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Naturaleza

¿Dónde será peor el polvo sahariano en España y cuándo afectará más?

El polvo sahariano se extenderá por casi toda España junto al calor, con cielos turbios, peor visibilidad y posibles episodios de lluvia de barro.

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polvo sahariano en España

Resumen

  • El polvo sahariano se extenderá el viernes por casi toda España
  • El centro, norte y noroeste pueden registrar las mayores concentraciones
  • La calima empeorará el aire y puede dejar lluvia de barro en varias zonas

España empieza a mirar al cielo con un tono distinto. El polvo sahariano ya está entrando este jueves 3 de septiembre por el sur y el oeste de la Península y afecta también a Canarias, pero la extensión más llamativa llegará el viernes 4, cuando las previsiones sitúan masas de aire africano sobre prácticamente toda la Península, Baleares y Canarias. El azul limpio de los últimos días dejará paso en muchos lugares a una bóveda más blanquecina, amarillenta u ocre. No es una metáfora: habrá partículas minerales flotando en la atmósfera.

El punto delicado no está tanto en la fotografía del cielo como en lo que ocurre a ras de suelo. Para el viernes se esperan concentraciones de polvo de entre 5 y 200 microgramos por metro cúbico en el centro, norte y noroeste peninsular según la comparación de diferentes modelos meteorológicos. En el suroeste, sureste y este, además de Canarias, el rango previsto es de 5 a 50 µg/m³; para el noreste y Baleares, de 5 a 20. Son estimaciones meteorológicas, no una medición definitiva de la calidad del aire de cada ciudad, una diferencia pequeña sobre el papel y bastante importante en la vida real.

El viernes 4, la calima se extenderá por casi toda España

La intrusión no llegará de golpe, como si alguien descorriera una cortina desde el Sáhara. Se está desplazando. Durante este jueves, los modelos sitúan las mayores concentraciones potenciales en el suroeste y sureste de la Península, donde algunas estimaciones alcanzan también los 200 µg/m³. El centro y el este aparecen con valores menores, mientras que parte del polvo alcanza Canarias, el noreste y Baleares.

El viernes cambia el dibujo. La lengua africana avanza hacia el centro, el noroeste y el norte y acaba extendiéndose prácticamente sobre todo el territorio. El episodio puede continuar desarrollándose durante el fin de semana, alcanzando al resto de la Península y Baleares y manteniendo especial relevancia en Canarias. Así que no, la calima no será únicamente asunto de Andalucía, Murcia o las islas, las regiones que suelen aparecer primero cuando el Sáhara decide viajar sin billete.

Conviene no convertir las cifras de los modelos en una sentencia escrita en piedra. Algunas simulaciones manejan escenarios bastante más elevados y llegan a contemplar concentraciones de hasta 500 µg/m³ en áreas del centro peninsular, mientras que la comparación conjunta de distintos modelos ofrece valores bastante más contenidos, de hasta 200. Esa dispersión explica por qué la intensidad final puede variar notablemente de una comarca a otra y de una actualización a la siguiente.

Canarias ya está en prealerta por calima

En el archipiélago el fenómeno ha dejado de ser únicamente una previsión sobre un mapa. El Gobierno de Canarias declaró este jueves, desde las 13:30 horas, la prealerta por calima en Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa. Las autoridades constatan concentraciones elevadas de partículas especialmente en las islas orientales y advierten de que nuevas aportaciones de polvo desde África pueden reducir todavía más la visibilidad.

La situación canaria sirve también para comprender qué significa una intrusión sahariana intensa: horizontes difuminados, montañas que parecen borradas con goma, aire seco y un velo parduzco que aplana el paisaje. En los episodios más marcados, respirar al aire libre deja incluso esa sensación áspera, casi terrosa, que no procede de la imaginación.

Por qué el cielo puede volverse blanco, amarillo o rojizo

El polvo que llega a España son partículas minerales levantadas en el norte de África y transportadas a cientos o miles de kilómetros por la circulación atmosférica. Estas intrusiones saharianas son relativamente frecuentes en nuestro entorno y pueden afectar no solo a la salud y la visibilidad, sino también a la agricultura, el transporte y la producción de energía solar.

Su presencia dispersa la luz de una forma distinta a la de una atmósfera limpia. De día, el cielo puede adquirir un aspecto lechoso y desvaído; cerca del amanecer o del ocaso, los tonos naranjas y rojizos pueden intensificarse. El resultado visual depende de cuánta carga de polvo haya, de la altura a la que viaje, de la humedad y de la nubosidad. No necesariamente habrá una espectacular postal naranja en todas partes: en muchas ciudades será simplemente un cielo sucio, mate, como observado a través de un cristal sin limpiar.

También puede aparecer polvo sobre coches, terrazas, placas solares y ventanas aunque no caiga una sola gota. Para el viernes, algunos modelos contemplan depósito seco sobre casi toda la Península, Baleares y Canarias. El Sáhara, en suma, no necesita lluvia para dejar tarjeta de visita.

La lluvia puede convertir el episodio en barro

Donde coincidan las partículas en suspensión y las precipitaciones aparecerá el fenómeno más doméstico y reconocible: la lluvia de barro. El polvo queda atrapado en las gotas y termina depositado sobre el suelo, los vehículos, los cristales o el mobiliario exterior formando esa película marrón que suele descubrirse cuando la lluvia ya se ha marchado.

La predicción para el 4 de septiembre contempla precisamente deposición húmeda de polvo en zonas del noroeste y centro peninsular. No significa que vaya a llover barro en todas las localidades de esas regiones, sino que allí donde se produzcan precipitaciones existe la posibilidad de que arrastren partículas saharianas.

Es uno de esos curiosos matrimonios meteorológicos: la lluvia ensucia el coche mientras limpia la atmósfera. Al precipitar las partículas hacia el suelo, disminuye progresivamente la cantidad de polvo que permanece suspendida en el aire.

El polvo llega en plena sacudida de calor

El episodio tiene un acompañante poco discreto. Septiembre ha comenzado con la entrada de una masa de aire cálido, seco y con polvo en suspensión sobre buena parte de la Península y Baleares, favorecida por una configuración atmosférica que impulsa aire procedente de latitudes africanas. La elevada insolación está haciendo el resto.

El resultado es una combinación incómoda: temperaturas muy altas para estas fechas, noches cálidas, riesgo elevado de incendios y una atmósfera cargada de partículas. Las previsiones mantienen este episodio de calor intenso al menos durante el viernes 4, con valores de 40 a 42 grados en valles de la mitad sur y temperaturas superiores a 34 grados en amplias zonas de la Península.

La calima, por sí sola, no provoca el calor. Son fenómenos distintos que esta vez comparten origen atmosférico y escenario. El aire procedente de latitudes africanas puede transportar tanto temperaturas elevadas como polvo mineral, de manera que septiembre arranca con una estampa más propia de una tarde sofocante de julio: luz pálida, termómetros disparados y horizonte borroso.

Cuando el problema deja de ser el color del cielo

La parte menos vistosa del episodio son las partículas PM10 y PM2,5, denominadas así por su tamaño. El polvo desértico contribuye a elevar la concentración de material particulado en el aire y puede empeorar su calidad, especialmente cuando la intrusión es intensa y las partículas alcanzan las capas más bajas de la atmósfera.

Las personas con asma, EPOC, enfermedades cardiovasculares y otras patologías respiratorias son especialmente sensibles, aunque una mala calidad del aire también puede provocar irritación de ojos y garganta, tos o molestias respiratorias en población sin enfermedades previas. Aquí conviene evitar dos extremos igualmente poco útiles: tratar la calima como simple decoración atmosférica o convertir cualquier cielo turbio en una emergencia general.

Cuando las concentraciones de partículas son elevadas, resulta prudente reducir el ejercicio intenso y la exposición prolongada al exterior, especialmente entre las personas vulnerables. Mantener puertas y ventanas cerradas durante los momentos de mayor carga de polvo, beber suficiente líquido y seguir la medicación habitual cuando exista una enfermedad respiratoria diagnosticada son medidas razonables en los episodios más marcados.

La calidad real del aire, además, no se deduce mirando al cielo. Puede haber bastante polvo en altura y concentraciones más moderadas cerca del suelo, o justo lo contrario en determinadas horas. Las estaciones de medición permiten conocer los niveles de contaminantes como PM10, PM2,5, ozono y dióxido de nitrógeno y ofrecen una imagen mucho más útil del riesgo concreto en cada zona.

Septiembre se tiñe de ocre bajo el calor africano

La imagen general para las próximas horas está bastante definida: polvo sahariano sobre casi toda España, máxima extensión durante el viernes y posibilidad de depósitos secos en numerosas regiones y de lluvia de barro allí donde aparezcan precipitaciones. Canarias ya afronta el episodio bajo prealerta en cuatro islas, mientras que en la Península la lengua de polvo irá ganando terreno hacia el norte.

No será necesariamente una de aquellas calimas extraordinarias capaces de teñir una ciudad de naranja oscuro en cuestión de horas. Los modelos mantienen diferencias apreciables sobre la concentración final. Pero el episodio sí reúne ingredientes suficientes para hacerse notar: cielo turbio, polvo depositado, peor visibilidad y deterioro puntual de la calidad del aire, todo ello mientras buena parte del país soporta temperaturas excepcionalmente altas para comienzos de septiembre. Un poco de Sáhara sobre España. Esta vez, bastante más que una bonita puesta de sol.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.