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¿Por qué se va Idiakez del Cádiz y qué puede aportar Albert Celades?

Idiakez deja el Cádiz a cuatro días del debut y Albert Celades gana peso como relevo. Las claves de una decisión que sacude al club amarillo.

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Imanol Idiakez
Imanol Idiakez / WIKIPEDIA

Imanol Idiakez deja el banquillo del Cádiz CF a cuatro días del estreno liguero y Albert Celades aparece como el principal candidato para sustituirlo. La decisión no responde únicamente a la derrota por 1-3 frente a Las Palmas en el Trofeo Carranza: detrás hay una pretemporada poco convincente, dudas que venían de meses atrás y discrepancias entre el técnico y la dirección del club sobre algunos aspectos del proyecto.

Ese es también el origen de que el nombre de Albert Celades se haya disparado. No porque el Cádiz haya anunciado oficialmente su contratación, sino porque las informaciones conocidas este 11 de agosto lo sitúan como el entrenador mejor colocado para hacerse cargo del equipo. El calendario, mientras tanto, no tiene demasiada sensibilidad con las crisis de banquillo: el Cádiz debuta el sábado 15 de agosto frente al Celta Fortuna en el JP Financial Estadio.

Por qué deja Imanol Idiakez el Cádiz CF

La salida resulta llamativa por el momento elegido. No estamos hablando de un entrenador destituido después de diez jornadas y una clasificación torcida, sino de un técnico que había realizado la preparación veraniega y que estaba a apenas unos entrenamientos de iniciar la temporada 2026/27. El Cádiz ha decidido cortar el proyecto antes de disputar un solo punto.

Según la información conocida este martes, la mala pretemporada ha tenido un peso importante. El club llevaba varios días analizando la situación y una reunión celebrada durante la madrugada terminó por precipitar la decisión. El problema no habría sido exclusivamente futbolístico: también existían diferencias entre determinadas ideas de Idiakez y el planteamiento de los dirigentes, junto con una relación mejorable con algunos jugadores.

La salida se produce mediante un acuerdo entre el entrenador y el club, pero las dudas sobre su continuidad no habrían nacido este verano. Ya existían desde el final de la temporada anterior. Es un matiz importante. El Carranza parece más el último empujón que el origen de todo el terremoto.

El 1-3 ante Las Palmas aceleró una crisis que venía de antes

La última imagen de la pretemporada fue difícil de digerir. El Cádiz empezó marcando muy pronto frente a la UD Las Palmas en el Trofeo Carranza, pero acabó perdiendo 1-3 y dejando una sensación bastante más preocupante que el propio marcador: dificultades para elaborar, problemas defensivos y un equipo todavía poco reconocible cuando la competición oficial estaba prácticamente llamando a la puerta.

Idiakez había pedido perspectiva. Tras el encuentro explicó que el equipo seguía en construcción, con una plantilla sometida todavía a numerosos cambios y un mercado abierto que dificultaba acelerar determinados automatismos. También había utilizado la pretemporada para probar futbolistas fuera de sus posiciones habituales, como Kenan Toibibou en el lateral derecho, precisamente para comprobar alternativas en una plantilla que continúa necesitando ajustes.

El argumento tenía lógica futbolística. Agosto suele ser ese extraño mes en el que se exige a los entrenadores tener el edificio terminado mientras los directores deportivos siguen entrando por la puerta con sacos de cemento. Pero el Cádiz entendió que las malas sensaciones iban más allá de los inconvenientes normales del mercado.

Una continuidad que ya había nacido con interrogantes

Idiakez llegó al Cádiz el pasado abril para afrontar las últimas seis jornadas de una campaña muy delicada. Su misión era bastante menos romántica que reconstruir un estilo: evitar el descenso.

Lo consiguió. El Cádiz aseguró la permanencia, aunque los números del tramo final dejaron poco margen para la euforia: una victoria, dos empates y tres derrotas en esas seis jornadas. Suficiente para cumplir el objetivo inmediato, no tanto para despejar todas las dudas sobre el futuro.

A finales de mayo, sin embargo, su continuidad estaba confirmada. El propio entrenador hablaba públicamente del siguiente curso y decía que su ilusión estaba en el Cádiz, imaginando un equipo agresivo, competitivo y capaz de volver a conectar con la grada. Apenas dos meses y medio después, aquel proyecto ha quedado desmontado antes incluso de disputar un punto oficial.

Ahí está probablemente la parte más incómoda para el club. Si las dudas eran profundas desde mayo, mantener al entrenador durante buena parte del verano podía terminar produciendo exactamente el escenario actual: cambiar de técnico cuando el campeonato ya está encima. Y eso es justamente lo que ha sucedido.

Por qué aparece Albert Celades como sustituto

El nombre que ha entrado con fuerza es Albert Celades, exentrenador del Valencia y antiguo seleccionador español sub-21. Las primeras informaciones lo sitúan como la opción mejor posicionada para ocupar el banquillo amarillo. A esta hora, sin embargo, su contratación no debe darse por cerrada mientras el Cádiz no la haga oficial.

Celades, de 50 años, posee una trayectoria peculiar. Como futbolista pasó por Barcelona, Celta, Real Madrid y Zaragoza, entre otros equipos, y posteriormente construyó buena parte de su carrera técnica dentro de la Federación Española. Dirigió a la selección española sub-21, trabajó con las categorías inferiores y también formó parte del cuerpo técnico del Real Madrid antes de asumir el Valencia en septiembre de 2019.

Su última experiencia fue mucho más reciente. En enero de 2026 tomó las riendas del Pafos FC de Chipre, aunque su etapa terminó a finales de abril. Eso significa que está disponible para incorporarse de inmediato, un factor nada menor cuando el hipotético nuevo entrenador del Cádiz tendría poquísimo margen antes del primer partido oficial.

Qué supondría la llegada de Celades

Celades no encaja exactamente en el perfil del entrenador de Segunda especializado durante media vida en barro, segundas jugadas y partidos que terminan oliendo a césped mojado y 0-0. Su trayectoria ha estado más vinculada a futbolistas jóvenes, contextos de formación y equipos donde se pretende elaborar desde el balón.

Eso no significa que el Cádiz vaya a transformarse de repente en un laboratorio de posesión. LaLiga Hypermotion suele encargarse rápidamente de moderar las grandes teorías. Pero la elección de Celades sí sugeriría la búsqueda de un proyecto distinto, con una mirada más técnica sobre una plantilla que ha cambiado bastante durante el verano.

Hay otro detalle relevante: conoce escenarios de presión. Su etapa como primer entrenador del Valencia comenzó en circunstancias particularmente turbulentas, tras la destitución de Marcelino García Toral, y aun así consiguió llevar al equipo a los octavos de final de la Liga de Campeones.

Cádiz presenta una presión diferente, menos europea pero igualmente áspera. El objetivo no es sobrevivir a Mestalla ni competir en Champions, sino lograr que un club acostumbrado durante años a Primera vuelva a ser competitivo en Segunda después de una temporada 2025/26 muy decepcionante.

El problema inmediato está en el calendario

El futuro entrenador no dispondrá de una pretemporada convencional. Ni siquiera de una semana completa. El Cádiz abre oficialmente la temporada 2026/27 el sábado 15 de agosto ante el Celta Fortuna, en el JP Financial Estadio.

Eso reduce el margen para introducir cambios profundos. Durante los primeros días, cualquier nuevo técnico tendrá que trabajar más sobre cuestiones básicas —estructura defensiva, salida de balón, presión, estrategia y elección del once— que sobre un modelo sofisticado. El fútbol también tiene esa pequeña manía: necesita entrenamientos.

Al mismo tiempo continúa abierto el mercado de fichajes. La propia pretemporada había dejado claro que algunas posiciones seguían pendientes de ajustes y que Idiakez estaba buscando soluciones provisionales. El cambio de entrenador puede modificar también esas decisiones, porque una plantilla nunca se construye completamente al margen de quien va a dirigirla.

Ahí aparece el verdadero riesgo de la operación. Sustituir a un técnico antes de empezar puede evitar prolongar durante meses una convivencia que el club ya considera agotada; hacerlo cuatro días antes del estreno implica entregar al sustituto un puzle cuyas piezas habían sido elegidas bajo otros criterios.

Una decisión extrema antes de jugar el primer punto

La salida de Idiakez se entiende, por tanto, como la suma de varios elementos y no como un calentón provocado por un amistoso: resultados discretos desde su llegada, sensaciones negativas durante la preparación, diferencias internas sobre el rumbo del equipo y una derrota en el Carranza que terminó por acelerar una decisión que el Cádiz llevaba tiempo madurando.

Albert Celades aparece en escena precisamente por eso. Es el candidato que las primeras informaciones sitúan por delante del resto y llega libre después de finalizar en abril su etapa en el Pafos. Pero candidato no significa entrenador oficial, una frontera que en época de mercado conviene no pisotear alegremente.

El Cádiz ha escogido el momento más incómodo para reconocer que no confiaba plenamente en el camino que estaba siguiendo. Puede ser una decisión acertada tomada tarde o una decisión precipitada tomada justo a tiempo; eso lo decidirá el césped. De momento queda una certeza bastante menos filosófica: el sábado empieza la Liga y el Cádiz acaba de mover el banquillo entero.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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