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¿Qué equipos dominarán la NFL 2026? Favoritos, sorpresas y candidatos
Los Rams encabezan las previsiones de la NFL 2026, pero Bills, Texans, Ravens, Seahawks y varios aspirantes llegan con argumentos muy serios.

Foto: Mass Communication Specialist 2nd Class Michael A. Lantron, USN — dominio público — vía Wikimedia Commons.
Resumen
- Los Rams parten como el equipo más completo y gran favorito de la NFL 2026
- Buffalo, Houston, Baltimore y Seattle también apuntan al título
- Josh Allen, Drake Maye y varias divisiones abiertas elevan la incertidumbre
La NFL 2026 arranca con un favorito que sobresale algo más que el resto: Los Angeles Rams. No porque exista una unanimidad —eso en la NFL suele durar lo mismo que una ventaja de tres puntos—, sino porque reúnen una combinación difícil de encontrar en otro vestuario: una ofensiva que fue la más productiva de la liga, Matthew Stafford al mando y una defensa reforzada hasta unos niveles casi obscenos con Myles Garrett y el regreso de Aaron Donald. A su alrededor aparecen Buffalo Bills, Houston Texans, Denver Broncos y Baltimore Ravens, además de unos Seattle Seahawks que defienden el título.
La pelea, sin embargo, llega bastante abierta. Entre los pronósticos previos a la temporada aparecen siete equipos distintos señalados como posibles campeones del Super Bowl LXI, y cuatro de ellos buscarían levantar el trofeo por primera vez. La campaña comienza el 9 de septiembre con un detalle magníficamente diseñado por la NFL: Seattle Seahawks contra New England Patriots, repetición del último Super Bowl. El calendario no concede ni cinco minutos de nostalgia.
Los Rams parten delante, y esta vez hay razones de sobra
Los Angeles ya tenía una de las mejores estructuras de la competición. Sean McVay sigue siendo uno de esos entrenadores capaces de convertir un movimiento previo al snap en una pequeña crisis administrativa para la defensa rival y Matthew Stafford, a los 38 años, viene de ganar el MVP. El ataque de los Rams terminó 2025 con 29,6 puntos ofensivos por partido, el mejor registro de la NFL, y conserva buena parte del armazón que lo hizo funcionar.
Puka Nacua, Davante Adams y Kyren Williams mantienen un arsenal considerable. Pero lo realmente llamativo está al otro lado del balón. Los Rams incorporaron a Myles Garrett, vigente Jugador Defensivo del Año, recuperaron a Aaron Donald de su retirada y añadieron a Trent McDuffie y Jaylen Watson a la secundaria. Aquello empieza a parecer menos una reconstrucción defensiva que una colección de cromos confeccionada con el presupuesto desbloqueado de un videojuego.
La proyección previa coloca a Los Angeles como la ofensiva número uno para 2026 y sitúa su defensa entre las tres mejores, únicamente por detrás de Houston y Seattle en algunas previsiones. Entre 19 analistas que pronosticaron el próximo campeón, los Rams fueron la opción más repetida, con ocho votos. No garantiza absolutamente nada —septiembre está lleno de campeones imaginarios—, pero explica por qué son el equipo que todos tendrán marcado.
Buffalo, Houston y Baltimore amenazan desde la AFC
La Conferencia Americana ofrece bastante menos claridad. Los Buffalo Bills vuelven a descansar sobre una certeza llamada Josh Allen. Mientras su quarterback permanezca sano, resulta difícil sacarlos de cualquier conversación seria sobre el Super Bowl. La previsión ofensiva los coloca segundos, detrás de los Rams, después de haber terminado terceros en producción ofensiva durante 2025.
Buffalo también ha añadido a DJ Moore a un ataque que necesitaba más profundidad exterior. El cambio de entrenador tampoco supone empezar desde cero: Joe Brady, ascendido después de dirigir el ataque, conoce perfectamente a Allen. En los pronósticos de división, 16 de 19 analistas eligieron a Buffalo para ganar la AFC East, muy por delante de New England. Josh Allen, además, es el jugador que reúne más votos entre los candidatos al MVP.
Houston ofrece un argumento diferente. Menos fuegos artificiales, más alambrada. Los Texans llegan con la defensa proyectada como la mejor de toda la NFL, encabezada por Will Anderson Jr., Danielle Hunter y Derek Stingley Jr. Will Anderson aparece también como principal candidato al premio al mejor defensor de la temporada. Quince de 19 expertos colocan a Houston como campeón de la AFC South.
Baltimore queda en ese incómodo territorio donde un equipo puede parecer candidato al título y, simultáneamente, tener una división capaz de triturarlo. Los Ravens reciben diez votos para conquistar la AFC North; Cincinnati Bengals, nueve. Un margen de una papeleta. Lamar Jackson continúa siendo Lamar Jackson y Derrick Henry sigue ahí, pero la llegada del nuevo entrenador Jesse Minter introduce una variable que solo podrá medirse cuando empiecen a volar cascos de verdad.
Denver ya no aparece como una sorpresa simpática
El otro nombre que ha ganado peso es Denver Broncos. Bo Nix vuelve tras la lesión que cortó su temporada anterior y Sean Payton dispone ahora de Jaylen Waddle, una incorporación que proporciona velocidad y amenaza profunda a un ataque con una línea ofensiva muy respetada.
La AFC West resume bien cuánto ha cambiado el paisaje. Denver reúne ocho votos como campeón divisional, Los Angeles Chargers siete y Kansas City Chiefs apenas cuatro entre los 19 analistas. Hace no demasiado, imaginar a los Chiefs terceros en una predicción de su propia división habría parecido material para una comedia. Patrick Mahomes continúa siendo un argumento bastante serio contra cualquier entierro prematuro, por supuesto.
Seattle defiende el título sin ser el gran favorito
Los Seattle Seahawks empiezan la temporada desde una posición curiosa: son los campeones y, aun así, buena parte del ruido se dirige hacia Los Angeles. Seattle derrotó a New England en el Super Bowl LX y su defensa había sido la más difícil de puntuar durante la temporada anterior, con 16,41 puntos concedidos por partido cuando estaba sobre el campo.
Mike Macdonald conserva una unidad de enorme nivel con Devon Witherspoon, Leonard Williams, Nick Emmanwori, Byron Murphy II y Ernest Jones IV, aunque las salidas de Riq Woolen, Boye Mafe y Coby Bryant han reducido profundidad. Por eso la proyección defensiva coloca a Seattle segundo, inmediatamente detrás de Houston. Sigue siendo un muro; simplemente le han quitado algunos ladrillos de repuesto.
El reconocimiento aparece también en las previsiones de playoffs. Aunque los Rams reciben 18 de 19 votos para ganar la NFC West, Seattle domina con enorme diferencia las elecciones para entrar como wild card. Es decir: los expertos ven a Los Angeles ganando la división, pero prácticamente nadie está dispuesto a mandar al vigente campeón a casa en enero. Tiene lógica.
Detroit, Dallas y Chicago agitan una NFC imprevisible
Más hacia el este, Detroit Lions recupera protagonismo. Después del título divisional de Chicago en 2025, Detroit recibe diez votos para conquistar la NFC North, frente a cuatro de Bears, cuatro de Green Bay Packers y uno de Minnesota Vikings. La razón está delante de los ojos: Jared Goff continúa rodeado por Amon-Ra St. Brown, Jameson Williams y Jahmyr Gibbs, mientras Penei Sewell sostiene una línea ofensiva que será decisiva.
Detroit aparece cuarto entre los ataques proyectados para 2026. Justo delante están los Chicago Bears, terceros, una apuesta que depende en gran medida del crecimiento de Caleb Williams durante su tercer año. Ben Johnson dispone de talento suficiente para convertir Chicago en uno de los ataques más incómodos de la competición, aunque una cosa es dibujarlo durante agosto y otra bastante distinta hacerlo cuando empieza a llover presión defensiva en noviembre.
Dallas Cowboys constituye otra de las apuestas fuertes. Doce de 19 expertos los escogen para ganar la NFC East por delante de Philadelphia Eagles. Dak Prescott cuenta con CeeDee Lamb y George Pickens y el ataque aparece proyectado como el quinto mejor de la liga. El problema de Dallas es casi cultural: lleva tantos años llegando a septiembre rodeado de expectativas que la frase «este puede ser el año» pertenece ya al folclore estadounidense.
Tampa Bay Buccaneers, en cambio, reúne una unanimidad considerable dentro de su división: 17 votos para ganar la NFC South. Baker Mayfield parte como el quarterback más asentado de ese sector y Tampa aparece, sobre el papel, bastante por encima de New Orleans Saints, Atlanta Falcons y Carolina Panthers.
New England y el examen definitivo de Drake Maye
Los Patriots son quizá el equipo más difícil de colocar. Vienen de disputar el Super Bowl y Drake Maye terminó segundo en la carrera por el MVP durante 2025. Sobre semejante base parecería fácil construir optimismo. Pero la NFL tiene esa desagradable costumbre de cobrar intereses por los éxitos rápidos.
New England incorporó a A.J. Brown y Romeo Doubs para mejorar el cuerpo de receptores. El ataque está proyectado séptimo de la liga y Maye dispone de herramientas mejores que hace un año. El interrogante está en la protección: la línea ofensiva continúa provocando dudas y Seattle ya demostró en el Super Bowl qué ocurre cuando el quarterback de los Patriots empieza a recibir presión antes de que sus rutas terminen de cocinarse.
Hay predicciones que incluso vuelven a situar a Maye en la conversación por el MVP. El consenso previo, sin embargo, se inclina más hacia Josh Allen, seguido por Joe Burrow y Justin Herbert. Eso no rebaja a Maye; simplemente recuerda que el salto de promesa a estrella es una cosa y mantenerse arriba, con toda la liga estudiando tus tendencias durante meses, otra bastante más desagradable.
Una NFL con favorito, pero todavía sin dueño
La NFL 2026 empieza con Los Angeles Rams ofreciendo la candidatura más completa: ataque número uno proyectado, defensa de élite y una plantilla cargada de estrellas. Buffalo conserva el factor Josh Allen, Houston puede tener la defensa más sofocante de la competición, Seattle lleva el trofeo bajo el brazo y Detroit, Denver, Baltimore, Dallas o Chicago tienen argumentos suficientes para alterar cualquier previsión.
Eso explica también el interés por los 32 equipos antes de la primera jornada. No existe una jerarquía tranquila. Kansas City ya no parece indiscutible en su propia división, New England debe demostrar que su regreso a la élite no fue una llamarada y Seattle inicia la defensa del campeonato enfrentándose precisamente al rival que derrotó en febrero.
El Super Bowl LXI se jugará el 14 de febrero de 2027 en Inglewood, California. Hasta entonces habrá lesiones, jóvenes que despegan, favoritos que se desinflan y algún equipo al que septiembre trataba como figurante terminando enero con las luces apuntándole a la cara. Es la NFL. Los Rams arrancan delante; el resto del guion todavía está prácticamente en blanco.












