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Tecnología

La consola de los 1.000 euros: por qué la PS6 puede batir el récord de precio

La fiebre de la IA ha encarecido la memoria y los SSD: la PS6 podría superar los 1.000 euros y la próxima Xbox los 1.800. Te contamos por qué.

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Mando de consola de videojuegos sobre fondo oscuro — la PS6 podría superar los 1.000 euros

Resumen

  • La memoria RAM y el almacenamiento NAND se han encarecido por la demanda de los centros de datos de inteligencia artificial.
  • El coste de materiales de la PS6 habría pasado de 760 a 960 dólares en pocos meses; solo la memoria superaría los 680 dólares por unidad.
  • La próxima Xbox podría costar entre 1.200 y 1.800 euros, y los analistas avisan: a 1.000 dólares, las ventas de la generación caerían un 38%.

La PlayStation 5 costaba 499,99 euros cuando llegó a las tiendas en noviembre de 2020. Seis años después, su sucesora ni siquiera tiene fecha oficial y ya hay algo claro sobre ella: será bastante más cara. Las filtraciones y estimaciones que maneja la industria apuntan a que la PS6 podría superar los 1.000 euros de lanzamiento, y la próxima Xbox —el proyecto Helix de Microsoft— se iría directamente a la horquilla de los 1.200 a los 1.800. Las consolas, ese aparato que durante décadas fue el electrodoméstico lúdico de la casa, amenazan con convertirse en artículo de lujo. Y la culpa no es de los jugadores.

La memoria se ha vuelto el componente más caro

El origen del problema está muy lejos de los videojuegos: en los centros de datos que las grandes tecnológicas están construyendo a toda velocidad para alimentar la inteligencia artificial. Esas instalaciones devoran memoria RAM y almacenamiento NAND en cantidades industriales, y su capacidad de pago es muy superior a la de cualquier fabricante de consolas. Resultado: los precios de la memoria se han disparado y el suministro se ha tensionado para todos los demás.

El mercado minorista ya lo refleja. Un SSD de 256 GB que costaba unos 30 euros se acerca ahora a los 120: cuatro veces más en cuestión de meses. Multiplica esa escalada por la memoria que necesita una consola de nueva generación y entenderás el titular.

760→960 $
coste estimado de materiales de la PS6 desde marzo
680 $
solo en memoria y almacenamiento por unidad
-38%
caída de ventas estimada a 5 años si la generación sale a 1.000 $

El cálculo de los 680 dólares procede de KeplerL2, un filtrador especializado en hardware de AMD cuyas informaciones recoge habitualmente la prensa del sector: solo la RAM y el almacenamiento de la futura PS6 costarían más que la consola entera de gama media actual, y eso antes de sumar procesador, gráfica, refrigeración, carcasa, ensamblaje, logística y software.

Sony ya avisa: no venderá a pérdidas

La industria de las consolas ha funcionado décadas con un pacto no escrito: el hardware se vende barato —a veces por debajo de coste— y el dinero se recupera con juegos, suscripciones y comisiones de tienda. Ese modelo se sostiene cuando los componentes bajan de precio con el tiempo. Ahora ocurre justo lo contrario.

Hiroki Totoki, presidente del grupo Sony, reconoció en la presentación de resultados de mayo que ni el precio ni la fecha de la sucesora están cerrados, y advirtió de que la escasez de memoria podría prolongarse durante todo el ejercicio fiscal de 2027. En junio, en una reunión sobre el modelo de negocio de PlayStation, la compañía fue más explícita: no piensa asumir cualquier subida de componentes ni vender sus dispositivos soportando pérdidas importantes.

La subida tiene un mecanismo económico sencillo. Los grandes fabricantes de memoria —Samsung, SK Hynix, Micron— están volcando su capacidad de producción en las variantes que exigen los centros de datos: chips HBM de alto ancho de banda para aceleradores gráficos y NAND de servidor. Cada oblea que se destina a un centro de datos es una oblea que no llega a un SSD doméstico ni a la RAM de una consola. Con la oferta orientada a otro sitio y la demanda de consumo intacta, el precio sube para los que quedan al final de la cola: los fabricantes de electrónica de a pie. Y nadie está más al final de esa cola que quien diseña una consola con dos o tres años de antelación y no puede renegociar su lista de materiales a mitad de camino.

📌 Dato clave: no hace falta esperar a la PS6 para ver el efecto: Sony ya ha subido varias veces el precio de la PS5 actual, y la próxima Xbox llegaría, según estimaciones internas recogidas por Fortune, entre 1.200 y 1.800 dólares en las Navidades de 2028.

Ese aviso de Totoki importa más de lo que parece. La PS5 salió al mercado en 2020 con un coste de fabricación cercano a su precio de venta, y durante los primeros años Sony ganó poco o nada con cada unidad: el negocio estaba en los juegos y en PlayStation Plus. Si la memoria sigue cara hasta 2027, ese colchón desaparece y el margen habría que buscarlo en el precio de la propia máquina. Microsoft vive la misma ecuación con un agravante: su negocio de consola ya es el eslabón más pequeño de un grupo que, paradójicamente, gana miles de millones vendiendo precisamente la nube y los chips que alimentan la fiebre de la IA que está encareciendo los componentes.

El freno de los 1.000 euros

Superar esa barrera psicológica tiene un riesgo comercial medido. La consultora Ampere Analysis calculó que una generación lanzada a 1.000 dólares, en lugar de a 700, podría provocar una caída del 38% en las ventas a cinco años. No es un detalle menor: convencer a una familia de soltar cuatro cifras por una consola, cuando la PS5 o la Xbox Series que ya tiene en casa sigue moviendo los mismos juegos, es una venta mucho más difícil.

La comparación con otros dispositivos ayuda a entender el salto:

DispositivoPrecio de lanzamientoAño
PlayStation 5499,99 €2020
PS5 Pro799,99 €2024
PS6 (estimación del sector)>1.000 €2027-2028
Xbox Project Helix (estimación)1.200-1.800 €2028

Fuentes: precios oficiales de Sony y estimaciones de Fortune / Ampere Analysis

Qué puede pasar a partir de aquí

La industria tiene pocas salidas y ninguna es barata. Las quinielas del sector apuntan a estos escenarios:

  • ✓Dos modelos por generación: una consola de entrada más modesta y una edición premium, como ya hizo Sony con la PS5 y la PS5 Pro, para no dejar a nadie fuera… del todo.
  • ✓Asumir margen a pérdidas: Microsoft podría subvencionar parte del coste de Helix, algo que Sony ya ha dicho que no hará «soportando pérdidas importantes».
  • ✓Alargar la generación actual: si la memoria no se abarata hasta 2028, retrasar el relevo es la opción menos traumática para los catálogos… y la más aburrida para el marketing.
  • ✓Trasladar la subida al jugador: el escenario de los 1.000 euros, con el riesgo de caída de ventas que cifra Ampere.

Queda una incógnita europea: la conversión. Un precio de 1.000 dólares en Estados Unidos no se traduce mecánicamente en 1.000 euros; el IVA, los costes de distribución y la política de precios de cada compañía suelen empujar la cifra europea por encima. O sea: si la PS6 cruza esa frontera al otro lado del Atlántico, aquí la cruzará con casi total seguridad.

La fiebre de la inteligencia artificial, esa que promete revolucionar nuestra vida digital, tiene efectos secundarios curiosos: ha encarecido hasta el modesto SSD de 256 GB. Y ahora le toca al salón de casa. ¿Seguirás comprando consolas cuando cuesten lo que un móvil de gama alta, o la generación de los 1.000 euros será la que rompa por fin el ritual de formarse la noche del lanzamiento? La respuesta, esta vez, no la tienen ni Sony ni Microsoft: la tenemos los que pagamos.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.