparece algún fallo nuevo.

Esa cautela explica la situación mejor que cualquier teoría conspirativa sobre retrasos oscuros. Samsung tiene ya la serie S26 vendiéndose con One UI 8.5, ha ampliado la beta a los Z Fold 7 y Z Flip 7, y al mismo tiempo mantiene un último empujón correctivo en la serie S25. Lo razonable, a estas alturas, es esperar que Corea del Sur sea uno de los primeros mercados en recibir la estable para el S25 Ultra, con expansión posterior a Europa, Estados Unidos e India, un patrón que encaja con lo que ya se está observando en las pruebas beta y con lo publicado sobre el firmware listo en servidores.

Queda un matiz importante. Aunque la conversación en foros y medios se haya llenado de listas de móviles “compatibles”, Samsung no ha publicado un calendario cerrado y completo de despliegue para todos los Galaxy en su página pública de One UI. Lo que sí dice de forma oficial es que One UI 8.5 se estrenó con la serie Galaxy S26 y que se irá ampliando a más dispositivos a medida que continúe el despliegue. Todo lo demás, salvo anuncios concretos por región o por modelo dentro de Samsung Members, sigue perteneciendo al territorio de la previsión razonable, no al de la confirmación firme. Y en actualizaciones de software, esa diferencia importa bastante.

Lo que deja este compás de espera en Samsung

La secuencia de las últimas horas deja una conclusión práctica, aunque no haga falta rotularla con neones. One UI 8.5 está más cerca que lejos para el Galaxy S25 Ultra, pero Samsung todavía no la considera lo bastante fina como para abrir el grifo global. Entre medias, la marca enseña músculo con la serie S26, amplía el programa a sus plegables de 2025 y sigue ajustando una beta que ya va por la séptima parada. No es un frenazo; es un aterrizaje con varias comprobaciones extra. A nadie le entusiasma esperar cuando el software ya existe y se vende en la generación siguiente, pero tampoco suena descabellado que Samsung prefiera evitar un estreno torcido en uno de sus móviles más observados del año.

En el fondo, esta historia cuenta dos cosas a la vez. La primera, muy concreta, es que el S25 Ultra aún sigue en beta y que la estable no se ha lanzado este 12 de marzo de 2026. La segunda, más amplia, es que Samsung está intentando hacer convivir tres tiempos distintos del mismo producto: el tiempo del escaparate, donde One UI 8.5 ya luce en los Galaxy S26; el tiempo del laboratorio, donde el S25 Ultra continúa corrigiendo fallos de detalle; y el tiempo del despliegue escalonado, que ya alcanza a Fold 7 y Flip 7. A veces la innovación parece una autopista. En días como este se parece más a una obra bien iluminada, con conos, técnicos y un cartel que no engaña: despacio, seguimos trabajando.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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