Economía
¿Cuánto cuesta la bombona de butano en España tras la última subida?
El butano vuelve a rozar los 18 euros tras la última subida, con septiembre pendiente de una nueva revisión del precio regulado para España.

La bombona de butano tradicional de 12,5 kilos cuesta 17,89 euros en la Península y Baleares este final de agosto. Ese es el precio que figura actualmente para el envase regulado y está vigente desde el 1 de agosto de 2026, cuando cambió el tipo aplicable del Impuesto sobre Hidrocarburos.
Conviene detenerse aquí porque buena parte de las informaciones que circulan estos días siguen hablando de 17,83 euros. No es una cifra inventada ni antigua en el sentido habitual: fue el precio resultante de la revisión que entró en vigor el 21 de julio. Pero la fiscalidad cambió pocos días después y añadió unos céntimos al recibo real del consumidor. La botella naranja, tan poco sofisticada como tenaz, también tiene sus pequeñas curvas fiscales.
La diferencia parece mínima, seis céntimos, aunque la fotografía completa es otra. En mayo la bombona costaba 15,39 euros. El precio actual supone 2,50 euros más por unidad, aproximadamente un 16,2% de incremento en poco más de tres meses. Y septiembre vuelve a aparecer en el calendario con cambios potenciales.
El precio real esta semana es de 17,89 euros
La última revisión ordinaria del precio máximo del butano se publicó en julio. El Gobierno fijó en 117,5664 céntimos por kilogramo, antes de impuestos, el máximo aplicable al butano comercial regulado. La resolución produjo efectos desde el 21 de julio y mantiene esa base hasta la siguiente revisión bimestral.
Durante los últimos días de julio, al sumar los impuestos entonces aplicables, la bombona estándar quedó en 17,83 euros. Desde el 1 de agosto, sin embargo, el Impuesto sobre Hidrocarburos previsto para los GLP destinados a usos distintos del carburante pasó al tramo correspondiente de agosto. El resultado que trasladan actualmente los distribuidores es 17,89 euros por la botella tradicional de 12,5 kilos.
Es un detalle pequeño en euros, pero importante para quien busca el precio exacto. La tarifa regulada no se resume únicamente en la resolución bimestral: el importe final que llega al bolsillo también incorpora IVA e Impuesto sobre Hidrocarburos, de modo que una modificación fiscal puede mover unos céntimos el precio aunque el valor máximo antes de impuestos permanezca intacto.
Por qué la bombona pasó de 15,39 euros a rozar los 18
El salto más llamativo se produjo en julio. La bombona había quedado en 15,39 euros el 19 de mayo, beneficiada todavía por las medidas fiscales extraordinarias. Con la revisión del 21 de julio pasó a 17,83 euros y, después, a los actuales 17,89 tras el cambio tributario de agosto.
La subida no significa que el precio internacional del butano se disparase en ese mismo periodo. De hecho ocurrió algo bastante más curioso. Entre los parámetros utilizados en la revisión de julio, el coste de la materia prima descendió con fuerza, mientras los fletes marítimos aumentaron más de un 50% y el euro perdió ligeramente terreno frente al dólar. Al mismo tiempo desapareció la rebaja temporal del IVA que lo había situado en el 10%, devolviendo el impuesto al 21%.
El propio cálculo oficial muestra la paradoja. El coste de la materia prima utilizado por la Administración pasó de 77,6274 a 51,7420 céntimos por kilo, mientras los fletes utilizados en la fórmula subieron de 37,20 a 56,50 dólares por tonelada. El precio teórico resultante quedó por debajo del que habría podido esperarse unos meses antes, pero entró en juego otro elemento: los ajustes pendientes acumulados por las limitaciones aplicadas en revisiones anteriores.
El desajuste pendiente todavía pesa en el precio
El sistema impide que las variaciones del precio máximo antes de impuestos se trasladen sin freno de una revisión a otra. La oscilación está limitada y las diferencias que no pueden repercutirse inmediatamente quedan guardadas como desajuste para revisiones posteriores. Algo parecido a barrer debajo de la alfombra, solo que la alfombra tiene fórmula matemática y aparece en el BOE.
Para la siguiente revisión, la resolución de julio dejó un desajuste de 29,1263 céntimos por kilogramo. Eso no significa que septiembre vaya a incorporar íntegramente esa cantidad ni permite anticipar por sí solo el próximo precio, porque volverán a entrar en el cálculo las cotizaciones internacionales, el transporte y el cambio euro-dólar. Sí explica por qué una bajada de las materias primas no garantiza automáticamente una bajada de la bombona.
No todas las bombonas de butano cuestan lo mismo
Los 17,89 euros corresponden a la bombona tradicional regulada de 12,5 kilos. La normativa de precios máximos afecta, con carácter general, a envases de butano comercial con cargas iguales o superiores a 8 kilos e inferiores a 20 kilos y con las condiciones de tara establecidas legalmente. Las conocidas bombonas ligeras pertenecen, en muchos casos, al mercado libre y la compañía puede establecer otro precio.
Ahí nace buena parte de la confusión cuando alguien llega a una estación de servicio, ve dos envases de tamaño parecido y encuentra importes distintos. Bombona de butano no equivale siempre a precio regulado. El formato tradicional está sometido al máximo administrativo; otros envases, especialmente los ligeros, pueden tener tarifas comerciales diferentes.
También existen particularidades territoriales. Canarias puede modificar determinados costes de comercialización dentro del marco previsto por la regulación y ha fijado desde agosto un máximo de 17,90 euros para la bombona doméstica regulada. Ceuta y Melilla cuentan igualmente con sus propias particularidades dentro del sistema.
El reparto tampoco es una cuestión puramente comercial. La legislación mantiene el derecho al suministro domiciliario de GLP envasado para los usuarios incluidos en el régimen correspondiente. En la Península y Baleares, Repsol Butano figura como operador con obligación de suministro; en Canarias esa responsabilidad corresponde a Disa Gas y en Ceuta y Melilla a Gasib.
No es un detalle menor. El butano ha perdido terreno frente al gas natural, la electricidad y las bombas de calor, pero sigue funcionando como energía cotidiana en viviendas sin acceso a redes de gas, casas rurales, segundas residencias y hogares donde cocina y agua caliente continúan dependiendo de la botella que llega en el camión.
Septiembre puede volver a mover la factura del butano
La próxima revisión ordinaria del precio máximo está prevista para el 15 de septiembre de 2026, tercer martes del mes. Será entonces cuando vuelvan a actualizarse los parámetros de la fórmula y se conozca si la base regulada sube, baja o permanece prácticamente congelada.
Pero hay otra fecha antes. El Real Decreto-ley 18/2026 diseñó una retirada progresiva de las rebajas del Impuesto sobre Hidrocarburos. Para septiembre, el tipo correspondiente a los GLP destinados a usos distintos de carburante queda establecido en 11,25 euros por tonelada, salvo que se activasen las reducciones vinculadas a determinados umbrales de inflación. Los datos de julio sitúan la variación interanual de los hidrocarburos licuados en -1,4%, lejos del umbral del 15% previsto para aplicar el tipo extraordinariamente reducido.
Con la base regulada actual, ese cambio fiscal supondría por sí solo unos seis céntimos adicionales por bombona de 12,5 kilos, dejando el importe alrededor de 17,95 euros antes de que llegue la revisión ordinaria de mediados de septiembre, siempre que no se apruebe entretanto otra modificación normativa. Después llegará el nuevo cálculo bimestral, que será el movimiento realmente importante.
La botella naranja vuelve a acercarse a los 18 euros
El butano termina agosto instalado nuevamente en una zona de precios elevada: 17,89 euros frente a los 15,39 de mayo. Todavía queda por debajo del récord de 19,55 euros alcanzado en 2022, pero vuelve a moverse cerca de una frontera psicológica que muchos hogares conocen bien: los 18 euros por botella.
Y esta vez la historia tiene una peculiaridad. La materia prima llegó a abaratarse, pero entre transporte, fiscalidad y ajustes pendientes el consumidor no vio ese descenso al levantar la bombona del suelo. El número relevante para esta semana, en cualquier caso, es claro: 17,89 euros por la bombona tradicional de 12,5 kilos en Península y Baleares. El 17,83 pertenece al precio aplicado tras la revisión de julio; agosto añadió unos céntimos y septiembre vuelve a abrir la calculadora.












