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¿Qué pasó entre Lidia Santos y Cristian en First Dates y cómo acabó?
Lidia Santos y Cristian protagonizaron una de las citas más comentadas de First Dates, con química, confesiones personales y ganas de volver a verse.

Foto: Cuatro.
Resumen
- Lidia Santos dejó la barra de First Dates para tener una cita con Cristian
- Cristian reveló que tiene un hijo y que había salido con hombres
- Los dos quisieron volver a verse después de la cena y el baile
Lidia Santos dejó por una noche su puesto de camarera en First Dates y se sentó al otro lado de la mesa. Su cita con Cristian, el soltero que había llamado su atención días antes, terminó con una decisión clara: los dos quisieron volver a verse. La química que había empezado casi por accidente en el restaurante sobrevivió a la cena, aunque por el camino hubo una revelación que sorprendió especialmente a Lidia.
Cristian le contó que tiene un hijo de seis años y, más adelante, explicó que había experimentado sentimental y sexualmente con hombres. La confesión desconcertó inicialmente a Lidia —ella misma reconoció que le había chocado—, pero no rompió el encuentro. Siguieron hablando, bailaron juntos y acabaron aceptando una segunda cita. De momento, eso es lo que hay: interés mutuo y ganas de conocerse, no una relación confirmada.
Lidia Santos pasa de camarera a soltera de First Dates
La historia resulta poco habitual incluso para un programa acostumbrado a convertir una cena entre desconocidos en una pequeña montaña rusa televisiva. Cristian había llegado días antes a First Dates para conocer a Kristina, pero desde que puso un pie en el restaurante surgió otra conexión, bastante menos prevista: la que tuvo con Lidia Santos.
La camarera quedó impresionada por él prácticamente desde el primer saludo. Los dos son muy altos, compartían pasado relacionado con el baloncesto y la atracción física fue difícil de disimular. Cristian mide alrededor de 1,94 metros y Lidia dejó claro desde aquel primer encuentro que la altura del soltero era precisamente uno de los detalles que más le habían llamado la atención.
La escena fue creciendo delante de las cámaras mientras Cristian todavía tenía que completar su cita original. Él también reparó en la camarera y llegó a preguntar al equipo del programa si existía la posibilidad de tener una cita con alguien del propio staff de First Dates. Su encuentro con Kristina no terminó en una segunda oportunidad y, antes de marcharse, grabó un mensaje para Lidia.
Días después, Carlos Sobera mostró esa invitación a su compañera. Lidia aceptó. Se puso roja, se rió y terminó haciendo algo que hasta entonces formaba parte de su trabajo desde la barra: convertirse ella misma en protagonista de una cita del programa.
Cristian llegó con flores y Lidia reconoció el flechazo
La cita emitida este miércoles 16 de septiembre comenzó con Cristian llegando antes al restaurante y llevando un ramo de flores para Lidia. El gesto funcionó. Ella apareció visiblemente nerviosa y reconoció que llevaba tiempo pensando en aquel encuentro.
No era solo una broma construida por el programa. Lidia explicó que había sentido un flechazo y que llevaba aproximadamente un año sin encontrarse con alguien que le provocara semejante interés. Incluso había admitido antes de la cena que había soñado con Cristian, aunque decidió guardarse el contenido del sueño. Hay misterios televisivos que, por una vez, sobreviven al prime time.
Cristian, de 37 años, también confirmó la atracción. Contó que trabaja como modelo, guía turístico y entrenador personal. A partir de ahí apareció algo más importante que la primera impresión: ambos descubrieron varios puntos en común.
Hablaron de moda, de sus experiencias sentimentales, del baloncesto y de lo que esperaban de una relación. Los dos parecían buscar algo con cierta continuidad y no simplemente una noche entretenida ante las cámaras.
La primera sorpresa: Cristian tiene un hijo de seis años
La conversación cambió de tono cuando Cristian reveló que es padre de un niño de seis años. Explicó que su hijo nació después de una relación que comenzó durante una etapa en Tailandia y habló también de un momento personal especialmente duro: la muerte de sus padres.
Según relató durante la cena, la llegada de su hijo supuso un impulso importante para seguir adelante. Lidia no esperaba encontrarse con esa circunstancia familiar, pero su reacción fue positiva. La posibilidad de que Cristian tuviera descendencia no parecía constituir un problema para ella y ambos hablaron incluso sobre la opción de tener más hijos en el futuro.
Ahí la cita se volvió algo menos ligera. Entre flores, miradas y bromas apareció la vida real, que suele llegar sin pedir permiso y acostumbra a ser bastante más complicada que cualquier test de compatibilidad.
La confesión de Cristian que dejó sorprendida a Lidia
El momento que más llamó la atención llegó después, cuando la conversación entró en el terreno de la sexualidad. Lidia quiso saber si Cristian era heterosexual y él respondió contando que había experimentado con su sexualidad y que había mantenido relaciones con hombres.
La revelación sorprendió a Santos. Posteriormente, hablando con sus compañeras, reconoció que escuchar aquello le había chocado porque no se lo esperaba.
No obstante, conviene no convertir esa reacción inicial en algo que la propia cita desmintió pocos minutos después. Lidia dejó claro que el pasado sentimental de Cristian no suponía un problema para ella. No hubo discusión ni cambio brusco de actitud; continuaron conociéndose y el ambiente siguió siendo distendido.
Ese matiz importa. Una frase aislada funciona estupendamente como titular televisivo; una conversación completa suele ser bastante menos dramática.
Baile, complicidad y una decisión sin demasiado suspense
Superada la sorpresa, Lidia y Cristian continuaron hablando y terminaron en uno de los espacios reservados del restaurante, donde bailaron juntos y aumentó la cercanía entre ambos. Los dos transmitieron al equipo que estaban cómodos.
Cristian aseguró que estaba contento de poder conocerla fuera de aquel primer encuentro fugaz en la barra. Lidia mantenía la misma sensación que había expresado antes de comenzar: quería comprobar si aquel flechazo físico tenía recorrido cuando tocara sentarse, hablar y descubrir qué había detrás.
Y aparentemente lo tuvo.
Cuando llegó el momento tradicional de decidir si querían volver a encontrarse, Cristian respondió afirmativamente. Dijo que Lidia le había sorprendido y que quería continuar conociéndola. Ella tomó la misma decisión porque consideraba que podían hacer muchas cosas juntos.
La cita terminó incluso con una de esas escenas perfectamente diseñadas para televisión, aunque esta vez venía de un deseo expresado por la propia Lidia: quería una pareja capaz de cogerla en brazos. Cristian cumplió. Fundido metafórico a negro y segunda cita concedida.
Quién es Lidia Santos y por qué su cita ha llamado tanto la atención
La escena tiene una peculiaridad evidente: Lidia Santos no llegó a First Dates como una participante anónima. Forma parte del equipo del programa y los espectadores están acostumbrados a verla recibiendo a los solteros desde el otro lado de la barra.
Santos es modelo internacional y anteriormente participó en Supervivientes 2019. Se incorporó como camarera de First Dates en 2025, convirtiéndose progresivamente en uno de los rostros reconocibles del restaurante.
Por eso el encuentro con Cristian tenía una vuelta de tuerca adicional. El programa, que normalmente observa cómo dos desconocidos intentan averiguar en poco más de una cena si existe química, terminó colocando bajo esa misma lupa a una integrante de su propio equipo.
Y el origen de la historia fue difícil de fabricar: Cristian entró para conocer a otra mujer y terminó preguntando cómo podía conseguir una cita con la camarera. Lidia también se había fijado en él. De ahí salió todo.
Una segunda cita, pero todavía no una historia de amor
La emisión deja una respuesta bastante concreta sobre Lidia Santos y Cristian: sí hubo conexión y sí decidieron seguir conociéndose. La confesión del soltero sobre sus anteriores experiencias con hombres sorprendió a Lidia, pero no impidió que quisiera volver a quedar con él.
Lo que no existe todavía es confirmación de que ambos hayan comenzado una relación estable después del programa. First Dates mostró el nacimiento de una posibilidad, no el final de la película. Entre una segunda cita y una pareja hay bastante carretera.
Por ahora queda una historia extraña, espontánea y muy televisiva: un hombre llega buscando pareja, su cita original no funciona, se fija en una camarera, descubre que ella también se ha fijado en él y termina regresando al restaurante para sentarse esta vez frente a la persona que realmente había despertado su interés. Lidia Santos cambió la bandeja por la mesa y dijo que sí a otra cita. Lo demás, de momento, pertenece a su vida fuera de cámaras.












