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¿Por qué se multiplican las falsas amenazas de bomba en los aviones europeos?
35 aviones, 16 países y cero explosivos. Enviar la amenaza cuesta cinco segundos; desviar un vuelo, 250.000 euros.

Resumen
- Al menos 35 aviones de 16 países han recibido falsas amenazas de bomba esta semana; en ninguno se han encontrado explosivos.
- Las amenazas llegan por correo electrónico, casi siempre con el avión ya en el aire, y obligan a desvíos, escoltas de cazas y revisiones de artificieros.
- Los expertos apuntan a la guerra híbrida rusa, aunque nadie ha reivindicado el conjunto de los avisos ni hay atribución oficial.
Treinta y cinco aviones, dieciséis países, cuatro estados enviando cazas a escoltar aparatos civiles y ni un solo gramo de explosivo. La oleada de falsas amenazas de bomba que recorre el espacio aéreo europeo desde el lunes es, según el recuento de Reuters, la mayor de este tipo que se recuerda en el continente: comenzó con un único aviso el lunes, escaló a siete el martes y se disparó con al menos 27 vuelos afectados este jueves, con alertas incluso en Heathrow y Birmingham.
Entre las aerolíneas tocadas están las españolas Iberia y Air Europa, además de Ryanair, Wizz Air, Aer Lingus, Finnair y Aegean Airlines. En todos los casos el guion se repite: un correo electrónico llega a la compañía o al aeropuerto, el aviso se considera creíble por protocolo y el sistema entero se pone en marcha. La pregunta evidente es quién gana algo así, y la respuesta incómoda es que sale barato.
Un correo de cinco segundos contra un desvío de millones
La asimetría es el corazón del asunto. Programar el envío de un correo electrónico lleva, literalmente, cinco segundos y no cuesta nada. Enfrente, según Associated Press, un solo incidente de estos puede costarle a una aerolínea cerca de 250.000 euros entre desvío, combustible extra, revisiones de seguridad, pasajeros realojados y tripulaciones fuera de servicio. Más de 2.000 personas —pasaje y tripulación— se han visto directamente afectadas solo en los vuelos de los que hay datos.
El caso más llamativo del jueves: un avión que cubría la ruta Dublín-Roma fue desviado cuando sobrevolaba Francia y dos cazas le obligaron a tomar tierra en la base aérea de Évreux, al este de París, ante la negativa del piloto a aterrizar en una instalación militar. En Madrid, tres correos llegaron en menos de 20 minutos, según la Guardia Civil: un patrón que apunta a envío automatizado o coordinado.
Qué pasa exactamente cuando llega una amenaza en pleno vuelo
Francisco Cruz, comandante del Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (SEPLA), lo explica así: si la aerolínea y las fuerzas de seguridad consideran creíble el aviso —y por protocolo toda amenaza se considera real hasta que se resuelve—, los pilotos se preparan para aterrizar en un máximo de 30 minutos. Mientras, la tripulación de cabina busca un posible artefacto entre asientos, armarios y equipajes, y los pilotos reducen la presurización y la velocidad por si el explosivo fuera sensible a los cambios de presión.
- 1El correo llega a la aerolínea o al gestor aeroportuario, normalmente con el vuelo ya en el aire y datos concretos: número de vuelo, compañía y hora de llegada.
- 2El centro de operaciones de la compañía, asesorado por las fuerzas de seguridad, evalúa la credibilidad del aviso. En España comparten información Policía, Guardia Civil, CNI, aerolíneas y aeropuertos.
- 3Si se considera creíble, se ordena el aterrizaje inmediato —objetivo: 30 minutos—, en ocasiones con escolta de cazas del país cuyo espacio aéreo se sobrevuela.
- 4En tierra, los artificieros revisan la aeronave y el equipaje. Hasta ahora, en los 35 casos, el resultado ha sido el mismo: nada.
Toda esta maquinaria está fijada en España por el Programa Nacional de Seguridad para la Aviación Civil, cuyos procedimientos son tan reservados que ni los propios pilotos tienen acceso a ellos, según admite el SEPLA. De ahí su reclamación tras esta semana: que se informe al comandante lo antes posible y con el máximo detalle.
Guerra híbrida, ultras rusos o simple imitación: las hipótesis
Ningún gobierno ha señalado a los autores y nadie ha reivindicado el conjunto de las amenazas, según la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Pero hay pistas. Uno de los correos, el que llegó al aeropuerto de Roma, iba firmado por Los Luchadores del Estado Masculino (Fighters of the Male State), un grupo de ultraderecha ruso prohibido por el propio Putin aunque entusiasta de la invasión de Ucrania. «Vuestro régimen feminista lo recordará para siempre. La explosión se producirá en 60 minutos. Hoy vuestro cielo será rojo», decía el mensaje, según la prensa italiana.
Fuentes de inteligencia europeas creen que ese nombre puede ser una maniobra de distracción. El patrón completo —correos en tandas, vuelos internacionales intraeuropeos, aerolíneas de países que apoyan a Ucrania— encaja con lo que los analistas de Osprey Flight Solutions llaman una hipótesis «realista»: la campaña de guerra híbrida que Rusia desarrolla en Europa, con operaciones de bajo coste y difícil atribución. Es el mismo molde de los recientes ciberataques a los congeladores de decenas de supermercados europeos.
«La interrupción de servicios forma parte actualmente del modus operandi de los actores estatales» — Eric Schouten, exagente de inteligencia holandés y director de la consultora de seguridad aérea Dyami
Schouten, no obstante, se muestra prudente: entre los países afectados están España e Italia, que no figuran necesariamente entre los objetivos prioritarios de Moscú. Y Osprey añade que también podrían ser acciones de particulares por motivos personales o episodios de imitación: cuando una ola así sale en todos los telediarios, siempre hay alguien que prueba a sumarse.
Por qué atrapar al autor puede llevar meses
Que la amenaza llegue por correo no facilita nada las cosas. Eliran Almog, de la empresa de ciberseguridad aérea Cyviation, explica que a los investigadores no les basta con la dirección remitente: tienen que averiguar quién creó la cuenta, quién la controlaba en el momento del envío y si hubo intermediarios. El proceso puede durar meses. Si se identifica al autor, se enfrenta a penas de cárcel en la mayoría de jurisdicciones europeas, pero el anonimato de cuentas desechables lo pone caro.
Mientras tanto, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) lanza un mensaje de calma con matiz: la amenaza inmediata de cada alerta falsa individual es «baja», pero la acumulación de desvíos supone «una presión adicional sobre el sistema». Traducción: un avión desviado es un aparato fuera de rotación, tripulaciones que exceden sus horas y slots perdidos en aeropuertos saturados. El sistema aéreo europeo está diseñado para la previsibilidad, y estas semanas no la tienen.
| Día | Avisos registrados | Incidentes destacados |
|---|---|---|
| Lunes 3 de noviembre | 1 | Vuelo Londres-Sofía desviado a Budapest con escolta de un caza húngaro |
| Martes 4 de noviembre | 7 | Alertas en Varsovia, Sofía, Roma y Murcia; dos aeropuertos cerrados temporalmente |
| Jueves 6 de noviembre | 27+ | Desvío Dublín-Roma a la base de Évreux; alertas en Heathrow y Birmingham; tres correos en 20 minutos en Madrid |
Fuente: Reuters, EL PAÍS y El Mundo · Datos del 3 al 6 de noviembre de 2026
Siete semanas para Navidad: el verdadero riesgo
Por ahora, las falsas alertas no han alterado el tráfico aéreo continental de forma visible. El problema es el calendario: faltan siete semanas para la Navidad, el momento de mayor volumen de vuelos del año, y una campaña que cuesta céntimos puede multiplicar su efecto disruptivo justo cuando el sistema va más justo. El comisario europeo de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, admite que es pronto para determinar si los incidentes están relacionados, pero Bruselas ya trata el asunto como algo más que una racha de vandalismo.
Si la oleada continúa —y los expertos consultados dan por probable que lo haga—, la próxima vez que tu vuelo se retrase sin explicación puede que la culpa la tenga un correo electrónico que nadie escribió de verdad. La aviación europea se enfrenta a un viejo dilema nuevo: responder a cada amenaza como si fuera real es lo único responsable, y es exactamente lo que busca quien la envía.












