Ocio
España alcanza las semifinales del Mundial femenino de baloncesto
España firma un 66-89 ante Australia, vuelve a unas semifinales del Mundial y se medirá a Estados Unidos en Berlín por un puesto en la final.

Foto: Zafer / Wikimedia Commons — Trabajo propio, CC BY 4.0.
Resumen
- España arrolló a Australia por 66-89 y está en semifinales del Mundial
- La selección jugará contra Estados Unidos el sábado a las 20:00 en Berlín
- El partido podrá verse gratis en La 1 y también a través de RTVE Play
España está otra vez entre las cuatro mejores selecciones del mundo. Y no entró de puntillas. La selección femenina de baloncesto arrolló a Australia por 66-89 en los cuartos de final del Mundial de Berlín, después de una primera mitad extraordinaria en la que las de Miguel Méndez jugaron con velocidad, acierto exterior y una circulación de balón que durante muchos minutos convirtió a las australianas en perseguidoras.
El premio es de los que no permiten demasiadas celebraciones largas. España jugará contra Estados Unidos el sábado 12 de septiembre a las 20:00 horas, hora peninsular española, por una plaza en la final del Mundial. El encuentro se disputará en el Uber Arena de Berlín y podrá seguirse gratis en España a través de La 1 y RTVE Play.
España rompió el partido antes de que Australia pudiera respirar
Hay partidos que se cocinan despacio y otros que reciben un martillazo nada más empezar. Este fue de los segundos. Iyana Martín abrió el fuego desde el perímetro y España encadenó triples con una naturalidad casi insolente. La base convirtió tres muy pronto, Alba Torrens se sumó desde fuera y el ataque español encontró tiros liberados una y otra vez.
El resultado fue un primer cuarto brutal: 17-31 para España. Meter 31 puntos en diez minutos de unos cuartos de final del Mundial no es precisamente rutina. Y no era únicamente cuestión de puntería. La selección movía rápido el balón, corría cuando podía y obligaba a Australia a defender siempre un pase tarde. Cuando las australianas cerraban la pintura, aparecía el lanzamiento exterior; cuando salían a taparlo, se abrían espacios dentro.
España llegó a convertir siete de sus primeros nueve triples. Australia trató de responder desde el perímetro y encontró un pequeño parcial para acercarse, pero Miguel Méndez paró el partido y el equipo recuperó inmediatamente su tono defensivo. Nada de pánico. Un par de ajustes, manos arriba y otra vez a correr.
Un 37-58 al descanso que dejó la semifinal muy cerca
El segundo cuarto confirmó que aquello no era una llamarada pasajera. Maite Cazorla, María Conde, Alicia Flórez, Awa Fam, Alba Torrens… España encontraba puntos y soluciones en distintos sitios. Esa fue quizá la imagen más inquietante para Australia: no había una única jugadora capaz de explicar el ataque español.
El descanso llegó con 37-58, una ventaja de 21 puntos construida sin necesidad de poner el balón permanentemente en manos de una estrella. Megan Gustafson empezó a imponer también su presencia cerca del aro y María Conde apareció en ambos lados de la pista, mientras Australia, castigada por las bajas y con una rotación muy corta, comenzaba a pagar el esfuerzo físico. Las australianas afrontaron el encuentro con solo nueve jugadoras disponibles.
Conviene decirlo sin quitar un gramo de mérito al triunfo español: Australia llegó mermada. Pero aprovechar las debilidades de un rival también consiste en no dejarle respirar. Y España hizo exactamente eso durante veinte minutos.
Australia reaccionó, pero España ya tenía el partido agarrado
Después del descanso cambió el paisaje. Ya no llovían triples ni aparecían autopistas hacia el aro. Australia endureció el encuentro, España bajó revoluciones y el tercer cuarto terminó con un parcial de 14-12 para las australianas. El marcador seguía siendo cómodo: 51-70.
Fue el tramo menos brillante de España. Las posesiones se hicieron más largas, desapareció parte de la fluidez y hubo ataques que murieron demasiado cerca del final de la posesión. Australia, que no iba a marcharse dócilmente de un Mundial, siguió empujando y llegó a colocarse a 13 puntos en el último periodo.
Ahí apareció algo quizá más valioso que otro festival anotador: España supo gobernar el momento incómodo. No se descompuso. Raquel Carrera aportó puntos, Gustafson siguió siendo una referencia interior y la defensa evitó que el intento de remontada se convirtiera en un partido nuevo. El último cuarto terminó 15-19 y el 66-89 quedó escrito en el marcador.
Gustafson, Iyana Martín y una España con muchas manos
Megan Gustafson terminó como máxima anotadora española con 16 puntos. Iyana Martín añadió 13 puntos, cuatro asistencias y dos rebotes; María Conde firmó 10 puntos y siete rebotes. Alicia Flórez produjo uno de esos partidos cuyo valor supera la cifra anotadora: 10 puntos, cinco rebotes y cuatro asistencias, además de una actividad defensiva constante que le valió el reconocimiento como mejor jugadora del encuentro.
No fue, por tanto, la noche de una salvadora solitaria. Esa es una de las peculiaridades de esta selección. Miguel Méndez dispone de una mezcla llamativa: la experiencia de Alba Torrens convive con la juventud de Iyana Martín y Awa Fam, mientras jugadoras como Cazorla, Carrera, Conde o Gustafson permiten cambiar el tipo de partido sin desmontar el equipo.
España llegó al Mundial derrotando con claridad a Alemania por 83-53, tropezó después contra Mali por 73-82 y reaccionó frente a Japón con un 79-59 que le permitió avanzar directamente a cuartos. La derrota ante Mali parecía una piedra fea en mitad del camino. Al final ha terminado funcionando casi como recordatorio: este equipo puede jugar muy bien, pero no tiene margen para vivir de las rentas.
Estados Unidos espera después de destrozar a Hungría
Y ahora aparece el animal grande del bosque. Estados Unidos eliminó a Hungría por 108-56 en sus cuartos de final y llega a la semifinal como principal favorita al título. Napheesa Collier anotó 19 puntos ante las húngaras y Caitlin Clark repartió nueve asistencias, dentro de una plantilla estadounidense que vuelve a acumular talento por metros cuadrados.
La historia tampoco ayuda precisamente a vender tranquilidad. Estados Unidos alcanza por decimotercera edición consecutiva las cuatro primeras posiciones del Mundial y disputa su undécima semifinal seguida. Busca, además, meterse en su quinta final consecutiva. España ya se cruzó con las estadounidenses en una semifinal mundialista en 2010 y conoce bien la dimensión del desafío.
Pero hay una diferencia entre respetar a Estados Unidos y entrar derrotada al pabellón. España viene de jugar probablemente sus mejores veinte minutos del torneo frente a Australia, tiene profundidad, juventud, piernas y un baloncesto colectivo que puede resultar incómodo incluso para una selección construida con estrellas.
Miguel Méndez lo expresó después de alcanzar las semifinales sin demasiada afición por la calculadora del miedo: su equipo no está pensando en conformarse con disputar el partido por el bronce. A estas alturas del Mundial, ponerse techo sería una forma bastante sofisticada de desperdiciar el viaje.
Cuándo y dónde ver España-Estados Unidos
La semifinal España-Estados Unidos se juega el sábado 12 de septiembre a las 20:00 horas, horario peninsular español, en el Uber Arena de Berlín. Es la segunda semifinal de la jornada; antes, a las 16:30, Francia y Alemania disputarán el otro billete para la final. Los dos vencedores se enfrentarán el domingo 13 de septiembre por el título mundial.
En España, el encuentro podrá seguirse gratis y en abierto por La 1, además de por internet mediante RTVE Play. La emisión permitirá seguir uno de los partidos más exigentes de la selección española en los últimos años, con una plaza en la final mundialista directamente en juego.
La sede será la misma gran pista berlinesa en la que España acaba de desmontar a Australia. No habrá, pues, viaje ni adaptación a un nuevo pabellón. Solo cambia una cosa. El rival.
España vuelve a sentarse en la mesa de las grandes
El 66-89 tiene una dimensión que va bastante más allá de unos cuartos de final bien jugados. España regresa a las semifinales de un Mundial ocho años después, tras haber alcanzado esta ronda de manera consecutiva en 2010, 2014 y 2018 y quedarse fuera de la edición de 2022. Además, el triunfo rompe una serie de cuatro derrotas españolas ante Australia en sus anteriores enfrentamientos mundialistas.
Queda Estados Unidos. Casi nada. Pero España llega después de haber puesto 58 puntos en veinte minutos ante Australia, con jóvenes jugando sin pedir permiso y veteranas entendiendo cuándo había que frenar el partido. El sábado, desde las 20:00 horas, el margen de error será diminuto. También lo será para las estadounidenses si España vuelve a jugar con ese descaro.












