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¿Por qué amenazan a Abde por la camiseta del Betis en apoyo a Ceuta?

Abde fue señalado y amenazado en redes tras vestir con sus compañeros una camiseta de apoyo a Ceuta, un gesto colectivo que acabó politizado.

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la camiseta del Betis en apoyo a Ceuta

Resumen

  • Abde recibió insultos y amenazas tras vestir una camiseta de apoyo a Ceuta
  • El gesto fue colectivo: la camiseta la llevaron jugadores de Betis y Villarreal
  • El futbolista ocultó publicaciones tras la oleada de ataques en redes

Ez Abde se ha convertido en el centro de una fuerte polémica después de aparecer junto a sus compañeros del Real Betis con una camiseta de apoyo a Ceuta antes del partido frente al Villarreal. El internacional marroquí ha recibido insultos, acusaciones de traición y amenazas graves en las redes sociales por lucir la prenda, en la que podía leerse el mensaje “Todos somos caballas”. Tras el aluvión de comentarios, el futbolista llegó a ocultar publicaciones en sus perfiles sociales.

El motivo de los ataques está ligado principalmente a su condición de internacional con Marruecos y a la sensibilidad política que rodea a Ceuta. Algunos usuarios interpretaron la imagen como una toma de posición sobre la soberanía de la ciudad autónoma española. Hay, sin embargo, un detalle fundamental: Abde no protagonizó una acción individual. La camiseta formaba parte de una iniciativa colectiva en la que participaron futbolistas del Betis y del Villarreal. Fue un gesto organizado de solidaridad con la población ceutí, no una proclama personal del extremo verdiblanco.

Qué decía la camiseta que llevaba Abde

La frase era bastante sencilla: “Todos somos caballas”. Caballa es el gentilicio popular con el que se conoce a los habitantes de Ceuta. El mensaje había aparecido ya en otros campos españoles y forma parte de las muestras de apoyo impulsadas desde el fútbol ante la excepcional situación que atraviesa la ciudad desde finales de julio.

Antes del Villarreal-Betis del 14 de septiembre, los jugadores de ambos equipos salieron al terreno de juego con esa camiseta. Abde hizo lo mismo que sus compañeros. Ahí, precisamente, nace una de las paradojas del episodio: una fotografía colectiva terminó convirtiéndose en un juicio individual.

De todos los futbolistas que vestían la prenda, el foco cayó especialmente sobre el marroquí. En su perfil comenzaron a aparecer mensajes que le acusaban de ser un “traidor a la patria”, junto a reivindicaciones de la soberanía marroquí sobre Ceuta. Algunos comentarios fueron mucho más lejos y adquirieron un tono directamente intimidatorio, con amenazas dirigidas contra el jugador.

Por qué la reacción se concentró en Abde

Abdessamad Ezzalzouli nació en Beni Melal, Marruecos, dio sus primeros pasos futbolísticos en las categorías inferiores del Elche y representa a la selección marroquí. Esa combinación personal y deportiva explica buena parte del ruido generado alrededor de una imagen que, en el resto de sus compañeros, apenas despertó controversia.

Para algunos sectores nacionalistas marroquíes, que un internacional de su selección aparezca bajo un lema español de solidaridad con Ceuta tiene una carga que trasciende el fútbol. Marruecos mantiene su reivindicación sobre Ceuta y Melilla, mientras ambas son ciudades autónomas bajo soberanía española. En las redes, ese viejo conflicto territorial entró de golpe en el vestuario.

Algunas publicaciones marroquíes llevaron esa interpretación política bastante lejos. El medio ElBotola presentó el episodio hablando de “Ceuta ocupada” y sostuvo que Abde había vestido la camiseta por insistencia de su club. Esa afirmación debe manejarse con cautela: no consta una declaración pública del futbolista diciendo que hubiera sido obligado a ponerse la prenda.

La diferencia no es menor. Una cosa es comprobar que Abde llevaba la camiseta —las imágenes son inequívocas— y otra convertir automáticamente el gesto en una declaración geopolítica personal. Entre ambos extremos hay un trecho considerable que las redes sociales, poco aficionadas a los matices cuando se enciende una polémica, recorrieron en cuestión de minutos.

Abde oculta publicaciones tras los insultos y amenazas

La presión acabó teniendo consecuencias visibles en sus perfiles. El jugador ocultó publicaciones en Instagram después de que los comentarios se llenaran de insultos y amenazas. También desapareció de su cuenta la imagen relacionada con el acto de apoyo a Ceuta que había provocado buena parte de los ataques.

No consta que Abde haya querido responder públicamente a quienes le atacaron. Tampoco ha realizado una declaración política sobre Ceuta a raíz de la polémica. Su silencio, por ahora, contrasta con el volumen de interpretaciones, acusaciones y mensajes que otros han construido alrededor de aquella camiseta.

Ese detalle devuelve el episodio a su dimensión original: mientras en las redes se discutían fronteras, patriotismos y supuestas traiciones, el futbolista había participado en un acto organizado por su equipo exactamente igual que el resto de la plantilla.

La controversia llegó, además, en un momento deportivo significativo. Abde regresaba a la titularidad con el Betis frente al Villarreal. La conversación posterior al encuentro, sin embargo, terminó desplazándose del césped a Instagram. El fútbol moderno tiene estas ironías: noventa minutos pueden quedar sepultados por una fotografía tomada antes del saque inicial.

La crisis de Ceuta que explica el gesto de los clubes

La camiseta no apareció de la nada. Ceuta afronta desde finales de julio una situación extraordinaria tras la entrada masiva de migrantes registrada durante los días 30 y 31 de julio de 2026.

El Gobierno cifró en más de 70.000 personas las que entraron durante aquellos días y señaló posteriormente que más del 90% regresaron a Marruecos en una primera fase. La dimensión del episodio desbordó las capacidades ordinarias de control fronterizo, atención humanitaria, acogida, protección de menores y otros servicios públicos de la ciudad.

La situación fue considerada de suficiente gravedad como para que el Gobierno declarara Ceuta en situación de interés para la Seguridad Nacional, una medida cuya vigencia quedó establecida inicialmente hasta el 31 de diciembre de 2026. La declaración señala que la crisis alteró el funcionamiento normal de las administraciones y superó sus capacidades ordinarias de gestión, acogida, asistencia y seguridad.

De ese escenario nacieron distintas campañas de solidaridad. El fútbol se incorporó con camisetas, mensajes públicos y actos de apoyo. Antes del encuentro entre Villarreal y Betis, otros equipos y organismos deportivos habían expresado también su respaldo a la ciudad. “Todos somos caballas” acabó convertido en uno de los lemas visibles de esa corriente solidaria.

El Betis amplía su apoyo a Ceuta

La implicación del club verdiblanco tampoco termina en la camiseta que desencadenó los ataques contra Abde. El Real Betis ha programado un partido amistoso frente a la AD Ceuta FC para el jueves 1 de octubre, a las 20:00 horas, en el estadio de La Cartuja.

Los beneficios obtenidos por la venta de entradas se destinarán a Cáritas de Ceuta. La Fundación Real Betis anunció además una fila cero para canalizar aportaciones destinadas a la causa. El amistoso pretende servir de homenaje a la ciudad y ampliar la ayuda más allá de los mensajes exhibidos antes de los partidos.

Todo ello sitúa en su verdadera dimensión la fotografía que desencadenó la polémica. No fue una ocurrencia de Abde ni una acción improvisada frente a las cámaras. Era una pieza dentro de una campaña solidaria más amplia en la que el futbolista participó junto al resto de sus compañeros.

Una camiseta colectiva, un castigo individual

El episodio de Abde mezcla fútbol, identidad nacional, política y redes sociales, una combinación que rara vez produce conversaciones tranquilas. El dato comprobable es bastante más sencillo: Villarreal y Betis realizaron conjuntamente un gesto de solidaridad con Ceuta y sus jugadores vistieron una camiseta con el lema “Todos somos caballas”. Abde estaba entre ellos.

A partir de ahí llegó otra historia. Algunos usuarios transformaron aquella imagen en una declaración sobre la disputa territorial entre España y Marruecos y señalaron especialmente al internacional marroquí. Los insultos terminaron derivando en amenazas suficientemente graves como para convertir una simple fotografía previa a un partido en noticia.

Puede discutirse cualquier posición política, y también cuestionarse que el deporte entre en terrenos que inevitablemente rozan la política. Lo que queda fuera de ese debate es otra cosa: amenazar a un futbolista por vestir durante unos minutos la misma camiseta que sus compañeros no es una discusión territorial ni una crítica deportiva. Es, sencillamente, una frontera distinta.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.