Ocio
Patrick Stewart, el actor que fue Picard y Xavier: seis décadas entre Shakespeare y la Enterprise
Murió a los 86 años tras un breve alzhéimer. De la Royal Shakespeare Company a la Enterprise: por qué Picard y Xavier tienen su voz.

Resumen
- Patrick Stewart ha muerto a los 86 años en su casa de Los Ángeles, tras un breve proceso de alzhéimer y demencia con cuerpos de Lewy, acompañado por su esposa Sunny Ozell.
- Fue el capitán Jean-Luc Picard de Star Trek durante siete temporadas y el profesor Charles Xavier de X-Men en el cine, dos papeles que marcaron a generaciones enteras de espectadores.
- Antes de la ciencia ficción hubo catorce años en la Royal Shakespeare Company: de ahí salió la voz, la dicción y la autoridad moral que definió a sus dos personajes icónicos.
«Anunciamos con gran pesar el fallecimiento de Sir Patrick Stewart, tras un breve y conmovedor viaje con la enfermedad de Alzheimer y la demencia con cuerpos de Lewy» — comunicado de su familia
Hay actores que acumulan personajes. Patrick Stewart se convirtió en dos de ellos hasta un punto que roza lo biológico: para millones de personas, la voz de la autoridad serena en el universo tiene su timbre exacto. El intérprete británico murió el miércoles en su casa de Los Ángeles, a los 86 años, al cuidado de su esposa, la cantante Sunny Ozell. La familia lo anunció un día después con un comunicado que pedía donaciones, en lugar de flores, para el Centro de Investigación del Alzhéimer de la Universidad Johns Hopkins y para la Fundación de Alzheimer de América.
Nacido en Mirfield, un pueblo industrial de Yorkshire, en 1940, Stewart dejó escrita su improbable trayectoria en unas memorias de 2023 cuyo título lo resume mejor que cualquier obituario: Making It So —«haciéndolo así»—, la orden que el capitán Picard repetía en la Enterprise y que, según confesaba el propio actor, se había convertido en su filosofía vital. De la casa obrera de Yorkshire al puente de mando de una nave estelar hay seis décadas de oficio, y casi todas pasaron por Shakespeare.
La escuela de Shakespeare detrás de la Enterprise
Antes de que existiera Picard, Stewart llevaba desde 1966 en la Royal Shakespeare Company, donde permaneció unos catorce años interpretando a Marco Antonio, Enrique IV, Shylock y Oberón. Venía de la Bristol Old Vic Theatre School y de la televisión británica de prestigio —Yo, Claudio, El topo— y del cine de autor europeo: fue el rey Leondegrance en la Excalibur de John Boorman (1981) y el gurney Halleck de la Dune de David Lynch (1984).
Esa formación teatral explica casi todo lo que vino después. El propio Stewart reconocía que la formalidad de Picard, esa manera de medir cada palabra antes de pronunciarla, le salía de los personajes shakesperianos. Cuando en 1987 le ofrecieron el papel del capitán francés de la USS Enterprise en Star Trek: La nueva generación, nadie esperaba que un actor de la RSC acabara definiendo el tono moral de la ciencia ficción televisiva durante siete temporadas y más de 170 episodios. La serie terminó en 1994, dio paso a cuatro películas y, décadas después, a Star Trek: Picard (2020-2023), el regreso crepuscular que le permitió cerrar el personaje con tres temporadas de ajuste de cuentas.
Xavier: el segundo icono llegó a los sesenta
La historia de Stewart con los mutantes de Marvel empieza cuando la mayoría de los actores ya piensan en retirarse. En el año 2000, con sesenta años cumplidos, aceptó el papel de Charles Xavier, el profesor telepático que funda una escuela para jóvenes mutantes y predica la convivencia frente a la ruptura que defiende su amigo-enemigo Magneto, interpretado por Ian McKellen. La química entre ambos —dentro y fuera de la pantalla, eran amigos íntimos y compañeros de escenario en obras como Esperando a Godot— sostuvo toda la saga.
Xavier le dio a Stewart algo que Picard no podía darle: presencia en el cine comercial del siglo XXI. Volvió al papel en X-Men 2, La batalla final, Días del futuro pasado y, sobre todo, en Logan (2017), donde interpretó a un Xavier nonagenario y enfermo en la que muchos consideran la mejor película de la franquicia. Repitió cameo en Doctor Strange en el multiverso de la locura (2022) y tenía grabada una última aparición como Xavier en Avengers: Doomsday, el reencuentro del reparto original previsto para este diciembre. Su personaje, literalmente, sobrevive al actor.
Mucho más que dos franquicias
Antes de los iconos, la carrera de Stewart ya tenía una columna vertebral de trabajos que hoy parecen el currículum de otro actor: el narrador de documentales, el villano televisivo soviético en plena Guerra Fría, el rey Lear en el West End londinense y en Broadway, donde ganó un Tony. Esta es la parte de su filmografía que las necrológicas suelen despachar en dos líneas y que, sin embargo, sostiene todo lo demás:
- ✓Teatro clásico: catorce años en la Royal Shakespeare Company y temporadas en el Royal National Theatre, con papeles que van de Shylock a Oberón pasando por Enrique IV.
- ✓Televisión británica de prestigio: Yo, Claudio y El topo, la adaptación de la novela de John le Carré, cuando su cara aún no significaba nada fuera del Reino Unido.
- ✓Voz y narración: un Grammy por Pedro y el lobo, audiolibros, doblajes en Futurama, Los Simpson, Robot Chicken y Emoji: la película.
- ✓Comedia: Blunt Talk, la serie de Seth MacFarlane donde interpretaba a un presentador de televisión británico alcohólico y desatado en Los Ángeles, prueba de que también dominaba el registro contrario a Picard.
Reducir a Stewart a Picard y Xavier sería ignorar al actor de registro amplio que había debajo: prestó su voz a Futurama, Los Simpson, Robot Chicken y American Dad!, donde hacía de un jefe de la CIA grotesco y hilarante; protagonizó la comedia Blunt Talk creada por Seth MacFarlane; y nunca soltó el teatro, su casa original, hasta edades en las que la mayoría ya la ha dejado.
Su otra vida fue la activista. Quienes le trataban destacaban su compromiso con los derechos humanos, las víctimas de violencia doméstica —tema del que hablaba desde la experiencia de su propia infancia—, los refugiados, la salud mental de los veteranos y el bienestar animal, con una debilidad confesa por los pitbulls adoptados. Meses antes de morir dejó claro que no pensaba retirarse. La demencia llegó antes que la retirada.
El capitán Picard decía en cada misión diplomática que la primera regla del liderazgo era mantener la calma y escuchar. Patrick Stewart interpretó esa idea durante cuatro décadas, en dos galaxias distintas, hasta convertirla en un rasgo cultural compartido: cuando millones de personas piensan en alguien que mantiene la cabeza fría mientras todo se desmorona, piensan en su voz. El puente de mando se queda en silencio; la Enterprise, y la escuela del profesor, siguen emitiendo. Engage.












