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Economía

¿Cómo pedir el subsidio del SEPE de 570 € con solo 90 días cotizados?

El SEPE paga hasta 570 euros con 90 días cotizados: requisitos, duración, renta, plazos y cómo pedir esta ayuda si no tienes derecho a paro.

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una oficina de empleo del SEPE

El SEPE mantiene en 2026 un subsidio para quienes se quedan sin trabajo sin haber reunido los 360 días de cotización necesarios para cobrar la prestación contributiva. El mínimo para acceder baja hasta los 90 días cotizados y la ayuda arranca en 570 euros al mes, siempre que se cumplan las condiciones económicas o familiares exigidas. La duración, eso sí, no es siempre la misma: puede ir de tres meses a un máximo de 21.

Dicho de forma sencilla: una persona que ha trabajado tres meses y pierde su empleo puede tener derecho al subsidio aunque no llegue al año cotizado. No basta con contar 90 días en la vida laboral y llamar a la puerta del SEPE; hace falta encontrarse en situación legal de desempleo, no tener derecho al paro contributivo y cumplir el requisito de rentas propias o, alternativamente, acreditar responsabilidades familiares. En 2026, el límite de rentas utilizado para acceder a los subsidios se sitúa en 915,75 euros mensuales.

El subsidio no es nuevo, pero sí está plenamente vigente en 2026

La ayuda ha vuelto a circular con fuerza este agosto como una prestación del SEPE de hasta 570 euros para quienes hayan cotizado desde 90 días. Conviene quitarle un poco de confeti al titular: no se trata de una ayuda creada ahora, sino del actual subsidio por cotizaciones insuficientes, cuyo régimen procede de la reforma de la protección asistencial por desempleo que empezó a aplicarse a las situaciones protegidas desde el 1 de noviembre de 2024.

Lo relevante en 2026 es que sigue funcionando con esas condiciones y que las cifras pueden despistar. El IPREM continúa en 600 euros mensuales, de modo que el primer tramo del subsidio, equivalente al 95 %, sigue siendo de 570 euros. En cambio, el salario mínimo interprofesional ha subido este año hasta 1.221 euros mensuales en 14 pagas, y con él ha aumentado a 915,75 euros el umbral de rentas utilizado por el SEPE. Una cifra se mueve, la otra no; la burocracia española también tiene sus pequeños misterios aritméticos.

El subsidio está pensado precisamente para esa zona gris bastante frecuente del mercado laboral español: contratos temporales, campañas, sustituciones o empleos breves que terminan antes de haber generado un año completo de cotización. Quien reúne 360 días cotizados suficientes para obtener la prestación contributiva ya entra por otra puerta: la del paro ordinario. Este subsidio cubre a quien todavía no ha llegado allí.

Quién puede cobrar los 570 euros con 90 días cotizados

El primer filtro es relativamente claro. Hay que haber trabajado y cotizado al menos 90 días, encontrarse en desempleo total o, en determinados casos, conservar uno o varios trabajos a tiempo parcial cuya suma no alcance una jornada completa. También hay que carecer del periodo mínimo necesario para cobrar la prestación contributiva y no encontrarse en una situación incompatible con el subsidio.

La pérdida del empleo debe encajar en una situación legal de desempleo. Un despido o la finalización de un contrato pueden abrir el acceso; marcharse voluntariamente del trabajo, por regla general, no produce ese efecto. Si después de la situación que originó el posible subsidio se vuelve a trabajar, el último cese también deberá ser involuntario o constituir legalmente una situación de desempleo para poder acceder a la ayuda.

Hay otra condición que a menudo queda enterrada bajo el atractivo “570 euros”: el solicitante debe carecer de rentas propias o acreditar responsabilidades familiares. Son vías alternativas, no una exigencia acumulativa en todos los casos. Además, deberá suscribir el acuerdo de actividad y figurar inscrito como demandante de empleo cuando el SEPE resuelva la solicitud.

El límite de ingresos que se aplica en 2026

Para acreditar carencia de rentas propias, los ingresos obtenidos durante el mes natural anterior no pueden superar el 75 % del SMI, sin contar la parte proporcional de dos pagas extraordinarias. En 2026 ese techo es de 915,75 euros al mes. El SEPE computa rentas de distinta naturaleza: salarios, determinadas pensiones y prestaciones, rendimientos de capital, alquileres, actividades económicas y ciertas ganancias patrimoniales, entre otros conceptos. Y las rentas se consideran, con carácter general, por su importe bruto.

La otra puerta son las responsabilidades familiares. En ese supuesto se toma el dinero ingresado durante el mes anterior por el conjunto de la unidad familiar, se divide entre sus integrantes y el resultado no puede superar esos 915,75 euros por persona. La unidad familiar puede incluir al solicitante, su cónyuge o pareja de hecho que reúna las condiciones previstas por el SEPE y los hijos menores de 26 años —o mayores con discapacidad— y determinados menores acogidos que convivan o dependan económicamente del beneficiario.

Un ejemplo lo hace menos áspero. En una familia computable de tres miembros, el límite conjunto sería de 2.747,25 euros mensuales para que la media no rebasara los 915,75 euros. No significa que cada miembro individualmente tenga que cobrar menos de esa cantidad: lo que cuenta, cuando se acreditan responsabilidades familiares, es la media de la unidad.

Cuánto paga realmente el SEPE y durante cuánto tiempo

Los 570 euros no son necesariamente la cantidad que se cobra durante toda la prestación. El sistema funciona por tramos. Durante los primeros 180 días corresponde el 95 % del IPREM, actualmente 570 euros mensuales; desde el día 181 hasta el 360 baja al 90 %, es decir, 540 euros; y desde el día 361 pasa al 80 %, actualmente 480 euros al mes.

Con 90 días cotizados, la duración máxima es de tres meses; con 120 días, cuatro meses; con 150, cinco meses. Al llegar a 180 días aparecen dos caminos: sin responsabilidades familiares, el máximo es de seis meses; con responsabilidades familiares, puede alcanzar los 21 meses. Para los escalones de 90, 120 y 150 días, la situación familiar no modifica esas duraciones.

Eso permite hacer cuentas bastante limpias. Una persona con 90 días cotizados y derecho al subsidio percibiría 570 euros durante tres meses, 1.710 euros en total. Con 120 días serían 2.280 euros; con 150, 2.850 euros. Quien alcance los 180 días pero no tenga responsabilidades familiares puede cobrar seis meses a 570 euros, un máximo de 3.420 euros conforme a las cuantías vigentes.

Cuando seis meses cotizados pueden convertirse en 21 de ayuda

El salto importante aparece con 180 días cotizados y responsabilidades familiares. En ese caso, la duración puede alcanzar 21 meses: seis meses a 570 euros, otros seis a 540 y los nueve restantes a 480. Si se mantiene el derecho durante todo el periodo, la suma asciende a 10.980 euros.

No son 21 meses concedidos de una tacada y olvidados en un cajón. El subsidio se reconoce por periodos trimestrales y hay que solicitar las correspondientes prórrogas hasta completar la duración máxima. Tras cada trimestre, el beneficiario debe volver a acreditar que mantiene los requisitos; la solicitud de prórroga presentada dentro de los 15 días hábiles posteriores permite enlazar el nuevo periodo con el anterior.

Existe, además, una posibilidad interesante para quien obtuvo inicialmente seis meses de subsidio con al menos 180 días cotizados y sin responsabilidades familiares: si adquiere esas responsabilidades y las acredita dentro de los 12 meses siguientes a la situación legal de desempleo, puede pedir que su derecho se amplíe hasta los 21 meses previstos.

Cómo y dónde solicitar el subsidio del SEPE

El reloj empieza a correr con la última situación legal de desempleo que sirve de hecho causante. La solicitud inicial debe presentarse dentro de los seis meses siguientes. Si se hace durante los primeros 15 días hábiles, el derecho nace desde el día siguiente al hecho causante. Si se presenta después de esos 15 días pero antes de que terminen los seis meses, empieza a cobrarse desde la fecha de solicitud; no hay pago retroactivo de ese intervalo. Superados los seis meses, la petición se deniega salvo algunas excepciones concretas previstas por la normativa.

El trámite puede realizarse a través de la sede electrónica del SEPE, presencialmente en una oficina de prestaciones con cita previa, mediante una oficina de registro público o por correo administrativo. Para la gestión telemática se utilizan los sistemas de identificación admitidos por la Administración, como certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve cuando el trámite lo requiere.

Los documentos que conviene tener preparados

La solicitud incluye una declaración responsable de rentas e ingresos del mes natural anterior, tanto del interesado como, cuando corresponda, de los miembros de su unidad familiar. El SEPE puede contrastar esos datos con la información tributaria, de modo que aquello de olvidar casualmente una renta suele tener un recorrido administrativo más corto de lo que uno imagina. Ocultar ingresos que habrían impedido obtener el subsidio puede llevar a la revocación y devolución de cantidades cobradas indebidamente.

Entre la documentación que puede ser necesaria figuran el modelo oficial, identificación en vigor, una cuenta bancaria de la que el beneficiario sea titular, documentación familiar cuando haya que acreditar responsabilidades familiares y la declaración del IRPF del último ejercicio. Dependiendo de la situación concreta, el SEPE puede solicitar justificantes adicionales de ingresos, discapacidad, acogimiento, separación o pensiones alimenticias.

El ingreso se realiza normalmente mediante transferencia bancaria entre los días 10 y 15 del mes siguiente al que corresponda el subsidio, por mensualidades de 30 días.

El dato que cambia las cuentas antes de utilizar tus cotizaciones

Hay una cuestión menos llamativa que los 570 euros, pero probablemente más importante para quien está cerca de completar un año trabajado. Las cotizaciones que se utilicen para generar este subsidio quedan consumidas y no podrán volver a computarse después para obtener una prestación contributiva o un nuevo subsidio por desempleo.

Es decir, alguien que acumule 330 días cotizados y utilice esas cotizaciones para acceder al subsidio no conserva esos 330 días intactos esperando añadir otros 30 en el futuro y alcanzar automáticamente los 360 necesarios para el paro contributivo. Ese contador se ha empleado para generar otro derecho. Un detalle pequeño en la letra administrativa, enorme cuando se mira la vida laboral.

Para comprobar rápidamente si existe derecho en 2026 hay, por tanto, cuatro datos que mandan sobre el resto: haber cotizado al menos 90 días, no alcanzar el derecho a la prestación contributiva, haber terminado el empleo en una situación legal de desempleo y cumplir el requisito económico o familiar. Después vienen la duración, las prórrogas y los papeles. Pero la puerta de entrada es esa. Los 570 euros del titular existen; el matiz, como casi siempre que aparece el SEPE en escena, está unas cuantas líneas más abajo.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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