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¿Cómo murió una mujer de 64 años en el encierro de Aýna, Albacete?

Una mujer de 64 años murió tras ser corneada por un toro en el encierro de Aýna, en Albacete. Otro hombre resultó herido y se suspendieron los actos.

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torro corriendo en una calle

Resumen

  • Una mujer de 64 años murió corneada en el encierro de Aýna
  • Otro hombre, de unos 60 años, resultó herido en un brazo
  • El Ayuntamiento suspendió los actos festivos previstos para el sábado

Una mujer de 64 años ha muerto tras ser alcanzada por un toro durante el encierro de Aýna, en la provincia de Albacete. El suceso ocurrió este sábado 5 de septiembre durante el primero de los encierros programados por las fiestas patronales del municipio. Los servicios de emergencia recibieron el aviso a las 10:55 horas y movilizaron, entre otros medios, un helicóptero medicalizado.

La víctima sufrió heridas de extrema gravedad provocadas por el astado y falleció pese a la asistencia sanitaria. Otro hombre, de unos 60 años, también resultó herido, en su caso en un brazo. El Ayuntamiento decidió posteriormente suspender todos los actos festivos previstos para este sábado como señal de duelo.

Qué ocurrió durante el encierro de Aýna

El accidente se produjo en la zona conocida como Las Cuevas, uno de los puntos del recorrido de los tradicionales encierros de Aýna. El alcalde del municipio, Juan Ángel Martínez, explicó que la mujer fue alcanzada por uno de los animales después de encontrarse junto a una de las barreras del recorrido. Imágenes difundidas tras el suceso muestran a la víctima en una zona exterior a las talanqueras y desplazándose mientras se aproximaban las reses.

Todo ocurrió muy deprisa. Es, precisamente, lo que convierte estos festejos en algo difícil de medir desde fuera: unos pocos metros, un cambio de dirección del animal, una persona que busca refugio y apenas unos segundos para reaccionar. En este caso, el impacto dejó a la mujer gravemente herida por asta de toro.

Los sanitarios trataron de estabilizarla y se había activado un helicóptero medicalizado. La víctima, que se encontraba en Aýna junto a familiares, falleció mientras era trasladada hacia el helipuerto.

Un segundo hombre resultó herido en un brazo

El encierro dejó también una segunda persona herida. Se trata de un hombre de alrededor de 60 años que recibió una cornada en un brazo. Las primeras informaciones de Emergencias confirmaron desde el comienzo que había dos afectados, aunque los detalles sobre el segundo herido fueron conociéndose después.

En el dispositivo se encontraban efectivos sanitarios y de la Guardia Civil, además del personal preventivo dispuesto para el festejo. El aviso al Servicio de Emergencias 112 de Castilla-La Mancha quedó registrado a las 10:55 de la mañana.

Era el primer encierro de las fiestas patronales de 2026

La tragedia se produjo precisamente en la primera gran cita taurina de las Fiestas Patronales de Aýna de 2026, celebradas en honor de Santa María de lo Alto.

El programa oficial fijaba para este sábado la salida de las reses desde el corral de la Salobre a las 10:00 horas y el primer encierro a las 10:30. Estaba prevista la participación de dos novillos de la ganadería Valle Lindo y, al terminar el recorrido, la suelta de una vaca.

No era, por tanto, un festejo improvisado ni excepcional dentro del calendario local. Los encierros de Aýna forman parte central de unas fiestas que atraen cada septiembre a vecinos y visitantes de la Sierra del Segura y de otros puntos de España.

Una tradición marcada por la peculiar orografía de Aýna

Aýna no tiene un recorrido taurino cualquiera. El municipio está literalmente encajado entre montañas y desniveles, con calles que caen hacia el casco urbano. Esa orografía de la Sierra del Segura ha dado fama a sus encierros y también condiciona la forma en la que se desarrollan.

Las reses parten de las inmediaciones del corral de la Salobre y avanzan por el campo antes de aproximarse al núcleo urbano. Desde allí comienza una carrera con curvas, pendientes y zonas estrechas, un paisaje espectacular visto desde lejos pero bastante menos amable cuando varios cientos de kilos de animal bravo avanzan a pocos metros.

Los encierros estaban programados para los días 5, 6 y 7 de septiembre, dentro de unas fiestas que se prolongan hasta el día 8.

La regulación municipal de estos festejos establece restricciones expresas para participantes y espectadores. Entre otras medidas, se prohíbe participar a menores de 16 años y a personas con síntomas de embriaguez, y se recuerda que las barreras instaladas en el recorrido cumplen una función de seguridad que debe respetarse.

También se advierte de que participar en un encierro implica asumir un riesgo evidente, una obviedad sobre el papel que adquiere otra dimensión cuando ocurre un accidente mortal. Los mecanismos de protección reducen el peligro, pero no pueden borrar por completo la imprevisibilidad de una res brava en carrera.

Aýna suspende los actos previstos tras la muerte

Tras confirmarse el fallecimiento, el Ayuntamiento de Aýna decidió suspender todos los actos festivos programados para este sábado 5 de septiembre. La decisión afectaba a una jornada que todavía tenía previstas distintas actividades después del encierro, entre ellas pasacalles, suelta de reses bravas en la Plaza Mayor y actos musicales nocturnos.

La suspensión convirtió de golpe una mañana concebida como uno de los momentos más esperados de las fiestas en una jornada de duelo. El programa puede imprimirse con semanas de antelación; la realidad, ya se sabe, no respeta horarios.

La información confirmada se limita a la cancelación de los actos del sábado. El calendario original contemplaba nuevos encierros el domingo 6 y el lunes 7, aunque cualquier modificación posterior dependerá de las decisiones del Ayuntamiento de Aýna.

Una mañana festiva que terminó en tragedia

La muerte de la mujer de 64 años deja una imagen amarga en unas fiestas especialmente vinculadas a los encierros. Aýna vive estos festejos como parte de su identidad local; precisamente por eso, un accidente de esta gravedad no queda reducido a una estadística ni a unos minutos de carrera.

El balance confirmado es contundente: una mujer fallecida, un hombre herido y los actos del sábado suspendidos. El accidente ocurrió durante el primer encierro de las fiestas, poco antes de las once de la mañana, en la zona de Las Cuevas.

Después quedaron las sirenas, los sanitarios, un recorrido vacío antes de tiempo y un pueblo que había salido a celebrar. En cuestión de minutos, la fiesta de Aýna cambió de tono. Y ya no volvió a ser la misma.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.