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¿Cómo evitar que LinkedIn use tus datos para su IA?

Desde el 3 de noviembre de 2025, LinkedIn activará por defecto el uso de parte de la información de sus miembros en Europa, Suiza, Canadá y Hong Kong para entrenar modelos de inteligencia artificial generativa.

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Cómo evitar que LinkedIn use tus datos para su IA

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LinkedIn activará el 3 de noviembre el uso de datos para entrenar IA; pasos para desactivar la opción y ejercer oposición formal en minutos.

Desde el 3 de noviembre de 2025, LinkedIn activará por defecto el uso de parte de la información de sus miembros en Europa, Suiza, Canadá y Hong Kong para entrenar modelos de inteligencia artificial generativa. Si no haces nada, tus datos públicos entrarán en el conjunto de entrenamiento. Evitarlo es directo: abre Ajustes y privacidad, entra en Privacidad de datos y desactiva la opción “Datos para mejorar la IA generativa”. Hay una segunda vía, complementaria y más formal: enviar el formulario de oposición al tratamiento para dejar constancia expresa de que no autorizas el uso de tu información con esta finalidad.

La empresa afirma que no utiliza mensajes privados, ni credenciales ni datos de pago para el entrenamiento, y que puedes revocar la autorización en cualquier momento. El interruptor en la configuración detiene el uso de tu información a futuro, y el formulario de oposición invoca tu derecho al amparo del RGPD para frenar cualquier tratamiento basado en interés legítimo con fines de modelos generativos. Bajo supervisión de las autoridades europeas —incluida la italiana, que ha anunciado verificaciones conjuntas—, la fecha de despliegue se mantiene y el control inmediato está en tu mano.

Qué cambia y para quién

El movimiento de LinkedIn es específico y con fecha: lunes, 3 de noviembre de 2025. A partir de ese día, la plataforma utilizará ciertos datos de usuarios de la Unión Europea y el EEE, Suiza, Canadá y Hong Kong para alimentar modelos que generan contenido (resúmenes, borradores de mensajes, recomendaciones con redacción asistida, sugerencias contextuales). La base jurídica que invoca es el interés legítimo: la compañía defiende que entrenar con información real mejora la experiencia del servicio para todos los miembros.

El cambio no afecta por igual a todas las piezas de tu cuenta. El núcleo son los datos públicos y semipúblicos que tú mismo has aportado: nombre, foto, cargo, experiencia, formación, ubicación indicada, habilidades; también lo que publicas en la red, como posts, artículos o comentarios. La función de entrenamiento no incluye mensajes privados (incluida la InMail), ni credenciales de acceso, ni datos de facturación, y no se aplica a menores de 18 años. Importa subrayarlo porque el anuncio ha generado confusiones: tu bandeja de mensajes no entra en el conjunto de entrenamiento.

El alcance geográfico puede inducir a dudas por los matices regulatorios. LinkedIn ha circunscrito la activación a Europa, Suiza, Canadá y Hong Kong, con comunicación específica para esas regiones. En la práctica, si resides en España verás el interruptor en tu cuenta y la opción aparecerá activada por defecto. Si no te opones, tus datos podrán alimentar los modelos generativos de la empresa. Si te opones, no se usarán con esa finalidad.

Para usuarios con múltiples cuentas (por ejemplo, una personal y otra de una filial o de una marca que administras), el ajuste es individual: tendrás que repetir la acción en cada perfil. Y si gestionas la presencia en LinkedIn de varias filiales o marcas, conviene coordinar un pequeño protocolo interno para desactivar la opción donde decidáis hacerlo.

Los datos implicados y los que quedan fuera

Entender qué entra y qué no entra ayuda a decidir. La compañía habla de “algunos datos” para entrenar modelos que generan contenido. En esa definición caben:

Perfil y trayectoria. Tu encabezado profesional, el extracto, el listado de empleos con fechas, descripciones, aptitudes, certificaciones, el nivel de estudios y los centros. También tu foto y la localidad que indicas en el perfil. Todo lo que hace encontrable y comprensible tu currículum público.

Contenido publicado. Lo que publicas (posts, artículos, newsletters), comentarios en publicaciones ajenas, reacciones, encuestas, eventos públicos que creas o a los que te apuntas y quedan visibles. Son señales sobre temas, sectores, herramientas que manejas o te interesan.

Actividad con funciones de IA. Si usas herramientas de redacción asistida dentro de LinkedIn o funciones que resumen perfiles/ofertas, esa interacción podría generar metadatos útiles para entrenar modelos de generación de texto.

A la vez, la empresa ha reiterado exclusiones rotundas:

Mensajes privados. El contenido de los mensajes (incluida la InMail) no se usa para entrenar modelos generativos.

Datos sensibles y credenciales. Quedan fuera usuario y contraseña, autenticación, métodos de pago, direcciones postales y otros datos sensibles que no forman parte de tu presencia pública.

Menores. LinkedIn fija un corte en 18 años: no utiliza datos de menores para estas finalidades.

Hay dos matices clave que conviene tener presentes. Primero, el ajuste “Datos para mejorar la IA generativa” se refiere a modelos que crean contenido. Otros tratamientos automatizados del servicio (seguridad, detección de abusos, antispam, personalización básica) no son idénticos y no dependen de ese interruptor. Segundo, el entrenamiento de modelos es acumulativo: lo que un modelo aprendió ayer no siempre puede “desaprenderlo” mañana. Desactivar hoy evita el uso futuro; no reescribe el pasado. Por eso tiene sentido actuar antes de la fecha.

Cómo desactivarlo, sin perder funciones

LinkedIn ofrece un camino rápido y otro formal. Para la inmensa mayoría, el rápido es suficiente y no te hace perder funciones clave de la plataforma.

Vía 1. Ajustes y privacidad (la más directa).
Con tu sesión iniciada, toca tu foto de perfil, entra en Ajustes y privacidad y busca la sección Privacidad de datos. Ahí verás la opción “Datos para mejorar la IA generativa” con un conmutador Sí/No. Ponlo en No. En escritorio, suele aparecer dentro del bloque Cómo utiliza LinkedIn tus datos; en móvil, el recorrido es prácticamente idéntico, aunque el orden de apartados puede variar. Comprueba el cambio volviendo a la pantalla anterior y entrando de nuevo: si el conmutador sigue en No, está aplicado.

Este interruptor no desactiva tu visibilidad en búsquedas, ni elimina tus publicaciones, ni te impide usar herramientas de IA dentro de LinkedIn si más adelante quieres hacerlo. Simplemente evita que tu información alimente los modelos generativos que la empresa usa para crear y mejorar funciones de contenido.

Vía 2. Formulario de oposición (la más garantista).
Si quieres documentar la oposición o ampliarla a cualquier tratamiento relacionado dentro de la misma base jurídica, utiliza el formulario de oposición. Es un documento en línea en el que indicas tu identidad, tu país de residencia y el motivo por el que te opones al uso de tus datos para entrenar IA generativa. Cita tu derecho de oposición del artículo 21 del RGPD y solicita confirmación por escrito. Este paso es útil si deseas una constancia formal y si, por ejemplo, administras cuentas corporativas o hablas en nombre de una organización.

En ambos casos, guarda capturas o el correo de confirmación. Si en el futuro surge una controversia, esa prueba de fecha y acción te ahorrará vueltas. Y si gestionas varias cuentas, repite el proceso en cada una: el sistema no sincroniza tu elección entre perfiles.

Detalles prácticos que ahorran tiempo

Conviene revisar algunos puntos finos. Si cambias de navegador o usas un equipo corporativo, la preferencia viaja con tu cuenta, no con el dispositivo, así que no tienes que repetir el ajuste en cada ordenador. Si eliminaste publicaciones antiguas y tenías archivos adjuntos (CVs, presentaciones), verifica que esos documentos ya no están accesibles públicamente; sigue siendo buena higiene digital.

Otro consejo útil: pide a tu equipo de TI o al DPD (Delegado de Protección de Datos) de tu empresa que difunda una nota interna con el recorrido del ajuste y el enlace al formulario. Evitarás decenas de consultas sueltas y asegurarás un cumplimiento homogéneo.

El formulario de oposición y tus derechos

Más allá del conmutador, el formulario de oposición apoya tu decisión en norma europea. ¿Qué derechos te amparan?

Derecho de oposición (art. 21 RGPD). Puedes oponerte en cualquier momento a un tratamiento basado en interés legítimo. La empresa debe dejar de tratar tus datos para ese fin, salvo que acredite motivos legítimos imperiosos que prevalezcan sobre tus intereses, derechos y libertades. En la práctica, cuando la finalidad es entrenar modelos generativos, esa prevalencia es difícil de sostener si tú te opones de forma clara.

Derecho de información y transparencia (arts. 12 y 13). Tienes derecho a recibir información clara sobre qué datos, con qué fines y bajo qué base legal se tratarán, durante cuánto tiempo y con qué destinatarios.

Acceso, rectificación, supresión y limitación (arts. 15 a 18). Puedes solicitar acceso a tus datos, pedir rectificaciones y, en su caso, supresión o limitación del tratamiento. En el ámbito del entrenamiento de modelos, la supresión no equivale a “desentrenar” lo aprendido, pero sí evita usos futuros y elimina fuentes originales bajo control del responsable.

Plazos de respuesta. La empresa debe responder en un mes desde la recepción de tu solicitud, con posibilidad de ampliar dos meses más en casos complejos, informándote del motivo. Si no responde o deniega, puedes reclamar ante tu autoridad nacional (en España, la AEPD) aportando la documentación.

No miembros y contenidos subidos por terceros. Si no tienes cuenta, pero tu nombre o tus datos aparecen en publicaciones públicas de otros (por ejemplo, una lista de participantes de un evento al que te inscribieron), puedes invocar igualmente tus derechos si eres identificable. LinkedIn prevé canales para estas solicitudes.

En definitiva, el interruptor te sirve ya, el formulario te da un papel. Usar ambos no es redundante: uno corta la tubería y el otro documenta el cierre.

Bajo la lupa europea: base legal y controles

LinkedIn justifica el uso de datos para entrenar IA generativa en el interés legítimo de mejorar y asegurar el servicio. En la teoría del RGPD, esa base legal exige una ponderación: el beneficio para el responsable del tratamiento (y, por extensión, para el conjunto de usuarios) debe compensar los riesgos para los derechos y libertades de las personas afectadas. Esa ponderación, para ser válida, necesita transparencia real y un mecanismo eficaz de oposición sin fricciones.

Las autoridades europeas de protección de datos han puesto esta medida en observación coordinada. El Garante italiano anunció que trabaja con otras autoridades para verificar la compatibilidad del plan con la normativa europea. Esa cooperación —canalizada a menudo a través del Comité Europeo de Protección de Datos— mira tres piezas: información al usuario, alcance del tratamiento y efectividad de la oposición. Si detectan opacidad, exceso en la recolección de datos o un diseño engañoso del ajuste, pueden exigir cambios o imponer sanciones.

En paralelo, la compañía ha detallado las exclusiones (mensajes privados, menores, datos sensibles) y afirma aplicar minimización y controles internos para reducir riesgos. También sostiene que la desactivación del ajuste surte efecto en adelante y que respeta las oposiciones formales que reciba por la vía del formulario. Aun así, el debate regulatorio no se agota con el interruptor: los expertos recuerdan que entrenar con contenido público plantea preguntas sobre expectativa razonable de privacidad y sobre la reutilización masiva de material que fue subido a una red social con otro propósito principal.

Un punto técnico con derivada jurídica es la imposibilidad práctica de borrar la influencia concreta de un dato en un modelo ya entrenado (el famoso “unlearning” total). La norma no exige lo imposible, pero sí que el responsable adopte medidas razonables para cesar el tratamiento a futuro y, cuando proceda, suprimir o anonimizar las fuentes. De ahí el consejo insistente: actúa antes del 3 de noviembre para que tu información no entre en el nuevo ciclo de entrenamiento.

Antes del lunes: decide qué compartes

A estas alturas, la decisión es operativa, no filosófica. Si quieres impedir que tu información alimente los modelos de LinkedIn, apaga la opción “Datos para mejorar la IA generativa” y envía el formulario de oposición. Tardarás unos minutos. Si prefieres mantenerla activa, hazlo sabiendo qué datos entran y cuáles no, y planifica una higiene mínima de tu presencia: repasa lo que publicas, ajusta la visibilidad de tu perfil y evita subir contenidos que, con el tiempo, puedan ser reutilizados fuera de contexto por sistemas automáticos.

Desde una perspectiva profesional, no hay una decisión universal. Quien tiene un perfil sólido y saca partido a las herramientas de redacción y descubrimiento puede considerar que la balanza le beneficia y que vale la pena contribuir al entrenamiento. Quien primarice la privacidad o trabaje en entornos sensibles (compliance, salud, defensa) puede optar por excluirse sin renunciar al resto de utilidades de la red. La redacción asistida, los resúmenes y las sugerencias funcionan igual aunque tu información no sea materia prima del modelo; quizá algo menos “afinados” contigo, pero operativos.

Las empresas —sobre todo las que promueven programas de employee advocacy— harían bien en enviar hoy una nota a sus equipos explicando el cambio, el recorrido del ajuste y el enlace al formulario. Evitarán fricciones internas y futuras reclamaciones, y de paso establecerán un criterio de coherencia para toda la organización. Si tu compañía tiene Delegado de Protección de Datos, que centralice dudas y guíe a los administradores de páginas y cuentas de anuncios.

Una última pista para cerrar con precisión. Este lunes, 3 de noviembre, no desaparece nada de tu experiencia en LinkedIn si optas por excluirte: seguirás en búsquedas, podrás publicar como siempre, podrás candidatarte a ofertas y usar herramientas de IA dentro de la red si quieres. Lo único que cambia es que la plataforma no podrá usar tu información para entrenar sus modelos generativos. Que es, exactamente, lo que buscabas.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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