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¿Por qué Angelina Jolie deja Los Ángeles y empieza una vida nómada?
Angelina Jolie prepara su salida de Los Ángeles y una etapa más nómada, con Camboya, sus proyectos y su familia como principales referencias.

Foto: Harald Krichel / Wikimedia Commons — Trabajo propio, CC BY-SA 4.0.
Resumen
- Angelina Jolie prepara su salida de Los Ángeles y una etapa más nómada
- Knox y Vivienne ya son adultos, un cambio decisivo para sus planes
- Camboya tendrá un peso central junto a sus proyectos y su familia
Angelina Jolie prepara una mudanza que, en realidad, se parece poco a una mudanza convencional. La actriz quiere pasar mucho menos tiempo en Estados Unidos, abandonar su residencia habitual de Los Ángeles y adoptar durante una etapa una vida más itinerante, sin instalarse de forma permanente en otra ciudad. Su plan pasa por conservar un hogar de referencia para la familia mientras reparte el resto del año entre viajes, proyectos artísticos y trabajo humanitario.
El momento no es casual. Knox y Vivienne, sus hijos menores, cumplieron 18 años en julio de 2026, de modo que los seis hijos que Jolie comparte con Brad Pitt son ya adultos. La actriz había explicado años atrás que su permanencia en Los Ángeles estaba condicionada por las circunstancias familiares surgidas tras la separación. Con aquella etapa terminada, el mapa se abre. Y bastante: Camboya aparece como uno de los lugares donde pasará más tiempo, aunque Jolie no ha anunciado un nuevo país de residencia permanente.
Angelina Jolie quiere dejar Los Ángeles, pero no mudarse simplemente a otra ciudad
La revelación llegó en una entrevista publicada en septiembre. Cuando le plantearon si podía trasladarse de Los Ángeles a Nueva York, Jolie dejó claro que piensa en algo bastante más amplio: estar más fuera de Estados Unidos y evitar, al menos durante un tiempo, una base única.
No se trata, por tanto, de cambiar las palmeras de California por un apartamento en Manhattan y seguir con la misma vida bajo otro código postal. Jolie imagina una casa donde permanezcan las fotografías familiares, los objetos personales y ese pequeño desorden sentimental que convierte una vivienda en hogar. Después, carretera —o más probablemente aeropuerto— y temporadas repartidas por distintos países.
La propia actriz lo define como una existencia “un poco nómada”. No parece una ocurrencia repentina. Viajar, trabajar fuera de Hollywood y mantener vínculos con diferentes culturas lleva décadas formando parte de su vida pública; lo nuevo es que ahora dispone de mayor libertad para ordenar el calendario alrededor de ese modelo.
Los 18 años de Knox y Vivienne cambiaron el escenario familiar
Jolie y Brad Pitt tienen seis hijos: Maddox, Pax, Zahara, Shiloh, Knox y Vivienne. Los gemelos Knox y Vivienne, nacidos en julio de 2008, eran los últimos menores de edad y cumplieron 18 años este verano. Ese cumpleaños ha tenido una consecuencia práctica mucho mayor que la habitual tarta con velas: desaparece el condicionante que durante años ligó parte de la vida familiar de Jolie a Los Ángeles.
En 2024, antes de que los gemelos alcanzaran la mayoría de edad, Jolie ya había anticipado el movimiento. Explicó entonces que permanecía en Los Ángeles por las circunstancias relacionadas con su divorcio y que, una vez los menores cumplieran 18 años, tendría libertad para marcharse. También señalaba Camboya y los lugares donde vivieran sus familiares como destinos donde esperaba pasar largas temporadas.
El divorcio entre Jolie y Pitt quedó finalmente resuelto en 2024 después de un larguísimo proceso iniciado tras su separación en 2016. Otra disputa, la relacionada con Château Miraval, la propiedad y bodega francesa que compartieron, ha continuado por su propio carril judicial. Dicho de otro modo: el divorcio terminó; todos los flecos entre ambos, no necesariamente.
La venta de su mansión de casi 30 millones confirma el cambio
Hay declaraciones que pueden evaporarse con cierta facilidad. Una casa puesta en venta por 29,85 millones de dólares suele ser una señal algo más pesada.
Jolie sacó al mercado en mayo de 2026 su histórica propiedad de Los Feliz, dentro de la exclusiva comunidad de Laughlin Park. Había comprado la finca en 2017 por 24,5 millones de dólares, poco después de separarse de Pitt. El complejo ocupa alrededor de 2,1 acres —unos 8.500 metros cuadrados— y tiene como pieza central una vivienda de aproximadamente 11.000 pies cuadrados, algo más de 1.000 metros cuadrados.
No es precisamente un piso que uno deje porque haya encontrado otro con mejor luz. La propiedad perteneció durante décadas al legendario director Cecil B. DeMille, una de las figuras fundacionales del Hollywood clásico, y conserva una fuerte carga histórica. Cuenta con casa de invitados, piscina y distintas construcciones auxiliares dentro de una parcela protegida de las miradas exteriores.
Para Jolie, sin embargo, el inmueble parece representar sobre todo una etapa que se acaba. La actriz ha descrito este momento como el final de una época. La frase encaja bastante bien con la imagen: vender una de las residencias más vinculadas a la mitología hollywoodiense mientras se prepara para vivir cada vez más lejos de Hollywood.
Camboya será mucho más que un destino de vacaciones
Entre todos los lugares mencionados alrededor de sus próximos movimientos, Camboya ocupa una posición especial. Jolie mantiene desde hace años una profunda relación personal con el país, donde adoptó a Maddox y donde desarrolla proyectos humanitarios y medioambientales a través de la Maddox Foundation. También posee una vivienda allí.
Ahora quiere reforzar ese vínculo. Su intención es convertir su casa camboyana durante varios meses al año en un espacio relacionado con la cultura jemer, al tiempo que aumenta el trabajo sobre el terreno. No equivale a decir que Angelina Jolie se muda definitivamente a Camboya —ese detalle es importante—, sino que el país será uno de los grandes centros de gravedad de su nueva vida.
Jolie conoce bien esa forma de desplazarse entre mundos. Llegó a Camboya por primera vez durante el rodaje de Lara Croft: Tomb Raider y posteriormente desarrolló allí iniciativas ligadas a conservación, educación y comunidades locales. A estas alturas, reducir esa relación a la etiqueta de “segunda residencia” se queda bastante corto.
Atelier Jolie también empuja su vida fuera de California
El cambio geográfico coincide con la expansión de Atelier Jolie, el proyecto creativo que la actriz puso en marcha en 2023 en Nueva York. La iniciativa trabaja con diseñadores, artesanos y creadores y tiene una dimensión internacional que Jolie quiere ampliar durante esta nueva etapa.
Entre los planes estudiados aparece Brasil como posible primera expansión internacional, junto con colaboraciones y espacios vinculados a otras ciudades y países. También se han mencionado Viena y Camboya dentro de esa red futura. La idea no consiste únicamente en abrir boutiques con su nombre sobre el escaparate; Atelier Jolie fue concebido como un espacio de colaboración, reutilización de prendas, aprendizaje y trabajo con artesanos locales.
Ese proyecto explica mejor la palabra “nómada”. Jolie no está anunciando unas vacaciones perpetuas con una maleta de diseño. Su planteamiento mezcla trabajo creativo, cine, actividades humanitarias y familia. Menos residencia fija, más movimiento.
No hay un país elegido para la nueva residencia de Angelina Jolie
Conviene detenerse aquí porque alrededor de cualquier mudanza de una estrella de Hollywood aparecen países candidatos con la velocidad de las apuestas deportivas. Por ahora, Angelina Jolie no ha confirmado Francia, Reino Unido, Camboya ni ningún otro lugar como residencia permanente.
Lo que sí ha dicho es que quiere disponer de un hogar familiar y, al mismo tiempo, vivir durante un periodo de forma itinerante. Nueva York seguirá vinculada a Atelier Jolie; Camboya tendrá un peso considerable por sus proyectos culturales y humanitarios; otros destinos dependerán del trabajo y de dónde se encuentren sus hijos.
La diferencia parece pequeña, pero cambia toda la historia. Jolie no está sustituyendo Los Ángeles por una nueva capital. Está renunciando a que una sola ciudad organice su vida.
Una vida menos anclada a Hollywood
Durante casi una década, la mansión de Los Feliz funcionó como centro familiar después de la ruptura con Brad Pitt. Ahora los hijos son adultos, la casa está en venta y los límites geográficos que acompañaron aquella etapa se han aflojado. Las piezas encajan sin necesidad de añadir demasiado melodrama.
Angelina Jolie, a sus 51 años, entra así en una fase distinta: más tiempo fuera de Estados Unidos, temporadas en Camboya, expansión internacional de Atelier Jolie, proyectos cinematográficos y una casa familiar que sirva de punto de regreso, no necesariamente de residencia permanente.
Hollywood construyó durante un siglo la idea de que llegar a Los Ángeles era la culminación del viaje. Jolie parece estar haciendo el recorrido inverso. Después de una casa que perteneció a Cecil B. DeMille, seis hijos criados entre focos y aeropuertos y años de batalla familiar, su próximo domicilio quizá no quepa bien en una casilla. Más que mudarse a algún sitio, Angelina Jolie quiere volver a moverse.












