Naturaleza
El tiempo en España este 29 de junio al detalle ¿Calor o tormentas?
El 29 de junio llega con calor intenso, tormentas en el este, lluvias débiles en el norte y fuertes alisios en Canarias, además de bochorno.

Resumen
- El calor intenso dominará el centro, el sur y el oeste peninsular
- Habrá tormentas en el este y lluvias débiles en Galicia y el Cantábrico
- Canarias tendrá fuertes alisios y Baleares vivirá una jornada bochornosa
España afronta este lunes 29 de junio una jornada marcada por el calor intenso, el predominio del sol y un nuevo ascenso de las temperaturas en amplias zonas del interior. El ambiente será especialmente duro en Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Madrid y algunos puntos del valle del Ebro, donde las máximas se moverán entre los 35 y los 39 grados y podrán superar localmente los 40 en la campiña del Guadalquivir.
El tiempo será más suave en el Cantábrico y Galicia, con cielos nubosos, alguna lluvia débil y termómetros cercanos a los 24 o 25 grados. En el este peninsular continuará cierta inestabilidad: durante la tarde podrán crecer nubes de evolución y aparecer chubascos tormentosos, sobre todo en áreas montañosas y del interior. Un mapa bastante reconocible del verano español: media Península buscando sombra y la otra media mirando de reojo al cielo.
La mayor parte de España tendrá, aun así, una jornada estable y seca. Las tormentas serán irregulares y no afectarán por igual a todas las provincias; podrán descargar con intensidad en un municipio y dejar el pueblo vecino prácticamente intacto. Ese capricho tan propio de las tormentas estivales, que convierten el parte meteorológico en una especie de lotería con nubes.
Un lunes muy caluroso en el interior y el sur
La subida térmica se notará con claridad en el oeste, el centro y el sur peninsular. El aire cálido y la fuerte insolación de finales de junio favorecerán máximas elevadas desde media mañana, aunque las horas más sofocantes llegarán entre las tres y las siete de la tarde. No será un calor uniforme: las vegas, depresiones y grandes valles volverán a actuar como auténticas cazuelas.
En el valle del Guadalquivir se esperan temperaturas cercanas a los 39 grados, con posibilidad de superar puntualmente los 40. Sevilla rondará los 39 grados, mientras que Córdoba y otros municipios del interior andaluz podrán registrar valores similares o incluso algo superiores. También hará mucho calor en Jaén, Granada, Málaga y Cádiz, aunque la cercanía del mar suavizará el ambiente en las costas.
Extremadura tampoco tendrá tregua. Las vegas del Guadiana podrán alcanzar los 38 grados y buena parte de Badajoz y Cáceres quedará por encima de los 35. El paisaje será el de pleno verano: persianas bajadas, calles medio vacías al mediodía y terrazas que recuperan la vida cuando el sol empieza, por fin, a aflojar.
Madrid, Castilla-La Mancha y el valle del Ebro
Madrid tendrá cielos mayoritariamente despejados y una máxima próxima a los 35 o 36 grados, con una mínima cercana a los 22. La noche será cálida en la capital y en los municipios del corredor del Henares, donde el asfalto guardará durante horas parte del calor acumulado durante el día.
En Castilla-La Mancha se esperan valores de entre 34 y 38 grados, especialmente en los valles del Tajo y el Guadiana. Toledo, Ciudad Real y zonas bajas de Albacete concentrarán las temperaturas más altas, mientras que Guadalajara y Cuenca podrán registrar un ambiente algo menos abrasador, aunque lejos de resultar fresco.
Zaragoza rondará los 34 grados, con cierzo o brisa moderada en algunos momentos. El valle del Ebro mantendrá temperaturas elevadas, pero sin alcanzar de forma general los extremos del sur. Navarra, La Rioja y el interior de Cataluña también vivirán una tarde calurosa, con especial atención a las áreas bajas y alejadas de la influencia marítima.
Las temperaturas previstas en las principales ciudades
Las diferencias territoriales serán amplias. Madrid podrá alcanzar los 35 grados; Sevilla, 39; Zaragoza, 34; Barcelona y Valencia, alrededor de 33; y Palma, unos 34. En el extremo opuesto, Bilbao se quedará cerca de los 25 grados, A Coruña rondará los 24 y Las Palmas de Gran Canaria se moverá en torno a los 26.
No conviene leer estas cifras como una fotografía exacta de cada barrio. La altitud, la proximidad al mar, la orientación de las calles y la presencia de vegetación pueden generar diferencias apreciables dentro de una misma ciudad. Una plaza sin árboles y una zona ajardinada pueden parecer, a las cinco de la tarde, dos estaciones distintas.
Tormentas en el este: pocas, pero localmente fuertes
La estabilidad dominará buena parte de España, aunque el calor acumulado favorecerá la formación de nubosidad de evolución en las sierras del este y sureste. Los chubascos serán más probables durante la tarde en el sistema Ibérico, el este de Castilla-La Mancha, el interior de la Comunidad Valenciana, el norte de Murcia y puntos orientales de Andalucía.
Algunas tormentas podrán ir acompañadas de granizo y rachas fuertes de viento. El principal riesgo no será tanto la duración de la lluvia como su intensidad en pocos minutos. Estos episodios pueden dejar balsas de agua, ramas caídas o cambios bruscos de visibilidad, incluso después de una mañana completamente soleada.
En la costa mediterránea predominará el ambiente seco y caluroso. Barcelona alcanzará unos 33 grados, con una mínima que podría mantenerse cerca de los 25; Valencia tendrá valores parecidos, alrededor de 33 de máxima y 24 de mínima. La humedad elevada aumentará la sensación de bochorno, especialmente al anochecer, cuando el termómetro baja pero el cuerpo parece no haberse enterado.
El norte tendrá nubes, lluvias débiles y temperaturas suaves
Galicia y la cornisa cantábrica escaparán del calor más extremo. El flujo marítimo dejará nubes bajas, brumas matinales y algunas precipitaciones débiles, especialmente en Asturias, Cantabria y el País Vasco. No se espera un episodio lluvioso importante, sino ese cielo gris y húmedo que obliga a llevar una chaqueta fina mientras el resto del país discute cuántos grados caben dentro de un coche aparcado.
Bilbao tendrá una máxima cercana a los 25 grados, con posibilidad de lluvia durante la mañana y apertura de claros por la tarde. A Coruña rondará los 24 grados y podría comenzar el día con abundante nubosidad antes de disfrutar de ratos de sol y algo de brisa.
En el interior de Galicia, Castilla y León y las áreas situadas al sur de la cordillera Cantábrica las temperaturas subirán con mayor facilidad. La transición será rápida: del ambiente húmedo de la costa a un calor seco y claramente veraniego apenas hay unas decenas de kilómetros.
Baleares y Canarias vivirán dos veranos distintos
Baleares tendrá cielos poco nubosos y temperaturas altas. Palma rondará los 34 grados, mientras que en el sur de Mallorca podrán alcanzarse los 36. Las mínimas quedarán cerca de los 22 grados y el ambiente será bochornoso junto al litoral, con pocas posibilidades de alivio durante las primeras horas de la noche.
En Canarias el panorama será mucho más moderado. Las Palmas de Gran Canaria se moverá alrededor de los 26 grados, con intervalos nubosos en las vertientes del norte y cielos más despejados en el sur. Los alisios soplarán con intensidad y podrán dejar rachas cercanas a los 70 kilómetros por hora en zonas expuestas de Gran Canaria y Lanzarote.
La fuerza del viento será el elemento más relevante del archipiélago. En cumbres, medianías y canales entre islas, las rachas podrán resultar incómodas y complicar las actividades al aire libre. Junto a las playas del sur, en cambio, dominará una imagen mucho más amable: sol, temperaturas templadas y un océano movido por el nordeste.
Avisos por calor y un riesgo que no termina al ponerse el sol
Los avisos meteorológicos por temperaturas elevadas afectarán a distintas zonas de Andalucía, Extremadura, Madrid y Baleares. En la campiña sevillana el umbral previsto alcanza los 39 grados; en las vegas del Guadiana, 38; y en áreas de Madrid y el sur de Mallorca, 36. Son valores habituales en los momentos más duros del verano, pero el calendario todavía no ha entrado en julio. Ese detalle ya empieza a perder la gracia.
El peligro no depende únicamente de la máxima. Las noches tropicales, aquellas en las que el termómetro no baja de 20 grados, dificultarán el descanso en el centro, el sur y el litoral mediterráneo. En Barcelona y Valencia las mínimas podrían situarse entre 24 y 25 grados, mientras Madrid y Sevilla rondarán los 22.
Las personas mayores, los niños, quienes padecen enfermedades crónicas y quienes trabajan al aire libre soportan peor estas condiciones. Beber agua con frecuencia, evitar esfuerzos durante las horas centrales y buscar espacios frescos no son gestos exagerados: son la respuesta razonable a un calor que, cuando se prolonga durante varias horas, deja de ser una simple incomodidad.
Un país dividido entre la sombra y las nubes
El 29 de junio dejará una España partida en varios ambientes. Calor intenso en el sur, el centro y el oeste; bochorno junto al Mediterráneo; tormentas dispersas en el este; nubes y lluvias débiles en el Cantábrico; y alisios fuertes en Canarias. No habrá un único tiempo, sino varios, separados a veces por muy pocos kilómetros.
La imagen dominante será, pese a todo, la de una jornada seca, soleada y plenamente veraniega. El calor ganará terreno y marcará la vida cotidiana en buena parte del país, mientras las tormentas dispersas introducirán una nota de incertidumbre en las zonas orientales. Junio se despide sin discreción: termómetros altos, noches difíciles y un cielo que, en algunos lugares, todavía se reserva el derecho a protestar.










