Síguenos

Actualidad

Little Man detenido en México: ¿quién es el cabecilla del Barrio 18?

Remberto Colindres, alias Little Man, vuelve al foco tras su captura en México y traslado a El Salvador, entre pandillas, prensa y política.

Foto del avatar

Publicado

el

Little Man detenido en México

Remberto Ismael Colindres Rajo, conocido como “Little Man” y también citado como “Liro Man”, es un salvadoreño de 37 años vinculado por las autoridades al Barrio 18 Revolucionarios. Fue localizado y detenido en México y posteriormente trasladado, a través de la coordinación con Guatemala, hasta El Salvador, donde quedó bajo custodia. Su nombre no era desconocido: en mayo de 2025 apareció en una serie de entrevistas de El Faro sobre los supuestos pactos entre pandillas y el entorno político de Nayib Bukele.

Su captura, anunciada por el Gobierno salvadoreño el 10 de agosto de 2026, ha adquirido así una dimensión que va bastante más allá de una operación antipandillas. Colindres es señalado como un hombre con peso dentro de la estructura criminal y había relatado públicamente su versión sobre contactos entre el Barrio 18 y dirigentes políticos. Al mismo tiempo, el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, ha aprovechado su detención para acusar a periodistas de El Faro de haberle ofrecido ayuda para conseguir asilo en México. Esa última afirmación, conviene precisarlo desde el principio, es una acusación del Gobierno salvadoreño y la comunicación oficial no aporta por sí sola pruebas independientes que permitan darla por demostrada.

Quién es “Little Man” y qué papel tenía en el Barrio 18

La información disponible sitúa a Remberto Ismael Colindres Rajo dentro del Barrio 18, concretamente en la facción conocida como Revolucionarios. Ha sido descrito como cabecilla de la organización, mientras que en las informaciones relacionadas con las entrevistas de 2025 aparecía como un miembro de menor rango que Carlos Cartagena, alias “Charli”, aunque con una posición relevante dentro de la estructura.

Esa diferencia no es menor. Las pandillas salvadoreñas no funcionaban como una pirámide empresarial con un único jefe sentado arriba y un organigrama clavado en la pared. Se dividían en facciones, programas y clicas con distintos niveles de mando y control territorial. Tener peso en varias zonas podía convertir a un miembro en una figura decisiva sin necesidad de formar parte del núcleo máximo de dirección.

Colindres aparece asimismo identificado como “Liro Man” o “Liro” en informaciones relacionadas con las entrevistas de El Faro. El elemento común entre las distintas denominaciones es su vinculación con el Barrio 18 Revolucionarios y su participación en aquellas revelaciones difundidas en 2025.

Cómo fue detenido en México y llevado a El Salvador

La detención se produjo en territorio mexicano durante el fin de semana del 8 y 9 de agosto de 2026. Las informaciones difundidas en México situaron el operativo en Tapachula, Chiapas, una zona fronteriza convertida desde hace años en punto de tránsito y refugio para integrantes de estructuras criminales centroamericanas.

Tras ser localizado, Colindres fue incluido en un grupo de salvadoreños entregados a las autoridades guatemaltecas para continuar el traslado hacia El Salvador. Las autoridades de Guatemala confirmaron su identidad, su edad —37 años— y antecedentes relacionados con agrupaciones ilícitas y extorsión agravada en grado de tentativa. El Gobierno salvadoreño anunció después que él y otros cuatro detenidos se encontraban ya bajo custodia.

Los otros cuatro fueron identificados como Diego Omar Cañas Méndez, alias “Hermano de la Andrea”; Josué Antonio Acevedo Cruz; Juan Carlos González Valiente, alias “Seco”; y Luis Roberto Jandres, alias “Adobe”. Según el Ejecutivo salvadoreño, todos tienen cuentas pendientes con la Justicia y serán procesados por agrupaciones ilícitas y otros delitos.

Las acusaciones de amenazas contra Nayib Bukele

El caso tiene otra arista. Información procedente de México señaló que Colindres figuraba como objetivo prioritario para El Salvador y que era buscado también por amenazas dirigidas contra Nayib Bukele y personas de su entorno.

Según esas informaciones, las autoridades le atribuían amenazas relacionadas incluso con posibles atentados mediante vehículos cargados con explosivos contra edificios gubernamentales o lugares frecuentados por el presidente. Son imputaciones especialmente graves, pero deben tratarse como lo que son mientras no exista una resolución judicial que establezca lo contrario: acusaciones atribuidas a las autoridades, no hechos declarados probados mediante sentencia.

Por qué “Little Man” ya era conocido antes de su captura

El nombre de Colindres saltó a la primera línea pública más de un año antes. Entre el 1 y el 3 de mayo de 2025, El Faro difundió entrevistas realizadas meses antes a dos integrantes relevantes del Barrio 18 Revolucionarios: Carlos Cartagena, “Charli”, y el hombre identificado entonces como “Liro”, posteriormente relacionado con Remberto Colindres.

Las entrevistas giraban alrededor de una cuestión explosiva en la política salvadoreña: los supuestos acuerdos entre las pandillas y distintos partidos políticos, incluido el entorno de Bukele.

Colindres y Cartagena sostuvieron que las estructuras criminales habían negociado durante diferentes etapas con dirigentes políticos, utilizando el control que ejercían sobre numerosos barrios como moneda electoral. Entre otras afirmaciones, hablaron de beneficios concedidos a miembros de las pandillas, contactos con funcionarios y acuerdos encaminados a reducir homicidios o favorecer determinadas candidaturas.

También aseguraron que hubo beneficios penitenciarios vinculados a la reducción de asesinatos y aludieron a los pagos que las pandillas dijeron haber recibido de FMLN y ARENA en procesos electorales anteriores. Sobre Bukele, el núcleo de las revelaciones apuntaba a una relación iniciada durante su ascenso desde la política municipal y prolongada, según los entrevistados, después de alcanzar la Presidencia.

El Gobierno de Bukele ha rechazado esas acusaciones. Ahí está el centro del choque: testimonios de pandilleros e investigaciones periodísticas por un lado; negación del Ejecutivo por el otro. La detención de uno de aquellos entrevistados no resuelve automáticamente esa disputa histórica ni convierte su testimonio, por sí solo, en verdadero o falso. Un detenido puede decir la verdad, mentir o mezclar ambas cosas. El expediente probatorio es otra cuestión.

Lo que Colindres dijo sobre su salida de El Salvador

Una de las partes más sensibles de su testimonio afectaba directamente a Carlos Marroquín, director de Reconstrucción del Tejido Social y figura recurrente en investigaciones sobre los supuestos contactos del bukelismo con las pandillas.

Colindres afirmó en la entrevista que Marroquín se puso en contacto con él durante las primeras semanas del régimen de excepción de 2022 y le ofreció facilitar su salida del país. Según su versión, fue llevado primero a un motel en Sonsonate y posteriormente encaminado hacia Guatemala.

El Faro ha mantenido que los dos pandilleros entrevistados consiguieron abandonar El Salvador con ayuda de personas vinculadas al propio Gobierno. El Ejecutivo rechaza el relato general de los pactos. La cuestión lleva años envenenando el debate político salvadoreño porque toca precisamente el corazón del relato oficial: Bukele construyó buena parte de su legitimidad sobre la derrota de las pandillas.

Qué relación tuvo Little Man con los periodistas de El Faro

La detención ha añadido una segunda polémica. Villatoro acusó a los periodistas que entrevistaron a Colindres de haberle ofrecido conseguir asilo y seguridad en México como parte de las conversaciones para que participara en el reportaje.

El Ministerio de Seguridad reprodujo públicamente esa versión al informar de la captura. Sin embargo, en la comunicación oficial no se muestran contratos, mensajes, grabaciones ni otros documentos que permitan demostrar de manera independiente que existió semejante intercambio. Presentarlo como un hecho cerrado iría, por tanto, más lejos de lo que permiten las pruebas conocidas.

Sí está acreditado que El Faro entrevistó a miembros prófugos del Barrio 18 y protegió datos relacionados con su localización. Eso forma parte de la propia publicación de 2025. Otra cosa muy distinta es concluir que entrevistar a una fuente criminal equivale a colaborar con ella o garantizarle asilo. Son planos diferentes —por mucho que en una batalla política resulte tentador mezclarlos en la misma coctelera— y cualquier acusación de cooperación delictiva necesitaría pruebas específicas.

La relevancia periodística de esas entrevistas tampoco dependía de que sus protagonistas fueran personajes presentables. Precisamente eran miembros de la organización sobre la que hablaban. Sus antecedentes obligaban a extremar la comprobación de lo relatado, pero también explicaban por qué podían conocer desde dentro determinadas negociaciones.

Qué puede ocurrir con Remberto Colindres en El Salvador

Colindres se encuentra ya bajo custodia salvadoreña y deberá afrontar los procedimientos penales correspondientes. Villatoro sostiene que los detenidos serán procesados conforme a la legislación aplicada contra las organizaciones consideradas terroristas y ha anticipado penas extraordinariamente severas.

El Salvador mantiene desde marzo de 2022 un régimen de excepción que transformó por completo el mapa de la seguridad del país. Decenas de miles de personas han sido detenidas y las estructuras territoriales de la MS-13 y del Barrio 18 han quedado profundamente debilitadas. La caída de los homicidios y de la extorsión ha dado al Gobierno un fuerte respaldo social en materia de seguridad; organizaciones internacionales, al mismo tiempo, han denunciado detenciones arbitrarias, limitaciones al derecho de defensa y abusos dentro del sistema penitenciario.

En ese contexto entra ahora Little Man. No como un detenido anónimo más, sino como uno de los hombres que apareció públicamente hablando de la relación entre política y pandillas, una de las zonas más incómodas de la historia reciente de El Salvador.

Un detenido que reabre una vieja batalla salvadoreña

La captura de Remberto Ismael Colindres Rajo tiene dos historias superpuestas. La primera es policial: un miembro señalado del Barrio 18 Revolucionarios, buscado por las autoridades salvadoreñas, fue localizado en México y devuelto a El Salvador para ser procesado.

La segunda es política. “Little Man” fue uno de los protagonistas de las entrevistas que cuestionaron el relato del Gobierno sobre su relación histórica con las pandillas. Su regreso esposado permite al Ejecutivo presentarlo como prueba de la eficacia de su ofensiva criminal y, al mismo tiempo, reabrir su enfrentamiento con El Faro.

Lo comprobado termina, de momento, en un punto bastante concreto: Colindres está detenido, ha sido vinculado al Barrio 18 y fue entrevistado en 2025 sobre supuestos pactos políticos. Lo demás deberá sostenerse con pruebas. Tanto las acusaciones que él lanzó contra funcionarios como las que el Gobierno dirige ahora contra los periodistas. En un asunto así, donde propaganda, crimen y política llevan años compartiendo el mismo escenario, confundir una acusación con una sentencia sería demasiado cómodo. Y también demasiado fácil.

Newsletter

Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.