Síguenos

Economía

¿Cómo afectará el 75 % de bonificación a empresas de Ceuta y Melilla?

El 75 % de bonificación anunciado para empresas de Ceuta y Melilla rebajará cotizaciones sociales, aunque la norma definitiva aún debe concretarse.

Publicado

el

El ministerio de Economia en Madrid

El Gobierno prepara una bonificación del 75 % de las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social en Ceuta y Melilla, una rebaja que Pedro Sánchez ha situado dentro del paquete extraordinario de apoyo económico que el Consejo de Ministros tiene previsto aprobar el martes 1 de septiembre. La medida supondría elevar de forma considerable el incentivo actualmente vigente para determinadas empresas y trabajadores de las dos ciudades autónomas.

Hay, eso sí, una precisión importante. El 75 % ha sido anunciado por el presidente del Gobierno, pero todavía falta conocer el texto jurídico que concretará qué cuotas estarán bonificadas, qué empresas podrán acogerse, durante cuánto tiempo y desde qué fecha producirá efectos. Hasta esa aprobación, la regulación vigente contempla con carácter general una bonificación del 50 % para determinadas contrataciones y sectores en Ceuta y Melilla. Es decir, la música ya se conoce; falta leer la partitura completa.

Una bonificación del 75 % para aliviar el coste de contratar

La dimensión de la medida se entiende mejor llevándola a una empresa corriente. Si una compañía tuviera, por ejemplo, 1.000 euros mensuales de aportaciones empresariales que finalmente quedasen incluidas en el nuevo régimen, una bonificación del 75 % equivaldría a 750 euros de reducción, de manera que soportaría los 250 euros restantes sobre esa parte bonificable.

No significa que el Estado vaya a pagar el 75 % del salario de cada trabajador, ni que desaparezca tres cuartas partes de todo el coste laboral. La bonificación se aplica sobre las cotizaciones empresariales que determine la norma, algo bastante distinto. Es un detalle menos vistoso que el porcentaje del titular, pero económicamente decisivo.

El objetivo declarado es reducir los costes que afrontan las empresas, facilitar el mantenimiento de puestos de trabajo y dar algo de oxígeno a una economía ceutí golpeada por las consecuencias de la crisis migratoria de finales de julio. Sánchez ha extendido el anuncio también a Melilla, ciudad que comparte con Ceuta un régimen específico de incentivos en materia de Seguridad Social.

Qué empresas tienen bonificaciones actualmente

La legislación vigente ya reconoce una bonificación del 50 % de determinadas aportaciones empresariales en Ceuta y Melilla. No se trata de una ventaja general para cualquier sociedad que coloque allí una placa en la puerta: existen requisitos sobre actividad, contratación y prestación efectiva del trabajo.

Entre los ámbitos contemplados figuran actividades de agricultura, pesca y acuicultura, industria, comercio, turismo, hostelería y construcción, además de servicios financieros, seguros, actividades inmobiliarias y buena parte del sector servicios. La regulación incorpora asimismo algunas exclusiones específicas, como determinadas actividades energéticas o el transporte aéreo de ala fija.

En el caso de las empresas, el régimen actualmente establecido alcanza a trabajadores con contratos indefinidos y a determinados contratos de sustitución por incapacidad temporal que desarrollen su actividad en las ciudades autónomas. La bonificación afecta a aportaciones empresariales por contingencias comunes y a conceptos de recaudación conjunta previstos legalmente.

El salto del 50 % al 75 % no es menor

Si el nuevo texto mantiene una arquitectura similar y simplemente eleva el porcentaje hasta el 75 %, el incentivo ganaría bastante peso. Pasar del 50 % al 75 % no supone incrementar la ayuda un modesto 25 %: significa que la parte bonificada crecería un 50 % respecto a la reducción anterior.

Para negocios intensivos en empleo —hostelería, comercio, turismo o determinados servicios— la diferencia puede ser apreciable a final de mes, especialmente cuando se multiplica por una plantilla completa. Ese es precisamente el terreno donde una reducción de cotizaciones deja de ser una abstracción administrativa y empieza a notarse en la cuenta de resultados.

Pero habrá que esperar a la norma definitiva antes de dar por hecho que todos los actuales beneficiarios, todas las contingencias y todos los tipos de contrato conservarán exactamente las mismas condiciones con el nuevo porcentaje.

Qué ocurre con los autónomos de Ceuta y Melilla

Aquí conviene separar dos medidas que pueden confundirse fácilmente. Sánchez ha anunciado la bonificación del 75 % hablando de las cuotas que pagan las empresas, mientras que el paquete de 168 millones también incorporará ayudas directas destinadas a pymes y autónomos. No es exactamente lo mismo.

Los trabajadores autónomos de Ceuta y Melilla disponen actualmente de su propio régimen específico. Quienes desarrollan determinadas actividades y cumplen las condiciones correspondientes tienen reconocida una bonificación del 50 % de la cuota por contingencias comunes, calculada conforme a la base de cotización aplicable.

Por eso sería precipitado afirmar, antes de publicarse la nueva regulación, que todos los autónomos pasarán automáticamente del 50 % al 75 %. El Ejecutivo sí ha confirmado que habrá apoyo específico para pymes y trabajadores por cuenta propia, pero su alcance concreto dependerá del acuerdo que apruebe el Consejo de Ministros y de las normas que lo desarrollen.

Un paquete de 168 millones tras la crisis de Ceuta

La rebaja de cotizaciones forma parte de un plan bastante más amplio. Sánchez ha cifrado en 168 millones de euros el paquete extraordinario que el Gobierno prepara para Ceuta y ha señalado que representa aproximadamente el 8 % del producto interior bruto de la ciudad autónoma.

La actuación incluirá, junto con los incentivos sobre las cotizaciones, ayudas directas a pymes y autónomos con la intención de recuperar actividad económica después de la entrada masiva de migrantes registrada los días 30 y 31 de julio. El episodio alteró durante semanas la vida cotidiana de Ceuta y añadió presión sobre servicios públicos, comercios y sectores especialmente dependientes del funcionamiento normal de la frontera.

El Gobierno sitúa en 72.000 las personas que entraron en Ceuta durante aquellas dos jornadas. A 28 de agosto, Interior estimaba que alrededor de 5.000 permanecían todavía en la ciudad, unas cifras cuya interpretación ha provocado también una áspera disputa política.

El nuevo paquete supone, según los datos avanzados por el Ejecutivo, una ampliación extraordinaria del plan especial de apoyo económico a Ceuta, que entre 2023 y 2026 había movilizado ya 180 millones de euros. La respuesta, por tanto, no empieza desde cero, pero el volumen adicional anunciado revela la magnitud que Moncloa atribuye al impacto económico de la crisis.

Por qué Melilla entra también en la rebaja

La emergencia que ha precipitado el anuncio está concentrada principalmente en Ceuta, pero la bonificación del 75 % anunciada por Sánchez incluye también a Melilla. La explicación está en el propio diseño histórico de estos incentivos: las dos ciudades cuentan con un tratamiento diferenciado dentro del sistema de cotización por sus peculiaridades económicas y geográficas.

Lejanía respecto de la Península, reducida dimensión de los mercados locales, fuerte presencia del comercio y los servicios, dependencia fronteriza y dificultades estructurales para atraer actividad privada forman parte de una ecuación que lleva años justificando medidas fiscales y laborales singulares.

La cuestión relevante será comprobar si el Gobierno plantea el 75 % como una mejora estable del régimen especial de ambas ciudades o como una actuación vinculada a circunstancias extraordinarias y con duración determinada. Sánchez ha confirmado el porcentaje; esos detalles todavía no.

Lo que falta por conocer tras el anuncio de Sánchez

La aprobación gubernamental deberá despejar cuestiones muy concretas: la fecha de entrada en vigor, la duración de la bonificación, los sectores incluidos, los contratos beneficiados, las aportaciones de Seguridad Social afectadas y las posibles condiciones que deberán cumplir las empresas.

También habrá que comprobar cómo encaja el nuevo 75 % con la regulación existente y qué tratamiento reciben finalmente los autónomos. Hasta entonces, las empresas no deberían interpretar el anuncio político como una bonificación que pueda aplicarse inmediatamente a sus liquidaciones.

Lo sustancial, sin embargo, está sobre la mesa. El Gobierno pretende que las empresas de Ceuta y Melilla soporten una parte mucho menor de determinadas cotizaciones sociales, llevando el incentivo anunciado hasta el 75 %, y acompaña esa decisión con un programa extraordinario de 168 millones de euros. Una rebaja de ese tamaño puede convertirse en una de las piezas económicas más relevantes del régimen especial de las dos ciudades autónomas. Falta la letra pequeña. Y, en asuntos de Seguridad Social, la letra pequeña suele ser precisamente donde está la noticia.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído