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A qué hora es más barata la luz este 2 de abril de 2026

El mercado baja a media tarde, pero su cotización no equivale al coste final que aparece en el recibo doméstico.

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como detectan la luz pinchada

La electricidad alcanza su precio más bajo en el mercado mayorista este jueves 2 de abril de 2026 entre las 15:00 y las 17:00, con -5 euros por megavatio hora en cada una de esas dos franjas. El máximo se registra de 21:00 a 22:00, cuando llega a 35,01 euros/MWh. La media diaria ronda los 5 euros/MWh, un 2,8% menos que la víspera, según los datos de OMIE citados para esta jornada.

Esos importes describen el mercado mayorista, no el precio completo que paga cualquier hogar. En la tarifa regulada PVPC, el artículo de referencia sitúa la media en 0,1244 euros por kilovatio hora, con un mínimo de 0,0813 euros entre la 01:00 y las 02:00 y un máximo de 0,1967 euros entre las 21:00 y las 22:00. Son cifras de capas distintas del sistema eléctrico: por eso el tramo más barato puede no coincidir cuando se comparan el mercado diario y la tarifa doméstica.

Dos referencias distintas para una misma jornada

La aparente contradicción entre la tarde más barata en OMIE y la madrugada más económica en PVPC se explica porque no se está midiendo exactamente el mismo precio. OMIE publica el resultado del mercado mayorista, expresado aquí en euros por megavatio hora. El PVPC es una tarifa para consumidores acogidos al mercado regulado y su importe por kilovatio hora incorpora componentes adicionales y una metodología propia. Comparar directamente un dato con otro, sin atender a la unidad y al concepto, conduce a conclusiones equivocadas.

La distinción importa especialmente en una jornada con valores mayoristas negativos. Un precio de -5 euros/MWh no quiere decir que un hogar reciba dinero por consumir ni que el contador deje de sumar. Quiere decir que la referencia mayorista de esa energía ha descendido por debajo de cero en ese intervalo. En el recibo permanecen otros elementos, entre ellos los peajes, los cargos y los impuestos, así como los costes vinculados a la potencia contratada.

Por eso, para valorar el impacto en una factura concreta, hay que saber qué contrato tiene el consumidor. La señal horaria afecta de forma más directa a quienes están en PVPC o tienen un producto indexado, aunque el precio final no se reduzca al dato de OMIE. Quienes pagan un precio fijo pactado en el mercado libre no trasladan automáticamente a su recibo cada subida o bajada del mercado diario: el contrato determina cuánto de esta curva les afecta.

La curva del mercado: tarde negativa y repunte al anochecer

El día empieza con valores positivos moderados. Entre medianoche y las 02:00, el mercado mayorista marca 10,23 y 7,27 euros/MWh, respectivamente. De las 02:00 a las 07:00, las cifras se mantienen entre 5,46 y 5,87 euros/MWh, antes de subir a 8,66 euros/MWh de 07:00 a 08:00. A continuación baja a 4,47 euros/MWh entre las 08:00 y las 09:00, y queda en 0,26 euros/MWh durante la hora siguiente.

A partir de las 10:00, la referencia pasa a terreno negativo y permanece allí hasta las 19:00. Marca -0,79 euros/MWh entre las 10:00 y las 11:00, -2,08 de 11:00 a 12:00 y -2,80 de 12:00 a 13:00. Después desciende a -3,43 entre las 13:00 y las 14:00, a -4 entre las 14:00 y las 15:00 y alcanza el mínimo de -5 euros/MWh de 15:00 a 17:00. Entre las 17:00 y las 18:00 vuelve a -4 y, en la hora siguiente, sube a -0,74.

La recuperación se acelera al caer la tarde. De 19:00 a 20:00, el precio mayorista es de 1,26 euros/MWh; de 20:00 a 21:00, salta a 15,85. El máximo de 35,01 euros/MWh llega entre las 21:00 y las 22:00, seguido de 25,79 entre las 22:00 y las 23:00 y 11,22 en la última hora del día. El contraste entre el valle diurno y el pico nocturno dibuja una curva muy marcada, pero no debe leerse como una tarifa doméstica uniforme para todos los consumidores.

Qué significa que el precio mayorista sea negativo

Un valor negativo suele aparecer cuando la oferta de electricidad disponible supera la demanda en el mercado en determinados momentos. En esas circunstancias, la energía puede negociarse a un precio mayorista inferior a cero. No significa que producirla o transportarla deje de tener costes, ni que todos los componentes de la factura se vuelvan negativos. El dato expresa una condición del mercado para ese periodo, no una exención de pago para el usuario final.

También conviene evitar una lectura demasiado sencilla de la causa. La producción renovable puede contribuir a elevar la oferta en ciertas horas, mientras que la demanda y la disponibilidad de otras fuentes también intervienen en el equilibrio. Con los datos de este día puede describirse la secuencia de precios, pero no atribuir el resultado a un único factor ni deducir cuánto consume cada tecnología. El precio horario es el resultado de un mercado cambiante, no una etiqueta fija sobre el coste de la electricidad durante toda la jornada.

En la práctica, el precio negativo sí aporta una señal: en el mercado mayorista, esas horas presentan una cotización especialmente baja. Pero el ahorro que percibe un hogar depende de cómo se traslade esa señal a su tarifa y de los demás conceptos que forman el recibo. La diferencia entre una referencia baja y una factura gratuita es sustancial; confundirlas puede llevar a esperar un ahorro que el dato por sí solo no garantiza.

Cuándo se nota más en la factura de casa

Los tramos horarios son más relevantes para quienes tienen un precio ligado a la evolución del mercado, aunque el valor publicado por OMIE no basta para calcular el coste exacto de una hora de consumo. La PVPC incluye componentes que no aparecen en la cifra mayorista aislada. Para esta jornada, la referencia doméstica consignada es una media de 0,1244 euros/kWh: su hora más económica queda entre la 01:00 y las 02:00, a 0,0813 euros/kWh, mientras que la más cara coincide con el pico nocturno mayorista y alcanza 0,1967 euros/kWh.

Esta diferencia entre horarios es útil para comprender por qué un titular sobre precios negativos no cuenta toda la historia. En el mercado mayorista, las horas de 15:00 a 17:00 son las más baratas; en el precio PVPC citado, el mínimo se produce de madrugada. La respuesta depende de qué indicador se consulte y del contrato del hogar. Para comparar el coste real, hay que atender al precio aplicable a la tarifa concreta, no convertir sin más el dato mayorista de euros/MWh a euros/kWh.

En el mercado libre, el contrato puede fijar un mismo precio durante todo el día, establecer periodos horarios propios o vincular el coste a una fórmula variable. Por eso dos viviendas vecinas pueden notar de manera distinta una jornada como esta aunque consuman electricidad en las mismas horas. El mercado mayorista ofrece una referencia común; la manera en que llega al recibo depende de la modalidad contratada y de sus condiciones.

Qué consumos se pueden desplazar sin perseguir cada hora

Cuando la tarifa refleja variaciones horarias, mover algunos consumos flexibles puede ser más útil que intentar controlar cada aparato de la casa. La lavadora, el lavavajillas o una recarga programable pueden funcionar en otro momento sin cambiar demasiado la rutina. En un día con un valle prolongado en el mercado mayorista y un repunte fuerte por la noche, la diferencia entre ambos bloques ayuda a decidir cuándo conviene concentrar esos usos, siempre según el precio efectivo de cada contrato.

No todos los consumos se pueden posponer. Cocinar, ducharse o atender las necesidades cotidianas no siempre admite una reorganización, y tampoco es razonable convertir el horario eléctrico en una disciplina que altere la vida doméstica por unos céntimos. El valor de conocer la curva está en identificar oportunidades sencillas, no en suponer que cada kilovatio hora puede trasladarse a voluntad. El ahorro depende tanto del precio como de la cantidad consumida y de la posibilidad real de cambiar el horario.

Además, importa distinguir entre el consumo de un aparato y el coste total del contrato. Reducir el uso de un equipo en una franja cara puede disminuir el componente de energía cuando la tarifa lo refleja, pero no elimina otros conceptos fijos o regulados. Así, la lectura más útil del día no es que toda la electricidad sea barata durante la tarde, sino que existen señales distintas según la tarifa y un encarecimiento mayorista muy visible al llegar la noche.

Una jornada que obliga a mirar más allá del titular

El jueves 2 de abril presenta una media mayorista cercana a 5 euros/MWh, ligeramente inferior a la del día anterior. Las dos horas más baratas se concentran entre las 15:00 y las 17:00, mientras que el máximo llega entre las 21:00 y las 22:00. En el precio PVPC recogido para el mismo día, en cambio, la franja mínima se sitúa entre la 01:00 y las 02:00 y el máximo también aparece durante la hora de mayor demanda nocturna.

La diferencia entre ambos perfiles no invalida ninguno: recuerda que el mercado mayorista y el precio final doméstico son referencias relacionadas, pero distintas. Los valores negativos no suprimen peajes, cargos ni impuestos, y una tarifa fija del mercado libre no tiene por qué seguir cada movimiento horario. Antes de interpretar una cifra como ahorro efectivo, hay que comprobar a qué mercado corresponde, en qué unidad está expresada y qué modalidad de contrato se aplica.

La lectura más precisa de esta jornada es, por tanto, doble: la electricidad mayorista toca fondo a media tarde y alcanza su techo al anochecer, mientras que la tarifa doméstica regulada citada presenta otro mínimo horario. Esa diferencia explica por qué el titular del mercado no siempre coincide con la experiencia del recibo. El reloj ofrece una pista, pero el contrato y los componentes de la factura determinan cuánto termina notándose.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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