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Qué pide Feijóo a Vox para no perder la Comunitat Valenciana

Alberto Núñez Feijóo ha puesto sobre la mesa un ultimátum claro a Vox: la clave para evitar unas elecciones anticipadas en la Comunitat Valenciana está en su voto afirmativo.

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Qué pide Feijóo a Vox

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Feijóo apura los tiempos para evitar elecciones en la Comunitat Valenciana. Descubre qué pide a Vox y los nombres que suenan para el relevo.

Alberto Núñez Feijóo ha puesto sobre la mesa un ultimátum claro a Vox: la clave para evitar unas elecciones anticipadas en la Comunitat Valenciana está en su voto afirmativo. El presidente del Partido Popular (PP) ha insistido en la necesidad de alcanzar un acuerdo con el partido de Santiago Abascal para elegir al nuevo president de la Generalitat. Si Vox no facilita esa investidura, el panorama podría llevar a la disolución de Les Corts y la convocatoria de nuevas elecciones para marzo de 2026, un escenario que todos los actores políticos tratan de evitar.

La situación actual en la Comunitat Valenciana es un reflejo de la complejidad política que atraviesa el PP y sus pactos con Vox, tras la dimisión de Carlos Mazón como líder autonómico. Feijóo necesita que Vox respalde a un candidato popular, ya sea de los nombres que suenan en las quinielas o de algún perfil alternativo que pueda garantizar estabilidad en el Consell.

La aritmética parlamentaria en juego

En el corazón de la negociación se encuentran las números en Les Corts, que determinan quién puede ser investido president de la Generalitat. Con 99 escaños en total, el PP tiene 40 diputados, Vox cuenta con 13, el PSPV-PSOE suma 31 y Compromís tiene 15. Para salir adelante en la primera votación, el candidato del PP necesita al menos 50 votos. Si Vox no respalda a un candidato popular, el PP no tiene los suficientes apoyos para garantizar la investidura.

En el caso de que la votación inicial no logre la mayoría absoluta, se celebraría una segunda votación 48 horas después, en la que bastaría con una mayoría simple. Sin embargo, si Vox se abstiene y la izquierda vota en contra, el resultado será el mismo: el candidato del PP no será elegido. Vox es crucial para que el PP consiga la mayoría necesaria y se evite una situación de bloqueo que desemboque en nuevas elecciones.

El plazo que apremia

La normativa establece que si después de dos meses desde la primera votación no hay un presidente elegido, las Corts se disuelven y se convocan elecciones. Por lo tanto, Feijóo tiene un margen limitado para garantizar que la investidura no se convierta en una agonía prolongada. Es una carrera contrarreloj, y el PP necesita que Vox se comprometa rápidamente a un acuerdo que asegure el voto a favor de un candidato de su partido. El reloj corre, y cada día sin acuerdo aumenta la posibilidad de una convocatoria electoral en marzo de 2026.

Los perfiles que suenan como sustitutos de Mazón

El debate sobre quién debe ocupar la presidencia de la Generalitat está abierto. El PP tiene que presentar a un candidato que ya sea diputado autonómico para que cumpla con los requisitos legales. Esto reduce las opciones, pero también hace que el proceso sea más directo.

Juanfran Pérez Llorca, actual secretario general del PP en la Comunitat Valenciana y síndic del Grupo Popular, es uno de los nombres que más suenan. Llorca es considerado un perfil orgánico del PP, con experiencia en la gestión parlamentaria y buena relación con Vox. Su habilidad para llegar a acuerdos dentro de la cámara lo convierte en una opción viable, aunque su perfil es más técnico que mediático.

Otro nombre que ha circulado en los últimos días es el de María José Catalá, alcaldesa de València. Aunque Catalá es una figura con gran proyección política, su posible nombramiento podría generar tensiones dentro del PP. Tras su éxito como alcaldesa, la traslado a la Generalitat implicaría mover una pieza importante en la política local, algo que no todos dentro del partido consideran conveniente. Además, la relación con Vox no es tan fluida como con otros perfiles.

Vicente Mompó, presidente de la Diputación de Valencia y también diputado autonómico, ha sido otro de los nombres que ha ganado terreno dentro del partido. Mompó es visto como un perfil de consenso, que podría garantizar estabilidad dentro del PP y asegurar los apoyos de Vox. Su familiaridad con la política local y provincial le otorga ventaja en un momento en que el PP necesita un nombre que sea capaz de manejar el entramado político sin causar disonancias.

La necesidad de un pacto sólido

El principal reto para Feijóo es garantizar que Vox no solo se abstenga, sino que apoye de manera explícita a un candidato del PP. Esto requerirá de un pacto sólido que defina las políticas y el reparto de poder entre ambos partidos. El PP y Vox han gobernado juntos en la Comunidad Valenciana tras las elecciones de 2023, pero la relación siempre ha sido tensa, con desencuentros sobre diversas cuestiones. Ahora, Feijóo tiene que lograr que Vox acepte las condiciones que le ofrezca el PP sin que se perciba como una derrota interna.

El pacto debe basarse en prioridades compartidas, especialmente en cuestiones clave como la gestión del presupuesto, las políticas de infraestructuras, el empleo y la seguridad. Feijóo no solo tiene que conseguir que Vox vote sí, sino también que garantice que ese voto será suficiente para asegurar la estabilidad política durante los próximos años.

¿Qué pasa si no hay acuerdo con Vox?

Si la negociación con Vox no avanza y el PP no consigue los votos necesarios para la investidura, la Comunitat Valenciana se vería abocada a nuevas elecciones. Este escenario podría desencadenar una campaña electoral que, en principio, estaba programada para 2027, pero que podría adelantarse a marzo de 2026. La disolución de Les Corts, según la ley, ocurriría de forma automática al cumplirse los dos meses sin investidura.

El coste político de un bloqueo en la investidura sería alto para ambos partidos. Para el PP, podría implicar una pérdida de confianza ante el electorado valenciano, que podría ver a los populares como incapaces de formar un gobierno estable. Para Vox, el rechazo a un candidato popular podría percibirse como una obstinación que pone en peligro el gobierno de coalición, lo que afectaría su imagen pública.

El coste de unas nuevas elecciones

La posibilidad de que el PP y Vox lleguen a un acuerdo está intrínsecamente ligada al riesgo de perder el control de la Generalitat. En un escenario de elecciones, los resultados podrían cambiar radicalmente. La izquierda, liderada por el PSPV-PSOE, podría ganar terreno en un contexto de frustración social con el actual modelo de gobierno. Además, el PSOE y Compromís ya han empezado a movilizarse para capitalizar la desconfianza popular, en caso de que se produzca un adelanto electoral.

En este contexto, Feijóo tiene que actuar rápido. No solo para evitar la ruptura con Vox, sino también para garantizar que el PP no se vea arrastrado a un ciclo de inestabilidad que podría dejarle fuera del Palau de la Generalitat durante años.

La importancia de la unidad interna del PP

Para Feijóo, otro de los desafíos es mantener la unidad dentro del PP. Los barones del partido, algunos de los cuales ya han mostrado sus dudas sobre el enfoque adoptado por el presidente, podrían ver en un acuerdo apresurado con Vox una oportunidad de reafirmarse dentro de la estructura del partido. Las discusiones internas, aunque más discretas, pueden influir en el ritmo de las negociaciones y en la elección final del candidato.

El equilibrio interno del PP también dependerá de cómo se gestione la relación con Vox. Mientras Feijóo hace llamadas públicas a la “responsabilidad” de su socio, dentro del partido se esperan garantías de que la legislatura puede continuar sin sobresaltos, incluso si eso implica sacrificios en algunos aspectos del programa político de los populares.

El camino hacia la estabilidad o el colapso

La decisión que tomará Feijóo en los próximos días marcará el futuro de la Comunitat Valenciana. La opción de un acuerdo rápido con Vox permitiría cerrar la crisis sin mayores sobresaltos, pero si el pacto se estira demasiado, los riesgos de nuevas elecciones se incrementan. La política valenciana está en una encrucijada, donde una jugada errónea podría abrir la puerta a un ciclo de inestabilidad prolongado.

Feijóo sabe que las presiones internas y externas que enfrenta en este momento son enormes. A medida que avanza el tiempo, su margen para maniobrar se reduce. En manos de Vox y del PP está la clave para evitar que la Comunitat Valenciana se convierta en otro escenario de desgaste político.

Lo que está claro es que, para evitar el colapso institucional, Feijóo debe conseguir un acuerdo con Vox que sea tanto sólido como eficiente, algo que, por ahora, parece aún estar lejos de alcanzarse. En los próximos días, se sabrá si ambos partidos consiguen poner fin a la incertidumbre o si, finalmente, el reloj les lleva a las urnas.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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