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¿Qué pasó en Fátima? Muere una peregrina de Puerto Real en un hotel
Una vecina de Puerto Real de 63 años murió en el incendio de un hotel de Fátima, donde 53 personas fueron evacuadas y se investigan las causas.

Una mujer de 63 años y vecina de Puerto Real, en Cádiz, ha muerto en el incendio registrado durante la madrugada del lunes 31 de agosto en el Hotel Avenida de Fátima, en Portugal. La víctima viajaba con un grupo de alrededor de 25 vecinos de Puerto Real que se había desplazado a la ciudad portuguesa para visitar el Santuario de Nuestra Señora de Fátima.
El incendio comenzó en una habitación de la primera planta, precisamente aquella en la que se alojaba la fallecida. Aunque las llamas pudieron quedar confinadas en esa estancia, el humo se extendió por el establecimiento y obligó a evacuar a 53 personas, entre huéspedes y trabajadores. La Policía Judicial portuguesa mantiene abierta la investigación para determinar qué provocó el fuego.
Una madrugada que terminó en tragedia en Fátima
La alerta llegó a los servicios de emergencia portugueses a las 00:39 horas. Cuando los bomberos accedieron al hotel encontraron una habitación de la primera planta directamente afectada por las llamas, mientras el humo comenzaba a generar problemas en otras zonas del edificio.
El fuego fue controlado con rapidez y quedó extinguido hacia la 01:06 horas, menos de media hora después del aviso. El incendio no llegó a arrasar varias plantas del establecimiento, pero la propagación del humo convirtió la intervención en una operación delicada y obligó a actuar con rapidez.
La mujer de Puerto Real se encontraba en la habitación donde se había originado el incendio. Los equipos sanitarios realizaron maniobras de reanimación, pero finalmente se confirmó su fallecimiento en el propio lugar.
Hasta el momento no se ha informado de ninguna otra víctima mortal. La causa concreta del incendio continúa sin determinarse mientras avanzan las pesquisas de las autoridades portuguesas.
El humo obligó a evacuar a 53 huéspedes y trabajadores
Las llamas quedaron circunscritas a una habitación. El humo, sin embargo, se propagó por otras zonas del establecimiento y obligó a sacar preventivamente a decenas de personas mientras los equipos de emergencia trabajaban en el edificio.
Entre los afectados había varios integrantes del grupo llegado desde Puerto Real. Algunos se alojaban también en la primera planta y tuvieron que permanecer en los balcones de sus habitaciones ante la acumulación de humo en el interior.
Toallas húmedas y refugio en los balcones
Varios viajeros colocaron toallas húmedas bajo las puertas para intentar reducir la entrada de humo mientras esperaban la intervención de los servicios de emergencia. Después fueron auxiliados desde los balcones por efectivos de los Bomberos Voluntarios de Fátima y de Ourém.
Es uno de los elementos que permite comprender la gravedad de lo ocurrido. Las llamas permanecían concentradas en pocos metros cuadrados, pero el humo podía recorrer pasillos y zonas comunes, de ahí que se decidiera desalojar a 53 personas y trasladarlas a lugares seguros.
En el dispositivo participaron bomberos, personal sanitario del Instituto Nacional de Emergencia Médica portugués, agentes de la Guardia Nacional Republicana y miembros de la Policía Judicial. El operativo movilizó alrededor de 28 efectivos y diez vehículos.
La Policía Judicial investiga cómo comenzó el incendio
La principal incógnita sigue abierta: qué provocó el fuego dentro de la habitación donde se encontraba la víctima. Las autoridades portuguesas no habían comunicado durante la tarde del lunes una causa definitiva.
La investigación está en manos de la Policía Judicial portuguesa, que deberá reconstruir las circunstancias del incendio y determinar su origen a partir de las inspecciones realizadas en la habitación y del resto de indicios disponibles.
No existe, por tanto, base suficiente para atribuir las llamas a un fallo eléctrico, un aparato, una negligencia o cualquier otra hipótesis concreta. El dato confirmado es más limitado: el incendio comenzó en la habitación y su causa continúa bajo investigación.
El Hotel Avenida de Fátima se encuentra en una de las principales avenidas de la localidad portuguesa, a poca distancia del conocido santuario. Es un establecimiento que recibe habitualmente a viajeros y grupos de peregrinos que llegan a Fátima desde distintos países.
El grupo había viajado desde Puerto Real durante el fin de semana
La fallecida formaba parte de una expedición de unos 25 vecinos de Puerto Real que había llegado a Fátima el sábado. El viaje tenía como principal destino el santuario mariano, uno de los grandes centros europeos de peregrinación y un lugar especialmente frecuentado por visitantes españoles.
La estancia debía prolongarse durante varios días. Después del incendio, sin embargo, el programa quedó interrumpido de manera abrupta. Los viajeros pudieron acceder posteriormente a sus habitaciones para recoger sus pertenencias y comenzaron a organizar un regreso anticipado.
El viaje de vuelta estaba previsto inicialmente para el martes. Tras la tragedia, el grupo decidió adelantar el regreso a Puerto Real y emprendió durante la tarde del lunes el trayecto en autobús hacia la provincia de Cádiz.
Para las familias que aguardaban en Puerto Real, las horas posteriores estuvieron marcadas primero por las noticias llegadas desde Portugal y después por la espera del resto de la expedición. Una excursión religiosa de pocos días había terminado, de golpe, convertida en un suceso mortal lejos de casa.
Puerto Real, golpeado por una muerte durante la peregrinación
La dimensión humana del incendio está precisamente ahí. La víctima había recorrido cientos de kilómetros con otros vecinos para pasar unos días en Fátima y visitar su santuario; murió de madrugada dentro del hotel mientras el resto del establecimiento era evacuado entre humo y sirenas.
La información conocida permite fijar con claridad lo ocurrido: una mujer de Puerto Real de 63 años ha fallecido, el incendio se originó en su habitación de la primera planta del Hotel Avenida de Fátima, 53 personas tuvieron que ser evacuadas y el resto de la expedición gaditana adelantó su regreso a España.
Queda por aclarar el elemento decisivo. La Policía Judicial portuguesa continúa investigando el origen del fuego. Hasta que esas pesquisas permitan determinar una causa, cualquier explicación sobre qué encendió aquella habitación pertenece al terreno de las hipótesis y no al de los hechos confirmados.












