Tecnología
Por qué España apaga el 3G y qué le pasa a tu móvil antiguo
Movistar apaga el 3G municipio a municipio desde octubre. Quién se queda sin cobertura y qué comprobar en tu móvil antes de 2027.

Resumen
- Movistar ha empezado el apagado total del 3G con un piloto en 14 municipios de Cádiz y Cantabria; el despliegue masivo llegará en 2027 y Orange espera hasta 2030.
- Se quedan sin servicio los móviles antiguos sin VoLTE y las SIM de antes de 2015, además de millones de dispositivos conectados: teleasistencia, alarmas, ascensores y el sistema eCall de los coches.
- La Comisión Europea ha pedido preservar las redes viejas hasta al menos 2030 porque 64 millones de vehículos dependen del eCall, pero la petición no es vinculante.
Tu móvil lleva dentro una pieza de museo. La red por la que hace llamadas cuando se queda sin 4G —el 3G, esa «H» o «H+» que aparece en la barra de cobertura— empezó a morir oficialmente en España. Movistar ha iniciado este octubre el apagado total con un piloto en 14 municipios de Cádiz y Cantabria, el ensayo general antes de desconectar todo el país a lo largo de 2027. Vodafone ya lo hizo: su 3G es historia desde 2024. Y Orange planea aguantar hasta 2030.
Para la mayoría de usuarios no pasará nada: los smartphones modernos ni lo notarán. Pero el apagón tiene una letra pequeña enorme, escrita en dos colectivos: quien todavía usa un teléfono antiguo o una SIM vieja, y un ejército invisible de máquinas que llevan décadas hablando por redes móviles sin que nadie las mire —alarmas, ascensores, contadores, marcapasos con teleasistencia y coches con llamada de emergencia. Apagar el 3G es fácil. Apagarlo sin romper nada por el camino es otra historia.
Por qué se apaga una red que todavía funciona
La respuesta es el espectro, ese bien escaso e invisible por el que las operadoras pagan miles de millones en subastas. Las frecuencias que hoy ocupa el 3G —sobre todo las bandas de 900 y 2100 MHz— son oro para el 4G y el 5G: penetran mejor en edificios y cubren más territorio con menos antenas. El proceso se llama refarming: se reconfiguran las antenas para dedicar esas frecuencias a tecnologías más eficientes. Los emplazamientos de los 14 municipios piloto de Movistar ya están siendo reconfigurados este mes de octubre.
El argumento económico remata la jugada: mantener tres redes paralelas (2G, 3G y 4G/5G) cuesta dinero en energía, mantenimiento y espacio en cada antena, y el 3G es la que menos tráfico cursa. Los datos viajan mucho mejor por 4G, y las llamadas por VoLTE —la voz sobre LTE— suenan más claras, se establecen más rápido y permiten seguir navegando mientras hablas. El 3G se queda en tierra de nadie: demasiado viejo para los datos, ya innecesario para la voz.
El calendario desigual: cada operador apaga cuando quiere
No hay una fecha única nacional, y ese es uno de los problemas. El Ministerio de Transformación Digital cerró en enero de 2026 una consulta pública para coordinar el apagón y liberar las bandas, pero el calendario real lo marca cada compañía:
| Operador | Apagado del 3G | Situación |
|---|---|---|
| Vodafone | Completado en 2024 | Ya no tiene red 3G en España |
| Movistar / O2 | Objetivo: finales de 2027 | Piloto en marcha desde octubre en 14 municipios |
| Orange (MasOrange) | Hacia 2030 | Pilotos previos en Zamora y Roquetas de Mar |
| OMV (Digi y otros) | El del operador de red | Digi ya avisa a sus clientes: hay que activar VoLTE |
Fuente: comunicados de operadores y prensa especializada (Xataka Móvil, BandaAncha) · Octubre de 2026
La última fila es la que más sorpresas va a dar. Quien tiene una tarifa de Digi o de otros operadores móviles virtuales no usa red propia: navega sobre la de Movistar en buena parte del país. Es decir, cuando Movistar apague el 3G en tu municipio, tu OMV se apaga con ella, aunque tu marca no haya dicho ni palabra. De ahí los avisos urgentes de Digi a sus clientes para activar VoLTE en los ajustes del teléfono.
Quién se queda a oscuras: móviles viejos, SIM antiguas y medio millón de ascensores
El apagón no afecta solo al teléfono del cajón. La lista de damnificados potenciales es más larga de lo que parece:
- ✓Móviles sin VoLTE. Terminales de antes de ~2016 y muchos básicos actuales: sin 3G, se quedan sin datos al llamar y, en zonas sin 2G, directamente sin voz.
- ✓SIM antiguas. Tarjetas anteriores a la era 4G que no soportan VoLTE. Movistar las sustituirá gratis en tienda a los clientes afectados (el cambio habitual cuesta 14,5 euros) y avisa por factura, SMS y email.
- ✓Ascensores. En España hay del orden de medio millón de ascensores con telealarma conectada por 2G/3G. La norma EN 81-28 exige que el botón de emergencia funcione: sin módem compatible, la comunidad debe cambiarlo.
- ✓Teleasistencia y alarmas. Los comunicadores GSM de alarmas de grado 2/3 y los equipos de teleasistencia de personas mayores son el colectivo de mayor riesgo social del apagón.
- ✓Coches con eCall. El sistema europeo de llamada automática de emergencia nació sobre redes 2G/3G. Un estudio encargado por la Comisión Europea cifra en 64 millones los vehículos expuestos en la UE, y el módem no se arregla con una actualización de software: hay que cambiar hardware.
- ✓Routers de acceso fijo radio. Quien tiene internet rural por 3G recibirá un burofax antes del corte y podrá renovar el router sin coste, según el protocolo de Movistar.
Bruselas pide frenar; España ya está en marcha
La Comisión Europea ha pedido a los operadores que preserven el 2G y el 3G al menos hasta 2030, precisamente por el eCall y por esa infraestructura invisible que no se puede reemplazar de la noche a la mañana. Pero la petición no es vinculante: cada Estado y cada operadora decide. En España, el apagón del 3G ya es un hecho en Vodafone y un piloto activo en Movistar, mientras el 2G —la red que sostiene ascensores y alarmas— agoniza más despacio, degradándose años antes del corte oficial porque pierde capacidad y prioridad de mantenimiento.
Qué ganas tú cuando muere el 3G
No todo son damnificados. El refarming tiene una contrapartida directa para el usuario medio: las frecuencias liberadas del 3G se reasignan al 4G y, sobre todo, al 5G, y la banda de 900 MHz es particularmente valiosa porque viaja más lejos y atraviesa mejor las paredes. Traducido a pie de calle: mejor cobertura en interiores y en zonas rurales con las mismas antenas. Los operadores llevan años quejándose de que mantener redes heredadas consume presupuesto que podría ir a desplegar fibra y 5G; el apagón es su forma de reasignarlo.
También hay una ganancia menos visible pero real: la eficiencia energética. Una red 3G encendida las 24 horas para cursar un tráfico residual gasta electricidad que el 4G/5G reparte entre muchos más usuarios. En un sector obsesionado con el consumo de sus emplazamientos —y presionado por la factura de la luz—, cada tecnología que se apaga es un ahorro fijo. El precio, de nuevo, lo pagan los dispositivos que se quedaron atrás.
Para el usuario de a pie, el consejo cabe en tres comprobaciones. Primera: entrar en los ajustes del móvil y verificar que VoLTE (llamadas 4G) está activado; si la opción no existe, el terminal probablemente no la soporte. Segunda: si la SIM tiene más de diez años, pedirla nueva antes que esperar al SMS del operador. Tercera, y la más olvidada: preguntar en la comunidad de vecinos y a los mayores de la familia —el ascensor, la alarma y el botón de teleasistencia también tienen fecha de caducidad, y casi nunca la miramos.












