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¿Quién ganó la F1 hoy? Norris triunfa en Hungría y Piastri abandona

Norris vence en Hungría ante Verstappen y Antonelli, mientras el abandono de Piastri cambia la carrera y aprieta más el Mundial de Fórmula 1.

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Lando Norris

Lando Norris ganó el Gran Premio de Hungría de Fórmula 1 disputado este domingo 26 de julio de 2026 en el Hungaroring. El piloto británico convirtió la pole en su primera victoria de la temporada y cruzó la meta con 15,080 segundos de ventaja sobre Max Verstappen. Kimi Antonelli completó el podio y reforzó su liderato del Mundial.

La carrera quedó marcada por el duelo interno de McLaren, el abandono de Oscar Piastri cuando aspiraba al doblete y una penalización que apartó a Lewis Hamilton del cuarto puesto. Charles Leclerc terminó cuarto, Hamilton cayó al quinto, Fernando Alonso fue 14.º y Carlos Sainz concluyó 18.º tras una tarde bastante más áspera que brillante para los españoles.

Norris completó las 70 vueltas en 1 hora, 39 minutos y 56,180 segundos. Fue su duodécima victoria en la Fórmula 1, la segunda consecutiva en Hungría y la primera desde que conquistó el título mundial. También supuso el primer triunfo de McLaren en un Gran Premio durante esta temporada, un dato extraño para una escudería que había empezado el campeonato con coche de aspirante y resultados de invitado.

Norris vuelve a ganar cuando McLaren más lo necesitaba

La pole había dejado a Norris en una posición privilegiada, aunque el inicio volvió a recordarle que en Budapest las carreras no se ganan el sábado. El británico conservó el primer puesto en la salida, pero sufrió varios movimientos bruscos en la parte trasera del McLaren y se abrió ligeramente en la segunda curva. Piastri aprovechó el hueco con una maniobra limpia por el interior y tomó el mando.

El australiano administró una ventaja corta durante la primera parte de la prueba. Norris permanecía pegado, atrapado en ese aire sucio que convierte un coche veloz en un animal torpe, y llegó a comunicar al muro que tenía más ritmo que su compañero. McLaren decidió no intervenir. Nada de órdenes, nada de apartarse, que gane el más rápido. Muy deportivo todo, hasta que la estrategia y el tráfico empezaron a repartir cartas nuevas.

Piastri realizó su segunda parada en la vuelta 33, mientras Norris prolongó su tanda con neumáticos duros. El campeón encontró aire limpio, elevó el ritmo y comenzó a marcar tiempos que el australiano, pese a llevar gomas más frescas, no podía igualar. La carrera fue cambiando de dueño sin adelantamiento, casi en silencio: varias vueltas rápidas, una parada retrasada y el cronómetro haciendo de juez.

Piastri tomó el mando y el tráfico cambió el guion

El momento decisivo llegó cuando Piastri alcanzó al Williams de Carlos Sainz para doblarlo. Las banderas azules estaban activadas, pero ambos coches se tocaron a la salida de la segunda curva. El McLaren perdió tiempo y Norris, que todavía no había realizado su segunda parada, encontró el margen necesario para entrar en boxes y regresar a pista por delante.

No fue un simple golpe de fortuna. Norris había construido la oportunidad con un ritmo muy superior en pista despejada. Pero la Fórmula 1, deporte que presume de túneles de viento, simulaciones y ejércitos de ingenieros, conserva cierta afición por decidir carreras mediante un coche doblado que aparece en el lugar menos oportuno. Piastri protestó por radio; Sainz continuó en una prueba que terminaría en la zona baja de la clasificación.

El incidente fue investigado y dejó una sanción de cinco segundos para Sainz, sin efecto relevante sobre su 18.º puesto. Para Piastri el daño deportivo ya estaba hecho: había perdido el liderato y comenzaba a sufrir problemas más serios en su monoplaza.

A falta de 15 vueltas, la caja de cambios del McLaren de Piastri dijo basta. El australiano detuvo el coche y provocó la aparición del coche de seguridad virtual, el conocido VSC, que obliga a todos los pilotos a reducir el ritmo respetando un tiempo mínimo.

Norris aprovechó para montar neumáticos nuevos y mantuvo la primera posición. Verstappen y Antonelli, que acababan de cambiar sus ruedas, permanecieron en pista y ascendieron al segundo y tercer puesto. El posible doblete de McLaren se transformó en una victoria solitaria, magnífica para Norris y algo amarga para el equipo: el coche naranja más rápido terminó arriba; el otro, aparcado junto a las protecciones.

El campeón controló las últimas vueltas sin amenazas. Verstappen quedó a más de 15 segundos y Antonelli, ocupado en defenderse de los Ferrari, terminó a 18,728. Norris no necesitó heroicidades finales. Había hecho el trabajo antes, estirando las tandas y exprimiendo el coche cuando la pista quedó libre.

Verstappen resiste y Antonelli salva el campeonato

Max Verstappen obtuvo una segunda posición que parecía difícil al inicio del fin de semana. El Red Bull mostró problemas de equilibrio y el neerlandés llegó a quejarse de la amortiguación y de los cambios de marcha, pero se mantuvo cerca del grupo delantero y ejecutó uno de los adelantamientos de la tarde sobre Hamilton.

El británico había superado momentáneamente a Verstappen durante la secuencia de paradas. El piloto de Red Bull respondió una vuelta después con una frenada tardía en la primera curva, agresiva pero controlada, y recuperó la posición. Desde ahí construyó un segundo puesto de resistencia, más que de dominio, lejos de Norris pero por delante del líder del campeonato.

Antonelli salió séptimo después de recibir una penalización de tres posiciones en parrilla por no reducir suficientemente la velocidad ante una bandera amarilla durante la clasificación. Mercedes no tuvo su mejor ritmo, pero el italiano volvió a limitar daños: terminó tercero, sumó su noveno podio en 11 Grandes Premios y aumentó a 50 puntos su ventaja sobre Hamilton. A veces un campeonato se construye ganando; otras, recogiendo podios cuando el coche no está para discursos grandilocuentes.

Hamilton cruzó la meta cuarto, por delante de Antonelli en pista durante algunos compases finales, aunque tuvo que devolverle la posición tras la neutralización. Después recibió cinco segundos por superar el límite de velocidad en la calle de boxes por apenas 0,1 km/h. La sanción lo relegó al quinto puesto, detrás de Leclerc. Una décima de kilómetro por hora: en la carretera apenas mueve la aguja; en la Fórmula 1 mueve una clasificación.

Leclerc heredó así la cuarta plaza y firmó también la vuelta rápida, un 1:22.000 registrado en el giro 58. Ferrari mostró velocidad suficiente para acercarse al podio, aunque su estrategia de tres paradas y la sanción de Hamilton terminaron dejando una sensación conocida: prestaciones visibles, recompensa algo más modesta.

Alonso y Sainz, lejos de los puntos

Fernando Alonso terminó 14.º, inmediatamente detrás de su compañero Lance Stroll. Aston Martin introdujo mejoras y ofreció una imagen algo más competitiva, pero continuó sin ritmo suficiente para entrar en la zona de puntos. Stroll fue 13.º y Alonso, a una vuelta de Norris, quedó 14.º.

El español marcó el noveno mejor giro de la carrera, un 1:23.679, mejor que el registro de varios pilotos situados por delante. El dato confirma que hubo momentos de velocidad, aunque faltó continuidad y una posición de pista desde la que convertirla en algo útil. Aston Martin sigue sumando apenas un punto en el Mundial de constructores, precisamente el conseguido por Alonso durante la temporada.

La tarde de Carlos Sainz fue todavía más complicada. El madrileño acabó 18.º, a dos vueltas del vencedor, en una carrera condicionada por el escaso rendimiento del Williams y por el toque con Piastri. Sainz ocupa el 15.º puesto del campeonato con seis puntos; Alonso es 19.º con uno. Una fotografía poco amable para dos pilotos habituados a perseguir objetivos bastante más altos.

Valtteri Bottas fue el primer abandono debido al sobrecalentamiento de los frenos de su Cadillac. Sergio Pérez también se retiró por un problema en la zona delantera izquierda, mientras que la avería de Piastri completó las tres bajas de la jornada.

La clasificación completa del GP de Hungría

Tras Norris, Verstappen y Antonelli, la zona de puntos quedó formada por Charles Leclerc, Lewis Hamilton, Isack Hadjar, George Russell, Liam Lawson, Nico Hülkenberg y Arvid Lindblad. Russell protagonizó una remontada notable después de caer hasta el 21.º lugar en la salida por la activación del sistema anti-calado de su Mercedes.

Gabriel Bortoleto terminó 11.º, seguido por Pierre Gasly, Lance Stroll, Fernando Alonso, Franco Colapinto, Esteban Ocon, Alexander Albon, Carlos Sainz y Oliver Bearman. Piastri, Pérez y Bottas no vieron la bandera a cuadros. Bearman recibió cinco segundos por ignorar las banderas azules y Hamilton, la mencionada penalización por exceso de velocidad en boxes.

El orden final retrata una carrera dividida en tres niveles: Norris escapado, Verstappen y Antonelli recogiendo un podio que la avería de Piastri dejó libre, y los Ferrari llegando tarde a una oportunidad que durante algunas vueltas pareció real. Por detrás, la batalla por los últimos puntos tuvo más coches que adelantamientos, algo casi tradicional en el estrecho Hungaroring.

Así queda el Mundial de Fórmula 1

Kimi Antonelli mantiene el liderato con 219 puntos. Lewis Hamilton es segundo con 169 y George Russell ocupa la tercera posición con 160. Charles Leclerc asciende a 138, mientras Norris alcanza los 128 y se coloca quinto. Verstappen es sexto con 109 y Piastri permanece séptimo con 92 tras marcharse de Budapest sin sumar.

La victoria no coloca todavía a Norris en el centro de la lucha por el campeonato, pero recorta distancias y cambia el ánimo de McLaren. El británico se encuentra a 91 puntos de Antonelli, una diferencia considerable, aunque el calendario conserva todavía suficiente recorrido para que una avería, una mala racha o dos domingos torcidos vuelvan a comprimir el Mundial.

En constructores, Mercedes lidera con 379 puntos, Ferrari es segunda con 307 y McLaren ocupa el tercer puesto con 220. Red Bull suma 177. La primera victoria naranja del curso no borra la ventaja acumulada por Mercedes, pero confirma que el MCL40 puede ganar cuando estrategia, fiabilidad y piloto dejan de caminar cada uno por una acera.

El verano empieza con el campeón despierto

La Fórmula 1 entra en su pausa estival con una imagen distinta a la que había ofrecido durante buena parte del campeonato: Norris en lo alto del podio, McLaren celebrando y Antonelli defendiendo una ventaja que continúa siendo sólida, aunque ya no parece inmune a cualquier sobresalto.

Budapest dejó una carrera de ritmos, neumáticos y oportunidades mínimas. Piastri la tuvo bajo control hasta que el tráfico alteró su estrategia y la mecánica terminó de derribarla. Verstappen convirtió un coche incómodo en un segundo puesto. Antonelli volvió a sumar cuando tocaba sobrevivir. Ferrari fue rápida, pero no lo bastante limpia. Los españoles, lejos.

El campeonato regresará del 21 al 23 de agosto en Zandvoort, escenario del Gran Premio de Países Bajos. Norris llegará con una victoria que necesitaba y Antonelli con 50 puntos de colchón. Uno ha recuperado el pulso; el otro todavía conserva el mando. El verano, esta vez, no enfría del todo el Mundial.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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