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¿Qué ocurrió en los dos accidentes laborales con heridos en Albacete?

Dos trabajadores resultaron heridos graves en Albacete tras caer una retroexcavadora a una zanja y desplomarse varios tablones en Campollano.

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medicos de ambulancia con un enfermo

Dos trabajadores tuvieron que ser rescatados y trasladados al Hospital General Universitario de Albacete tras sufrir dos accidentes laborales diferentes durante el jueves 23 de julio. Los sucesos se produjeron con poco más de seis horas de diferencia: el primero, en una obra de la avenida Gregorio Arcos; el segundo, en una fábrica del Polígono Industrial de Campollano.

El primer herido, un hombre de 46 años, cayó al interior de una zanja junto con la retroexcavadora que manejaba y quedó atrapado dentro de la máquina. Los bomberos consiguieron liberarlo antes de que fuera evacuado en una UVI móvil. Horas después, un trabajador de 52 años resultó alcanzado por varios tablones de madera en una nave industrial y también fue trasladado al hospital en una unidad medicalizada.

La proximidad entre ambos episodios resulta llamativa, aunque no existe ningún dato que permita relacionarlos. Ocurrieron en lugares distintos, durante actividades diferentes y bajo riesgos propios de cada trabajo. La coincidencia cabe en un titular; las causas, sin embargo, deberán investigarse por separado. En prevención laboral, sumar sospechas antes de conocer los hechos suele generar mucho ruido y bastante poca luz.

Una retroexcavadora cayó al interior de una zanja

El primero de los accidentes se registró a las 12:47 horas en una zona de obras situada en la avenida Gregorio Arcos, una de las principales vías de entrada y salida de Albacete. El operario realizaba trabajos de excavación cuando la máquina cayó dentro de una zanja o socavón.

Parte de la superficie sobre la que trabajaba la retroexcavadora habría cedido. La maquinaria se precipitó y su conductor quedó atrapado en el interior, una situación especialmente delicada por el peso del vehículo, la inestabilidad del terreno y la posibilidad de nuevos desprendimientos.

No fue un rescate sencillo. Una excavación abierta puede comportarse como una pared de arena mojada: parece firme hasta que deja de serlo. Cualquier desplazamiento del terreno o de la propia máquina podía complicar la liberación del trabajador y aumentar el riesgo para los equipos de emergencia.

Bomberos, policías y una UVI móvil en Gregorio Arcos

Hasta el lugar se desplazaron los Bomberos de Albacete, agentes de la Policía Nacional y de la Policía Local, además de una UVI móvil. La zona tuvo que ser asegurada mientras los efectivos trabajaban para acceder al habitáculo y sacar al operario sin agravar sus lesiones.

Tras varios minutos de intervención, el hombre fue liberado, atendido por los sanitarios y trasladado en estado grave al Hospital General Universitario de Albacete. No ha trascendido públicamente la naturaleza concreta de sus lesiones ni una evolución clínica posterior.

La investigación deberá determinar por qué cedió el terreno, si la máquina operaba a una distancia adecuada del borde, si la excavación estaba protegida y si se habían valorado correctamente las características del suelo. Son cuestiones técnicas, no acusaciones. Atribuir responsabilidades antes de conocer el resultado de las pesquisas sería tan precipitado como manejar una máquina pesada sin mirar qué hay bajo las ruedas.

Otro trabajador herido horas después en Campollano

El segundo aviso llegó a las 18:59 horas, seis horas y doce minutos después del primero. Esta vez el escenario fue una fábrica situada en la avenida Segunda del Polígono Industrial de Campollano, el gran pulmón empresarial de la capital albaceteña.

Un trabajador de 52 años fue golpeado por varios tablones de madera que cayeron sobre él. El operario no quedó atrapado debajo del material, pero la intensidad del impacto obligó a movilizar una UVI móvil para trasladarlo al hospital.

La caída de objetos parece un riesgo elemental, casi antiguo, pero continúa provocando lesiones graves en fábricas, almacenes y obras. Un tablón no necesita desplomarse desde una gran altura para convertirse en un proyectil: bastan su peso, la posición del trabajador y unos segundos de mala fortuna. Precisamente por eso existen sistemas de apilamiento, sujeciones, perímetros de seguridad y procedimientos para manipular cargas.

Traslado urgente sin un parte médico detallado

La Policía Nacional y la Policía Local acudieron a la fábrica para asegurar el área y colaborar en la intervención. El herido fue evacuado al Hospital General Universitario de Albacete en una unidad medicalizada.

Las primeras informaciones no precisaron qué lesiones presentaba ni su pronóstico médico definitivo. El traslado en una UVI móvil refleja la necesidad de una atención urgente y especializada, pero no permite deducir por sí solo cuál será su evolución.

Dos accidentes distintos bajo una misma preocupación

La proximidad horaria convierte ambos sucesos en una noticia común, aunque desde el punto de vista preventivo son dos accidentes independientes. En Gregorio Arcos intervienen riesgos vinculados con excavaciones, estabilidad del terreno, vuelco de maquinaria pesada y atrapamientos. En Campollano, la atención se centra en el almacenamiento de materiales, la caída de objetos y la protección de las zonas de paso.

No se ha comunicado que las empresas implicadas tengan relación entre sí ni que exista una causa compartida. Tampoco consta que el calor extremo fuese el origen de ninguno de los accidentes. Las coincidencias son seductoras porque construyen un relato redondo, casi cinematográfico, pero la realidad laboral suele ser menos elegante y bastante más áspera.

Lo indiscutible es que dos personas salieron de casa para trabajar y terminaron hospitalizadas. Ese dato basta. No necesita adornos.

Tras un accidente laboral grave, la investigación suele examinar la evaluación de riesgos, la formación recibida por el trabajador, el estado de las máquinas y los materiales, las medidas de protección disponibles y el cumplimiento de los procedimientos establecidos.

En el caso de la retroexcavadora será relevante conocer la estabilidad de la plataforma, la profundidad y configuración de la zanja, la señalización del borde y las condiciones del subsuelo. También deberán revisarse el estado del vehículo y la forma en que se estaba ejecutando la excavación.

Respecto al accidente de Campollano, habrá que reconstruir cómo estaban colocados los tablones, qué provocó su caída, si existía algún sistema de sujeción y por qué el trabajador se encontraba dentro de la trayectoria del material. Pequeños detalles, en apariencia. Dentro de una fábrica, unos centímetros y un apoyo mal asentado separan la rutina del desastre.

El calor extremo fue el contexto, no una causa confirmada

Albacete se encontraba durante aquella jornada bajo alerta roja por temperaturas de hasta 42 grados. Se habían activado medidas especiales para trabajadores municipales al aire libre, con cambios de horario, descansos, hidratación y restricciones durante las horas de mayor insolación.

El dato forma parte del contexto, sobre todo en el accidente ocurrido en una obra, pero ninguna información oficial ha vinculado las altas temperaturas con la caída de la retroexcavadora o con el desplome de los tablones. El calor puede reducir la concentración, aumentar la fatiga y agravar ciertos esfuerzos físicos; establecer que intervino en estos casos exige pruebas, no intuiciones.

La prevención no puede depender de la suerte

Los dos accidentes de Albacete concentran algunos de los riesgos más severos del trabajo industrial y de construcción: maquinaria pesada, excavaciones, atrapamientos y caída de materiales. No son peligros exóticos ni imprevisibles. Están identificados, descritos y rodeados de protocolos. Sobre el papel, al menos.

La prevención pierde su sentido cuando queda convertida en un documento plastificado junto a la máquina del café. Tiene que estar en el terreno, en la estabilidad de una zanja, en el modo de apilar una carga, en el tiempo disponible para completar una tarea y en la posibilidad real de detener el trabajo cuando algo no parece seguro.

Dos trabajadores hospitalizados en una sola tarde no permiten dictar una sentencia sobre toda la seguridad laboral en Albacete. Sí obligan a mirar con atención. Las investigaciones deberán fijar las causas y, en su caso, las responsabilidades. Mientras tanto, permanece una evidencia incómoda: el trabajo no puede depender de que ese día la tierra aguante o el tablón no caiga.

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