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¿Por qué Alcaraz renuncia a Cincinnati y pone en riesgo el US Open?

Alcaraz renuncia a Cincinnati por su lesión de muñeca y acelera su puesta a punto para llegar al US Open y defender el título en Nueva York.

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Alcaraz durante un partido en 2022

Carlos Alcaraz no disputará el Masters 1000 de Cincinnati. La lesión en la muñeca derecha que arrastra desde mediados de abril todavía no ofrece las garantías necesarias para soportar una competición de máxima exigencia, de modo que el murciano y su equipo han vuelto a elegir la prudencia. No es una retirada definitiva del US Open, pero sí una señal bastante menos tranquilizadora que los vídeos de entrenamiento difundidos durante las últimas semanas.

El español continúa inscrito en el último Grand Slam de la temporada, cuyo cuadro individual comenzará el 30 de agosto. A fecha del 5 de agosto, por tanto, dispone de 25 días para recuperar la muñeca, adquirir ritmo competitivo y comprobar cómo responde el cuerpo cuando los intercambios dejan de ser ejercicios controlados. Ahí está el verdadero problema: Alcaraz no juega un partido oficial desde abril.

La baja de Cincinnati confirma que la recuperación va despacio

La ATP oficializó el 4 de agosto la retirada de Alcaraz del torneo de Cincinnati, que celebrará su cuadro principal entre el 13 y el 23 de agosto. El número dos del mundo había incluido la cita estadounidense en su calendario como escenario probable para regresar, después de casi cuatro meses fuera del circuito. La previsión parecía razonable hace unas semanas; la muñeca ha dictado otra cosa.

Alcaraz se lesionó el 14 de abril durante su debut en el Trofeo Conde de Godó frente al finlandés Otto Virtanen. Ganó aquel partido, pero el dolor en la muñeca apareció durante el encuentro y terminó obligándole a abandonar el torneo antes de disputar la siguiente ronda. Desde entonces se ha perdido Madrid, Roma, Roland Garros, Wimbledon y la primera parte de la gira norteamericana de pista dura. Demasiadas casillas vacías para un jugador acostumbrado a vivir con la agenda llena y la raqueta echando humo.

Su evolución, según las informaciones conocidas, es positiva. Ha elevado progresivamente la intensidad de los entrenamientos y vuelve a golpear la pelota con aparente normalidad. Pero una sesión controlada permite dosificar cargas, detenerse, corregir el gesto y evitar determinadas situaciones. Un partido no concede ese lujo. La pelota llega tarde, alta, profunda o con una violencia que nadie ha pedido. Y hay que responder.

La decisión de no viajar a Cincinnati indica que el equipo todavía no considera a Alcaraz preparado para encadenar encuentros al mejor de tres sets. No basta con poder golpear; debe hacerlo durante varias horas, días consecutivos y bajo la tensión que transforma cualquier pequeña molestia en un ruido difícil de ignorar.

ranking atp 5 agosto 2026

Qué lesión mantiene parado a Carlos Alcaraz

El entorno del jugador no ha difundido un diagnóstico clínico detallado. La información oficial se limita a una lesión en la muñeca derecha, una zona especialmente delicada en el tenis profesional por su intervención en la aceleración de la raqueta, el control de la bola y la absorción de impactos repetidos. Conviene no rellenar ese silencio con partes médicos imaginarios, deporte bastante practicado cuando una estrella deja de competir.

La muñeca afectada es, además, la de su brazo dominante. El servicio, la derecha y las respuestas defensivas extremas someten esa articulación a movimientos rápidos y cargas difíciles de reproducir por completo durante una rehabilitación. Alcaraz puede encontrarse bien en un entrenamiento y no estar todavía listo para afrontar un partido largo contra uno de los mejores jugadores del mundo. Las dos cosas caben en la misma fotografía.

El director del torneo de Cincinnati, Bob Moran, señaló que el tenista está haciendo todo lo posible para regresar cuanto antes. La frase institucional acompaña casi siempre estas retiradas, aunque esta vez contiene un dato relevante: no existe una fecha pública y cerrada para su vuelta. El calendario sugiere Nueva York; la muñeca mantiene el bolígrafo levantado.

El extraño entrenamiento con un ojo tapado

Las recientes imágenes de Alcaraz entrenándose con una especie de cono sobre un ojo alimentaron cierta confusión. No se trataba de otro problema físico ni de una lesión ocular, sino de un ejercicio de percepción visual empleado para dificultar el cálculo de la profundidad y obligar al cerebro a procesar de otra manera la trayectoria de la pelota.

Este tipo de trabajo busca mejorar la coordinación entre la vista, los desplazamientos y el punto de impacto. Tapar parcialmente la visión reduce referencias habituales y fuerza al jugador a afinar la colocación. Es una práctica llamativa, casi de laboratorio ambulante, pero no guarda relación directa con la baja de Cincinnati. El freno sigue estando en la muñeca derecha.

El US Open está en duda, pero Alcaraz no se ha retirado

La ausencia en Cincinnati coloca al US Open en una zona incómoda: la de los torneos posibles, pero no seguros. Alcaraz sigue inscrito y, de momento, mantiene su plaza en el cuadro. No existe ningún anuncio de retirada de Nueva York. Afirmar que no jugará sería adelantarse; asegurar que llegará en condiciones, también.

El murciano defiende el título conquistado en 2025 y, con él, 2.000 puntos del ranking ATP. También perderá los 1.000 puntos obtenidos como campeón de Cincinnati la pasada temporada. El coste deportivo puede ser considerable, aunque la clasificación parece secundaria ante el riesgo de convertir una lesión de cuatro meses en un problema más largo.

Alcaraz presenta esta temporada un balance de 22 victorias y tres derrotas. Comenzó 2026 ganando el Abierto de Australia, triunfo con el que completó el Grand Slam de carrera, y alcanzó después la final de Montecarlo. Su año se partió poco más tarde en Barcelona. Hasta entonces avanzaba como un tren; desde abril, el calendario pasa ante la ventanilla y él sigue en el andén.

La última opción para competir antes de Nueva York

Después de Cincinnati, el torneo de Winston-Salem aparece como la única posibilidad razonable de disputar algún encuentro antes del US Open. La cita ATP 250 comienza el 23 de agosto, una semana antes del inicio del cuadro individual en Flushing Meadows. Alcaraz no ha comunicado que vaya a participar y hacerlo exigiría una recuperación prácticamente inmediata.

Jugar allí podría servirle para recuperar sensaciones, pero también reduciría el margen de descanso antes de un Grand Slam de dos semanas y partidos al mejor de cinco sets. Regresar directamente en Nueva York evitaría una carga previa, aunque le obligaría a competir sin rodaje desde abril. Ninguna alternativa es perfecta. El tenis de élite suele ofrecer ese tipo de menú: dos platos y ambos llevan espinas.

Qué supone esta baja para su rivalidad con Sinner

La retirada elimina la posibilidad de un nuevo enfrentamiento entre Alcaraz y Jannik Sinner en Cincinnati. El español defendía la corona lograda el año pasado, cuando el italiano tuvo que abandonar la final por una indisposición tras apenas 23 minutos. Aquella victoria impulsó a Alcaraz hacia su segundo título del US Open. Esta vez no habrá trampolín en Ohio.

Sinner ha aprovechado la ausencia del murciano para consolidarse en el número uno y revalidar Wimbledon. Alcaraz permanece segundo, pero la distancia puede ampliarse cuando desaparezcan de su cuenta los puntos de Cincinnati y, si no compite o cae pronto, los de Nueva York. La rivalidad que ordena el tenis masculino contemporáneo queda momentáneamente desequilibrada por un adversario poco romántico: una articulación de apenas unos centímetros.

El español ha demostrado otras veces que puede competir con escasa preparación y elevar su nivel en los grandes escenarios. También es cierto que nunca había afrontado una interrupción tan prolongada desde su llegada a la élite. Cuatro meses sin partidos no se borran únicamente con talento, por abundante que sea.

Nueva York ya no admite ensayos

La retirada de Cincinnati no confirma la ausencia de Alcaraz en el US Open, pero modifica por completo el escenario. Su regreso previsto se ha retrasado, el margen se estrecha y la posibilidad de llegar a Nueva York sin haber disputado un solo partido desde abril gana fuerza. El torneo sigue en su calendario; su presencia competitiva, no tanto.

Durante las próximas semanas importará menos la espectacularidad de los entrenamientos que su continuidad: sesiones completas, aumento de cargas y ausencia de dolor al día siguiente. Alcaraz sigue trabajando con el objetivo de defender su título, aunque esta vez el rival principal no estará al otro lado de la red. Llegar sano será ya la primera victoria.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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