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¿Por qué Messi se retira de Argentina tras el Mundial 2026 y qué deja?

Messi deja la selección argentina a los 39 años tras el Mundial 2026, con 207 partidos, 125 goles y una colección de títulos que marcó una época.

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messi con la camiseta de argentina

Lionel Messi se retira de la selección argentina. A los 39 años, el capitán ha anunciado que no volverá a vestir la camiseta albiceleste y pone fin a una carrera internacional que comenzó en 2005 y termina con cifras difíciles de repetir: 207 partidos y 125 goles, ambos récords absolutos con Argentina. Su último encuentro fue la final del Mundial de 2026, perdida por 1-0 ante España.

La decisión no nació de un arrebato después de aquella derrota. Messi explicó que llevaba tiempo pensando en dejar la selección y que había redactado su despedida el 21 de julio, apenas dos días después de la final mundialista. La reciente muerte de su padre, Jorge Messi, el 8 de agosto terminó de reafirmar algo que ya había madurado. Su mensaje fue sencillo y contundente: siente que se ha vaciado y que ha llegado la hora de dejar espacio a otros futbolistas.

El adiós significa el final de una etapa de más de dos décadas con Argentina, pero no supone su retirada del fútbol profesional. Messi continúa vinculado al Inter Miami. Lo que termina es su historia como internacional, esa camiseta celeste y blanca que durante muchos años fue refugio, obsesión, examen público y, finalmente, territorio conquistado.

Messi se retira de Argentina a los 39 años

El anuncio cierra más de veinte años de una relación que tuvo de todo: idolatría, derrotas dolorosas, críticas feroces, reconciliaciones y una acumulación final de títulos que cambió para siempre la conversación sobre Messi y la selección argentina. Durante años parecía que cada partido con la Albiceleste debía convertirse en una especie de referéndum sobre su figura. El fútbol tiene esas rarezas: alguien puede defender una camiseta durante media vida y todavía aparece quien pretende medirle el patriotismo con una calculadora.

Messi ha dejado claro que la decisión le duele profundamente, aunque considera que ha llegado el momento adecuado. También ha puesto el foco en la generación que viene detrás. No presenta su salida como una ruptura con Argentina, sino como el final natural de una etapa. Seguirá siendo aficionado de la selección, simplemente desde otro lugar, lejos de ese césped en el que todo gesto suyo parecía multiplicarse.

El delantero seguirá, por el momento, su trayectoria con el Inter Miami. Es una distinción importante porque su despedida afecta exclusivamente a la selección nacional. Messi deja Argentina; no ha anunciado que abandone el fútbol.

Por qué Messi ha decidido dejar la selección argentina

El desgaste físico pesa. También el emocional. Messi cumplió 39 años en junio y acaba de disputar su sexto Mundial, llevando otra vez a Argentina hasta el último partido del torneo. A esta altura de su carrera ya no se trata únicamente de comprobar si todavía puede desequilibrar con la pelota; entran en escena los viajes, la recuperación, la exigencia competitiva con su club y el esfuerzo que implica mantener el nivel de una selección acostumbrada a pelear por todos los títulos.

Él mismo puso palabras a esa sensación de agotamiento. Después de tantos años siente que ha entregado todo lo que podía ofrecer. No fue una despedida amarga contra compañeros, entrenadores o dirigentes. Más bien al contrario. Hay gratitud, orgullo y cierta serenidad de veterano que comprende algo elemental y bastante difícil de aceptar cuando se es Messi: prolongar una historia no siempre significa mejorarla.

La muerte de Jorge Messi reforzó una decisión anterior

La muerte de su padre introdujo inevitablemente otra dimensión. Messi había escrito inicialmente su mensaje de retirada después de la final del Mundial, pero el fallecimiento de Jorge Messi semanas más tarde terminó de convencerle de que debía cerrar la etapa.

Conviene distinguir causa y contexto. Su retirada no responde únicamente a esa pérdida familiar. La decisión estaba tomada antes. El duelo personal llegó después y, según explicó el propio futbolista, reforzó una determinación que ya venía madurando. Un matiz importante en una despedida donde se mezclan cuerpo, cabeza, familia y veintiún años de fútbol internacional.

Del sufrimiento de 2016 a ganar prácticamente todo

Esta tampoco es la primera vez que Messi anuncia que abandona Argentina. En 2016, después de perder ante Chile la final de la Copa América Centenario, dijo que su etapa en la selección había terminado. Entonces tenía 29 años y acumulaba una colección desconcertante de finales perdidas. Volvió poco después. Aquella retirada nació de una herida abierta; esta tiene un aspecto muy distinto.

El regreso modificó la historia. Argentina conquistó la Copa América de 2021, derrotando a Brasil en Maracaná, y Messi ganó por fin un gran torneo con la selección absoluta. En 2022 llegó la Finalissima frente a Italia y, meses después, el Mundial de Qatar, la pieza que faltaba. La imagen levantando la Copa del Mundo terminó de desmontar una discusión que había perseguido su carrera durante demasiado tiempo.

En 2024 llegó otra Copa América. Y en 2026, cuando muchos suponían que su papel sería progresivamente secundario, volvió a capitanear a Argentina hasta una final mundialista. España impidió una despedida perfecta, pero aquel resultado difícilmente podía cambiar el balance de una trayectoria que ya había cruzado la frontera de lo extraordinario.

Su último partido con Argentina fue una final del Mundial

Ahí reside una de las particularidades del adiós. Messi no desaparece lentamente entre convocatorias menores ni termina después de meses sin ser llamado. Su último partido internacional fue directamente una final de la Copa del Mundo.

Argentina perdió 1-0 ante España y no pudo revalidar el título conquistado cuatro años antes. Messi salió de aquel Mundial como subcampeón, igual que en Brasil 2014, pero en circunstancias personales completamente diferentes. En 2014 todavía cargaba con la ansiedad de ganar algo con su país. En 2026 llegó habiéndolo ganado prácticamente todo.

Los récords de Messi y una Argentina que cambia de época

Los números sirven aquí porque no necesitan demasiada decoración. 207 internacionalidades y 125 goles convierten a Messi en el futbolista que más veces ha vestido la camiseta argentina y también en su máximo goleador histórico. Son 21 años desde el debut con la absoluta en 2005 hasta su despedida en 2026.

A esos registros se añaden un Mundial, dos Copas América y una Finalissima con la selección absoluta, además del oro olímpico conseguido en Pekín 2008 dentro de una trayectoria internacional que empezó incluso antes de que su figura quedara definitivamente instalada en la élite.

Las estadísticas, sin embargo, cuentan solo una parte. Messi atravesó probablemente tres Argentinas distintas dentro de la misma camiseta: la que acumulaba finales sin premio, la que aprendió a competir alrededor de él y la que terminó convirtiéndose en campeona. Pasó de vivir permanentemente bajo la comparación con Diego Maradona a construir una biografía internacional que ya no necesita comparaciones para sostenerse.

Hubo un tiempo en Argentina en que perder una final parecía convertirse automáticamente en un plebiscito sobre Messi. Se cuestionaba su carácter, su liderazgo e incluso su relación sentimental con la camiseta nacional. El contraste con sus éxitos en Barcelona alimentó una caricatura que, vista desde 2026, ha envejecido bastante mal.

La secuencia de títulos desde 2021 cambió aquello. Messi levantó trofeos como capitán, pero también encontró una selección construida de otra manera, menos dependiente de esperar que el número 10 resolviera cualquier problema con una genialidad. Lionel Scaloni articuló un equipo competitivo alrededor de él y apareció una generación que convirtió la relación entre Messi y Argentina en algo mucho menos tortuoso.

Por eso esta retirada tiene también un componente generacional. Argentina tendrá que aprender a jugar sin Messi después de organizar durante años buena parte de su fútbol alrededor de su presencia. No significa sustituirlo, porque determinadas figuras no tienen sustituto literal. Significa repartir responsabilidades que durante demasiado tiempo parecieron concentradas sobre una misma espalda.

Argentina entra en la era después de Messi

El dato fundamental no está escondido entre estadísticas: Messi se marcha habiendo conseguido aquello que durante años parecía negársele. Se retira como campeón del mundo, bicampeón de América, máximo goleador y futbolista con más partidos en la historia de Argentina.

No tuvo la despedida cinematográfica de levantar un segundo Mundial. España ganó aquella última final y dejó otra fotografía, menos perfecta pero quizá más humana: la de un campeón descubriendo que incluso las mejores historias terminan sin pedir permiso al guion.

Messi seguirá jugando con el Inter Miami, pero la camiseta albiceleste queda atrás. Desde 2005 hasta 2026 pasaron entrenadores, compañeros, derrotas, títulos y generaciones enteras de aficionados. El número 10 sale de escena después de 207 partidos. Argentina seguirá, claro. El fútbol siempre sigue. Lo extraño será verla empezar un partido y descubrir, después de tantos años, que Messi ya no está allí.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.